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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2018

Haddad tendr vida slo si logra alianzas con el centro y la izquierda

Juraima Almeida
Rebelin


El candidato de la ultraderecha Jair Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, mientras que Fernando Haddad,delfn del exmandatario Lula da Silva, alcanz el 28% de los sufragios. El 28 de octubre se celebrar una segunda vuelta para definir quin ser el prximo presidente.

La diferencia entre ambos fue grande este domingo. La posibilidad de un crecimiento de los votos de Haddad, es que se vuelquen hacia su candidatura los de Ciro Gmez (del Partido Democrtico Trabalhista, tercero, con 13% de los votos) y de otros candidatos de centro y de izquierda, con magros logros en la primera vuelta. La gran duda es qu decidir hacer el Partido de la Social Democracia Brasilea (PMDB) del expresidente Fernando Henrique Cardoso.

Tras votar, Bolsonaro sostuvo que No har ninguna negociacin partidaria. A m ya me apoyan ms de 260 diputados del bloque ruralista, gran parte del bloque evanglico y de la bancada de la seguridad (policas y militares). En mis cuentas, tenemos aproximadamente 350 diputados que van a estar con nosotros y, en su mayor parte (sic), ellos son honestos.

Quien resulte electo dirigir un pas sumido en una crisis econmica y poltica, an conmovido por el enorme escndalo de corrupcin, con ms de 13 millones de brasileos no encuentran trabajo. "Hay un fuerte deseo de cambio", opin Andr Portela, profesor de Economa de la Fundacin Getulio Vargas, "Bolsonaro se ha aprovechado de eso y se ha presentado como agente del cambio, pero no queda claro si realmente lo ser", aadi.

Los fenmenos ms relevantes en la encuesta de Ibope del primero de octubre, a una semana de las elecciones, ya mostraban la interrupcin del crecimiento de Fernando Haddad y la resilencia de Jair Bolsonaro, que impidi su estancamiento, en medio de un fraccionamiento de la derecha, tanto en la eleccin presidencial como en las regionales.

Para el establishment, lo esencial es impedir de cualquier manera el retorno del PT al gobierno central, a los de los estados y al Congreso. El terrorismo antipetista, propagado por los medios monoplicos con el liderazgo de las redes Globo y Record, las iglesias neopentecostales, las redes sociales, el poder judicial, han sido eficaces.

Si hay algo que unificaba a la mayor porcin de los sectores populares de la sociedad brasilea es el liderazgo de Lula, pero Lula no era candidato a presidente. Los que llevan las camisas negras, operadores con poder real, los mercados, los empresariados de la minera y el agronegocio, las industriales de la fe y una parte considerable del oligopolio meditico pusieron todo su capital disponible para que gane Bolsonaro.

Lawrence Rosenthal, director del Centro Berkeley de la Universidad de California, afirm que estamos viendo el ascenso de un emprendimiento populista internacional de carcter autoritario, del cual Bolsonaro sera expresin en Brasil. Su candidatura no es tan preocupante como el engendro que representa y los millones de votantes de Bolsonaro no son fascistas, ni se trata en su totalidad de personas de intolerancia extrema, militante, hacia mujeres, pobres, moradores de favelas, personas LGBT, agricultores, pueblos indgenas o sindicalistas.

Como opcin electoral, Bolsonaro naveg sobre una ola que es mucho mayor que el candidato, que viene de muy atrs y que cobr impulso con un conjunto de conflictos sociales y malestar que van ms all de y no sern resueltos por una eleccin presidencial, seala el socilogo uruguayo Sebastin Valdomir.

El bolsonarimo es resultado de una planificacin cuidadosa, de escritorio, realizada por una serie de think tanks con asesoramiento externo, en la cual aquellos que verdaderamente llevan las camisas negras, actores con poder real, abrieron compuertas a la violencia poltica, meditica y judicial. Lo cierto es que esos sectores no vieron recortado su poder durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT).

La candidatura de Bolsonaro se bas en los apoyos de las iglesias evanglicas y las fuerzas de seguridad. Cuenta con el apoyo oficial de la Iglesia Universal del Reino de Dios y su multimedio Record. Una semana antes de las elecciones, el dueo del grupo Record, el obispo Edir Macedo, orden a sus pastores predicar contra el feminismo, el aborto y la educacin sexual en las escuelas.

Lo cierto es que la penetracin territorial de las iglesias neoprotestantes es superior a la de cualquier partido, con militancia confesional y con el activismo de las policas provinciales, organizadas en y encuadradas detrs de Bolsonaro, quien reivindic la impunidad de los policas de gatillo fcil especialmente en Ro de Janeiro, estado intervenido militarmente por el gobierno de facto.

Tras el golpe policial-judicial-empresarial-meditico-parlamentario, con apoyo militar, Brasil camina hacia una dictadura votada. Los medios hegemnicos y las mentiras (fake news) en las redes sociales dispararon en los ltimos tres das de la campaa prepararon un crecimiento de la candidatura del ultraderechista en las encuestas, unido al salto de casi cuatro puntos de la Bolsa de Valores de San Pablo.

En la suba burstil, recuerda Daro Pignatti, se destacaron los papeles de la fbrica de revlveres Taurus, que se valorizaron el 19%. Por lo visto el mercado ya puso en valores una de las consignas de campaa del candidato que, citando a Trump, prometi eliminar las restricciones a la venta de armas. Estamos teniendo una ola de votos semejante a la que en 2016 permiti al outsider Trump llegar a la Casa Blanca, dijo uno de los hijos del candidato.

Trump y el partido militar

Las semejanzas entre Bolsonaro y Trump fueron magnificadas por la prensa hegemnica no solo brasilea sino tambin por la cartelizados medios internacionales: los dos son misginos, xenfobos, homofbicos, anticomunistas gorilas Incluso, las marchas de miles de mujeres bajo la consigna lle nao de una semana antes en las principales ciudades, tiene su paralelo con las del movimiento feminista estadounidense contra Trump, amas parte de su fortuna organizando el concurso Miss Universo.

Lo cierto es que mientras Trump tuiteaba amenazas a diestra y siniestra, el equipo de gobierno alimentado por las usinas de pensamiento ultraconservador de la Red Atlas introdujo cambios drsticos en la economa y poltica de su pas sin modificar el orden vigente. La meta de Bolsonaro es sepultar el rgimen democrtico disolviendo el pacto poltico-social establecido en la Constitucin de 1988, promulgada tres aos despus del fin de la dictadura.

Bolsonaro, al frente del minsculo Partido Social Liberal, al que se afili recientemente, tiene el respaldo del partido militar. Su candidato a vicepresidente, el general Hamilton Mourao, uno de los referentes del grupo, afirm, por ejemplo, que los 33 aos de democracia no dejaron nada bueno en comparacin con los 21 del gobierno de facto finalizado en 1985. Una decena de altos mandos castrenses trabaja en el proyecto del nuevo orden y muchos de ellos fueron elegidos este domingo como lesgiladores.

Este partido castrense, gravitante en el equipo del presidente de facto Michel Temer, maneja la teora de un autogolpe como el que en 1992 produjo el dictador genocida peruano Alberto Fujimori. Propone cambios estructurales como la eliminacin del aguinaldo y un nuevo modelo previsional, la aspiracin de imponer una reforma constitucional redactada por un colegio de notables, sin participacin ciudadana.

Mourao sin pelos en la lengua- advirti que si no triunfa Bolsonaro las Fuerzas Armadas deben asumir el poder a travs de un autogolpe. Tambin el jefe del Ejrcito. general Eduardo Villas Boas sugiri desconocer una victoria de Haddad, idea primero defendida y luego relativizada por Bolsonaro, quien tambin cuenta con la simpata de los escuadrones de la muerte ahora llamados milicias que dominan cerca de un centenar de favelas en Ro.

Bolsonaro alienta las matanzas en los barrios pobres y fue notable su silencio ante el asesinato de la militante negra Marielle Franco en marzo pasado.

El escenario que hoy conocemos se consolid a partir de la tercera semana de setiembre cuando la intencin de votos de los partidos de centro e izquierda que no son anti Partido de los Trabajadores baj al 32% (el 20 de agosto era del 43%), mientras los votos antipetistas quedaron estables en la faja del 48-51%. Haddad no consegua sustentar el crecimiento de casi el 1% al da sin Lula en el ruedo, y no logr beneficiarse plenamente del potencial de transferencia de voto del expresidente hacia su candidatura.

Sin lugar a dudas tambin surti efecto en el electorado la estrategia del bolsonarismo de garantizar el silencio y la incomunicabilidad de Lula, preso, amordazado y sin dilogo con el pueblo. Esta estrategia cont con la colaboraron el presidente del Supremo Tribunal Federal Dias Toffoli y su vice Luiz Fux, que impidieron entrevistas de/con Lula.

El desempeo de Bolsonaro fue sorprendente y super todas las proyecciones, pese a los ataques pesados del candidato derechista Geraldo Alckmin (PSDB) en la propaganda partidaria y del odio que Globo disemin contra el PT y captur ese lugar que Globo cultivara para Alckmin.

Cambio de guardia?

Los analistas percibieron el 4 de octubre, tres das antes de la primera vuelta electoral, una seal de movimiento en el subsuelo, cuando Bolsonaro se ausent del debate presidencial por televisin (por la red Globo). En el mismo horario, la red competidora de Globo -la Record,- puso al aire una programacin alternativa, resultado de un pacto ms profundo con el candidato favorito, para repartirse el condominio del poder, con claras seales que habr retribucin a la Record, a travs de las pautas publicitarias oficiales que se les quitara a Globo.

As, Globo dejara de ser la voz oficial de cuanto gobierno hubo en Brasil desde la dictadura militar. Y Record asumira el papel de ser portavoz del nuevo rgimen. Hay un cambio de guardia, una alteracin en los organismos que controlan y manipulan la informacin y el imaginario colectivo?, se pregunta Reginaldo Moraes.

Ya hace lustros que la Iglesia Catlica viene perdiendo espacios, conquistados por las iglesias protestantes, en especial las pentescostales fundamentalistas, neoconservadoras, muchas de ellas con casa central en Estados Unidos. Ya se haba producido algo similar en la eleccin del alcalde de Rio, donde la puja era entre un candidato pentecostal, Marcelo Crivela (obispo evanglico acusado de prometer favores y privilegios a la Iglesia Universal del Reino de Dios) contra uno de izquierda (Marcelo Freixo).

Gan Crivela que fue taxista, militar, misionero y, ms recientemente, cantante de gospel y poltico- pero tambin parte de una red de de formacin ideolgica- de mentes y corazones, de televangelistas. La candidatura del pastor sac a Globo de su comodidad oligoplica, y casi termin apoyando al candidato de la izquierda.

La alianza de los terratenientes primarios con evanglicos y policas es parte del cambio. Y junto a ellos marcha cierta oficialidad joven del Ejrcito, los banqueros y los aparatos del Estado cooptados y capturados sobre todo en estos ltimos aos- por los neoconservadores, como la polica, la Fiscala y el Poder Judicial, para conformar un nuevo bloque de almas y armas.

La segunda vuelta

La llamada elite econmica y buena parte de la clase media, con miedo del retorno del PT, vot por Bolsonaro, un socipata y fascista, que propone que todo el mundo ande armado, apoya la tortura, quiere dictadura, fusila adversarios, rompe acuerdos internacionales de derechos humanos, trabajo y medio ambiente. Y es racista, misgino, homofbico, sdico y subletrado, seala Liszt Vieira.

Se espera que los sectores civilizados del PSDB, con Fernando Henrique Cardoso al frente, apoyen a Haddad en la segunda vuelta. El resto, ya abandon a Geraldo Alckim, el candidato del establishment para apoyar a Bolsonaro, lo que demuestra que para ellos el proyecto econmico neoliberal y depredador, an con dictadura, es ms importante que la democracia.

El proyecto neoliberal jams iba a ganar una eleccin. Por eso las elites desistieron de la derecha tradicional y pasaron a apoyar la extrema derecha. Dieron el golpe contra Dilma Rousseff con el juicio poltico, y ahora desistieron de la derecha civilizada para apoyar la extrema derecha dictatorial. Cuando sus intereses econmicos estn amenazados, apelan a las dictaduras.

El PSDB colaps, como lo hubiera hecho el PT con el desgaste del gobierno de Dilma, si no se hubiera producido el golpe y el juicio poltico, y si no se hubiese condenado a Lula sin prueba alguna., transformndolo en vctima y hroe para buena parte de la poblacin. Pero hay un gran rechazo al PT, que nunca hizo una autocrtica de sus errores ticos y polticos. Cinco de los seis miembros del Supremo Tribunal Federal que votaron por la prisin de Lula, fueron nominados por el PT, cuatro de ellos por la expresidenta Dilma, quien no logr ser elegida senadora por el estado de Minas Gerais.

El agronegocio, la minera, las iglesias protestantes conservadoras, la prensa hegemnica, la industria armamentista, el sector financiero, el Poder Judicial y las Fuerzas Armadas son los actores detrs de Bolsonaro. Boi, bala e bblia, e o setor financiero, dijera Lizst Vieira.

Esto da pie para pensar que, de ganar Bolsonaro el 28 de octubre, habr un crecimiento de los conflictos socioambientales en el campo, asesinato de lderes rurales e indgenas, lucro sin lmites para la industria armamentista y los bancos, retroceso moral y poltico, supresin de libertades y derechos, represin a la cultural y desnacionalizacin total de la economa y su entrega a los grandes capitales de las trasnacionales.

Ya en las campaas para las elecciones de gobernadores los candidatos del Movimiento Democrtico Brasileo (MDB) no se han mostrado con el candidato de su partido, Henrique Meirelles, y tambin han evitado vincularse con el presidente, Michel Temer, cuya popularidad es tan baja que evit presentarse a la reeleccin. Algo similar pas con los candidatos del Partido de la Social Democracia Brasilea (PSDB), que se han desvinculado de Geraldo Alckmin, candidato de Temer y el establishment.

Hoy, el PMDB es el partido que tiene ms gobernadores (6), seguido por el PT (5), el PSDB (4), los partidos Socialista Brasileo y Social Democrtico (3 cada uno), el Partido Democrtico Laborista y el Progresista (2 cada uno), y el Partido Comunista de Brasil y el Partido Humanista de la Solidaridad (1 cada uno). Pero el cuadro cambiar el 28 de octubre.

En la segunda vuelta, en tres semanas, no ser una disputa de poder dentro del rgimen democrtico. Y, seguramente, la mayora de los llamados liberales van a apoyar el fascismo, la barbarie, contra la democracia y las conquistas populares.


Juraima Almeida, investigadora brasilea, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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