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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2018

Despus de los resultados electorales en Brasil
Antiprogresismo: Un fantasma que recorre Amrica Latina

Pablo Stefanoni
Nueva Sociedad


Lejos de ser solo un Trump, Jair Messias Bolsonaro es un candidato con tintes fascistas en un pas con mucha menos solidez institucional que Estados Unidos y que ya vive altas dosis de violencia poltica. Los resultados expanden el ya existente bloque parlamentario BBB (buey, biblia, bala) hacia dimensiones hasta hoy desconocidas. Pero el antiprogresismo no se limita a Brasil. Se expande por toda la regin y pone en riesgo los avances democrticos de las ltimas dcadas.
 

S, ayer en la primera vuelta gan, como escriba un corresponsal, un poltico autoritario, racista, machista, homfobo; una persona que encarna los valores ms retrgrados acaricia la Presidencia de Brasil. Obtuvo ms votos de los que anticipaban las encuestas, ara un triunfo en la primera vuelta y ti con sus colores casi todo el pas, salvo el nordeste. Brasil y Amrica Latina se enfrentan, as, a un nuevo escenario que ya no es solamente el fin del ciclo progresista y su eventual reemplazo por fuerzas de derecha o centroderecha en el marco de la democracia, sino un corrimiento de las fronteras hacia otro terreno: el potencial triunfo en segunda vuelta de un candidato que, mediante una campaa llena de biblias y balas, reivindica abiertamente la dictadura, hace alarde de la violencia y desprecia todos los valores que fundamentan el sistema democrtico.

No es solo un Trump, es un candidato con tintes fascistas en un pas con mucha menos solidez institucional que Estados Unidos y que ya vive altas dosis de violencia poltica. Los resultados de ayer expanden el ya existente bloque parlamentario BBB (buey, biblia, bala, en referencia a terratenientes, pastores evanglicos y ex-integrantes de fuerzas de seguridad) hacia dimensiones hasta hoy desconocidas. Como dice un periodista de El Pas, la B de Bolsonaro los termin articulando a todos ellos. Y los dej a las puertas del poder.

La principal razn del crecimiento de Bolsonaro est ligada, para la historiadora Maud Chirio, a la construccin de la hostilidad hacia el Partido de los Trabajadores (PT) y a la izquierda en general. Esta hostilidad recuerda el anticomunismo de la Guerra Fra: teora del complot, demonizacin, asociacin entre taras morales y proyecto poltico condenable. Bolsonaro se apropi de este simbolismo de rechazo, que se sum a las implicaciones del PT en casos de corrupcin. No se trata solo de un desplazamiento de los conservadores hacia la extrema derecha, sino de una adhesin rupturista. Como ya advirtiera el historiador Zeev Sternhell, el fascismo no solo era reaccin, sino que era percibido como una forma de revolucin, de voluntad de cambio frente a un statu quo en crisis.

No es posible, desde el progresismo, rehuir las responsabilidades por estos aos de gobiernos rosados. Que tanta gente est dispuesta a votar a un Bolsonaro para evitar que vuelva el PT es en s mismo un llamado a la reflexin, ms an cuando eso ocurre en las zonas ms modernas de Brasil, donde naci un partido que enamor a toda Amrica Latina y hace aos que viene perdiendo apoyos. Como expresin de este rechazo, Dilma Rousseff, contra todas las encuestas preelectorales, qued fuera del Senado en Minas Gerais. Y el PT hizo mucho por debilitar su pica originaria, su integridad moral y su proyecto de futuro. Pero no solo a eso se debe el rechazo.

Como hemos sealado en otra oportunidad, la lucha de clases soft que durante su gobierno mejor la situacin de los de abajo sin quitarles a los de arriba termin por ser considerada intolerable para las elites. El caso de Brasil confirma que las clases dominantes solo aceptan las reformas si existe una amenaza de revolucin, y la llegada al poder del PT estuvo lejos de la radicalizacin social; al mismo tiempo, impuls polticas en favor de los de abajo en un pas tradicionalmente desigual. En todo caso, la experiencia petista termin exhibiendo relaciones demasiado estrechas entre el gobierno y una opaca burguesa nacional (como frigorficos o constructoras), que socavaron su proyecto de reforma tica de la poltica y terminaron por debilitar la moral de sus militantes.

Es decir, el actual rechazo a los partidos progresistas que gobernaron tiene una doble dimensin. En toda Amrica Latina est emergiendo tambin una nueva derecha que articula un voto que se opone a los aciertos. El racismo como rechazo a una visin racializada de la pobreza, y el conservadurismo contra los avances del feminismo y las minoras sexuales. El crecimiento del evangelismo poltico y la popularidad de polticos y referentes de opinin que declararon la guerra a lo que llaman ideologa de gnero son algunos de los vectores para la expresin poltica de un antiprogresismo crecientemente virulento.

Estamos en guerra, estamos a la ofensiva. Ya no a la defensiva. La Iglesia por mucho tiempo ha estado metida en una cueva esperando ver qu hace el enemigo, pero hoy est a la ofensiva, entendiendo que es tiempo de conquistar el territorio, tiempo de tomar posicin de los lugares del gobierno, de la educacin y de la economa, exclam en el Centro Mundial de Adoracin el pastor evanglico Ronny Chaves Jr. durante la campaa presidencial de Costa Rica, en la que un candidato evanglico pas a la segunda vuelta en abril de este ao. Es cierto, tambin hay que decirlo, que Rousseff se ali con ellos, pero ahora muchas de estas iglesias, como la Universal, parecen ir por todo sin necesidad de pragmticas alianzas con la izquierda.

Las nuevas extremas derechas atraen, adems, parte del voto joven y construyen lderes de opinin con fuerte presencia en las redes sociales. Estos movimientos se presentan incluso como antielitistas, aun cuando como ocurre con Bolsonaro su propuesta econmica sea ultraliberal y sea apoyada con entusiasmo, en la ltima fase, por los mercados. Como ha sealado Martn Bergel, ha venido siendo muy eficaz un relato que asocia a la izquierda con los privilegios de ciertos grupos, que pueden incluir hasta a los pobres que reciben planes sociales, frente al pueblo que realmente trabaja y no recibe nada.

El progresismo continental se encuentra as frente a una crisis profunda poltica, intelectual y moral. La catastrfica situacin venezolana difcil de procesar viene siendo de gran ayuda para las derechas continentales. Por no hablar de los silencios frente a la represin parapolicial en Nicaragua. En este contexto, el reciente llamado de Bernie Sanders a constituir una nueva Internacional progresistaque tenga como ejes el rechazo al creciente autoritarismo alrededor del mundo y la lucha contra la desigualdad resulta tan oportuno como difcil de pensar en una Amrica Latina donde gran parte de las izquierdas se entusiasma con figuras como Vladmir Putin, Bashar al-Asad o Xi Jinping como supuestos contrapesos al Imperio.

A diferencia de encuentros anteriores, cuando las izquierdas constituan fuerzas expansivas en la regin, la ltima reunin del Foro de San Pablo en La Habana en julio pasado estuvo marcada por los discursos centrados en la resistencia y el atrincheramiento. El lugar elegido La Habana y la presencia de figuras histricas del ala ms conservadora del gobierno cubano contribuyeron a un repliegue ideolgico en un discurso antiimperialista cargado de nostalgia hacia la figura del fallecido comandante Fidel Castro y sin espacios para un anlisis reflexivo de las experiencias y retrocesos de estos aos. La defensa cerrada de Nicols Maduro y Daniel Ortega fue la consecuencia lgica de esa deriva. Pero recuperar las capacidades expansivas requiere salir de las zonas de confort ideolgicas y de la autovictimizacin.

Parafraseando una expresin francesa respecto a su propia extrema derecha, Bolsonaro logr desdiabolizarse. Y de ganar el balotaje, no estar solo en el mundo. Al mismo tiempo, nadie en la regin en medio de los retrocesos integradores ser capaz de ponerle lmites. Un triunfo del ex-capitn sera uno de los mayores retrocesos democrticos desde las dictaduras militares de los aos 70, sin que hoy podamos anticipar las consecuencias. La imagen de un votante que se film apretando los botones de la urna electrnica con el can de un revlver obviamente votando en favor de Bolsonaro fue una de las postales de una jornada que no anticipa nada bueno para Brasil ni Amrica Latina.

Fuente: http://nuso.org/articulo/antiprogresismo/




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