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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2018

Madeleine Albright, la genocida de Ruanda e Irak se disfraza de antifascista

Nazann Armanian
Pblico


Uno de los principales rasgos de los fascismos es su habilidad en manipular la conciencia de las masas. Oficio en la que la seora Albright es una veterana. En lugar de estar en la prisin por ser el coparticipe necesario en la matanza de cerca de 2.000.000 de nios, ancianos, hombres y mujeres, Albright ha reaparecido para presentarse como la herona del movimiento antifascista sealando a Donald Trump, ante un pblico que padece una aguda amnesia. Entre sus objetivos, ganar millones de dlares en venta de libros y dar con

Uno de los principales rasgos de los fascismos es su habilidad en manipular la conciencia de las masas. Oficio en la que la seora Albright es una veterana. En lugar de estar en la prisin por ser el coparticipe necesario en la matanza de cerca de 2.000.000 de nios, ancianos, hombres y mujeres, Albright ha reaparecido para presentarse como la herona del movimiento antifascista sealando a Donald Trump, ante un pblico que padece una aguda amnesia. Entre sus objetivos, ganar millones de dlares en venta de libros y dar conferencias, adems de recoger el voto de miedo para su partido Demcrata en vspera de las elecciones del Congreso en noviembre. Suerte para ella que siempre encuentra periodistas poco doctos para lavarle la cara. Lo cierto es que, si bien es pronto para llamar fascista a Trump , no lo es para confirmar que Albright es una de las principales criminales de guerra del siglo.

La ex secretaria de Estado de EEUU Madeleine Albright, en una comparecencia en el Senado. AFP/NICHOLAS KAMM

La ex secretaria de Estado de EEUU Madeleine Albright, en una comparecencia en el Senado. AFP/NICHOLAS KAMM

De hecho, que Trump tomara el poder en 2016 se debi, en parte, a que el sector progresista de la sociedad estadounidense se neg a votar a Hilary Clinton, por ser belicista, peligrosa para la paz mundial, corrupta y elitista, quien con Albright y otros demcratas conspiraron contra su compaero Bernie Sanders, que contaba con mayor posibilidad de ganar que ella. Albright, apoy a la candidatura de Hilary y atraer el voto femenino, amenaz: Hay un lugar especial en el infierno para las mujeres que no apoyan a otras mujeres , y le contest la actriz Susan Sarandon: Y o no voto con mi vagina.

1. Genocidio en Irak

Hemos odo que medio milln de nios han muerto [como resultado de las sanciones contra Irak], ms de los que murieron en Hiroshima. Merece la pena pagar este precio ? Pregunta la periodista Lesley Stahl a Albright en mayo de 1996: Creo que es una eleccin muy difcil, pero creemos que merece la pena pagar . Claro! No se trataba de sus hijos! Albright, como embajadora de EEUU ante la ONU y tambin Secretaria de Estado en el gobierno de Bill Clinton, insisti en mantener las sanciones contra la nacin iraqu, acusando falsamente a Sadam de tener armas de destruccin masiva , las que s poseen EEUU o Israel. Los trece aos de embargo mataron a 1.700.000 iraques, la mayora nios: Y eso se llama genocidio segn el Convenio de Ginebra.

Ms tarde, dijo que se arrepenta de lo dicho, pero no era por el remordimiento de conciencia, sino por recibir muchas crticas por decir tal barbaridad, polticamente incorrecta. Nunca pidi perdn a los iraques ni mucho menos les indemniz, ni siquiera don a sus vctimas parte de los millones que cobr cuando justificaba este exterminio.

Los demcratas prohibieron la exportacin de medicamentos contra cncer, las vacunas para nios, leche en polvo, cloro para depurar el agua (despus del bombardeo de las depuradoras) lo que hizo disparar las enfermedades, entre otros doscientos artculos. Algo parecido a lo que el demcrata Obama y el republicano Trump han hecho en Yemen con la complicidad los pases rabes reaccionarios: provocar la mayor crisis humanitaria del mundo , asunto de la que ella no habla: est acostumbrada a ver morir a nios de otras familias de hambre. A Scott Ritter, inspector jefe de armas de la UNSCOM, le conmovi tanto ver el drama de los iraques en 1988 que renunci a su cargo en protesta por la poltica de sanciones; hizo lo mismo Denis Halliday, Coordinador de Ayuda Humanitaria en Irak de la ONU y tambin su sucesor Hans von Sponeck, al igual que Jutta Burghardt, jefa del Programa Mundial de Alimentos en Irak.

El objetivo de las sanciones ilegales (por ser un castigo colectivo), no era eliminar a Saddam Husein sino destruir la nacin iraqu, por lo que dejaron vivir al dictador aos ms con el fin de tener un pretexto para seguir este genocidio a beneficio de Israel , pas que seguir disfrutando de la desaparicin de otros dos poderosos estados rabes : Libia y Siria.

Tambin fue Albright quien en 1998 justific ante el mundo la Operacin Zorro del Desierto para bombardear una vez ms a Irak, matando a miles de personas, y con otro objetivo perverso: correr una cortina de humo para desviar la atencin pblica del llamado Caso Lewinsky, en la vspera de la votacin del Congreso que poda culparle a Clinton de perjurio y obstruccin a la justicia.

2. Genocidio de Ruanda

El genocidio de Ruanda era cien por cien responsabilidades de EEUU, dijo Boutros Ghali, el secretario general de la ONU durante los hechos: hasta un milln de nios, mujeres y hombres en su mayora hutes fueron masacrados entre los meses de febrero y julio del 1994. Madeleine Albright, en su cargo de embajadora de EEUU ante la ONU utiliz las tcticas de bloqueo para evitar el despliegue de las Fuerzas de Paz del organismo a Ruanda, impulsar la retirada de todas las fuerzas de la Misin de Asistencia de las Naciones Unidas para Ruanda (UNAMIR), e impedir nuevas resoluciones sobre este pas, mientras insista en que en Ruanda no pasaba nada. Qu intereses estaba protegiendo?

Tras la Guerra Fra, EEUU patrocin al Frente Patritico de Ruanda (FPR), dirigido por Paul Kagame, de la minora tutsi, para poner fin al control de Francia en la regin. Planeaba convertir a Ruanda en el guardin de sus intereses en este lejano lugar (como hace con Israel en Oriente Prximo), y decide llevarlo al poder con la ayuda de Uganda. La guerra imperialista iba a ser pintada de conflicto tnico. El 6 de abril del 1994, RPF derriba con un misil en Kigali el avin que transportaba a dos jefes de estado africanos, Juvnal Habyarimana de Ruanda (de etnia huti, quien habia iniciado una serie de reformas) y Cyprien Ntaryamira de Burundi, provocando un caos creativo que desata una violencia jams vista: la masacre del 11% de la poblacin con machetes y garrotes con clavos, la violacin de mujeres y nias, penetradas con caones de fusil y lanzas, la muerte de las supervivientes infectadas con VIH, y la huida de dos millones a los pases vecinos, pero para la Sra. Albright ellos eran daos colaterales de los infames intereses de EEUU. Se trata del mayor acto de genocidio desde la Segunda Guerra Mundial.

Kagame, El Carnicero de los Grandes Lagos fue colocado en el poder y sigue siendo el presidente de Ruanda. Aos despus Albright afirmaba que desconoca la magnitud de la atrocidad. Miente! afirma la Organizacin de Unin Africana: todos los embajadores lo haban informado a sus gobiernos. Luego, EEUU y el Reino Unido se negaron a utilizar el trmino genocidio para lo ocurrido, ya que supona castigar a los responsables y Washington no iba a sancionar a su hombre que controlar los movimientos de China en frica Oriental.

3. Yugoslavia, la guerra de Madeleine

Albright sabote el acuerdo de paz firmado en Lisboa el 18 de marzo de 1992 que pona fin al conflicto, canonizando Bosnia, puesto que EEUU pretenda convertir a Bosnia en su colonia y a Alija Izetbegovic, un reaccionario islamista bosnio en el primer jefe de un estado islmico europeo, aunque costara a su desesperada poblacin 3 largos aos de guerra y un indecible sufrimiento. Para ello, lanz una campaa de demonizacin de los serbios: para presentarse como los salvadores necesitaba fabricar un monstruo: Yugoslavia fue el ensayo de la perversamente llamada guerra-humanitaria.

Segn Colin Powell, a pesar de que en Bosnia no haba ningn objetivo poltico claro, Albright le presion para enviar tropas, dicindole para qu sirve este excelente ejrcito del que siempre ests hablando si no podemos usarlo ? El bombardeo de Yugoslavia en 1999 fue la guerra de Madeleine , dijo un tal Henry Kissinger: o Milosevic firmaba el acuerdo de paz de Rambouillet, que permitira a la OTAN ocupar el pas, o sera bombardeado. Al negarse el gobierno soberano de Yugoslavia, la OTAN (sin la aprobacin del Consejo de Seguridad de la ONU) lanz 300 misiles y 14.000 bombas (incluidas las de racimo BL755 y uranio empobrecido) durante 78 das que mataron e hirieron a decenas de miles de personas, y destruyeron el pas.

Dice Walter J. Rockler, el ex fiscal del Tribunal de Crmenes de Guerra de Nuremberg el ataque a Yugoslavia constituye la agresin internacional ms descarada desde que los nazis atacaron Polonia para evitar las atrocidades polacas contra los alemanes.

Y Cul es su diferencia entre personajes como Albright y Goebbels o Eichmann? Para la Dama de Hierro, EEUU es la nacin indispensable, como si las otras fuesen prescindibles. La excepcionalidadde EEUU (que es sinnimo de la impunidad) es la misma exaltacin del nacionalismo -otro rasgo del fascismo-, que proclama el derecho de un pas a no respetar las leyes que exige cumplir a otros.

La lucha contra el fascismo requiere un enfoque integral que incluya la batalla contra las guerras, el militarismo y las desigualdades de todo tipo que representa Albright y su clase.

Fuente: https://blogs.publico.es/puntoyseguido/5247/madeleine-albright-la-genocida-de-ruanda-e-irak-se-disfraza-de-antifascista/

     



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