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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

El mundo mira incrdulo el segundo turno de las elecciones en Brasil

Gilberto Lopes
Rebelin


A una semana de las elecciones, las encuestas seguan dado al candidato Jair Bolsonaro el triunfo en las elecciones del prximo domingo en Brasil, donde se deber decidir, en un segundo turno, quien asumir la presidencia de la Repblica el prximo 1 de enero.

Ganador del primer turno con 46% de los votos, Bolsonaro rene una variopinta gama de extremistas que han hecho de las elecciones en Brasil una preocupacin mundial.

Disputar con l la presidencia el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, quien asumi el relevo de la candidatura del que era, hasta entonces, el candidato ampliamente favorito: el expresidente Luis Incio Lula da Silva. Encarcelado por una condena por corrupcin cuyos objetivos polticos fueron quedando cada vez ms en evidencia a medida en que ha transcurrido la campaa, Haddad asumi la candidatura del PT y obtuvo 29% de los votos en el primer turno, hace tres semanas.

El fin de semana pasado dos encuestas confirmaban el favoritismo de Bolsonaro, pero con resultados distintos. La de Datafolha le daba 59% de las preferencias, contra 41% de Haddad. Ya VoxPopuli/CUT, la que mejor acert en el primer turno, daba un resultado mucho ms estrecho: 44% para Bolsonaro, 39% para Haddad, con 12% de blanco y nulos y 5% de no sabe o no respondi. O sea, un resultado aun por definirse.

Escenario rabioso

Lo que ha hecho de esta eleccin motivo de particular preocupacin internacional es un escenario rabioso que han ocupado los partidarios de Bolsonaro, estimulados por el propio candidato, capitn de la reserva militar, y por su candidato a la vicepresidencia, el general Hamilton Mouro. Ambos son entusiastas apoyadores de la dictadura militar que asumi el poder en Brasil en 1964 y pblicos defensores de la tortura y de reconocidos torturadores de ese perodo.

El escenario poltico brasileo, en todo caso, no depende solo de las elecciones presidenciales y se ha ido dibujando con ms claridad una vez conocida la integracin del parlamento, que el periodista Breno Costa describe bajo el ttulo de El ejrcito bolsonarista.

El discurso rabioso del sargento Fahur, el ms votado en el sureo y rico estado de Paran tiene un xito notable en las redes sociales, con casi tres millones de likes, afirma Costa. Sus posts incluyen anatemas civilizados, como a los vagabundos los trataremos con palo en el lomo y bala en el culo.

Paran es un bastin del nuevo conservadurismo brasileo, recuerda el periodista. De all viene tambin para la Cmara el periodista Paulo Martins, un joven de 37 aos que adopta uno de los discursos ms radicales de la derecha brasilea.

La tropa de choque del bolsonarismo en Paran est conformada tambin por otros dos jvenes de 27 aos, potenciales gladiadores del combate a la izquierda depravada en los salones de Brasilia. Son Felipe Francischini, hijo del delegado de la polica federal Fernando Francischini, al que Costa califica de uno de los artfices de la campaa de Bolsonaro, y Felipe Barros, un abogado que se define como conservador, de derecha, que defiende al reduccin del Estado, el liberalismo econmico y la iniciativa privada, as como defensor de la vida, de la familia y de los nios.

Casi ocho millones de electores votaron en los 52 candidatos del Partido Social Liberal (PSL), el de Bolsonaro, elegidos para el congreso en las pasadas elecciones, transformado una bancada prcticamente inexistente en la segunda mayor, solo detrs de la del PT, con 56. El congreso federal brasileo tiene 513 diputados.

Pero la bancada bolsonarista es, en realidad, mucho mayor, ya que se le pueden sumar representantes de diversos otros partidos que integran lo que, en Brasil, se conoce como la bancada de las tres B: buey, bala, biblia. La primera es la de los ruralistas, representante del agronegocio, un sector violento que ver su espacio agrandado si Bolsonaro triunfa. La de la bala est integrada por los que creen que el problema de la violencia se resolver con ms violencia. Bolsonaro ha hecho campaa reivindicando esa violencia y se hizo viral una foto suya, con una nia en brazos, haciendo con los dedos como si estuviera disparando una pistola. Y, finalmente, la bancada de la biblia, los neopentecostales que han crecido enormemente en Brasil, conformando, entre los tres, una bancada que el Departamento Intersindical de Asesora Parlamentaria (Diap) estima en 233 representantes.

Privatizaciones

Con la promeso de liquidar la deuda pblica, Bolsonaro y su anunciado ministro de Hacienda, el economista Paulo Guedes, proponen vender lo que se pueda de las empresas pblicas, en particular las enormes reservas de crudo del llamado pre-sal, que transformaron Brasil en una virtual potencia petrolera. Ya se vendi la empresa rea brasilea, Embraer, y el gobierno actual ha avanzado tambin en la privatizacin de la petrolera nacional, Petrobrs.

El ao pasado, el gobierno que asumi luego del golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, gast en el pago y refinanciamiento de la deuda pblica ms del doble de lo invertido en educacin, salud y programas de asistencia social, como la Bolsa Familia, segn datos del rgano de Ejecucin Presupuestaria del Gobierno Federal, de diciembre del 2017.

La deuda pblica brasilea se acerca a 80% del Producto Interno Bruto, a cerca de 1,1 milln de millones de dlares, y el ao pasado creci un 14,3% con respecto al ao anterior, de acuerdo con el Tesoro Nacional.

Apoyo y resistencia

Las particulares condiciones de la disputa han llamado la atencin internacional hacia la campaa presidencial brasilea. La semana pasada provoc sorpresa, especialmente en Chile, la reunin de la senadora Jacqueline Van Ryselberghe, presidente de la Unin Demcrata Independiente (UDI), uno de los partidos de gobierno de ese pas, con Bolsonaro, en su apartamento en Rio de Janeiro.

Es una vergenza la visita de Jacqueline Van Rysselberghe, Presidenta de la UDI a Bolsonaro. Es una ofensa a todos los demcratas chilenos y a las mujeres chilenas... Sobre ellas sus declaraciones son tan ofensivas como la de los DDHH, escribi el periodista chileno Jorge Andrs Richard.

Como contrapartida, se public un Manifiesto Internacional contra el fascismo en Brasil en el que se afirma que el candidato de la extrema derecha defiende abiertamente los mtodos violentos utilizados por las dictaduras militares, incluyendo torturas y asesinatos.

Un documento que fue firmado, entre muchos otros, por el senador norteamericano Bernie Sanders; por el expresidente francs Franois Hollande y Dominique de Villepin, exprimer ministro de ese pas; por el socialdemcrata alemn Martin Schulz, expresidente del Parlamento Europeo; por Massimo D' Alema, exprimer ministro italiano; por la expresidente argentina, Cristina Fernndez de Kirchner y el expresidente uruguayo, Jos Mujica, y los economistas Thomas Piketty y Yanis Varoufakis, exministro de Economa griego, o Dani Rodrik, profesor de la Universidad de Harvard.

Varoufakis tambin aparece en la lista de economistas que lanzaron un manifiesto a favor de Haddad, entre los cuales est el norteamericano George Akerlof, premio Nobel de economa en 2001 y marido de Janet Yellen, expresidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

Los firmantes de este manifest afirmaron tienen posiciones distintas sobre economa; algunos son, inclusive, crticos contundentes de las polticas econmicas adoptadas por los gobiernos del Partido de los Trabajadores. Lo que est en juego ahora, sin embargo, es el rgimen democrtico brasileo y las instituciones del estado de derecho.

Poltica exterior

En ese clima tenso, no poda quedar fuera del debate la poltica internacional, con los militares cercanos a Bolsonaro reiterando la visin del perodo de la Guerra Fra, con alusiones a Cuba y a los comunistas.

Consultado sobre su posicin frente a Venezuela, Haddad adelant una visin sobre sus polticas en esta materia.

Cuando el entrevistador le pregunt cual era la posicin del PT sobre Venezuela, respondi: Qu sentido tiene esto? Estoy compitiendo posiblemente con el mayor verdugo que ya tuvo este pas. l lo dice con la mayor naturalidad. Y la prensa ahora lo populariz: es Bolsonaro paz y amor. Qu pasa en la cabeza de las personas? Con 26 aos, en 1989, publiqu mi primer libro, que es una crtica, de la primera a la ltima pgina, a los regmenes autoritarios de izquierda. Hace casi 30 aos. No es de hoy que me decid a firmar el manifiesto por la democracia. Bolsonaro es lo contrario. Desde que se dio a conocer defiende la dictadura. Entonces crea el fantasma de Venezuela para tratar de cambiar la seal del juego. Yo no tengo compromiso con ningn rgimen autoritario. Pero no voy a declarar la guerra al vecino. No voy a permitir la instalacin de una base militar norteamericana aqu. A los Estados Unidos le importa un comino la democracia en el mundo. Lo de ellos es el petrleo. Este desmadre tiene mucho que ver con el descubrimiento del pre-sal (las enormes reservas descubiertas del crudo frente a las costas de Rio de Janeiro y Espritu Santo, en Brasil). Enfrentar a Brasil y Venezuela, que son los dos pases con mayores reservas petrolferas del subcontinente?, se pregunt.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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