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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2018

La obra negativa del colonialismo francs y europeo en frica
La Francofona

Sad Bouamama
bouamamas (Blog)

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


La difusin de la lengua francesa en frica es parte integrante del proyecto colonial. Forma parte de la obra civilizadora que pretenda aportar el colonialismo. En efecto, en el proyecto colonial la civilizacin se entiende como la extraccin del hombre africano de sus culturas brbaras para hacerle entrar en la historia y en la civilizacin por asimilacin. As, las independencias africanas de la dcada de 1960 ven llegar al poder a unas lites francfonas en unos pases en los que las culturas y lenguas maternas han sido asfixiadas cuando no reducidas a folclore. Lo que ya desde la era colonial se denomina Francofona se impone rpidamente como poltica pblica de mantenimiento de la dependencia de las lites y de alienacin de las masas populares africanas.

Lengua francesa y colonizacin

El trmino francofona aparece en 1883 bajo la pluma del gegrafo Onsime Reclus en sus anlisis en defensa de la poltica colonial francesa. Al predicar una expansin colonial ofensiva considera uno de sus cimientos esenciales es la expansin e imposicin de la lengua francesa. En su libro France, Algrie et colonies, en el que utiliza por primera vez este neologismo, argumenta as la importancia de la imposicin del francs a las personas indgenas de las colonias:

Los traeremos a nosotros dndoles nuestra lengua: la Kabilia solo perder con ello unos dialectos locales sin literatura y quin osar comparar con nuestros libros lo que hay de verdaderas obras de arte en el idioma huesudo, descarnado, duro, prodigiosamente gutural, adems de potico, enrgico y breve que Mahoma utilizaba con el ngel Gabriel y el ngel Gabriel con l? Por consiguiente, tenemos que sentar a los hijos de los indgenas al lado de los nuestros en los bancos de la escuela. En cuanto la joven generacin musulmana hable francs, lo dems vendr por aadidura (1).

Las diversas instituciones de la Francofona reivindican la herencia de Reclus sugiriendo que era partidario de un colonialismo no racista. La pgina web de Documentation franaise lo presenta todava hoy de la siguiente manera: Lo que compone el gegrafo es un himno a la conquista colonial al concebir una verdadera doctrina del imperialismo francs. Pero su concepcin del colonialismo no se basa en consideraciones mercantilistas o raciales; su argumentacin es geogrfica, lingstica, demogrfica. La teora que funda Onsime Reclus se basa en la idea de la influencia del medio; la lengua aparece como la base de los imperios, el vnculo solidario de las civilizaciones (2).

Lejos de ser aislada, la idea de una lengua francesa civilizadora preside la creacin en julio de 1883 de la Alianza Francesa (cuyo nombre completo es Asociacin nacional para la propagacin de la lengua francesa en las colonias y en el extranjero). La diversidad poltica de los fundadores de esta institucin pone de relieve el casi total consenso colonial de la poca: el general Faidherbe, el cardenal de Lavigerie, Ferdinand de Lesseps, Paul Bert, Louis Pasteur, Ernest Renan, etc. En efecto, los objetivos carecen de ambigedad y se resumen as dos aos despus de la creacin de la institucin colonial: Divulgar por medio de la escuela el uso del francs en nuestras colonias y nuestros protectorados; apoyar por medio de la escuela el prestigio de Francia en las tierras brbaras [sic] en las que este domina desde hace mucho tiempo, particularmente en los pases musulmanes de Levante, etc. (3).

La III Repblica laica no duda en apoyarse en la Iglesia para difundir esta lengua francesa que se considera necesaria para la conquista de las mentes que debe rematar la conquista militar. Los misioneros deben ser agentes de la influencia francesa por medio la difusin de la lengua. [] El objetivo que se fija a las escuelas coloniales es preciso y limitado: [convertir a los alumnos en] auxiliares de la colonizacin (4), resume el sacerdote e historiador Roger Benoist. El investigador en ciencias sociales Raberh Achi menciona incluso una excepcin colonial al laicismo.

Por consiguiente, no hay ningn proyecto de escolarizacin generalizada de las personas colonizadas sino voluntad de crear una lite afrancesada al servicio de la colonizacin. Las autoridades francesas utilizaban a estas lites como instrumentos de su dominacin sobre las masas indgenas. Tambin esperaban que guiaran con su ejemplo la evolucin de su sociedad en la va de la asociacin, del acercamiento, incluso de la fusin de razas (5), analiza el historiador Guy Pervill. Cuando en 1943 hace el balance de la obra civilizadora francesa en las colonias el historiador y director de la Escuela Colonial en frica Occidental Francesa de 1926 a 1943 Georges Hardy insiste en la funcin pblica de esta lite indgena:

La mejora moral e intelectual del indgena no es menos necesaria para aumentar su rendimiento y eso es obra de la escuela. [] Hay que reconocer que, en conjunto, el desarrollo de la enseanza francesa ha proporcionado desde ahora a la colonizacin una cantidad considerable de auxiliares indgenas verdaderamente tiles y que a costa de algunas precauciones (adaptacin, educacin moral) la escuela francesa en las colonias debe convertirse cada vez ms en un precioso instrumento de mejora material y de domesticacin (6).

El autor desarrolla en sus tesis la idea de limitar el acceso a la enseanza a una lite nfima. Una apertura ms amplia tendra unos efectos peligrosos para el sistema colonial: A menudo se reprocha a la enseanza de los indgenas el formar desclasados, descarriados, hostiles a la vez a sus congneres y a los europeos, y es muy cierto que un joven indgena que ha pasado por la escuela francesa puede parece menos flexible que otro (7), seala. Se propone una solucin doble: producir una lite reducida que acceda a la enseanza secundaria por una parte y en el caso de la gran masa de personas colonizadas limitarse a que dominen un francs usual y funcional.

Se dedica un gran cuidado a la produccin de esta lite que se considera un eslabn entre el colonizador y el colonizado. Por ejemplo, se preocupan por su matrimonio con la creacin de escuelas femeninas cuyo objetivo es producir esposas para estos evolucionados: Es penoso constatar la cantidad cada vez mayor de jvenes instruidos y la pequea cantidad de mujeres educadas que situamos a su lado []. Con quin se casarn todos estos mdicos, estos contables, estos empleados de correos y cantidad de hombres evolucionados que creamos a chorros continuos siguiendo las necesidades de la colonia (8). En efecto, se trata de producir un grupo social especfico vinculado cultural y socialmente a la cultura y la lengua del colonizador. La historiadora Pascale Barthlmy menciona y cita un documento no firmado ni datado de una treintena de pginas que argumenta as la necesidad de esta enseanza femenina: Francia ha hecho unidades ilustradas, no tiene familias ilustradas. Se ha ocupado del hombre. Se ha preocupado poco de la mujer. Ahora bien, el individuo aislado es dbil, solo la pareja es fuerte . Francia quiere hacer entrar a frica en el camino de la civilizacin, solo lo lograr cuando eleve la mentalidad de la mujer, eje fundamental de la sociedad indgena (9).

La enseanza que se ofrece a esta lite evolucionada se articula con un proceso de alienacin que un libro consagrado a la alienacin colonialista en Argelia describe as en 1961:

Convencer a los indgenas de su inferioridad en todos los aspectos respecto a los franceses es, segn l (Cavaignac), el deber fundamental de los dirigentes de la empresa en Argelia. Un complejo que se ha tratado de crear sobre todo en aquellos que han tenido el privilegio de los bancos de la escuela. En efecto, en estos ltimos los profesores y la propaganda oficial han contribuido a hacer existir, valorar, admirar en exclusiva como el bien y la belleza absolutos el patrimonio de Francia: su cultura, su historia, sus hroes, sus poetas, sus sabios, sus costumbres, su modo de vestir, etc., en resumen, la civilizacin francesa. Por ello, todo ha contribuido a negar la existencia de otros valores, a denegar toda cualidad a lo que no sea francs o al menos occidental y en primer lugar, por lo tanto, a todo lo que es argelino (10).

La confrontacin con la injusticia colonial llevar a una parte no desdeable de esta lite a la lucha por la independencia. No obstante, las socializaciones escolares y las costumbres siguen vinculndolos a la antigua potencia colonial: los hbitos de vida, los modos de consumo, el contenido de la enseanza, la red de amigos, los recuerdos de viajes y/o de estudios en Francia, el capital de lecturas y, por lo tanto, el sistema de referencias, etc. El dispositivo institucional de la Francofona se basa en esta dependencia cultural para hacerla perdurar y reforzarla ms all de las independencias.

La tela de araa francfona

Si el discurso oficial de la Francofona presenta a Onsime Reclus como el padre fundador del concepto, el acontecimiento fundador para la mitohistoria* francfona (11) es la publicacin en 1962 del nmero de la revista Esprit titulado Le franais, langue vivante [El francs,lengua viva]. La razn de este mito fundador es la siguiente:

En efecto, esta fecha [] se presenta como el verdadero nacimiento de la verdadera Francofona. Sus defensores quieren probar as que son los antiguos colonizados, africanos y asiticos (y no la antigua metrpoli), quienes decidieron convertir a la lengua francesa en el objeto y el sujeto de una organizacin internacional. As, se recuerda sistemticamente que quienes crearon la Francofona son unos hroes de las independencias africanas y asiticas (entre sus autores estaban Habib Bourguiba, Hamani Diori, Norodom Sihanouk) al proclamar a vez su vinculacin a la lengua y sus identidades culturales (12).

Solo esta insistencia es significativa de las muchas crticas de neocolonialismo que acompaan al despliegue del dispositivo institucional francfono desde las independencias hasta nuestros das. Aunque el nmero de la revista Esprit realmente es una defensa de la Francofona en la que participan varios jefes de Estado del antiguo imperio colonial, no es su acto de nacimiento, en contra de lo que se afirma oficialmente. Dos aos antes el gobierno francs tomaba la iniciativa de crear la Conferencia de Ministros de Educacin de los Pases Africanos y Malgache de Expresin Francesa (CONFEMEN, por sus siglas en francs), que por eso es la primera institucin intergubernamental francfona postcolonial. En el momento de su creacin esta institucin agrupa a 15 Estados (es decir, a la mayora de los pases del antiguo imperio colonial francs y a Francia) y se rene cada dos aos para trazar las orientaciones en materia de educacin y de formacin al servicio del desarrollo (13).

La eleccin de la educacin nacional como primer terreno de la Francofona no es, por supuesto, anodina. La colonizacin y su escolarizacin selectiva suscitaron una sed y unas expectativas de escolarizacin que ningn Estado recin independizado poda ignorar. En el momento de las independencias la legitimidad poltica pasa, entre otras cosas, por una democratizacin de la enseanza. De hecho, todos los Estados recin independizados de frica, sea cual sea su orientacin poltica, establecern esta orientacin que en algunos aos dar unos resultados que dejan atrs toda la obra escolar colonial.

En este contexto el reto es a partir de entonces el contenido y la lengua de esta escolarizacin. Testimonio de ello es el intercambio de rplicas entre Lucien Paye y el presidente de la Union gnrale des tudiants dAfrique occidentale (UGEAO) Daouda Sow durante la inauguracin de la Universidad de Dakar el 9 de diciembre de 1959. El primero declara: Acaso es un programa ms noble que aquel al que el Consejo de la Universidad se adhera unnimemente en una reunin reciente, Ser una universidad francesa al servicio de frica?. El segundo le responde: En nuestra opinin, la Universidad de Dakar debe tener una impronta tpicamente africana. Se debe sentir latir en ella el corazn de frica de ayer y de maana. Comprender entonces que nuestro deseo siga siendo que esta universidad se convierta en un centro de investigadores con vocacin africana, pero al servicio de lo universal y de la verdad (14). El autor del que tomamos estas citas, el historiador marfileo Chikouna Ciss, analiza as la estrategia francesa de estos primeros pasos de la Francofona postcolonial:

Como tiene que hacer frente a la exaltacin del fervor panafricanista, Francia elige estrechar las relaciones con sus antiguas colonias a principios de la dcada de 1960 con el fin de ejercer un control poltico. Esta delimitacin del dominio de influencia encuentra su expresin tangible en la multitud de encuentros de ministros de Educacin de expresin francesa en los que a menudo se poda constatar una excesiva representacin francesa. Dieciocho conferencias, segn el recuento del historiador Laurent Manire, reunieron a franceses y africanos entre 1960 y 1969 en el marco de la firma y aplicacin de acuerdos de cooperacin (15).

Esta primera institucin francfona inscrita en los acuerdos de cooperacin, cuya dimensin colonial hemos puesto de relieve en una entrega anterior (16), ir seguida de muchas otras: la Asociacin de las Universidades Parcial o Totalmente de Lengua Francesa en 1961, que en 1999 se convierte en la Agencia Universitaria de la Francofona; la Asociacin Internacional de Parlamentarios de Lengua Francesa en 1967, que en 1997 se convierte en Asamblea Parlamentaria de la Francofona (APF, por sus siglas en francs); la Conferencia de Ministros de Juventud y Deportes (CONFEJES, por sus siglas en francs) en 1969; la Agencia de Cooperacin Cultural y Tcnica (ACCT) en 1970, que en 2005 se denomina Organizacin Internacional de la Francofona (OIF); el Consejo Internacional de Radio Televisiones de Expresin Francesa (CIRTEF) creado en 1978, etc. En adelante los campos educativo, deportivo, meditico y cultural estarn cubiertos por la red institucional francfona. Adems de sus propias redes estas instituciones se pueden apoyar en la red de la Alianza Francesa de ms de cien aos de antigedad que en 2018 cuenta con 835 agencias, de las cuales 115 estn en frica y cubren 35 pases.

Para coronar el conjunto del dispositivo las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno de los Pases que Comparten el Francs, ms conocido como Cumbre de la Francofona, se renen a partir de 1986 cada dos aos con el objetivo de definir las orientaciones de la Francofona a fin de garantizar su influencia en el mundo en un marco estratgico de diez aos (17). Como en los dems dominios de cooperacin, la esfera geogrfica no ha dejado de ampliarse gracias al aumento del poder de la Unin Europea y al aumento de la competencia econmica vinculada a la globalizacin. As, en la ltima cumbre de 2016 participaron 54 Estados miembros, cuatro miembros asociados y 26 observadores (entre ellos 31 pases africanos).

Los mecanismos de la dependencia

Por supuesto, la cuestin de la Francofona y el problema que plantea por no se pueden reducir a la cuestin del uso del francs. El enfoque esencialista de la lengua no ayuda en absoluto a comprender el reto que plantea la Francofona colonial. Como destaca Kateb Yacine, la lengua del antiguo colonizador se puede entender como un botn de guerra que se puede poner al servicio de la emancipacin. A fin de cuentas, muchos lderes de las independencias subvirtieron lo aprendido en la escuela colonial francesa para ponerlo al servicio de la liberacin de sus pases. Por consiguiente, no se trata de rechazar una lengua en s, sino de examinar los mecanismos de un dispositivo institucional poltico y las consecuencias que tiene sobre los Estados africanos.

No obstante, el rechazo del esencialismo en materia de lengua no debe llevarnos a cometer el error exactamente inverso, es decir, a considerar la lengua nicamente como un instrumento de comunicacin neutro que hace que todas las lenguas sean intercambiables sin consecuencia alguna. La lengua es un sistema [] por medio del cual los miembros de una comunidad se representan la realidad (psquica, psicolgica, social, conceptual, virtual, etc.), se comunican entre s y se identifican culturalmente (18), explica el investigador canadiense en ciencias de la educacin Pierre Legendre. Est claro que la lengua es necesaria para constituir una identidad colectiva, que garantiza la cohesin social de una comunidad, que cuanto ms se utiliza ms la cohesiona (19), completa el lingista francs Patrick Charaudeau. No se cambia de lengua como de gafas. La lengua aporta al sujeto una dimensin cultural e identitaria, una visin del mundo resultado de una experiencia histrica colectiva. Inscribe al sujeto en una filiacin y una historia.

Por supuesto, la lengua es una realidad viva que cambia con la experiencia colectiva del grupo que la habla. Por lo tanto, la utilizacin de una misma lengua no significa en s mismo una similitud de identidades. As pues, que una persona senegalesa o una quebequesa hablen francs no significa que tengan la misma identidad. Con todo, la presencia de una situacin y de relaciones de dominacin abre un proceso de alienacin que, a su vez, alimenta y refuerza la dominacin. Por ello la eleccin de la lengua nacional no es nunca una cuestin secundaria. Tambin la razn de que la antigua potencia colonial insista tanto en promover la Francofona.

En el plano de cada nacin la cuestin lingstica est relacionada con la cuestin de las clases sociales debido al diferente dominio de la lengua oficial segn la pertenencia social. El novelista keniano NGugi wa Thiongo explica as su decisin de no volver a escribir en ingls para escribir en adelante en kikuyu y kisuajili: Separada del pueblo [la literatura de las primeras dcadas de las independencias], prisionera de las barreras lingsticas heredadas del colonialismo, la nueva literatura solo lograba reunir a unos cuantos estudiantes, profesores y funcionarios de todo tipo (20). En otras palabras, la desigualdad del dominio de la lengua nacional contribuye a reforzar los poderes neocoloniales. Preconizar la Francofona en el marco de una enseanza de clase destinada a formar a una lite de tecncratas es querer, simplemente, perpetuar el sistema de relevo de dominacin entre la antigua metrpoli y los pueblos explotados (21), resume Hassan Benaddi, uno de los promotores de la revista progresista marroqu Souffles. Para prevenir las crticas precisa: Proclammoslo una vez ms, estamos contra la Francofona y solo los seores Jourdain del neocolonialismo osarn ahora tratarnos de francfobos (22).

El investigador en ciencias polticas Franois Constantin resume as la relacin entre la Francofona y las clases dominantes de muchos pases africanos:

En el frica francfona los comportamientos polticos quiz reproducen las actitudes ms ideolgicas de la cultura poltica francesa. [] Pars sigue siendo un punto de encuentro, no solo por razones financieras, sino tambin porque es fuente de legitimidad poltica []. Las clases dirigentes actuales todava pertenecen a una generacin cuya socializacin ha sido fuertemente metropolitana, incluidos los militares que pasaron por las escuelas militares francesas. [] Los vnculos coloniales entre establecimientos de enseanza, desde las escuelas tcnicas a las universidades, se mantienen como si estuvieran en la naturaleza eterna de las cosas (23).

El autor precisa los mecanismos que rigieron esta articulacin entre las clases dominantes locales y la antigua potencia colonial: redes de relacin prioritarias de los nuevos poderes, encuentros regulares a alto nivel, estudios de las lites en la metrpoli, vnculos clientelistas , predominio de la literatura del Hexgono, etc. El lugar fundamental de la Francofona en este proceso de conjunto se resume de la siguiente manera: Estos reagrupamientos de los pases francfonos [] solo eran significativos para las clases dirigentes francfilas y para Francia; permitieron recuperar los satlites culturales que eran los antiguos territorios belgas, en particular Zaire y Ruanda, cuya vinculacin al conglomerado francocntrico no puede explicar ninguna economa poltica seria del colonialismo. En todo caso era suficiente para entorpecer una unidad africana que hubiera podido ser perjudicial para el Norte (24).

La figura de Senghor ilustra plenamente la dimensin alienante de la Francofona dominante, es decir, la que funcional real y concretamente. Aquel a quien junto con el tunecino Habib Bourguiba se presenta como uno de los fundadores de la Francofona defiende la tesis de una simbiosis armoniosa entre el francs (lengua oficial) y las seis lenguas nacionales (wolof, serere, diola, peul, manding y soninke). Sin embargo, ms de cincuenta aos despus de la independencia el francs sigue siendo la lengua de la lite, de sus instituciones y del poder, mientras que las lenguas nacionales son la lengua de las masas y de la calle. Uno de sus argumentos es la gran cantidad de lenguas africanas que impide elegir una de ellas (es decir, que hace necesario elegir el francs como lengua comn). Este argumento no es vlido para Senegal. Por una parte, como demostr Cheikh Anta Diop, las diferentes lenguas de Senegal estn emparentadas entre s (25). Por otra, todas las minoras son bilinges de forma mayoritaria y hablan la lengua ms extendida, el wolof. Aproximadamente el 80 % de la poblacin la practica en toda la extensin del territorio (26), recuerdan el lingista senegals Jean Lopold Diouf y la lingista francesa Marina Yaguello. La situacin es prcticamente la misma en muchos pases africanos.

Adems, la eleccin del francs reproduce la balcanizacin proveniente de las antiguas potencias coloniales. As, la Gambia anglfona y el Senegal francfono tiene el wolof como lengua comn. Aunque existen muchas lenguas transnacionales de comunicacin, cada Estado sigue utilizando como lengua oficial la de su antiguo colonizador. Es el caso del hausa que se utiliza en Nigeria, Nger y Chad; del sonink hablado en Senegal, Mali y Mauritania; del peul que se encuentra en Mali, Mauritania, Senegal, Guinea, Burkina Faso, Nger y Nigeria, etc. Estas diferentes lenguas habladas por los campesinos y obreros constituyen unos puentes entre los Estados africanos que pueden servir de base a un desarrollo econmico autocentrado que corresponda a las necesidades de estos pueblos. Es lo que pone de relieve Cheikh Anta Diop en su lucha por la adopcin de lenguas oficiales africanas. Desde 1954 destacaba que no se insistir lo suficiente en el hecho de que el imperialismo cultural es el tornillo de seguridad del imperialismo econmico; por lo tanto, destruir las bases del primero es contribuir a la supresin del segundo (27).

La Francofona no se limita nicamente a su dimensin lingstica, que no es sino una de sus facetas y una de las herramientas de lo que Diop denomina imperialismo cultural. Kwame Nkrumah nos invita a calibrar este imperialismo cultural. Al describir los mecanismos del neocolonialismo estadounidense insiste en las dependencias culturales citando el fomento por parte del gobierno estadounidense de los intercambios entre sindicalistas o profesores universitarios, el establecimiento de Organizaciones No Gubernamentales en muchos sectores, el establecimiento de rganos de prensa escrita, la implantacin de diferentes grupos evangelistas, la promocin de la literatura estadounidense, la difusin de pelculas y series de televisin, etc. Presenta as los efectos de este ltimo aspecto:

Incluso los guiones de las pelculas de Hollywood son armas. Basta con escuchar los aplausos de los espectadores africanos cuando los hroes hollywoodienses masacran a los indios o a los asiticos para darse cuenta del poder de este medio. En efecto, en los continentes en vas de desarrollo donde la herencia colonialista ha dejado una gran mayora de personas analfabetas el mensaje que contienen las historias de sangre y de violencia venidas de California llega hasta al nio ms pequeo. Y con el asesinato y el Far West llega un aluvin incesante de propaganda antisocialista en la que el sindicalista, el revolucionario o el hombre de piel oscura generalmente desempea el papel de traidor, mientras que el polica, el detective, el agente federal, en una palabra, el espa tipo CIA, siempre es un hroe (28) .

Injerencias y resistencias

El socioeconomista maliense Hamidou Magassa propone situar la Francofona en la historia de la dominacin colonialista y en sus diferentes fases. Diferencia tres: la de la misin civilizadora que va desde la conquista colonial hasta 1956, la de la comunidad francesa que la sucede hasta las independencias y la de la Francofona desde estas. Por lo que se refiere a esta ltima, destaca: La tercera fase neocolonial es la actual de la recuperacin indirecta de los logros de esta lucha [la lucha por la independencia] apoyndose en la lite local previamente francofonizada (29).

A veces se asume pblicamente la relacin entre Francofona e intereses econmicos, como atestigua la declaracin del ministro francs de Asuntos Exteriores Yvon Bourges en la Asamblea Nacional el 23 de octubre de 1967:

Y, naturalmente, el primer objetivo de mi departamento es favorecer la penetracin de la lengua y la cultura francesas en los pases de frica y Madagascar [...]; el segundo objetivo que nos proponemos es de orden econmico: el mantenimiento y desarrollo de los intereses comerciales e industriales franceses constituye igualmente una preocupacin constante de la Secretara de Estado de Asuntos Exteriores encargada de la cooperacin. Lo afirmo sin vergenza alguna. Ademas, no tiene nada de ilegtimo ni de srdido. La cooperacin no es una empresa interesada en el sentido egosta del trmino, pero no puede consistir ni en despilfarro ni en prodigalidad [...] (30).

Posteriormente el discurso ser ms prudente, pero la articulacin entre Francofona y defensa de los intereses econmicos franceses sigue siendo una constante hasta nuestros das. Testimonio de ello es la evolucin de los temas de las cumbres de la Francofona. Es el caso de la decimoquinta cumbre de Dakar en 2014, cuyo objetivo era adoptar una estrategia econmica para la Francofona. Quienes todava piensan que la Francofona institucional es una cuestin de lengua compartida son ingenuos o deshonestos ante la simple idea de que sea posible una estrategia econmica comn manteniendo el franco CFA, los acuerdos de asociacin econmica (AAE), la deuda y sus planes de ajuste estructural, las mltiples intervenciones militares, etc. La anulacin por parte de Canad de la deuda pblica de siete pases africanos durante la cumbre de Quebec en 1987 y despus la anulacin parcial por parte de Francia de la deuda pblica durante la cumbre de Dakar en 1989 tienen poco peso frente a la inmensidad de la deuda privada y las presiones de los amigos francfonos para que se devuelva a costa de los Planes de Ajuste Estructural que impiden toda posibilidad de desarrollo.

A medida que se van sucediendo las diferentes cumbres se abordan todos los aspectos de la vida poltica y econmica por una parte y de la soberana nacional por otra, es decir, se ponen en consonancia con los intereses de las potencias occidentales francfonas y en particular de Francia. As, la tercera cumbre en Dakar en 1989 establece una cooperacin jurdica y judicial. La de Pars en 1991 y de Mauricio en 1993 tienen el objetivo de hacer avanzar el proceso de democratizacin, es decir, de legitimar la injerencia en los asuntos internos de los Estados africanos. La cumbre de Coton en 1995 se consagra a la afirmacin poltica de la comunidad internacional en el contexto posterior a la Guerra Fra. Estos ejemplos bastan para ilustrar que no estamos ante una lengua compartida, sino ante un proceso de produccin y de reproduccin de las dependencias neocoloniales.

Demos un ltimo ejemplo que tiene lugar durante la cumbre de Kinshasa en 2012. Entrevistado por la periodista belga Colette Braeckman, el comisario congoleo de la cumbre Isidore Ndaywel declara: Se est realizando un esfuerzo y la Cumbre de la Francofona ser la oportunidad para una apertura mayor que esta vez se dirige a todo el mundo, incluidos nuestros socios tradicionales, los pases francfonos del Norte y del Sur, y no solo a China, como se nos ha reprochado (31). A todas luces estamos ante una herramienta cuyo objetivo es influir en las opciones econmicas de los pases africanos con el fin de defender los intereses de los pases francfonos occidentales en general y de Francia en particular.

Si la Francofona conoce una notable ampliacin de sus pases miembros al ampliarse ahora a los pases del Este de Europa, en cambio en frica cada vez es ms criticada y cuestionada. Testimonio de ello son los mltiples escritos destinados a demostrar que no tiene una naturaleza neocolonialista. Los argumentos avanzados son siempre los mismos:

Basta con echar un ojo a la lista de los pases miembros de pleno derecho y observadores de la OIF [Organizacin Internacional de la Francofona] para abolir la idea de que la Francofona calca las fronteras de las antiguas colonias francesas y, ms an, que no sera sino uno de los nuevos ropajes del neocolonialismo. [ ] Adems, el reproche del neocolonialismo se basa en un contrasentido histrico. En efecto, no fue Francia quien concibi el proyecto de estructurar el conjunto de los pases francfonos, sino un grupo de personalidades, muchas de las cuales tenan en comn haber sido, precisamente, grandes figuras del movimiento de las independencias en las dcadas de 1950 y 1960. Se llamaban, sobre todo Lopold Sdar Senghor, Habib Bourguiba, Hamani Diori, Norodom Sihanouk (32).

El argumento de la ampliacin fuera de frica pone de relieve, precisamente, que la Francofona se ha convertido en una de las herramientas en la competencia mundial entre Estados Unidos, la Unin Europea y Canad que no ha dejado de exacerbarse desde el inicio de la globalizacin. El argumento del origen de sus fundadores recuerda simplemente el modo de acceso a la independencia cuyo eje principal era preparar una transicin entre el colonialismo y el neocolonialismo. Los tres jefes de Estado africanos que se suelen citar (Senghor, Bourguiba y Diori) fueron alumnos aplicados en este periodo de transicin.

En cambio, las voces africanas que ponen en tela de juicio la Francofona institucional no dejan de multiplicarse. Si en frica Occidental, a medida que los colonos justificaban su misin civilizadora, el francs sirvi durante mucho tiempo como lengua de progreso, para algunas personas hoy en da constituye, debido a su ambigedad, un smbolo de sumisin que desde el punto de vista local sera el origen de la negacin, incluso de la destruccin, de las culturas africanas. [] As, es posible escuchar en Bamako Abajo la Francofona! en un mitin asociativo (33), seala la lingista Ccile Canut. El diario burkins Le pays-Ouagadougou va en el mismo sentido al destacar con ocasin del cuarenta aniversario de la Francofona en 2010:

En la Francofona se percibe un verdadero desequilibrio entre los pases del Norte y del Sur, ya que los segundos son muy dependientes de los primeros, la mayora de los cuales garantizan la financiacin del desarrollo. Este desequilibrio se ha acentuado con el paso del tiempo debido al peso de Francia respecto a los objetivos geoestratgicos del Elseo. Como la influencia cultural subyace a la influencia econmica, Francia, que ya no tiene sus colonias, siente que pierde su lustre de antao. La Francofona se convierte entonces en el marco ideal para restaurar esta influencia. Se percibe durante las grandes misas rituales. Pars apenas disimula que se encuentra en el centro de las tomas de decisin (34).

Algo que es an ms grave para la estrategia neocolonial, estamos asistiendo a un movimiento popular de auto-reafirmacin y de reinversin de las lenguas locales. As, en Senegal, al que la historia oficial francfona presenta como la cuna de la Francofona, el francs recula a beneficio del wolof. Un fenmeno de fondo que no deja de tener consecuencias sobre la vida cotidiana (35), destaca un artculo publicado en 2016 en SlateAfrique con un ttulo significativo (Le Sngal est-il encore un pays francophone? [Sigue siendo Senegal un pas francfono?]). En febrero de 2018 un programa de TV 5 Monde incide en el mismo sentido con el ttulo de Le Sngal perd son franais au profit du wolof [Senegal pierde su francs a beneficio del wolof].

Estas reacciones populares convergen con unas tomas de postura polticas a ejemplo del llamamiento a una contracumbre antifrancfona en 2014 con ocasin de la Cumbre de la Francofona: Los partidos signatarios de la presente plataforma consideran que las llamadas cumbres francfonas no son sino un mal circo destinado principalmente a encubrir y avalar los polifacticos abusos de poder del neocolonialismo francs en frica, situada hoy bajo la tutela de Estados Unidos desde su reintegracin en el mando de la OTAN, y de forma secundaria a mantener la corrupcin, la malversacin y todo tipo de trficos franafricanos (36). Este acontecimiento fue lo suficientemente importante como para que el gobernador de Dakar prohibiera por razones de seguridad las manifestaciones pblicas mientras durara la cumbre francfona.

Como ocurre en todos los dems frentes que se oponen al neocolonialismo mencionados en nuestros artculos anteriores, estos militantes que se oponen a la Francofona institucional siguen siendo todava muy minoritarios. Su mera existencia es un signo del aumento de la concienciacin respecto al periodo anterior. La juventud de estos militantes pone de relieve la emergencia de una nueva generacin militante portadora de futuro para los pueblos africanos.


Notas:

(1) Onsime Reclus, France, Algrie et colonies, Hachette, Pars, 1883, p. 690.

(2) Les pres de la Francophonie, http://www.ladocumentationfrancaise.fr/dossiers/d000124-la-francophonie/les-peres-de-la-francophonie , consultado el 11 de agosto de 2018 a las 16:50h.

(3) Paul Dupuy, conferencia titulada Les deux premires annes de lAlliance franaise, 1886, citado en Ivan Barko, LAlliance franaise : les annes Foncin (1883-1914). Contexte, naissance, mutations, Documents pour lhistoire du franais langue trangre ou seconde, n 25, 2000, p. 9.

(4) Joseph Roger Benoist, Eglise et pouvoir colonial au Soudan franais. Administrateurs et missionnaires dans la boucle du Niger (1885-1945), Karthala, Pars, 1987, p. 47.

(5) Guy Pervill, La notion dlite dans la politique indigne de la France, en Sylvie Guillaume (coord.), Les lites fin de sicles (XIXe-XXe sicles), Editions de la Maison des sciences de lhomme Aquitaine, 1992, p. 181.

(6) Georges Hardy, Histoire de la colonisation franaise, Larose, Pars, 1943, p. 322.

(7) Ibid, p. 322.

(8) Citado en Pascale Barthelemy y Jean Herv Jezequel, Marier les demoiselles frigidaires et les mangeurs de craies : lidal du mnage lettr et ladministration coloniale en Afrique , e n Odile Goerg (dir.), Perspectives historiques sur le genre en Afrique Occidentale franaise, LHarmattan, Piras, 2007, pp. 77-96.

(9) Citado en Pascale Barthelemy, Instruction ou ducation ? La formation des africaines lEcole normale dinstitutrices de lAOF de 1938 1958, Cahiers dtudes africaines, n 169-170, 2003, p. 375.

(10) Saadia-et-Lakhdar, Lalination colonialiste et la rsistance de la famille algrienne, La Cit diteur, Lausanne, 1961, p. 46.

(11) Tomamos la expresin de la investigadora en ciencias polticas Alice Goheneix, Les lites africaines et la langue franaise : une appropriation controverse, Documents pour lhistoire du franais langue trangre ou seconde, n 40-41, 2008, p. 3. [* N. de la t.: El trmino mitohistoria [mythistoire] se forma uniendo las palabras francesas mythe (mito) e histoire (historia)].

(12) Ibid, pp. 3-4.

(13) Une histoire de la Francophonie , Organisation Internationale de la Francophonie (OIT), https://www.francophonie.org/Une-histoire-de-la-Francophonie.html , consultado el 12 de agosto de 2018 a las 17:50h.

(14) Citado en Chikouna Ciss, Le CAMES ( Conseil Africain et Malgache pour lEnseignement Suprieur) avant le CAMES (1968-2018) : Un demi-sicle au service de lenseignement suprieur et de la recherche en Afrique, ditions Science et Bien Commun, Qubec, 2018, pp. 13-14.

(15) Ibid, p. 28-29.

(16) Vase Sad Bouamama, Luvre ngative du nocolonialisme franais et europen en Afrique. Les Accords de partenariat conomique (APE) : de la Franafrique lEurafrique, https://bouamamas.wordpress.com/2018/08/05/loeuvre-negative-du-neocolonialisme-francais-et-europeen-en-afrique-les-accords-de-partenariat-economique-franc-ape-de-la-francafrique-a-leurafrique/ . [En castellano, La obra negativa del colonialismo francs y europeo en frica. Los Acuerdos de Asociacin Econmica (AAE): de Franafrique a Eurafrique, http://rebelion.org/noticia.php?id=247119].

(17) Le sommet , Organisation Internationale de la Francophonie, https://www.francophonie.org/Le-Sommet.html , consultado el 12 de agosto de 2018 a las 20:10h.

(18) Renald Legendre, Dictionnaire actuel de lducation, Guerin, Montreal, 2005, p. 825.

(19) Patrick Charaudeau, Langue, discours et identit culturelle, Revue Ela, n 123-124, 2001/3, p. 342.

(20) Ngugi wa Thiongo, Dcoloniser lesprit, La Fabrique, Pars, 2011, pp. 48-49. [En castellano Descolonizar la mente: la poltica lingstica de la literatura africana, Barcelona, De Bolsillo, 2015, prlogo y traduccin Marta Sofa Lpez].

(21) Hassan Benaddi, Francophonie et nocolonialisme, Souffles, n 18, marzo-abril de 1970, p. 24.

(22) Ibid, p. 25.

(23) Franois Constantin, Et si le pouvoir tait au bout de la culture ? Ralits culturelles et politique internationale de lAfrique, Politique Africaine, n 9, marzo de 1983, p. 16.

(24) Ibid, p. 17.

(25) Cheikh Anta Diop, Les fondements conomiques et culturels dun Etat fdral dAfrique Noire, captulo 2, Prsence Africaine, Pars, 1960.

(26) Jean Lopold Diouf y Marina Yaguello, Japprends le Wolof, Karthala, Pars, 1991, p. 8.

(27) Cheikh Anta Diop, Nations ngres et culture, Prsence Africaine, Pars, 2009 (primera edicin 1954), p. 407.

(28) Kwame Nkrumah, Le nocolonialisme, Prsence Africaine, Pars, 1973 (primera edicin 1965), pp. 251 -252.

(29) Hamidou Magassa, Les langues et leur statut en Afrique dite francophone, Etudes maliennes, n 22, 1977, pp. 40-71.

(30) Yvon Bourges, intervention lassemble nationale du 25 octobre 1967, journal officiel du 26 octobre 1967, p. 4088, http://archives.assemblee-nationale.fr/3/cri/1967-1968-ordinaire1/026.pdf , consultado el 13 de agosto de 2018 a las 20:30h

(31) Colette Braeckman e Isidore Ndaywel, La runion la plus importante jamais tenue au Congo du 10 octobre 2012, http://www.lesoir.be/archive/d-20121010-300L51?referer=%2Farchives%2Frecherche%3Fdatefilter%3Dlast10year%26sort%3Ddate%2Bdesc%26start%3D1790%26word%3DColette%2BBraeckman , consultado el 14 de agosto de 2018 a las 18:30h.

(32) Claire Tran, Ides reues. La Francophonie, La cavalier bleu, Pars, 2006, pp. 19-20.

(33) Ccile Canut, A bat la francophonie ! De la mission civilisatrice du franais en Afrique sa mise en discours postcoloniale , Langue franaise, n 167, 2010/3, pp. 142-143.

(34) Francophonie. Un instrument politique au service de la France , https://www.courrierinternational.com/article/2010/03/25/un-instrument-politique-au-service-de-la-france , consultado el 14 de agosto de 2018 a las 19:30h.

(35) Le Sngal est-il encore un pays francophone ?, http://www.slateafrique.com/21377/linguistique-senegal-est-il-encore-un-pays-francophone , consultado el 14 de agosto de 2018 a las 20:00h.

(36) Dialo Diop y Moussa Dembl, Plate-forme pour un contre-sommet anti-francophone Dakar, 26 de noviembre de 2014, https://www.pambazuka.org/fr/governance/n %C3%A9ocolonialisme-plateforme-pour-un-contre-sommet-anti-francophone-%C3%A0-dakar , consultado el 14 de agosto de 2018 a las 20:15h.


Fuente: https://bouamamas.wordpress.com/2018/08/26/loeuvre-negative-du-neocolonialisme-francais-et-europeen-en-afrique-la-francophonie/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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