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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2018

Entrevista al escritor senegals Cheikh Hamidou Kane
frica ya no existe: le han arrebatado su espacio

Coumba Kane
Umoya


Cheikh Hamidou Kane. Fuente: http://nzingagermain.com

Cheikh Hamidou Kane. Fuente: http://nzingagermain.com

 

Esta es una de las paradojas de Cheikh Hamidou Kane. En su trayectoria de cincuenta y siete aos, solamente ha publicado dos novelas: LAventure ambige ( La aventura ambigua ), en 1961, y Les Gardiens du temple ( Los guardianes del templo ), en 1995. Sus obras, ahora ya convertidas en clsicos, han sido traducidas a una decena de lenguas y estn incluidas en los programas de numerosas escuelas y universidades. Relatan la insatisfaccin de las lites africanas, desorientadas por la colonizacin francesa. Nacido en 1928 en Matam, a las orillas del ro Senegal, Cheikh Hamidou Kane ha profundizado en la historia contempornea del continente, esa historia que destaca por sus mltiples cuestionamientos y crisis de identidad.

La aventura ambigua sucede entre los Diallob, un pueblo ficticio que parece guardar cierto parecido con Fouta Toro, regin y antiguamente reino del norte de Senegal. All, a Samba Diallo, hijo de ilustres nmadas peuls y criado en la ms absoluta tradicin cornica propia del pueblo, le envan al colegio de los blancos para que aprenda a vencer sin tener razn. Despus de esta violenta experiencia interior, el protagonista acabar totalmente roto.

No cabe duda de que, todava hoy, est en vigor el poder de esta novela filosfica, en parte tambin autobiogrfica, ganadora del Gran Premio literario del frica negra en 1962. La aventura ambigua se ha erigido como una obra de referencia para todo aquel que sigue cuestionndose la identidad africana y para todos los afrodescendientes que sufren el choque occidental. Se puede realmente llegar a establecer una relacin entre las culturas africanas y el legado colonial, y salir indemne? Cmo sacar el mximo partido a este conflicto de identidad?

Testigo y actor privilegiado de la desmembracin de las antiguas colonias francesas en virtud de las independencias africanas, Cheikh Hamidou Kane fue ministro durante los mandatos de Lopold Sdar Senghor y de Abdou Diouf. Adems, tambin ostent el cargo representativo ms alto de UNICEF en diferentes capitales africanas. Retirado de la vida pblica desde hace unas dcadas, el escritor dedica ahora sus das a rezar, a escribir y a educar moralmente a sus nietos.

Ha sido en su mansin de Dakar donde nos ha recibido, para la entrevista de Le Monde Afrique. A sus noventa aos, y a pesar de sus vacilantes movimientos, mantiene firme su visin sobre el mundo. Sigue centrado en una infancia marcada por el racismo, el inters por la cultura francesa y por sus sueos panafricanistas. Adems, reconoce que Black Panther, la ltima entrega de los estudios cinematogrficos Marvel, le ha encantado.

Coumba Kane.- Acaba de cumplir noventa aos. Qu tal se encuentra?

Cheikh Hamidou Kane.- Sufro los achaques de la edad. Ya no veo ni oigo tan bien como deseara, pero, gracias a Dios, todo lo dems est bien.

C.K.- Naci durante la colonizacin en Senegal. De qu manera senta la presencia de los colonos franceses durante su infancia?

C.H.K.- Durante mi infancia, sufr la humillacin que experimentaban todos los que queran alcanzar el mismo nivel de conocimiento que los blancos y se encontraban frente a personas que les menospreciaban. Los colonos trataron de hacernos admitir que ramos seres inferiores, seres incapaces de hacer nada mejor o, al menos, igual de bien que ellos. No se oponan a que los indgenas asistiesen a sus clases, pero limitaban nuestras ambiciones. Estbamos programados para ser auxiliares, nada ms; es decir, podramos llegar a ser enfermeros, pero de ninguna manera lograramos convertirnos en doctores.

C.K.- Sin embargo, usted no acat esas normas. En lugar de eso, soaba con ser filsofo.

C.H.K.- Era mi sueo desde que comenc primaria. Para los blancos, era inconcebible, por lo que tuve que pelear mucho a lo largo de mi etapa educativa. En 1942 trat de entrar al instituto Faidherbe, en Saint Louis, reservado principalmente para los hijos de los colonos franceses. Solo algunos afortunados africanos podan mandar all a sus hijos. No crec en el seno de una familia adinerada, por lo que acab en la escuela de Hijos de Jefes, conocida antiguamente como escuela de los Rehenes. All, estudiaban los hijos de los nativos ms poderosos, con el objetivo de formar a los futuros lderes regionales al servicio del poder colonial.

C.K.- Fue uno de los primeros hijos de lderes religiosos que asisti a la escuela francesa. Por qu su familia tom esa decisin?

C.H.K.- Todo es gracias a uno de mis antepasados, Alpha Cir Diallo, un hombre excepcional. Durante los episodios ms tensos del debate entre defensores y detractores de la escuela francesa en su pueblo, l fue uno de los primeros que entendi que no se corra ningn riesgo al escolarizar a los nios. La nica condicin era que, previamente, hubiesen sido firmemente educados en el islam y en los valores del pueblo peul: el sentido del honor, la prctica religiosa y la solidaridad familiar ( Rewd Allah, djokude endaam ). Crea que esta doble educacin serva a su vez de proteccin y de armadura. De hecho, sus propios hijos acabaron en el ejrcito colonial o se convirtieron en intrpretes. l confiaba plenamente en su herencia cultural y yo soy producto de la lucha de este antepasado tan visionario.

C.K.- En la escuela, usted llam la atencin.

C.H.K.- En mi promocin ramos siete hijos de jefes. Al acabar los estudios, tenamos que pasar por la granja para, despus, convertirnos en jefes de cantn. Pero me negu a asistir a la granja, porque segua soando con el instituto Faidherbe. Ante este deseo, el director de la escuela, furioso, convoc a uno de mis tos, que trabajaba como secretario judicial. Le explic sin muchos miramientos, y con un tono ciertamente despectivo, que mis ambiciones eran pretenciosas que no me haban educado para eso! Pero me mantuve firme. Mi padre me matricul en el instituto Van Vollenhoven, en Dakar. All, mis compaeros africanos me eligieron como representante estudiantil en la Comisin de disciplina del instituto, con mayora de estudiantes blancos.

C.K.- Cmo lleg a la Sorbona?

C.H.K.- Como siempre haba soado con llegar a ser profesor de filosofa algn da, la Sorbona era un claro objetivo, pero no tena los medios para llegar a la capital francesa. Por eso, escrib al gobernador de Senegal en Francia, que por primera vez era un afroantillano, con el objetivo de conseguir una beca. Y me la otorg! Form parte de una clase preparatoria en el instituto Louis-le-Grand, en Pars, y, poco despus, comenc mis estudios de filosofa y derecho en la famosa universidad parisina.

C.K.- Qu es lo que ms le marc de esa prestigiosa universidad?

C.H.K.- Descubr las cualidades fundamentales de la civilizacin occidental, ocultas hasta entonces bajo la sombra del colonialismo. A pesar de que admiraba muchos aspectos, el comportamiento violento de los colonos en Senegal me inclinaba a dudar. Lo cierto es que mis compaeros y profesores franceses tenan ideas bastante abiertas. De hecho, mi fe musulmana tambin se aprovech de los debates filosficos de la poca, especialmente el existencialismo de Jean-Paul Sartre y el pensamiento cristiano de Paul Ricoeur.

C.K.- Pars tambin era el corazn de las luchas independentistas y de movimientos literarios, como la negritud. Dnde se situaba?

C.H.K.- En general, comparta las ideas de Ki-Zerbo: independencia africana, Estados Unidos de frica y socialismo africano. Como todo estudiante africano que se preciase, tuve que posicionarme y militar en la lucha. Los lderes ms populares eran los marxistas del Partido Africano de la Independencia (PAI), liderados por Majhemout Diop, y los nacionalistas agrupados en torno a Cheikh Anta Diop. No era partidario del marxismo, pues resultaba incompatible con mi fe religiosa. Me mostraba ms cercano a las ideas de Cheikh Anta Diop, a quien conoca personalmente, pero su partido estaba poco estructurado por aquel entonces. Finalmente, fue Joseph Ki-Zerbo quien me convenci. Este profesor asociado de historia, catlico y voltaico [originario del Alto Volta francs, antigua denominacin de la actual Burkina Faso], era muy activo entre las juventudes cristianas de Francia y cre el Movimiento de Liberacin Nacional. Yo comparta plenamente sus ideas en torno a los Estados Unidos de frica, la independencia de Africa y socialismo africano.

C.K.- La negritud, corriente a la que se adheran grandes escritores como Aim Csaire, Lopold Sdar Senghor y Lon-Gontran Damas, tambin era un movimiento dominante en ese momento, pero usted decidi distanciarse. A qu se debi?

C.H.K.- Apoyaba la revolucin que expresaba este movimiento. De hecho, las poesas de Csaire recogidas en Cahier dun retour au pays natal ( Cuaderno de un retorno al pas natal ) , que le con 16 aos, resultaron profundamente inspiradoras. Sin embargo, la posicin de Senghor que se mostraba menos radical en la denuncia del desprecio que sufran los negros por parte de la poblacin blanca no acababa de convencerme.

C.K.- En La aventura ambigua, los habitantes del pueblo Diallob temen que sus hijos pierdan la identidad al asistir a los colegios de los blancos y cuestionan si, para aprender, valdr la pena todo lo que olvidarn. Tiene ahora mismo una respuesta para esta pregunta fundamental?

C.H.K.- Respondo a esta cuestin en mi segunda novela, Los guardianes del templo , que aunque se public en 1995, lleva escrita desde 1963. El protagonista, que representa de algn modo la resurreccin de Samba Diallo, recibi una firme educacin religiosa musulmana y se arraiga a los valores del pueblo Diallob. Tras unos estudios sobresalientes en la escuela colonial francesa, llega a ser ingeniero agrnomo. All, el protagonista aprendi las tcnicas modernas esenciales para construir un nuevo pas independiente. Por lo tanto, consigui aliar su cultura religiosa tradicional a lo que aprendi en contacto con la civilizacin occidental.

C.K.- Sin embargo, la aventura de Samba Diallo, que se debate entre su tierra natal y Occidente, no acaba bien. Cmo podemos interpretar, desde un punto de vista simblico, la muerte del hroe de su novela?

C.H.K.- Algunos lectores creyeron, por equivocacin, que con esta muerte quera mostrar la imposibilidad de conciliar nuestras culturas africanas y la civilizacin occidental. Que el nico resultado posible era un final trgico. En absoluto. Mat a Samba Diallo en manos de el Loco para mostrar hasta qu punto era tortuoso el camino de los africanos hasta lograr el encuentro con la civilizacin occidental. Adems, el camino est repleto de desafos culturales y de extremismos religiosos. Por aquel entonces, yo ya senta que algunos deseaban imponer a toda costa su manera de practicar la religin. Eso es lo que representa el personaje de el Loco en La aventura ambigua.

C.K.- Usted mismo vivi esa aventura en cierto modo- ambigua entre frica y Francia. Qu aprendi?

C.H.K.- Consegu sobrevivir a ese periplo. Aprend que, al contrario de lo que el colono racista se esforzaba por hacernos creer, las culturas africanas y europeas comparten muchos rasgos en comn. Mi generacin y la de Senghor me demostraron que se poda acceder a las esferas ms elevadas de conocimiento de los blancos. Al acabar mis estudios, regres a frica con la esperanza de lograr un mundo justo y compartido. En la novela, eso es lo que simboliza el personaje del Caballero con dalmtica: Nosotros, los negros; nosotros, los rabes; nosotros, los asiticos; es un mundo posible. Tenemos que construirlo. No debe ser un mundo imaginario, dirigido nicamente por Occidente.

C.K.- Cerca de sesenta aos despus de las independencias de los pases africanos, parece que ese mundo compartido todava no ha llegado.

C.H.K.- Hay que seguir el trabajo empezado: Roma no se construy en un da! A frica, como deca Ki-Zerbo, le arrebataron su espacio. De hecho, los imperios existentes quedaron desmembrados en una cincuentena de territorios en manos de los colonos. frica ya no existe. Perdi su iniciativa poltica y su identidad endgena . En los colegios se ensean las lenguas de los pases colonizadores. Las leyes, la organizacin social y familiar se basan en los modelos occidentales. frica tiene que reconvertirse en s misma apoyndose en las estructuras anteriores a la colonizacin.

Por ejemplo, la Carta de Mandn, elaborada en 1236 en el imperio de Mal, puede redefinir nuestra organizacin e instituciones. Este documento regula las relaciones familiares, fomenta los valores de respeto y solidaridad, as como permite la diversidad. En ese imperio exista una verdadera ciudadana en frica occidental. Los ciudadanos podan cambiar de un territorio a otro cambiando su apellido. Un mandinga que se llamase Diarra, una vez llegado al territorio Wolofs tomaba el nombre de Ndiaye o Diatta. De este modo, se lograba una convivencia armoniosa entre las diferentes comunidades. Podemos retomar este modelo, no hace falta buscar en otra parte!

C.K.- El pasado glorioso que describe ha desaparecido totalmente. No resulta utpico querer recuperarlo?

C.H.K.- No defiendo que volvamos, sino, ms bien, que recurramos el pasado. Debemos inspirarnos del legado de nuestros antepasados. Para apropiarnos, de nuevo, de nuestra identidad endgena, debemos pasar por esa fase. Por otro lado, esto es responsabilidad de los lderes africanos

C.K.- Qu peso puede ejercer el continente en la economa mundial si est dividido?

C.H.K.- Los jvenes deben, cuanto antes, apoderarse de este aspecto. Deben luchar por crear un espacio geopoltico y econmicamente autnomo en frica Subsahariana. Tienen que imponrselo a los polticos actuales, que no entienden que sus poderes no son nada ms que chuches y piruletas, tal y como deca Senghor cuando luchaba contra la balcanizacin. Pero qu peso va a ejercer el continente en la economa mundial si est dividido? frica es el continente ms rico en recursos naturales, necesarios para la totalidad del planeta. Cmo vamos a defenderlos o a comerciar con ellos con precios justos- si estamos tan divididos? Si hubiese una autoridad comn que gestionase, por ejemplo, los recursos petrolferos, frica gozara de una posicin privilegiada en el panorama internacional.

C.K.- Usted fue ministro en varias ocasiones. Por qu su generacin nunca consigui crear esta unidad africana?

C.H.K.- Los colonizadores supieron cmo actuar. Por ejemplo, Flix Houphout-Boigny, que se opona severamente a los trabajos forzados antes de la independencia representaba una amenaza para Francia. Se haba aliado con los comunistas franceses en el Parlamento, donde ocupaba su puesto como representante de Costa de Marfil. Comenz una batalla que habra podido acabar en una guerra tan sangrienta como la de Argelia o la de Vietnam. Entonces, los franceses lo enviaron de vuelta a su pas con la promesa de una Costa de Marfil autnoma. Recibi los primeros honores en Pars al aceptar un puesto de Ministro del Estado. Despus, el colonizador acab con las uniones que habran podido servir de cimientos para construir los Estados Unidos Africanos, al otorgar la independencia a los trece territorios miembros de frica Occidental Francesa (AOF) y de frica Ecuatorial Francesa (AEF). Los africanos cayeron en la trampa.

C.K.- Qu opina de la demoledora situacin poltica senegalesa, marcada especialmente por la fuerte oposicin al rgimen del presidente Macky Sall?

C.H.K.- A pesar de las tensiones actuales, conviene reconocer los mritos de la excepcin senegalesa. La convivencia entre el islam, el cristianismo y el resto de religiones es armoniosa, debido especialmente a que el islam est impregnado de valores tradicionales. Senegal goza de una amplia trayectoria democrtica. Desde Blaise Diagne, el primer diputado electo en la cmara de diputados de Francia en 1914, en Senegal tenemos derecho a voto. Desde hace ms de un siglo, los senegaleses saben qu es un partido poltico, qu son unas elecciones o qu significa escoger a los lderes polticos.

C.K.- Sigue escribiendo?

C.H.K.- Ahora mismo estoy trabajando en un proyecto al que tengo mucho cario. Sigo las huellas de la epopeya vivida por el imperio de Mal, fundado por Soundjata Keta, que redact la Carta de Mandn. Me gustara recordar esta pgina de la historia a la juventud africana y al mundo. En torno al proyecto he reunido a artistas -como el cantante Youssou Ndour-, intelectuales, escritores e, incluso, griots tradicionales provenientes del territorio del antiguo imperio de Mali. Quiero crear una pelcula de animacin con efectos especiales para ilustrar el universo mstico del emperador Soundjata Keta. Dicen las leyendas que ostentaba poderes mgicos, como el don de la ubicuidad: poda estar en varios lugares a la vez. He visto algunas pelculas, de hecho recientemente he visto Black Panther , que me han hecho pensar que mi proyecto es factible.

C.K.- Le gust Black Panther ?

C.H.K.- Me encant la idea de un poderoso reino africano con sus propias normas. La voz del cantante senegals Baaba Maal se utiliza a la perfeccin. Ahora que me encuentro mejor, espero conseguir que mi proyecto vea la luz.

Entrevista realizada por Coumba Kane para el diario francs Le Monde.

 Texto original en francs

Traducido por Marcos Orcstegui (Universidad de Valladolid) para Umoya.

Fuente: https://umoya.org/2018/11/01/cheikh-hamidou-kane-entrevista/



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