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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2018

Bolsonaro-Trump y ainda mais

Guillermo Almeyra
Rebelin


Como Donald Trump, Jar Bolsonaro gan y conquist el gobierno, pero sin obtener la mayora de los votos sino un 39% del padrn electoral ya que los votos en blanco y nulos suman 11 millones y 33 millones ms se abstuvieron. Bolsonaro obtuvo 10 millones de votos ms que Haddad pero, entre los que votaron crticamente por el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y quienes votaron contra ambos candidatos o se negaron a votar por ellos, suman el 61% y constituyen una amplia mayora. Como se sabe, una cosa son las urnas y otra la realidad de las luchas sociales.

Como Trump, Bolsonaro acta como en tierra conquistada. Su ministro de Educacin (!), un general retirado, retirar todos los libros que mencionen la dictadura con esa palabra y adoptar la teora creacionista, sepultando a Darwin y al evolucionismo, adems de poner un polica en cada aula para impedir que el profesor haga poltica. Bolsonaro dice adems que la ONU es un nido de comunistas y se declara dispuesto a retirarse de ella y su ministro de Hacienda (Finanzas) declara que el Mercosur no es prioritario.

El nuevo presidente, por otra parte, no har su primer viaje a Buenos Aires sino a Washington, Israel y al Chile del pinochetista Piera en un intento claro de crear un cerco en torno a Argentina en el caso de que Macri pudiera perder el gobierno. Retorna as como en el siglo XIX la geopoltica clsica del ejrcito brasileo, o sea, la preparacin para un conflicto armado con Argentina.

Su gobierno es neofascista, pero slo una parte de su electorado es como l. El resto es racista, como son racistas la mayora de los mexicanos, los argentinos o los colombianos y buena parte de los cubanos, y es tambin polticamente atrasado y conservador. Adems, repudia un sistema de gobierno cleptocrtico y en particular al PT, que desilusion a muchos cuando compr apoyos con mtodos ilegales y que no se diferencia de los dems partidos prcticamente en nada porque entreg menos tierras que cualquier otro gobierno, no educ polticamente, fren las luchas y movilizaciones populares, aplic una poltica neoliberal e impidi los intentos de Chvez de crear organismos integradores, como el Banco Sur o un ferrocarril Caracas-Sao Paulo-Buenos Aires.

Bolsonaro concentr todas las rabias y las insatisfacciones y se apoya sobre el miedo a la violenta delincuencia, que se recluta entre los pobres, es decir, entre afrodescendientes, y la rabia frente a la corrupcin descarada. Es el anticapitalismo de los pequeoburguess ignorantes. Pero no logr todava- formar un movimiento fascista aunque se dirige a eso. Tropieza con un sector de la alta burguesa que teme que el fracaso de una dictadura provoque un estallido social, conoce la volatilidad del electorado brasileo y sabe que, si Lula hubiese sido candidato, habra ganado (y por eso lo encarcel). Por eso Bolsonaro es enemigo mortal del ex presidente Fernando Henrique Cardoso y amenaz destruir la Folha de Sao Paulo que critic un desvo de fondos pblicos que realiz como diputado.

Tambin enfrenta un Congreso en el que el PT tiene una fuerte bancada y que puede ofrecerle resistencia. Pero, sobre todo, enfrenta todo el Nordeste brasileo que vot PT y, en el Centro-Sur, donde gan, deber combatir contra la resistencia sindical y obrera en cuanto intente llevar a cabo sus planes (como la eliminacin del aguinaldo, propuesta por su vice, otro generalote retirado, ms culto, menos tonto, an ms reaccionario). Si Dilma se enfrent con los estudiantes y los favelados, Bolsonaro tendr tarea doble en el terreno social.

El ejrcito, que maneja a Bolsonaro, no lo seguir en cada barbaridad que se le ocurra y, por ahora, mantiene cierta cautela. El PT, por su parte, no es un partido de lucha sino una maquinaria electoral en crisis y ha perdido el apoyo de muchos obreros del ABC paulista, la zona industrial metalrgica mayor de Amrica Latina y de buena parte de las clases medias urbanas y rurales del Centro-Sur. Es hoy un partido de los pobres, no de los trabajadores, y no tiene ideas ni fuerzas para recuperarse. La izquierda anticapitalista, en cambio, es pequea (sumada llega al 2%), sectaria y est fragmentada, pero en ella hay quienes tienen alguna influencia en sectores populares, como la concejal de Rio de Janeiro Marielle, que por eso fue asesinada.

Ser Bolsonaro, con sus medidas y su brutal estupidez, quien organice la resistencia y, al buscar un eje con Trump, provocar tambin resistencias en los pases vecinos, que ven resurgir amenazador el subimperalismo brasileo de la dictadura. El diario argentino La Nacin, rgano de la agroindustria y del capital financiero, ya marc distancias, al igual que Mauricio Macri, frente a Bolsonaro. Todo este proceso podra ser acelerado por una nueva ola de crisis mundial, como la que se prepara, la cual golpeara a pases como Brasil o Argentina.

Por ahora, tiene unos meses por delante. Veremos cul ser la interaccin entre lo internacional y lo brasileo y entre los econmico y lo poltico-social. Vivimos tiempos de balance autocrtico y de vigilia de combates.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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