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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

La situacin es mucho ms peligrosa que en la Guerra Fra

Rafael Poch de Feliu
rafaelpoch.com


 Sobre el anuncio de EE.UU. de retirada del acuerdo INF 

Hace unos diez aos asist a un distendido cnclave de la mafia local en un bar de la populosa ciudad china de Chongqing. Una tertulia de seis o siete personajes de todo el pas que manejaban en torno a una taza de te los negocios de aquella prodigiosa urbe, entonces an en construccin. Me llev un americano, quiz agente de la CIA, que mostraba gran familiaridad con todos ellos. Hablaban entre ellos con total desenvoltura de la prxima guerra. Enfrentara, decan, a Estados Unidos y China. Me impresion el consenso: el asunto de la guerra era inevitable y China saldra vencedora. De esa conclusin participaba hasta un dinmico capo de Taiwan.

Hablar de la posibilidad de una guerra, sino de su inevitabilidad, se ha convertido en tpico. Pero no en conversaciones de caf, por desgracia, sino entre quienes toman las decisiones al respecto. Lo primero es grave cotejado con lo segundo: a diferencia de los aos ochenta, la sociedad civil europea es hoy completamente ajena a ese peligro, pese a que las medidas y los discursos de los poderosos son inequvocos y deberan suscitar la mxima alerta social. Eso es lo que marca, precisamente, el Doomsday clock, el reloj del juicio final nuclear que mantiene desde 1947 el Bulletin of the Atomic Scientists y que este ao marca las doce menos dos minutos, un nivel de alarma que no marcaba desde 1953 en lo ms crudo de la Guerra Fra.

Un nuevo desastre

Todo esto viene a cuento del anuncio de que Estados Unidos se retirar del acuerdo firmado en 1987 con la URSS en materia de prohibicin de los misiles nucleares de alcance intermedio (INF), realizado el 20 de octubre por Donald Trump. La medida es un nuevo desastre que prosigue el desmantelamiento de los grandes acuerdos que ordenaron la tensin nuclear global entre las dos superpotencias e iniciaron luego, con Gorbachov, un importante desarme estratgico desde finales de los aos sesenta del siglo XX; el acuerdo de no proliferacin nuclear (de mbito global pero cuyo primer artculo obligaba a los tenedores de la bomba a desarmarse), el acuerdo ABM de 1972 que limitaba los sistemas interceptores de misiles (con el fin de que no dieran lugar a la instalacin de ms misiles estratgicos -largo alcance- para escapar a su posible interceptacin, lo que abra una escalada de proliferacin sin horizonte), as como los sucesivos acuerdos de reduccin de misiles estratgicos START. Siempre por iniciativa de Estados Unidos, esos acuerdos han sido anulados (ABM, INF), ignorados, o descafeinados. Eso ltimo es lo que ocurri con los acuerdos START a partir del firmado en Mosc en 2002, cuando se permiti que las armas retiradas no fuesen eliminadas, sino guardadas en el almacn, lo que permita su reversibilidad. Aquel acuerdo acab con el desarme real, es decir, vinculante, verificable y en un marco de disminucin, para entrar en otra cosa.

Desde entonces todo ha ido cuesta abajo en el marco de la quimera de la hegemona unipolar de Washington. Apenas hay garantas ni canales de comunicacin contra lo que se llamaba MAD (destruccin mutua asegurada), pero las potencias nucleares estn en contacto militar directo diariamente, con barcos y aviones de Estados Unidos provocando y acechando las fronteras de China y de Rusia, en el mar de China meridional, en el Bltico, en Europa del Este y en el Mar Negro, por no hablar de los contactos en el conflicto de Siria. En las actuales condiciones la posibilidad de incidentes o accidentes entre potencias nucleares es solo una cuestin de tiempo.

A los despistados que hablan de responsabilidades compartidas y de expansionismo ruso hay que ensearles un mapa: esas fricciones no tienen lugar en el Golfo de Mxico, ni en Canad. La geografa (y la retirada de acuerdos y la cuanta de los presupuestos militares) delata al principal provocador.

Objetivo China

La retirada de Estados Unidos del acuerdo INF contribuye a esa insana degradacin, incrementa el riesgo de guerra o accidente nuclear en Europa y al mismo tiempo est dirigida contra China. El acuerdo de 1987 impeda a Estados Unidos desplegar armas nucleares tcticas. Ahora, saliendo de l, Washington puede desplegarlas alrededor de China, una potencia no concernida por aquel compromiso, y de Corea del Norte, la obsesin del demente John Bolton, consejero de seguridad nacional de Trump.

La visita de Bolton a Mosc para explicarle a Putin la retirada del acuerdo ha supuesto una humillacin en toda regla para el Kremlin, cuya obsesin y gesticulacin en materia estratgica (recuerden los videos de Putin en su ltimo discurso sobre el estado de la nacin, el pasado marzo, jactndose de la nueva generacin de misiles hipersnicos sin anlogos en el mundo) est encaminada a ser tenido en cuenta por Estados Unidos. Eso no es fcil cuando la desproporcin de medios es tan enorme: Washington se gasta 700.000 millones de dlares anuales en sus militares, mientras Rusia no llega a los 70.000, y eso sin contar a los aliados europeos de la OTAN que, sumados a EE.UU arrojan 950.000 millones. Bolton les ha dicho a los rusos que la retirada del INF no es contra ellos, sino contra los chinos. Imposible imaginar mayor ofensa a Putin que decirle: contigo ni siquiera contamos.

Ms peligros

El Presidente ruso ha advertido, en buena lgica, que sin el INF, si Estados Unidos despliega nuevos misiles (nucleares) intermedios en Europa, las naciones europeas estarn en riesgo de un contragolpe (ruso). Y en Pekn el Presidente Xi Jinping ha recibido el mensaje.

Xi comprende perfectamente que las sanciones y barreras comerciales de Trump no son una disputa comercial, sino una ofensiva directa contra el desarrollo y ascenso chino, es decir contra lo ms sagrado de la poltica china. El pivot to Asia (despliegue del grueso de la potencia aeronaval americana alrededor de China), y el cuarteto militar formado en Asia con Japn, Australia e India, forman parte de la misma demencial arquitectura que la retirada del INF.

En un discurso pronunciado el jueves ante los mandos de la regin militar del sur, responsables de la vigilancia del estrecho de Taiwan y de las islas en disputa, Xi inst a sus militares a concentrarse en prepararse para luchar y ganar en una guerra. Debemos aumentar las maniobras para disposicin al combate, los ejercicios conjuntos y las maniobras de confrontacin para mejorar la capacidad de las tropas y la preparacin para la guerra. Casi simultneamente, en el Foro de Seguridad de Varsovia, el ex jefe de las fuerzas militares americanas en Europa, Teniente General Ben-Hodges, lanzaba su pronstico; no es inevitable, pero creo que en los prximos quince o diez aos tenemos una gran posibilidad de estar en guerra con China. Ms o menos lo que decan hace diez aos mis simpticos mafiosos de la tertulia de Chongqing, aunque sin el victorioso pronstico que lo acompaaba

Reacciones de la ASEAN, seales de la UE

El domingo concluyeron en la costa de la provincia de Guangdong (Cantn, China meridional) las primeras maniobras militares conjuntas de China con la ASEAN, la organizacin que engloba al grueso de los pases de la regin, muchos ellos en disputa territorial con China. En ellas particip hasta Vietnam, seguramente el pas de la regin ms receloso de China. Y coincidiendo con esas maniobras visit Pekn nada menos que el primer ministro japons, Shinzo Abe. El mensaje que arroja todo eso es claro: Asia Oriental no se deja implicar en una dinmica de bloques y no est interesada en la militarizacin de las tensiones propiciada por Washington. Ni siquiera Japn, India y Australia, miembros del cuarteto antichino organizado por Washington, estn entusiasmados con esta jugada. En la Europa cuya seguridad y poltica exterior estn hipotecadas por la OTAN, algo parecido a lo que emite la ASEAN es impensable. El agravio comparativo es inmenso.

Las potencias europeas tampoco estn entusiasmadas con la retirada americana del INF que abre un escenario de tensin nuclear en Europa en el que los europeos pagan los platos rotos. Eso se suma al enfado por la retirada de Washington del acuerdo nuclear con Irn y al despecho por los nuevos proteccionismos y presiones comerciales de Donald Trump. En ese contexto, Angela Merkel y Emmanuel Macron aparecieron retratados el sbado en Estambul cogiditos de la mano con Erdogan y Putin tras firmar una bsqueda negociada y consensuada al avispero sirio que hasta ahora era para ellos un asunto de cambio de rgimen. Y en la foto no estaba Estados Unidos. Aunque pequea, es una buena noticia. No dan para mucho ms: la UE est todava muy lejos del sentido comn.

La guerra no tiene futuro si los corderos no se dejan arrastrar al matadero, pero en Europa los corderos estn entretenidos con otros asuntos y parecen enteramente ajenos al claro incremento del peligro de guerra que vivimos.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2018/11/01/la-situacion-es-mucho-mas-peligrosa-que-en-la-guerra-fria/



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