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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2018

Naciones Unidas, Derecho Internacional y mundialismo Qu es lo que pasa ah, ah?!

Ruperto Concha
Rebelin


No conozco ninguna gran nacin

que est intentando aduearse del mundo

pero quizs estoy equivocado!

J. Stalin,

Cumbre de Yalta, 1945

En Estados Unidos tenemos el 50% de la riqueza del mundo,

aunque somos slo el 5.3% de la poblacin mundial

Nuestra tarea ahora es discurrir un esquema internacional

que nos permita mantener esta ventajosa situacin.

George Kennan, Planificador del Plan Marshall, Washington, 1948


El 19 de junio Estados Unidos se retir del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas, alegando que haba demasiadas denuncias contra Israel por violacin a los derechos humanos en Palestina. En conferencia de prensa, la embajadora ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo que el CDH es un pozo sptico de parcialidad poltica anti israel. Poco despus, el 5 de octubre, el propio Donald Trump confirmaba que su pas desconoce en trminos absolutos la validez del fallo unnime del Tribunal Internacional de Justicia que obliga a EE.UU. a cumplir trminos del Tratado de Amistad con Irn (2015), aprobado por unanimidad por los gobiernos de China, EE.UU., Francia, Gran Bretaa y Rusia, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, ms Alemania (Acuerdo 5+1).

Trump prometi aplicar tan fuertes sanciones que har que la comunidad internacional deje totalmente aislado a Irn, y, enfatizando la decisin de Washington, el Consejero de Seguridad, John Bolton, anunci pblicamente que el presidente Donald Trump ha resuelto revisar los trminos de la Convencin de Viena, que gobiernan las relaciones diplomticas, y advirti que su Gobierno rechazar todos los acuerdos que pudieran imponer obligaciones a su pas a travs de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

En realidad, Trump ya haba expuesto abiertamente que bajo su gobierno, Estados Unidos rechaza las atribuciones globalistas de la ONU y la autoridad de expertos de las Naciones Unidas, que han errado y fracasado una y otra vez, ao tras ao.

En su discurso ante las Naciones Unidas, en septiembre, el mandatario estadounidense anunci que, frente al globalismo internacional, EE.UU. levanta una ideologa de patriotismo, e inst a las dems naciones a adherir a un orgulloso nacionalismo, para que cada cual, en forma soberana, procure ganar su prosperidad por sus propios medios.

Forzar el momento a su crisis?

No es que Donald Trump haya ledo a Jean Paul Sartre y a Michel Foucault, claro que no! Su declaracin de guerra contra la globalizacin de atribuciones de la ONU le brot como un maquillado flujo hormonal. Pero, por la matemtica arquitectura de las casualidades causales de la dialctica, su estruendosa franqueza apret el acelerador de una crisis latente que se mantena con disimulo desde el primer da de su gestin. Podramos llamarla: la crisis mortuoria del neoliberalismo.

Inmediatamente despus de la fatdica intervencin de Trump en la ONU, la canciller de Alemania, Angela Merkel, pronunci un alarmado discurso ante su muy derechista partido Unin Cristiano-Demcrata (CDU), advirtiendo sobre el peligro inminente de destruccin o paralizacin de las Naciones Unidas. Concretamente, la jefe de Gobierno seal que ello puede destruir la paz mundial en un plazo mucho ms inmediato de lo imaginable.

No se tratara de una guerra entre orgullosos patriotas, encabezados por Donald. No. En realidad la guerra que se perfila sera el enfrentamiento entre dos globalismos antagnicos que puede haberse hecho inevitable desde la desintegracin de la Unin Sovitica.

De hecho, importantes analistas internacionales, incluyendo al Premio Nobel de Economa, Joseph Stiglitz, vinculan el propio derrumbe de la URSS a la accin de jerarcas de la nomenklatura oligrquica del Partido Comunista, interesados en poner fin a la Guerra Fra y la creacin de un nuevo orden mundial netamente capitalista, encabezado por Estados Unidos, en el que las grandes corporaciones transnacionales, que son virtualmente aptridas, ejerceran el control absoluto.

En esa perspectiva se puede entender cmo, despus del derrumbe sovitico, en la Rusia reducida a la miseria aparecieron decenas de sper millonarios rusos en la lista de la revista Forbes con la lite mundial de los 500 personajes ms poderosos y ricos del planeta.

Riqueza es poder, y aquella lite ya haba alcanzado el control prcticamente total del poder poltico en EE.UU. a travs del financiamiento de las campaas electorales (cada vez ms monstruosamente caras) y de una industria de lobby o gestin sobre los parlamentarios, el Poder Judicial, los funcionarios de gobierno y las estructuras del duopolio poltico de los partidos Demcrata y Republicano.

Pero la consolidacin de ese poder en manos privadas exiga reducir an ms, y a nivel mundial, la intervencin del Estado en el manejo de la economa. Es decir, demandaba restar progresivamente a los gobiernos la posesin de empresas estatales y su capacidad de imponer regulaciones sobre la actividad econmica. Exactamente, la frmula neoliberal.

Neoliberalismo global

Demcratas y Republicanos bajo los gobiernos de Jimmy Carter, Ronald Reagan, George Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama, siguieron la doctrina y la corriente llamada neoliberal, permitiendo tanto la concentracin de la riqueza financiera como la globalizacin de la economa a travs del traslado de capitales hacia pases subdesarrollados que aceptaban dcilmente todas las exigencias de los inversionistas.

Ya durante la campaa presidencial de 2016, las precandidaturas del demcrata-independiente Bernie Sanders y del republicano Donald Trump mostraron similitudes incomprensibles, particularmente en el campo del control poltico sobre la actividad de las grandes empresas transnacionales. Ambos denunciaron cmo la economa neoliberal estaba llevndose sus inversiones a otros pases donde los trabajadores estaban obligados a aceptar salarios desmesuradamente bajos junto a precarias condiciones laborales. En momentos en que el salario bsico en EE.UU. era de 7 dlares por hora, en otros pases preferidos por los inversionistas, como Vietnam, el salario bsico llega slo a 25 centavos por hora. De ah que, desde el ao 2000 hasta ahora, se perdieron tres millones 400 mil puestos de trabajo del sector industrial mejor remunerado en EE.UU., y se trasladaron principalmente al sudeste asitico. Por eso ambos programas de gobierno coincidieron en propuestas anti-neoliberales y se opusieron duramente a los Tratados de Libre Comercio como el del Atlntico, con Canad y la Unin Europea (UE), el Tratado Trans Pacfico o TPP, y el Nafta, en Amrica del Norte.

A esto se debe el que ambas candidaturas fueran brutalmente atacadas por el establishment o mayora formal de los partidos que, por cierto, estaban ya comprometidos con el globalismo neoliberal. En el caso de Bernie Sanders, el aparato partidista lo bloque en favor de Hillary Clinton, pero en el caso de Donald Trump, pese a la enconada resistencia de otros precandidatos, una mayora de las bases trabajadoras se hizo sentir con suficiente fuerza hasta hacer que sus rivales optaran por aceptarlo a regaadientes.

Es decir, Trump desde el primer momento se defini como opuesto a la globalizacin. Y, quizs por estrechez mental, no logr darse cuenta de que hay otra globalizacin que en gran medida tiene como centro a las Naciones Unidas.

Derechos Humanos, Derecho Internacional y derechos retorcidos

Desde mucho antes del enunciado de los Derechos Humanos, los gobiernos de Europa avanzaban en tentativas de establecer algn sistema menos caro que la guerra para resolver al menos algunos casos de conflictos internacionales. Pero fue el presidente de EE.UU., Thomas Woodrow Wilson, quien se encontr en la secuencia de situaciones crticas internacionales que lo llevaran de ser un agresivo belicista a convertirse en Premio Nobel de la Paz y fundador de la Sociedad de las Naciones.

Su filosofa poltica, conocida como idealismo wilsoniano, justific la intervencin armada en los pases latinoamericanos, bajo la figura de sostener en el poder a polticos que EE.UU. considere buenos, esto es, convenientes para los intereses estadounidenses, incluso en casos en que no tuvieran respaldo democrtico en su propio pas. Al mismo tiempo, demostr con brutalidad estar dispuesto a emplear la fuerza militar para resguardar el dominio de Washington sobre Amrica Latina. En 1914, envi una escuadra de 75 buques de guerra a apoderarse del puerto mexicano de Veracruz, que fue heroicamente defendido por los cadetes de la Escuela Naval de Mxico, quienes tuvieron que rendirse abrumados por el bombardeo en que perecieron 300 defensores. La invasin fue parte de una operacin destinada al derrocamiento del general Victoriano Huerta y su reemplazo por el dcil poltico Venustiano Carranza.

En 1915 invadi Hait, asegurando la instalacin de empresas estadounidenses, y en 1916 hizo lo mismo sobre Repblica Dominicana, a la que mantuvo bajo ocupacin hasta el fin de su mandato en 1921, cuando cedi el gobierno a su sucesor que extendi la ocupacin hasta 1924.

Al estallar en Europa la Primera Guerra Mundial, Wilson se mantuvo neutral durante los primeros tres aos de conflicto, en los que export productos industriales, carbn y armas a los contendientes de ambos lados. En 1917, aprovechando el impacto emocional por el hundimiento del barco Lusitania, que llevaba pasajeros civiles a la vez que material de guerra a los ingleses, Wilson pidi al Congreso autorizacin para intervenir militarmente contra Alemania. Tras haber obtenido la autorizacin, tard todava nueve meses ms en presentar al Congreso sus clebres 14 puntos para finalizar la guerra y asegurar la paz.

De esos puntos, los ms relevantes fueron: primero, imponer que las negociaciones diplomticas fuesen pblicas y sin secretos. Segundo, garantizar la libertad absoluta de navegacin en todos los mares. Tercero, reducir al mnimo las barreras comerciales y los impuestos a las operaciones financieras internacionales. Un sexto punto dispona que se retirasen del territorio ruso las tropas internacionales que haban invadido en apoyo de los rusos blancos contra el Gobierno sovitico.

Y, por ltimo, el punto 14 dispona la creacin de una Sociedad General de las Naciones, mediante tratados internacionales, formando un foro de negociaciones y acuerdos con garantas recprocas de independencia poltica y territorial, en trminos de igualdad entre pases grandes y chicos.

Sobre esos 14 puntos de Wilson, y con la aprobacin del Congreso, se elabor el Tratado de Versalles de 1919, en que la rapacidad de los vencedores, especialmente Francia y el Reino Unido, desemboc finalmente en la Segunda Guerra Mundial.

Paralelamente, en la Conferencia de Pars (1919) se estableci la Sociedad de las Naciones con participacin de 45 Estados, bajo la direccin de un Consejo de Seguridad de cuatro miembros permanentes (Francia, Italia, Japn y Reino Unido) y cuatro temporales. La Sociedad de las Naciones tena como organismo asociado al Tribunal Internacional de La Haya, que desde 1902 vena actuando como Tribunal de Arbitraje para solucin pacfica de conflictos internacionales.

EE.UU. no fue miembro de la Sociedad de las Naciones, pues el Congreso se neg a ratificar los acuerdos que pudieran afectar su absoluta soberana.

Si bien la Sociedad de las Naciones no pas ms all de ser un intento dbil y defectuoso que finalmente fue consumido por la guerra, fue tambin un ensayo til para el desarrollo prctico de conceptos de organizacin, derecho internacional y procedimientos alternativos que posteriormente se aplicaran en las Naciones Unidas.

Las Naciones Unidas

Creada a partir de las cumbres de Yalta y Postdam, por el buen acuerdo entre los lderes Josip Stalin, de la Unin Sovitica, y Franklin Roosevelt, de Estados Unidos, se incorpor tambin al primer ministro britnico Winston Churchill. Y, desde el momento mismo de la fundacin de la ONU en San Francisco, qued marcada por la clebre frase de Churchill: Una Cortina de Hierro ha cado dividiendo al mundo.

Era el comienzo de la Guerra Fra, pero, contra los malos augurios, fue precisamente el equilibrio estratgico de Oriente socialista y Occidente liberal lo que gener un fructfero campo intermedio para el desarrollo de posturas alternativas en que las naciones dbiles o en vas de desarrollo pudieron formar grupos extraordinariamente creativos, bajo las figuras de El Tercer Mundo y los Estados No Alineados. Y en ese espacio fue igualmente posible que importantsimas iniciativas, programas y doctrinas de derecho internacional se aplicaran a las ciencias, las artes y las disciplinas poltico-sociales.

Organismos y comisiones de las Naciones Unidas como la Unesco, la FAO, la Unicef, la Organizacin Mundial de la Salud, entre tantas otras, produjeron un efecto civilizador asombroso, que incluy la obra titnica de compatibilizar los muy diversos y a veces contradictorios modelos de justicia, moralidad y legitimidad. Gracias a ello, los conceptos bsicos de jurisprudencia y procedimientos sobre derechos humanos pudieron llegar a prcticamente los ltimos rincones del planeta.

Pero ese arco que se sustentaba sobre los pilares opuestos de EE.UU. y la URSS se derrumb en la ltima dcada del siglo XX. Se dice que el presidente de Rusia, Mikhail Gorbachov, le coment a su colega Ronald Reagan: Lo siento. Te dej sin enemigo.

El Proyecto del Nuevo Siglo Americano

La desintegracin de la Unin Sovitica provoc una euforia desmesurada en la clase poltica estadounidense, que resolvi creer, como acto de fe, que se trataba de la victoria total del capitalismo y la derrota del socialismo en todas sus formas, es decir, incluyendo los partidos polticos socialdemcratas que estaban en el poder en gran nmero de pases europeos. De hecho, en Gran Bretaa, el clebre Partido Laborista desvi su rumbo poltico bajo la conduccin de Tony Blair a travs de una reforma doctrinaria que llamaron La Tercera Va que, entre otras cosas, elimin de los estatutos del partido toda mencin de carcter socialista.

En EE.UU. la euforia llev a que el politlogo Francis Fukuyama elaborara la tesis de El Fin de la Historia, segn la cual ya el sistema liberal habra llegado para siempre y el futuro ya no tendra ms cambios que los aportes que surgieran de la tecnologa.

En 1997, un grupo heterogneo de tericos y polticos, apoyado por los partidos Republicano y Demcrata, y por la organizacin sionista Aipac (American Israel Public Affairs Committee), present un proyecto visionario para generar a nivel planetario un Nuevo Orden Mundial, bajo el benevolente podero imperial de EE.UU. Fue llamado Proyecto del Nuevo Siglo Americano, y en l se replante con vehemencia la facultad de la gran potencia soberana de hacer la guerra en cualquier lugar del mundo cada vez que lo estime necesario, al amparo del concepto de guerra preventiva, para preservar la paz. Para esto sera necesario que EE.UU. aumentara su capacidad militar hasta alcanzar a ser ms poderosa que la suma de todos los dems ejrcitos en una guerra simultnea.

El proyecto, que inicialmente tuvo carcter reservado, casi secreto, se filtr hacia las bases polticas demcratas, provocando indignacin y acusaciones de fascismo contra sus autores.

Los participantes del proyecto se replegaron muy discretamente, aunque muchos de sus personeros siguieron actuando en el seno de gobiernos sucesivos, incluyendo el de Barack Obama. Y si bien el documento dej de ser nombrado, el desarrollo de la poltica internacional de Estados Unidos exhibe prcticamente todos los elementos que se mencionaban all.

La otra globalizacin

El clebre periodista y escritor Thierry Meysan, director de la Red Voltaire, explica que el fenmeno del neoliberalismo lleg a crear una enorme concentracin de dinero, de podero financiero, que se apoder del control casi absoluto de toda Europa, a travs de la organizacin burocrtica de la UE, as como de las economas y los aparatos de gobierno de pases tan relevantes como Japn y Australia.

Formado en la dialctica marxista, Meysan considera que, como lo expusieron Marx y Lenin, el imperialismo mundialista necesita ser antipoltico y antidemocrtico, arrastrado por una libre competencia que slo responde a la avidez de lucro de sus directorios. Sin atender a los costos sociales y ambientales, y al agotamiento de los recursos naturales, ya no puede detenerse.

El anlisis de Meysan resalta que la estrategia de dominacin mundial por las megaempresas transnacionales incluye la compra y operacin de prcticamente todos los ms grandes medios de comunicacin, informacin y entretenimiento, y pasan a ser los grandes operadores de Internet y las redes sociales, redes de estaciones de radiodifusin y de canales de televisin, as como de las principales agencias noticiosas.

Pero, ms all de su alcance, otra propuesta de globalizacin est siendo planteada desde Rusia y China mediante una frmula diametralmente opuesta a la del Nuevo Siglo Americano: la globalizacin que ah se plantea parte de la base de una poderosa organizacin centrada en la ONU, con capacidad de conducir el desarrollo econmico y social y a la vez impedir que cualquier potencia intente desplegar su podero econmico y militar por encima del podero de las dems.

Ello exige una profunda reforma en la organizacin, estructura y normas de la ONU, incluyendo un empoderamiento real de la Asamblea General, y una reforma democrtica en la constitucin y las facultades del Consejo de Seguridad.

Es esa nueva globalizacin la que est captando juventudes e inteligencias que se preparan para un enfrentamiento mayor y ms fecundo que lo que el patriotismo de Donald Trump pudiera siquiera sospechar.

Ruperto Concha es analista internacional

Fuente: Publicado en la revista mensual La Correo No. 80, Noviembre de 2018 / www.lacorreo.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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