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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2018

La revolucin socialista ante los fundamentos econmicos del proyecto de nueva constitucin

Roberto Cobas Avivar
Rebelin


La antinomia de letra y espritu marxianos democracia o capitalismo no alumbra el pensamiento crtico de los revolucionarios y comunistas cubanos. Es todo lo que expresan los Fundamentos Econmicos del Proyecto de Nueva Constitucin (Ttulo II).

Si la nueva Constitucin de lo que ha de ser Repblica refrenda la revolucin socialista por haber, no puede malversarse la idea de la democracia en tanto fundamento del camino a seguir. Si as lo asumimos, entonces el debate gira en torno a la idea-fuerza que define la democracia como atributo del socialismo. Este momentum filosfico y poltico acoge la naturaleza libertaria del modo de produccin e intercambio como el fundamento de la democracia, puesto que estaramos definiendo, como Marx demuestra, el carcter de las relaciones socioeconmicas que condicionaran el movimiento emancipatorio de la sociedad. No hay Repblica fuera de ello, a menos que siga siendo de estirpe burguesa.

La propiedad que determina el modo de produccin es la que se ejerce sobre el capital. La apropiacin privada del capital bajo condiciones sistmicas de economa mercantil -dadas al arbitrio de la maximizacin del lucro- definen el fundamento de las relaciones socioeconmicas que sostienen la democracia burguesa propia del capitalismo.

La antinomia de la premisa anterior apunta, por tanto, a la propiedad social del capital en funcin productiva, bajo condiciones sistmicas de economa social dadas a la satisfaccin de las necesidades materiales de la sociedad- y nos define el fundamento de las relaciones socioeconmicas que han de sostener la democracia en tanto atributo identitario del socialismo. "La democracia es indispensable para el socialismo - Lenin.

La reproduccin social se da con base en la produccin material de las condiciones de vida. La razn cientfica del materialismo histrico no nos deja dudas sobre ello. Sin embargo, es en la sociedad clasista donde la reproduccin social se reduce por la exclusin, la precariedad y la pobreza. La causa sistmica de ello est en la apropiacin privada del capital en cuanto valor vivo del trabajo. Hacerse con la propiedad de dicho valor permite la reproduccin ampliada excluyente del capital. La apropiacin social del valor del trabajo, en cambio, es lo que hace posible la democratizacin del capital y, en consecuencia, plena la reproduccin social. Nada que ver con el fetiche antimarxiano de propiedad estatal sobre los medios de produccin, as sean estos definidos por el sofisma poltico de fundamentales o no. Los medios de produccin constituyen el valor pretrito del trabajo, que no genera plusvala en tanto es esta fuente directa del capital. Ese fetiche de la propiedad de los medios llevaba a los obreros ingleses en los albores frenticos del capitalismo decimonmico, obnubilados en su ignorancia sobre la envoltura(la forma) de la cosa(la substancia), a destruir los mismos por ver en ellos la causa de su explotacin y marginacin. Los instrumentos de trabajo, los medios (mquinas y herramientas), nos explotan, no las relaciones sociales del modo de produccin, signadas por la propiedad privada del capital. El dogma comunista cubano nos repite ese entendimiento y nos impone la anti razn de su pensamiento econmico, hasta el punto de plasmar otra vez, ahora en la letra del proyecto de nueva constitucin, la interpretacin polticamente corrupta sobre el precepto.

Entender y desnudar ese problema despeja la falsificacin ideolgica sobre la concentracin de la riqueza que simula contrarrestar el proyecto de constitucin con el postulado de la prohibicin de la concentracin de la propiedad sobre los medios. La propiedad privada genera concentracin privada de capital, en forma extensiva (crecimiento de los beneficios generados por multiplicacin de empresas de uno o varios propietarios) y/o intensiva (crecimiento de los beneficios de las empresas por productividad tecnolgica). En el primer caso el propietario privado del capital se beneficia de la plusvala absoluta, en el segundo caso de la plusvala relativa. El trabajador asalariado que produce el valor en ambos casos es despojado de no menos de 2/3 del mismo, segn nos muestra la reproduccin del capital desde su diseccin por Marx hasta su reconfirmacin empirista por Piketty. Y no importa aqu si el capital es apropiado por el poseedor privado o por el estado. La expropiacin del valor es funcin de la relacin asalariada del trabajo.

Hay que entender, entonces, que la revolucin socialista plantea el cambio de paradigma de la acumulacin de capital: de acumulacin privada a acumulacin social. Sin este cambio de paradigma no habr manera de naturalizar la democracia como valor referente de la sociedad socialista.

No existe otro camino en el cambio de paradigma de la acumulacin que el de la transformacin de las relaciones sociales del actual modo de produccin neocapitalista cubano en el de relaciones de productores libremente asociados en entidades econmicas democrticas, solidarias, autnomas y autosustentables, tales como las que se conforman en las cooperativas. El trabajo cooperativo llevado a cabo por ciudadanos libremente asociados, sin mediacin de la relacin asalariada, crea la responsabilidad social sobre los valores generados por el colectivo de trabajadores y su gestin democrtica. Se trata del sentido de inclusin y pertenencia social que impide la explotacin del trabajador y con ello la alienacin del trabajo. En estas condiciones, t oda vez que asumimos el socialismo no como fin, sino como el camino hacia el comunismo, dialctica materialista hoy negada por la reforma constitucional del PCC, la sociedad productora cooperativa es la llamada a crear la cultura de la no-propiedad en que derivarn las relaciones sociales del modo de produccin en su visin comunista. "La teora del comunismo puede resumirse en una frase: la abolicin de la propiedad privada - Marx.

La esencia revolucionaria del paradigma de acumulacin social de capital se materializa en dos niveles del movimiento de la economa.

La transformacin del sistema de propiedad que se est operando en Cuba, sin embargo, ha planteado de hecho la privatizacin del capital -directamente en manos de particulares e indirectamente en gestin estatal, donde la relacin asalariada seguir siendo el factor de explotacin del trabajador y alienacin del trabajo-, por encima de las formas de apropiacin socializada del capital. Este estado de cosas viene ahora a ser sancionado con la reforma constitucional en curso.

El Estado y el Gobierno cubanos se han cuidado de no emprender una transformacin integral del modo de produccin en funcin de los presupuestos socialistas que pueden hacer de la economa social un sistema racional y altamente eficiente. En la letra de los Fundamentos Econmicos se introduce la nocin de economa mixta a partir de la confusin conceptual sobre los tipos de propiedad. Como remedo se enfatiza que todas las formas de propiedad tienen un fin social. El supuesto no pasa de ser un sofisma ideolgico. El fin de la propiedad privada sobre el capital en aras de su reproduccin ampliada en el sistema econmico obedece al inters particular de acrecentamiento de la riqueza individual. La empresa capitalista privada -micro, pequea, mediana o grande- no dejar de operar en funcin de la maximizacin del lucro por el hecho de que sea cubana. Sabemos que el instinto capitalista del productor privado lo lleva a producir algo s y slo si obtiene y maximiza sus ganancias, de cuyo axioma no tienen cmo ni porqu escapar los propietarios privados cubanos . No es Marx, es Smith que en aquel carnicero cuentapropista resume toda la filosofa poltica del modo de produccin capitalista.

Los preceptos de la economa social, en cambio, vienen a asumir la apropiacin socializada del capital. Bajo dicho prerrequisito, el funcionamiento del mercado como mecanismo-espacio-socioeconmico de intercambio de valores de uso y asignacin eficiente de recursos materiales y financieros a nivel microeconmico cobra el ineludible papel que le ha privado el modelo de economa protosocialista. cubano. En este sistema el movimiento autnomo econmico de las empresas se dara bajo planificacin democrtica de los derroteros del desarrollo socioeconmico desde lo nacional, regional y municipal. Estas condiciones son las que replantean el cambio del patrn de acumulacin privada al paradigma de acumulacin social. En tales circunstancias el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en tanto medidor capitalista viciado del desarrollo deja de expresar el consumismo necesario a la reproduccin del capital privado. El modelo de desarrollo socialista habra de romper con el dictat de las valoraciones capitalistas, si es que ha de ser sustentable econmica y ecolgicamente.

Las empresas pequeas y medianas privadas constituyen los actores econmicos que sostienen el desarrollo de la produccin de bienes y servicios en todas las economas del mundo capitalista. Garantizan la mayor parte del empleo. Son, sin embargo, ncleos de la explotacin del trabajo asalariado. Justo la relacin social de produccin que permite la expropiacin y apropiacin privada del capital. La estimulacin por el Estado cubano legislativa, financiera y logstica de la creacin de un extendido sector de PYMEs cooperativas dentro de un sistema de economa social vendra a ser la piedra angular de la transformacin socialista del modo de produccin e intercambio, hoy en franca deriva capitalista gracias al reformismo socioliberal emprendido con los Lineamientos de Poltica Econmica y Social del PCC, LPES.

El pensamiento nico del PCC institucionaliza en el proyecto de nueva constitucin la idea de la empresa estatal como la empresa socialista.Es precisamente el empoderamiento econmico de una burocracia poltico administrativa apropiada de la gestin del capital estatal lo que ha redundado en la anomia del sistema econmico empresarial cubano. Los trabajadores alienados en su condicin de asalariados mal retribuidos han extraviado el sentido de pertenencia a un proyecto productivo social. Pero la reforma constitucional no hace caso de la realidad y preserva en sus postulados la falsa idea de la empresa estatal socialista, ahora afincada en un nuevo Cdigo Laboral de naturaleza francamente capitalista.

A tono con ello, la corrupcin de la voluntad poltica y el voluntarismo econmico han devaluado en Cuba la idea del cooperativismo como criterio de una verdad que, mar afuera, va definiendo cada vez ms los espacios del modo de produccin postcapitalista en el mundo. La cooperativa, es decir, la empresa social de trabajadores libremente asociados sin mediacin de la relacin asalariada del trabajo, deviene una forma cada vez ms popular de organizarse las personas para producir bienes y proporcionar servicios. En el mundo capitalista surgen casi como un acto de autodefensa de los trabajadores ante el poder de predatorio de las empresas capitalistas menores y mayores. Esta defensa es necesaria ante el hecho de que las relaciones capitalistas de produccin e intercambio causan una desigualdad social crnica y una inestabilidad econmica recurrente. En el mundo, las cooperativas tienen ms de mil millones de socios y crean 100 millones de empleos, un 20% ms que las corporaciones multinacionales (2012). El volumen de ventas de las 300 cooperativas ms grandes del mundo es de 1,1 billones de dlares, es decir, la cantidad que corresponde al medidor PIB de algunas de las economas nacionales ms grandes (2012).

El establecimiento con carcter constitucional de la Economa Social como idea-fuerza y marco del modo de produccin socialista ha de definir el fundamento del estado socialista cubano, superando la naturaleza neocapitalista que hoy lo determina. Seis premisas determinantes son:

La regulacin de los efectos desproporcionados de las relaciones de mercado en la acumulacin social de capital sera dominio del Estado y el Gobierno, la que realizada a travs del sistema fiscal con la adecuada progresin de la tributacin (el abanico tcnico-econmico de soluciones aqu es interesante, pero amerita un debate propio) hara honor a la democratizacin del capital. De esta manera la concentracin del mismo se neutralizara y la diferenciacin de la renta (de capital y de trabajo) quedara acotada en trminos de igualitarismo socioeconmico, premisas raigales del desarollo econmico sostenible y la prosperidad de todos y cada uno.

La revolucin socialista se da con apego al materialismo dialctico. Si la llamada reforma total de la constitucin no pone, como no lo ha puesto, en el centro del debate revolucionario por el socialismo el contenido fundacional de la democracia , no admite ms que ser calificada de reformismo contrarrevolucionario. Atar al pueblo revolucionario cubano al reformismo que plantea el anteproyecto constitucional ya sancionado por la Asamblea Nacional , prohibiendo la participacin protagnica en la presentacin y el debate de las alternativas que pudiesen ir a las races, constituye la primera y ms profunda expresin anti democrtica de la fuerza poltica que alienta el nuevo acomodo constitucional. Es justo el resultado que se ha perseguido imposibilitando el llamado a la Constituyente Socialista.

Notas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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