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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2018

Palomares: y aqu quin manda realmente?

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para Jos Herrera Plaza, que lo explicar mucho mejor

I. Mediados de octubre de 2015 [1]: el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y su homlogo en Espaa, Jos Manuel Garca-Margallo, firman una declaracin de intenciones por la que se comprometen a alcanzar tan pronto como sea posible un acuerdo para rehabilitar la zona de Palomares, con radiactividad desde hacia entonces ms de 49 aos, medio siglo prcticamente.

Recordemos que la localidad almeriense fue afectada por el accidente del 17 de enero de 1966, cuando un avin cisterna KC-130 y un bombardero B-52 colisionaron en vuelo, provocando la cada de cuatro bombas termonuclares. De las cuatro bombas -ms potentes, ms potencialmente destructivas que las arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki- dos fueron recuperadas intactas. Las otras dos liberaron parte de su carga radioactiva (Nadie como Jos Herrera Plaza ha explicado lo sucedido [2]. Tambin Eduard Rodrguez Farr y otros compaeros estudiaron y escribieron sobre el tema aos atrs).

El plan acordado inclua el traslado de las tierras contaminadas a "un emplazamiento adecuado en los Estados Unidos". Kerry asegur que USA asuma su responsabilidad y cumplira su papel. Margallo aadi que se trata de "reparar el error que se cometi hace 50 aos". Nos lo cremos. Qu ingenuos! Un grave error, otro ms... Y era elemental el incumplimiento querido Watson!

La declaracin no tena validez jurdica, pero comprometa a los dos Gobiernos a negociar de manera inmediata "un acuerdo vinculante" en el que se determinaran las funciones y responsabilidades de cada parte. El texto del acuerdo, afirm entonces Margallo, estaba "muy avanzado". No ofreci detalles del avance ni como se repartira el coste de la operacin (unos 640 millones de euros; 140 corresponden al compactado y empaquetado de la tierra radiactiva y su traslado a Cartagena para embarcarse con destino a Estados Unidos).

Tampoco se inform adecuadamente sobre sus plazos. Se estimaba entonces entre 12 y 24 meses. En dos aos todo resuelto! Se insisti en que el objetivo era hacerlo ya, cuanto antes. Para que Palomares volviera a la normalidad que tena antes de 1966 (Estados Unidos se llev entonces unos 5.500 bidones de tierra desde el puerto de Cartagena. Pero qued mucha tierra contaminada. Tambin dos zanjas en las que se enterraron restos de material de limpieza! Sin ms, sin ningn miramiento. Ah queda eso, para nuestros colonizados!).

Pero eso s, la cara oscura de la Luna exista tambin en este caso: la declaracin firmada contena una serie de salvaguardas como la posibilidad de revisarla, interrumpir en cualquier momento su ejecucin, ajustarse a las respectivas legislaciones o condicionarla a la existencia de los fondos y el personal necesario.

No obstante, tras una dcada de negociaciones, nadie dudaba (es decir, se dudaba), se asegur entonces con voz tronante y satisfecha, de la voluntad usamericana de llevar a cabo el acuerdo. Pero de hecho ya entonces algo ola mal: los 50.000 metros cbicos de tierra afectada, se redujeron, tres meses antes de la firma, a 28.000, el 56%.

II. Tres aos despus [3]: la administracin de Donald Trump no est dispuesta a llevarse la tierra contaminada por el accidente nuclear que ahora hace 52 aos sufri la pedana de Palomares.

Lo ha reconocido el Gobierno Snchez en una respuesta parlamentaria a preguntas del diputado de Ciudadanos Diego Clemente. Se ha revelado que la Administracin usamericana ha dado a entender que no se considera vinculada por el acuerdo al que el Gobierno espaol lleg con la Administracin Obama. Ms an que no tiene intencin de iniciar conversaciones bilaterales con este fin. El acuerdo alcanzado en octubre de 2015 entre Jos Manuel Garca-Margallo y John Kerry ha quedado en papel mojado. En nada, en nada de nada.

Recordemos las circunstancias polticas de este perodo: la convocatoria de elecciones generales en Espaa para el 20 de diciembre de 2015 y el largo periodo de Gobierno en funciones paralizaron la negociacin. Cuando se tuvo finalmente Gobierno en Espaa en noviembre de 2016, EE UU celebr sus propios comicios presidenciales. Donald Trump fue elegido presidente.

En febrero de 2018, el entonces secretario de Estado de Exteriores, Ildefonso Castro, viaj a Washington y plante a su homlogo, John J. Sullivan, los asuntos pendientes (incluida la limpieza de Palomares). Su interlocutor tom nota.

Meses despus, la respuesta del Departamento de Estado fue difana: la Administracin USA no se senta vinculada por los compromisos polticos de la anterior.

El acuerdo, ha aclarado el Gobierno en su respuesta, sigue en vigor para Espaa. Pero se ha guardado en un cajn hasta que se den las circunstancias adecuadas y existan visos serios de poder concluir con xito esa negociacin pendiente. Es decir, hasta tiempos mejores que pueden no venir nunca.

El Gobierno ha reconocido, adems, que la tierra contaminada en Palomares representa una amenaza para la seguridad de la zona y un impedimento a la hora de lograr su desarrollo econmico y de impulsar el turismo [4]. No ha sido frecuente ese reconocimiento, ni en tiempos de gobiernos socialistas.

La Audiencia Nacional debe pronunciarse sobre el recurso planteado por Ecologistas en Accin -bien, muy bien!- para que se ponga fecha a la ejecucin del plan de limpieza de Palomares. Pero segn la Abogaca del Estado, Espaa no puede ejecutar dicho plan sin el apoyo de EE UU: carece de instalaciones "para el almacenamiento definitivo de estos materiales contaminados con plutonio".

Viene a cuento recordar ahora el poema de Erich Fried, En la capital [5].

Quin manda aqu?

Pregunt.

Me dijeron:

El pueblo naturalmente.

Dije yo:

Naturalmente el pueblo

pero, quin

manda realmente?.

En Palomares no manda realmente el pueblo. Ni siquiera la Junta de Andaluca o el gobierno espaol. Suena a antiguo, pero es el Imperio quien decide en ltima instancia: como quiere y cuando quiere. Y sin rechistar.

As, pues, Palomares seguir teniendo tierras radiactivas. Vamos a seguir permitindolo? De qu soberana hablamos cuando hablamos de soberana? Y aquella guerra mal llamada fra tuvo episodios muy calientes. Seguimos arrastrando sus consecuencias.

Notas:

1) Miguel Gonzlez, Espaa y EE UU firman un acuerdo para la limpieza de Palomares. https://elpais.com/politica/2015/10/19/actualidad/1445239084_543164.html

2) Jos Herrera Plaza, Accidente nuclear en Palomares. Consecuencias, 1966-2016, Almera, 2016.

3) Mis fuentes: Angel Munrriz, Palomares se aleja de un futuro sin plutonio: de la prometida limpieza al traslado secreto de ms residuos. https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/11/06/palomares_aleja_futuro_sin_plutonio_prometida_limpieza_traslado_secreto_mas_residuos_88491_1012.html; Miguel Gonzlez, Trump se niega a retirar la basura nuclear de Palomares. https://elpais.com/politica/2018/11/07/actualidad/1541616530_406692.html

4) Recordemos que volvi a hablarse del caso de Palomares despus de que el Centro de Investigaciones Energticas, Medioambientales y Tecnolgicas (Ciemat) reconociera que, en mayo de 2016, devolvi a Palomares 1,5 toneladas de muestras de tierras y sedimientos contaminados que haban sido recogidas en diferentes sondeos para realizar estudios. No se inform a nadie. Tambin Jos Herrera Plaza inform de lo sucedido.

5) Eric Fried, Cien poemas aptridas, Barcelona, Anagrama, 1977.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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