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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2018

Brasil y la derecha de Dios

Jos Steinsleger
La Jornada


De haber participado  Luiz Incio Lula da Silva en los comicios presidenciales de Brasil estaramos hoy asustados tras el triunfo de Jair Messias Bolsonaro? Creo que no. Y creo tambin que en aquel pas territorialmente gigantesco y culturalmente complejo, las nociones de pueblo y sociedad discurren en espacios yuxtapuestos y entrechocados.

Conclusiones al hilo que nos obligan, desde ya, a solicitar la indulgencia de la intelectualidad cartesiana. Que por ensima ocasin, se muestra en aprietos para decodificar la dialctica de realidades que se idealizan o, peor an, se ideologizan. O ya naci el socilogo dispuesto a estudiar las ideas del payaso Francisco Everardo Oliveira da Silva, Tiririca, el diputado federal brasileo ms elegido en 2010, con un milln 350 mil votos?

Nacido en 1965 en una familia muy pobre de Sao Paulo, Tiririca empez a los ocho en un circo local como payaso. Y segn la doctora Wikipedia, en las elecciones de 2014, haciendo campaa televisiva en la que con estilo kitsch imitaba a Darth Vader, Pel y a Roberto Carlos, al tiempo de reconocer que ignoraba el funcionamiento de las instituciones.

Cosas de la democracia, dirn algunos. Pero los votos de Tiririca permitieron la eleccin de 80 diputados de su coalicin, y otros prceres que en el Parlamento consiguieron, en 2016, la destitucin de la presidenta Dilma Rousseff. Poniendo en su lugar a Michel Temer, lder del Movimiento Democrtico Brasileo (PMDB) y confidente de la inteligencia militar estadunidense (segn Wikileaks), que el Partido de los Trabajadores (PT), posiblemente desinformado, eligi en 2009 para acompaar a Dilma en la vicepresidencia.

Aquello ya es historia. No obstante, los enemigos de Lula apostaron a que en Amrica Latina el voto de los grandes liderazgos no es transferible. Acertaron. Salvando diferencias y contextos, algo similar puede conjeturarse con respecto a Hugo Chvez y la revolucin bolivariana; el partido Alianza-Pas, de Rafael Correa; el Movimiento hacia el Socialismo (MAS), de Evo Morales; Morena, de Andrs Manuel Lpez Obrador, y el peronismo, en el caso de Cristina Fernndez de Kirchner.

En fin, movimientos nacionales y populares que sin ser necesariamente revolucionarios, se expresan en alianzas polticas y una pluralidad de fuerzas que acuerdan redistribuir el ingreso, fortalecer el mercado interno, garantizar los derechos humanos, la movilidad social y mejorar relativamente la calidad de vida de las mayoras. O sea, todo eso que el oportunismo de izquierda y derecha sataniza, con desdn, de progresismo o populismo.

Sin embargo, en los partidos sin grandes liderazgos la transferencia de votos es comn. Tomemos, por ejemplo, el caso de la evanglico-ecologista de izquierda Marina Silva, miembro de la Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios (Iglesia pentecostal con sede en Estados Unidos y 68 millones de miembros en el mundo que se caracterizan por su conservadorismo social), y asesorada en los comicios de 2014 por el inescrupuloso ecuatoriano Jaime Durn Barba, quien en Argentina oficia de gur de Mauricio Macri.

Catapultada a la batalla electoral tras la muerte en un accidente de aviacin de Eduardo Campos (candidato presidencial del Partido Socialista Brasileo, PSB), Marina qued en tercer lugar en los comicios de 2014, con 22 millones de votos (21.3 por ciento). Pero en el balotaje, apoy al neoliberal Aecio Neves (Partido de la Social Democracia Brasilea, PSDB), quien perdi ajustadamente frente a Rousseff (54/51 millones de votos).

Fue la primera seal de alarma para el PT, que padeci una sensible prdida de votos en comparacin con 2010, cuando Dilma derrot con ms de 12 puntos al neoliberal Jos Serra (PSDB).

Ahora bien. En los comicios recientes, Marina (candidata, ahora, de REDE) haba presentado su programa y roto un tab al proponer, si era elegida, defender una legislacin favorable al matrimonio igualitario. Qued en octavo lugar, y desapareci del mapa electoral con poco ms de un milln de votos. Dnde se fueron, entonces, buena parte de los 21 millones que la votaron en 2014?

Un pueblo en estado de crisis terminal, tiene dos posibilidades: volcarse con fanatismo a los poderes sobrenaturales, o volcarse con igual frenes a los sucedneos de la religin: los partidos y grupos de extrema derecha. En las entregas siguientes, trataremos de analizar la fuerte simbiosis poltico-religiosa que empieza a instalarse en el continente.

Neopentecostales y  liberales neo comparten credo e ideologa: la teologa de la prosperidad. Cuyo mensaje (o evangelio), consiste en asegurar que el rico entrar en el reino de los cielos, y el resto tendr que comulgar (entre otros que preparan su discurso) con pastores, como el presidente electo de Brasil, Jair Messias Bolsonaro.

Ahora bien: si el neoliberalismo es a la economa lo que los organismos genticamente modificados a la biologa, cabe reparar en la crtica de lderes evangelicos que sostienen el Consejo Latinoamericano de Iglesias, que en el neopentecostalismo advierten idolatra, irresponsabilidad y mensajes ajenos a las Escrituras.

Una problemtica poco liviana y de fuerte espritu bizantino que empez hace 501 aos, cuando Martn Lutero clav en las puertas de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis que partieron la cristiandad en dos, denunciando a la Iglesia romana por vender pasajes al cielo, entre otras indulgencias.

Por ende, nos limitaremos a sealar los cuatro rasgos distintivos del neopentecostalismo, punteados por el investigador y socilogo Javier Caldern Castillo:

1. Postura ultraconservadora en relacin con la familia, y restrictiva de las libertades sociales.

2. Abierto defensor del neoliberalismo y la sociedad de consumo.

3. Gran capacidad econmica ligada al aporte-conviccin de sus feligreses.

4. Despliegue meditico a partir de sus propias emisoras, canales de televisin y redes sociales.

Desde mediados del decenio de 1970, neoliberales y neopentecostales comparten intereses y operan en los pases latinoamericanos como vasos comunicantes: los unos, socavando la confianza del pequeo y mediano empresario liberal en las instituciones del Estado, y los otros predicando la referida teologa o evangelio de la prosperidad, en la que la bendicin financiera depende de Dios, y que las donaciones a causas religiosas aumentan la riqueza material propia.

Las formas ultras del evangelismo recibieron luz verde del presidente Ronald Reagan (1981-89), cuando nombr al popular telepredicador Patrick Buchanan en la Direccin de Comunicaciones de la Casa Blanca. Buchanan exhortaba por televisin a los ciudadanos con gritos de amn y vivas al Seor, mientras Pat Robertson (otra estrella neopentecostal) anunciaba su posible candidatura al Partido Republicano.

A travs de la televisin, satlites, cable y videos, la Iglesia electrnica (conducida por personajes como Billy Graham y Jimmy Swaggart) reforz sus ingresos con generosos y abundantes apoyos publicitarios, llegando a 40 millones de hogares que intoxicaban con discursos apocalpticos y rabiosamente anticomunistas. El programa de mayor sintona fue el Club 700, en el que Robertson peda a 700 espectadores donar 10 dlares por mes, a cambio de una bendicin en su nombre.

Simultneamente, un grupo de think-tanks alineados con la poltica conservadora de Reagan, publicaba el primero de los Documentos de Santa Fe (1980), un manojo de anlisis geopolticos que abarcaban el mundo entero, respaldando la cruzada anticomunista de Juan Pablo II en Europa del Este, y contra los telogos de la liberacin que en Amrica Latina optaban por los pobres, inspirndose en la encclica Pacem in Terris, de Juan XXIII, y los grandes debates del Concilio Vaticano II (1962-65).

En ese contexto, el brasileo Edir Macedo (1945, de origen catlico), fund la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD, 1977), cuya primera sede funcion en una antigua funeraria de Ro de Janeiro. De origen catlico, Macedo empez su carrera como cajero de la Lotera (1963).

Cuarenta aos despus, la IURD (o Universal) tena ms de 30 millones de fieles, templos en 200 pases (en Mxico, los pare de sufrir), 50 estaciones de televisin, ms de 100 estaciones de radio, dos peridicos, dos imprentas, dos editoriales, un moderno estudio de grabaciones, una agencia de turismo, una compaa de seguros y el semanario Folha Universal, con una tirada de un milln 800 mil ejemplares, distribuidos gratuitamente.

Segn el socilogo Valdemar Figueiredo Filho, de la Escuela Superior de Propaganda y Marketing de Ro, las iglesias evanglicas instauraron una poltica de comunicacin a prueba de todo, utilizando la industria del entretenimiento. [...] Al empezar, los pastores tienen un templo, luego una radio, un canal de televisin, una discogrfica. Cada actividad alimenta a la otra y su notoriedad aumenta (Lamia Oualalou, El poder evanglico a la conquista de Brasil, en Le Monde Diplomatique, Ed. Cono Sur, octubre de 2014).

Agrega: en 2002, cuando Lula intent por cuarta vez acceder a la presidencia, eligi al millonario evangelista Jos Alencar como vicepresidente. Y el 31 de junio de 2014, Dilma Rousseff asisti a la inauguracin del faranico templo de Salomn de la IURD en Sao Paulo, junto con lo ms granado del establishment poltico del pas.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2018/11/07/opinion/021a1pol y https://www.jornada.com.mx/2018/11/14/opinion/020a1pol


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