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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2018

Entrevista al periodista Rafael Poch de Feliu
La izquierda debe salir de esa crcel conceptual en la que est metida

Gorka Quevedo
Alda


En qu situacin se encuentra la Unin Europea en esta coyuntura mundial de cambio y desorden? Qu papel juega en este trnsito tras la Guerra Fra de un mundo unipolar -con una potencia hegemnica- a otro multipolar?

La crisis que parece desintegradora de la UE, la sensacin de que cada vez est ms dividida entre los intereses y tendencias del Norte y del Sur, del Este y del Oeste, de Francia y Alemania, as como de algunas regiones, con el resultado de una parlisis fenomenal, ejemplariza, precisamente, ese desorden ms general y forma parte de l. En esas condiciones se est mostrando completamente incapaz de configurarse como actor autnomo, como uno de esos actores de ese mundo multipolar, con varios centros de decisin que tericamente sera la alternativa al hegemonismo de una sola potencia que se resiste a morir. La UE cada vez sale menos en la foto del mundo de maana. Hasta ahora solo la hemos visto en el papel del ayudante del sheriff. Su vasallaje de Estados unidos no tiene precedentes. Recordemos la guerra de Vietnam; ni siquiera el Reino Unido envi all tropas, algunos gobiernos -el de Olof Palme en Suecia- se enfrentaron a Washington y toda Europa era un mar de crtica. Ahora, todos estn en Afganistn, una guerra criminal y sin sentido imposible de ganar, casi todos han pasado por Irak y nadie levanta la voz

Con la segunda guerra de Irak hubo aquel pequeo plante de Francia y Alemania en 2003, pero ms all de eso hubo, como ahora se sabe, una plena cooperacin a nivel de servicios secretos y dems. En Libia la iniciativa fue francesa, seguramente para borrar los rastros de la financiacin de la campaa de Sarkozy. Luego hemos tenido el caso del espionaje de la NSA a sus aliados y a todo el mundo. En Berln el telfono de Merkel se espa desde la embajada de Estados Unidos, a menos de un kilmetro de la cancillera. En Pars la embajada es el edificio contiguo al ElseoTodo esto es del dominio pblico, ha generado documentos gracias a los Snowden y Assange, los hroes de nuestro tiempo que dira Lrmontov, y no ha pasado nada. Ahora Trump, el presidente broncas, est trabajando activamente para emancipar a la UE de esas tutelas. Todo est resquebrajado y Trump aun lo tritura ms; el G-7, la OMC, la OTAN, la OPEP, hay que darle las gracias a Trump por ello, pero no parece que la UE est en posicin de sacar provecho As que la Unin Europea, a la que se daba como seguro poder ascendente, est sumida en una seria y paralizante crisis desintegradora pero no es el nico aspirante a un papel en el mundo multipolar que se encuentra en esa situacin.

Los avances de Amrica Latina sacudindose gran parte del tradicional tutelaje del vecino del norte conocen inquietantes reacciones en pases clave como Brasil, Argentina y la catica Venezuela chavista, que cometi, a diferencia de la Rusia de Putin, el imperdonable delito de repartir entre los pobres renta petrolera. Es cierto que un pas tan importante como Mxico ha conocido un cambio con la holgada victoria de Lpez Obrador, pero el nuevo presidente no parece tener propsitos de encabezar un liderazgo hacia la soberana continental semejante a los de Lula y Chvez en la dcada anterior. Oriente Medio est ms desorganizado y tenso que nunca, con la novedad de que ninguna potencia externa y desde luego tampoco Estados Unidos gran factor de caos all es capaz de intervenir con eficacia determinando el curso de los acontecimientos. Rusia se ha restablecido militarmente, pero en todo lo dems, en su estructura econmica y en su rgimen poltico, sigue siendo un pas atrasado. Y en Asia, ms all de la evidencia del ascenso chino, son fundadas las dudas de que ese paquidermo llamado Organizacin de Cooperacin de Shanghai pueda llegar a bailar un vals y ser verdaderamente operativo en la esfera internacional As que podemos concluir que la tendencia mundial, la evolucin de la correlacin de fuerzas entre potencias y regiones, erosiona ciertamente al hegemonismo, pero, que al mismo tiempo, los aspirantes al relevo multipolar, quiz con la excepcin de China, estn bastante averiados.

La Unin Europea se ha convertido en una construccin oligrquica y antidemocrtica que poco o nada tiene que ver con los tericos principios fundacionales. Cmo hemos llegado hasta aqu?

Aclaremos primero eso de los principios fundacionales. La integracin europea fue, sin duda, un producto de la guerra fra. Como explicaba Eric Hobsbawm, el proyecto evidenciaba la fuerza del miedo que mantena unida a la alianza antisovitica: miedo a la URSS, pero tambin miedo de Francia a Alemania, de Alemania a una condena eterna a la falta de soberana, y miedo de ambos a Estados Unidos, a la certeza de que Washington pona siempre su propia agenda por delante de los intereses de sus aliados europeos. En cualquier caso, todo vena cosido por (y no habra sido posible sin) la conviccin de Estados Unidos de que una Europa (lo mismo vale para Japn) econmicamente fuerte e integrada, era la mejor estrategia para la contencin contra la URSS. En ese marco, lo nico que les quedaba a los franceses era vincularse con Alemania en un cuadro superior de integracin que imposibilitara el conflicto. De ah sale el proyecto francs de Unin Europea. Ese impulso de paz continental es positivo y hay que cuidarlo, pero sin idealizar todo eso del continente de paz, porque no se puede olvidar la guerra incesante que esa Europa ha venido practicando en el mundo no europeo y colonial despus de la Segunda guerra mundial, por no hablar de la desintegracin inducida de Yugoslavia, del actual conflicto en Ucrania, ambos con claras responsabilidades de la UE, y del papel de ayudante del sheriff. Ese es el continente de paz realmente existente. Dicho esto, particularmente desde Maastricht sta UE ha sido, ciertamente, la autopista de la globalizacin oligrquica y neoliberal en esta parte del mundo. Cmo hemos llegado? Pues sin la menor democracia: se ha ido construyendo un cors de tratados e instituciones a cargo de funcionarios y organismos al servicio del inters empresarial, con gran peso de la economa exportadora alemana, que ha encerrado a los estados y a las ciudadanas en una especie de crcel.

Esta ltima dcada, o mejor dicho desde 1992, cuando la gente ha podido votar sobre diferentes aspectos en referndum, los postulados del establishment han sido derrotados, desde el Brexit a Grecia, pasando por la ratificacin/rechazo de los diferentes Tratados de la Unin. Tiene futuro una Unin que se construye continuamente en contra de la opinin mayoritaria de la gente?

Todo menos el Brexit ha sido ignorado. Los marcos de la soberana y de la democracia son estatales. La ciudadana es estatal, no existe el pueblo europeo, sino la suma de los pueblos espaol (multinacional), francs, alemn, polaco, etc. Sin embargo todo se decide en instancias tecnocrticas que estn por encima de la soberana y de la democracia, inalcanzables para la ciudadana. No hay democracia fuera de los tratados europeos, dijo Jean-Claude Juncker hace ao y medio. Tiene futuro esto? Yo creo que depende de la gente, de su accin en los estados nacionales. No creo en una rebelin europea a la Varufakis, sino en la suma de transformaciones en los Estados, porque es en ellos donde est el marco ciudadano.

Con alguna excepcin, la izquierda europea es incapaz de ofrecer una alternativa real que haga frente al actual estatus-quo. Qu responsabilidad tiene la izquierda en esta situacin?

En general la izquierda en Europa no cuestion la integracin europea, cultiv el mito del continente de paz por miedo al nacionalismo y qued prisionera de su marco, es decir de la versin local de la globalizacin capitalista neoliberal made in USA. Ahora asiste al espectculo de que el grueso de la rebelin contra el orden establecido lo capitaliza la extrema derecha. Supongo que la izquierda debera dar una patada a la puerta de esa crcel conceptual en la que est metida y debera reivindicar el soberanismo para cambiar las cosas en cada pas y luego en la Unin Europea. Algo de eso est pasando en Francia con la France Insoumise de Jean-Luc Melenchon y en Alemania con el recin creado movimiento Aufstehen, iniciativa de Oskar Lafontaine, el poltico europeo de izquierdas ms slido, desgraciadamente en vas de retiroEn Espaa estamos retrasados en ese debate. En Catalunya en lugar de desembocar en la extrema derecha el descontento ha desembocado en la payasada del procs y se ha perdido gran parte del positivo impulso del 15-M.

Por qu se siguen aplicando recetas capitalistas neoliberales que no funcionan y que tienen graves consecuencias para la mayora de la gente? Hay condiciones objetivas para construir una alternativa real de izquierdas que haga de contrapeso a quienes imponen estas polticas, tal y como las haba para el llamando mundo occidental cuando exista la URSS?

Esas recetas funcionan perfectamente para lo que fueron diseadas: engordar a los ricos, maximizar el beneficio e incrementar la explotacin va deslocalizacin, privatizacin, desregularizacin y emigracin de mano de obra. Hasta que la mayora social perjudicada no les d un puetazo en el morro no se inmutarn. Fue el miedo a la insurreccin y a la inestabilidad lo que impuso el estado social en Europa tras el shock de la Segunda guerra mundial. Claro, el adversario sovitico y su tan poco atractivo modelo, tambin influy. Desde el hundimiento del bloque del Este se sienten ms fuertes y adems con la integracin de todo aquello en la economa mundial y el ingreso de India y China en ella, se ha duplicado el nmero de obreros en el mundo, aadiendo unos 1.400 millones ms. La correlacin de fuerzas entre capital y trabajo ha cambiado en beneficio del primero. Cmo modificar todo esto en un sentido de mayor justicia social? Cmo crear una fuerza que asuste tanto que obligue a imponer reformas sociales? Son preguntas enormes cuya respuesta est en la historia de la humanidad.

Mientras tanto la extrema derecha est creciendo en los diferentes procesos electorales. Cules son los motivos? Hasta qu punto influye la inmigracin -o, mejor dicho, la gestin que se est haciendo de este tema?

Desde finales del siglo XX, una creciente desigualdad territorial y social, crisis y conflictos, as como la circulacin de la informacin que estimula la comparacin y las ganas de irse, aceleraron y mundializaron las emigraciones. Una encuesta realizada en 2014 por la OIT en 150 pases, sugiere que ms de una cuarta parte de los jvenes de la mayora de las regiones del mundo quiere residir permanentemente en otro pas. Nada ms comprensible en un planeta en el que 1.200 millones de personas viven en la extrema pobreza y donde a una quinta parte de la poblacin le corresponde slo el 2% del ingreso global, mientras el 20% ms rico concentra el 74% de los ingresos. El vector de esta poltica apunta hacia una divisin del mundo en dos categoras, dos castas geogrfico-sociales, en la que el estrato superior que podra implicar al 20% de la poblacin del planeta podra vivir en un cuadro de relativa distribucin, suficiente para generar un consenso y una fuerza militar capaz de mantener al 80% restante en una posicin totalmente subyugada y pauprrima. Evocando este escenario, el socilogo Immanuel Wallerstein observa con razn que, el orden mundial que Hitler tuvo en mente no era muy diferente.

El actual flujo migratorio hacia esta Unin Europea de 500 millones de habitantes es insignificante, pero el futuro y el calentamiento global cambiarn las cosas. Lo que hemos visto hasta ahora ha bastado para cambiar la geografa poltica de algunos pases en beneficio de la extrema derecha. Para la izquierda el problema es irresoluble si no se enmarca en una accin general de transformacin del mundo, sin una accin antibelicista, contra el comercio injusto, contra el crecimiento y por el multilateralismo en las relaciones internacionales. Encerrarse en el feliz mundo sin fronteras y en el open arms que nos vendieron los gringos junto con su globalizacin, un mundo en el que los estados son sustituidos por ONGs y la poltica por la manipulable ideologa de los derechos humanos, equivale a practicar una caridad que hace la cama a la ultraderecha. Pero, cmo meter todo esto en un programa y al mismo tiempo evitar el escndalo de las muertes en el Mediterrneo?

Llevas tiempo denunciando la deriva militarista de la Unin Europea y su estrategia de bsqueda de culpables para explicar su fracaso. Rusia es un claro ejemplo. Salvando las distancias y dejando claro que todas las comparaciones son odiosas, estamos ante una nueva Guerra Fra?

Durante 25 aos, occidente estuvo metindole el dedo en el ojo al oso ruso. La cosa funcion mientras la clase dirigente rusa se dedic a la gran juerga de privatizar y enriquecerse, pero pasado eso, a partir de 2008, el oso lanza zarpazos cuando le atosigan y adems se ha crecido militarmente. El problema es que Occidente no acepta la recuperacin del oso y as hemos llegado a esta segunda guerra fra sin justificacin ideolgica, pues ya no hay diferencias ni enfrentamientos entre sistemas socioeconmicos. En esta dialctica la UE en crisis desintegradora encuentra un enemigo hacia el que dirigir su fracaso, mientras que Rusia asume grandes riesgos porque si vuelve a ser humillada su rgimen podra hundirse como un castillo de naipes. La situacin es particularmente peligrosa porque Estados Unidos fue destruyendo y retirndose de los acuerdos que ordenaban y prevenan desastres nucleares durante la guerra fra y hoy apenas hay canales. Eso hace ms imprevisibles posibles incidentes, en el Bltico, Ucrania o Siria, que impliquen a los ejrcitos de las potencias nucleares que all estn en contacto. Una solucin sera volver a los documentos de 1990 (La Carta de Pars de la OSCE) sobre seguridad en Europa, que prometan un esquema de seguridad integrado, sin perjuicio de la seguridad del otro, en el continente. La OTAN viol aquello. Todo lo dems, incluida la actual chulera militar rusa, es consecuencia.

La victoria de Trump supone la victoria de la poltica del Me first. Trump ha declarado una guerra comercial a los competidores de Estados Unidos. Qu consecuencias puede tener esta guerra comercial, tanto a nivel global -postura de China, potencia emergente- como de la UE?

Trump lleg a la Casa Blanca en ese momento. Su America First combinaba un refuerzo del proteccionismo desmarcado del discurso liberal con cierta idea de una administracin tripartita de los asuntos mundiales en rivalidad con China y Rusia. Trump parti del presupuesto de que el principal adversario de Estados Unidos a medio plazo era China e intent repetir la jugada de Henry Kissinger de 1972, pero invirtiendo sus trminos: si en la poca de Nixon se trataba de llegar a acuerdos con China para confrontar a la URSS y alterar as la correlacin de fuerzas en perjuicio de quien se consideraba enemigo principal, Trump deseaba un acuerdo con Rusia para debilitar a China.

Eso no va a funcionar, porque nadie se fa de Trump ni sabe cuanto va a durar en el cargo. Supongo que con los competidores europeos se llegar a acuerdos. El problema es con China, y no es comercial -porque el 40% de la exportacin china al resto del mundo procede de multinacionales americanas y europeas instaladas en China- sino que tiene que ver el hecho de que el ascenso de China en el mundo solo puede ser detenido por la guerra. De momento guerra comercial, pero no olvidemos que ya con Obama se realiz el llamado pivot to Asia, es decir desplegar el grueso de la capacidad militar aeronaval de Estados Unidos alrededor de China. Pekn ha respondido con una estrategia comercial inclusiva, la llamada nueva ruta de la seda, pero tambin est dejando claro que no permitir atropellos militares en sus fronteras. El actual fortalecimiento militar aeronaval de China en su frontera, en el Mar de China meridional, tiene por objetivo complicar para los militares de Estados Unidos cualquier posibilidad de victoria militar regional (que no global) en esa zona. La guerra comercial forma parte de un pulso general contra el ascenso de China, cuya poltica internacional, hay que decirlo, no es militarista ni excluyente, sino ms bien integradora y prudente.

Publicada por Gorka Quevedo en Alda, revista de ELA. Septiembre/octubre 2018.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2018/11/30/la-izquierda-debe-salir-de-esa-carcel-conceptual-en-la-que-esta-metida/amp/?__twitter_impression=true

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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