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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2018

Resea de El concepto violencia obsttrica y el debate actual sobre la atencin al nacimiento, de Josefina Goberna-Tricas y Margarita Boladeras
Partos infelices

Jos A. Estvez Araujo
mientras tanto


La lectura de este libro ha sido muy ilustrativa para m, pues trata de un problema cuyas dimensiones y alcance desconoca hasta el momento en que lleg a mis manos.


Tecnos, Madrid, 2018, 185 pgs.

La violencia obsttrica comprende prcticas terrorficas como amordazar o atar a la mujer que est pariendo, abusar sexualmente de ella o negarle medicamentos para paliar el dolor. Las parturientas tambin sufren humillaciones o muestras de desprecio y ven cuestionada su conducta sexual, especialmente en el caso de ser madres solteras.

Otros abusos que incluye la violencia obsttrica y se analizan en el libro s me resultan ms familiares como la utilizacin en exceso de la cesrea que, resulta innecesaria en muchos casos o, incluso, peligrosa. Cuando se puso en marcha el proceso de desprivatizacin de la sanidad en Valencia, uno de los datos que salieron a la luz es que se realizaban muchas ms cesreas en los centros privados que en los pblicos. Una de las razones de esa diferencia es la comodidad de los mdicos que, con las cesreas pueden planificar mejor sus agendas y realizar ms intervenciones (facturndolas) en lugar de esperar a que se produzca un parto natural. Pueden consultarse datos cuantitativos sobre este tipo de intervenciones quirrgicas en Espaa en la pgina web del Observatorio de la Violencia Obsttrica.

En el libro se seala asimismo que a las cesreas se suman tambin otras prcticas prescindibles, como la medicacin para acelerar qumicamente el parto, o las incisiones quirrgicas para ampliar la abertura de la vagina (episiotomas).

El alcance de los abusos y las agresiones a las parturientas llev a la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) a redactar una declaracin en el ao 2014 titulada "Prevencin y erradicacin de la falta de respeto y el maltrato durante la atencin del parto en centros de salud" en la que se afirma que "un nmero cada vez mayor de investigaciones sobre las experiencias de las mujeres en el embarazo y, en particular, el parto, plantean un panorama alarmante".

Los estudios empricos a los que se refiere la declaracin de la OMS han sido realizados en muy diversos lugares y ponen de manifiesto que el fenmeno de la violencia obsttrica no es privativo de pases pobres, sino que se manifiesta tambin en los que se consideran "desarrollados". No obstante, la magnitud del problema a nivel global resulta difcil de cuantificar. Un artculo, publicado por un conjunto de investigadoras y citado en el libro como un texto de referencia, revisa los anlisis cualitativos y cuantitativos realizados acerca de los abusos contra mujeres durante el parto, partiendo de un rastreo de ms de siete mil textos cientficos. La bibliografa localizada en la primera fase fue sometida a una serie de procesos de seleccin para identificar las investigaciones ms relevantes y rigurosas, escogindose finalmente unos setenta trabajos relativos a una treintena de pases. Sin embargo, los datos recopilados en los estudios seleccionados no son susceptibles de agregacin, por referirse a prcticas diferentes y utilizar metodologas dispares.

El objetivo que se persigue en el artculo mencionado es elaborar una tipologa que constituya un instrumento til para realizar estudios cuantitativos y cualitativos susceptibles de proporcionar resultados homogneos y comparables. La categorizacin distingue los siguientes tipos de maltratos contra las mujeres durante el parto: abuso fsico, abuso verbal, estigmatizacin y discriminacin, incumplimiento de los estndares profesionales de atencin, mala actitud de los profesionales respecto a las mujeres y malas condiciones o deficiencias del sistema sanitario.

Una de las cuestiones ms debatidas en el libro es la que se refiere a la conveniencia de utilizar la expresin "violencia obsttrica" para referirse a los abusos y maltratos que sufren las mujeres en el momento del parto.

La utilizacin del trmino "violencia" resulta adecuada en discursos sociolgicos o antropolgicos que incluyen la violencia estructural, no restringiendo su alcance a prcticas abusivas de carcter individual. La coaccin inscrita en el funcionamiento de las instituciones se oculta hasta resultar invisible al recubrirla con el manto de la "normalidad", como seala Fina Biruls en uno de los captulos del libro. En la universidad, que es la organizacin que mejor conozco, se llevan a cabo prcticas abusivas por parte del profesorado que son vistas como elementos del funcionamiento "normal" por parte de los estudiantes, especialmente en el caso de los de nuevo ingreso. Los alumnos pueden ir adquiriendo una visin crtica y cuestionar algunas de estas actuaciones, pues permanecen en la institucin durante varios aos y pueden contrastar sus impresiones con las de los compaeros. Sin embargo, en el caso de las mujeres internadas en un hospital, la posibilidad de identificar prcticas abusivas presentadas como "normales" en el momento del parto es mucho menor que la de los universitarios por el poco tiempo que permanecen ingresadas, por la situacin de dependencia en que se encuentran y por la limitada posibilidad de compartir sus experiencias con otras pacientes.

Desde el punto de vista de la eficacia retrica, la expresin "violencia obsttrica" resulta muy contundente lo que puede ser til para que la sociedad, las mujeres afectadas y los profesionales tomen conciencia del problema. Muchos de estos abusos implican lesionar fsicamente a la paciente (as ocurre con la prctica de operaciones quirrgicas como la cesrea o la episiotoma) sin contar con su consentimiento, por lo que usar el trmino "violencia" en estos supuestos no resulta exagerado. En un artculo referido a este problema en Estados Unidos se refieren casos en los que no se ha tenido en cuenta la negativa explcita de la mujer a que se le practique una cesrea, alegando que no hacerla representaba una grave amenaza para la vida de la madre. Con independencia de que el riesgo fuese real o ficticio, ese tipo de casos pone de manifiesto la situacin de desamparo de las mujeres (como de otros mltiples pacientes) en el momento de decidir si prestan o no su consentimiento para que se lleve a cabo una intervencin quirrgica.

En el mbito del derecho, la utilizacin del trmino "violencia" puede resultar inadecuada, pues, desde la perspectiva jurdica, si se producen actos de violencia debe haber una reaccin sancionadora. La utilizacin de ese trmino en el terreno legal puede fomentar el populismo punitivo tan caro a las feministas "oficiales" de nuestro entorno y llevar a penalizar esas conductas tipificndolas como un delito especfico de violencia obsttrica. Venezuela y algunos estados de Mxico han incluido ya la violencia obsttrica en su legislacin considerndola sancionable penalmente.

La intrusin del derecho penal en cualquier mbito social complejo resulta contraproducente por diversas razones, como se seala en uno de los captulos del libro, poniendo como ejemplo la experiencia mexicana. El derecho penal tiene una perspectiva muy restringida de los hechos que juzga y se ocupa de acciones especficas teniendo en cuenta nicamente las consecuencias y su previsibilidad, las intenciones del sujeto, su capacidad mental y unas pocas circunstancias que pueden agravar o atenuar la respuesta jurdica, que se limita a la imposicin de una sancin. Esa "miopa" del derecho penal es admisible, pues constituye uno de los componentes del conjunto de garantas que pretende impedir el uso abusivo de ese instrumento coactivo por parte de las autoridades. Pero lo convierte tambin en un mecanismo inadecuado para abordar las causas sociales de los problemas o los elementos estructurales subyacentes a los mismos. Eso no quita que pueda existir responsabilidad penal en los casos en que los maltratos caigan bajo la tipificacin de algn delito, como los que penalizan los abusos sexuales o las lesiones.

Dejando de lado la discusin sobre la idoneidad de la expresin "violencia obsttrica", lo cierto es que esa denominacin tiene ya una notable presencia en los medios y en el mbito de la militancia feminista como se puede comprobar realizando una bsqueda con Google. Se ha popularizado especialmente en el mbito hispanoparlante, debido a su inclusin en la normativa de diversos pases latinoamericanos a los que se ha hecho referencia. Pero su uso en la esfera anglosajona parece mucho ms limitado y la expresin no aparece habitualmente en la bibliografa en lengua inglesa que se ocupa de estos problemas, como puede comprobarse en el caso del artculo analizado ms arriba cuyo ttulo es "El maltrato a las mujeres durante el parto en centros de salud a nivel mundial: una revisin sistemtica utilizando mtodos mixtos" . Como se ha visto, tampoco se hace uso de esta expresin en el encabezamiento de la declaracin formulada en 2014 por la Organizacin Mundial de la Salud sobre el tema, ni se usa en el cuerpo de su texto.

En cualquier caso, dar nombre a un conjunto de conductas lesivas equivale a crear la realidad que ese concepto refleja. Algo similar ocurri cuando Catharine Mackinnon acu la expresin "acoso sexual" para referirse a un conjunto de prcticas abusivas, que se daban con frecuencia en el mbito laboral, pero que eran percibidas como fenmenos independientes fruto de la falta de sensibilidad o la actitud ofensiva de quienes las practicaban. Al aglutinarlas mediante la creacin de un concepto general fue posible concebirlas como manifestacin de una conducta tpica, desvelndose las condiciones estructurales que la favorecan. Independientemente de la responsabilidad individual de quienes se aprovechaban de la situacin y del carcter ms o menos ofensivo y humillante de las prcticas concretas, su categorizacin permiti que fuesen excluidas de la "normalidad" de las relaciones entre hombres y mujeres en el lugar de trabajo. El acto de nominacin es especialmente importante en el caso de los maltratos que se analizan en el libro, pues las mujeres afectadas aceptan frecuentemente esas conductas abusivas porque las consideran normales.

Finalmente, el libro reseado resulta de gran utilidad tanto para legos como para especialistas o personas afectadas por el tema, pues contiene captulos cuyo objetivo es presentar y delimitar el problema, junto a textos ms especficos escritos desde la perspectiva de disciplinas diversas como la medicina, el derecho, la antropologa, la filosofa o, incluso, de carcter interdisciplinar.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-174/la-biblioteca-de-babel/el-concepto-violencia-obstetrica-y-el-debate-actual-sobre-la-aten



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