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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2019

India
Huelga general, 150 millones de personas dicen no al despotismo

Vijay Prashad
Common Dreams


Las ciudades indias nunca estn en silencio. El ruido es un rasgo permanente: el claxon de los coches, el canto de los pjaros, los gritos de los vendedores, el constante zumbido de las motos. El martes la India ha estado en huelga. Es probable que en torno a 150 millones de trabajadores no hayan acudido a sus centros de trabajo. Los sindicatos de la izquierda han convocado una huelga general en un pas exhausto por la creciente desigualdad y con un estado de nimo de insatisfaccin.

Las calles de Kerala Estado gobernado por el Frente de Izquierda Democrtica no estn tranquilas. Circulan coches y motos. Pero las carreteras s lo estn. El transporte pblico no circula por las carreteras porque los sindicatos de transportes secundan la huelga. Thiruvananthapuram suena como hace 20 aos, cuando haba menos trfico y la ciudad estaba ms en calma. Pero no hay nada de calma en la atmsfera. Los trabajadores estn furiosos. El gobierno de Delhi contina traicionndolos.

La mayor huelga de la historia

Las huelgas de estas dimensiones no son raras en la India. La mayor huelga registrada en la historia mundial tuvo lugar en la India en 2016, cuando 180 millones de trabajadores protestaron contra el gobierno del primer ministro Narenda Modi. Las exigencias de esta huelga eran muchas, como de costumbre, pero se articulaban en torno al deterioro del nivel de vida de los trabajadores, a la ausencia de trabajo y a los ataques polticos contra los sindicatos.

El gobierno de Modi trata de reformar las leyes sindicales. Tapen Sen, el lder del Centro de Sindicatos de la India dijo que las nuevas leyes sindicales suponen prcticamente una esclavizacin de los ciudadanos hindes. Son palabras mayores. Pero no son increbles.

Liberalizacin

Cuando India consigui la independencia en 1947, se inici un camino "mixto" de desarrollo nacional. Los sectores importantes de la economa permanecieron en manos del gobierno, con empresas pblicas formadas para producir bienes industriales esenciales y mejorar el desarrollo del pas. El sector agrcola tambin se organiz de modo que el gobierno proporcionaba crditos subvencionados a los agricultores y fijando los precios de compra para garantizar que los agricultores siguieran cultivando alimentos esenciales.

Todo esto cambi a partir de 1991, cuando el gobierno comenz a "liberalizar" la economa, privatizando el sector pblico, reduciendo su papel en el mercado agrcola y acogiendo con satisfaccin la inversin extranjera. Ahora, el crecimiento se basa en la tasa de rendimiento de la inversin financiera y no en la inversin en el pueblo y su futuro. La nueva orientacin poltica basada en la liberalizacin ha hecho crecer a la clase media y ha permitido a los ricos ganar cantidades fabulosas de dinero. Pero tambin ha creado una crisis agraria y una situacin precaria para los trabajadores.

Desmoralizar a los trabajadores

A partir de 1991, el gobierno saba que no era suficiente con privatizar el sector pblico y vender los activos pblicos valiosos a manos privadas. Tena que hacer dos cosas ms. Primero tena que asegurarse de que las empresas del sector pblico fracasaban y perdieran legitimidad. El gobierno priv de fondos a estas empresas pblicas y las dej en el aire. Sin inversin, estas empresas no pudieron realizar mejoras y, por lo tanto, comenzaron a deteriorarse. Su desaparicin valid el argumento de la liberalizacin, aunque su desaparicin haba sido impuesta por una poltica de desinversin. En segundo lugar, el gobierno presion para quebrar el poder sindical usando los tribunales para socavar el derecho de huelga y la legislatura para cambiar las leyes sindicales. Con unos sindicatos ms dbiles, los trabajadores estaban ahora completamente a merced de las empresas privadas.

Derecho a la huelga

Esta huelga, como las anteriores, trata sobre las condiciones de vida y sobre el derecho a la huelga. Una nueva ley sindical puede aprobarse en esta legislatura. Significara la muerte del sindicalismo en la India. Las declaraciones de Tapan Sen sobre la esclavitud parecen menos hiperblicas en este contexto. Si los trabajadores no tienen poder, entonces estn efectivamente esclavizados en la empresa. Ya hay casos de fbricas que operan casi como campos de concentracin.

Recorrer las fbricas a lo largo del corredor Chennai-Coimbatore o en el rea de Manesar da una idea del asunto. Son fortalezas, difciles de romper. O prisiones. De todas formas, los sindicatos no son bienvenidos all. Se mantienen alejados por la fuerza, ya sea con violencia o mediante la fuerza poltica. Los trabajadores a menudo son trados desde lugares lejanos, inmigrantes con pocas races en el territorio. Ningn trabajador se queda mucho tiempo. Tan pronto como se asientan, son desplazados.

Trabajadores sin trabajo y sindicalistas acosados crean un ambiente de trabajo duro. La cultura de la solidaridad de la clase trabajadora se erosiona, la violencia social crece: el semillero de la poltica neofascista.

Esperanza en Kerala

Kerala es un lugar nico en la India. Aqu, la tradicin de lucha sigue siendo fuerte. El orgullo de la historia de transformacin social de Kerala es evidente. A lo largo de los ltimos 100 aos, Kerala ha profundizado sus ataques a las jerarquas y la discriminacin. Prcticas horribles han sido rechazadas y los movimientos de izquierdas han fomentado la accin pblica como un rasgo normal de la vida social.

Cuando la izquierda est en el poder, como ahora, no introduce nuevas polticas por imposicin. Los movimientos de masas de la izquierda desarrollan campaas pblicas para crear conciencia y construir una voluntad poltica que respalde las polticas. Esta es una de las razones por las cuales la desesperanza no se cierne sobre Kerala.

En otros lugares de la India, alrededor de 300.000 agricultores se han suicidado en gran parte debido a la crisis de la deuda agraria. El profesor Siddik Rabiyath, de la Universidad de Kerala, me dice que los pescadores tienen una mayor carga de deuda que los agricultores, pero que no se suicidan. Sugiere que esto podra deberse a la esperanza de que la captura del da siguiente los rescatar de la deuda. Tambin se debe a la atmsfera general de esperanza en Kerala.

El ao pasado, cuando este Estado de 35 millones de personas se sumergi bajo el agua en una inundacin, los pescadores tomaron sus botes y se convirtieron en la primera lnea de los rescatistas. No hicieron este trabajo por dinero o por fama. Lo hicieron por la tradicin de solidaridad social en el Estado y por la cultura de la accin pblica aqu implantada.

La huelga

Las lneas de ferrocarril que salen de Thiruvananthapuram no funcionan. Los huelguistas se sientan en las vas. Han bloqueado los trenes. Tambin los huelguistas en Assam, en el otro extremo de la India han bloqueado las lneas ferroviarias. La carretera nacional 16 en Bhubaneswar, Odisha, est cortada. Los coches y las motocicletas no pueden moverse. Las escuelas y las universidades estn en silencio. Los sindicatos patrullan las reas industriales fuera de Delhi y fuera de Chennai. Los autobuses pblicos en Mumbai permanecen en sus estacionamientos.

El gobierno del primer ministro Narendra Modi ha guardado silencio. Hay elecciones a finales de este ao. La temperatura poltica en la India no favorece a Modi. Pero sa no es la razn de su silencio. l ha convertido en costumbre ignorar la accin pblica, estar por encima de todo, hacer como que no est sucediendo nada. Si la nueva ley sindical entra en vigor, la India abandonar cualquier compromiso con la democracia en el lugar de trabajo. Es parte de la lenta erosin de la democracia en el pas, una deriva hacia la dictadura de la jerarqua y la dominacin. Los trabajadores no quieren eso. Estn en las calles. Tienen otros planes para su futuro

Fuente: https://www.commondreams.org/

Traduccin de Viento Sur



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