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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2019

La vida errante de Annemarie Schwarzenbach

Higinio Polo
El Viejo Topo


En su libro La ruta cruel, Ella Maillart narra su viaje a Turqua, Persia y Afganistn cuando en Europa est a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial: parte con una atractiva y atormentada compaera de viaje, Cristina, una joven que tambin aparece en unas fotografas de Marianne Breslauer, que destilaban aquel perfume de entreguerras, con escenas de la Espaa de 1933, con guardias civiles y nios pobres. Aquella hermosa y equvoca mujer que conduca un Mercedes descapotable y que acompa a Breslauer por Espaa, y la Cristina que viaj con Maillart por Persia, eran la misma: Annemarie Schwarzenbach.

 

Conocemos su vida con detalle: la biografa escrita por Dominique Grente y Nicole Mlleren, y la de Areti Georgiadou, La vita in pezzi, nos dan cuenta de su desazn. Tambin la escritora italiana Melania G. Mazzucco urdi una biografa novelada con el ttulo Lei cos amata (Ella, tan amada), adems de sus propios textos, donde se hallan numerosas referencias autobiogrficas: Annemarie Schwarzenbach haba escrito ya muchas pginas, capturado escenas en Europa, Oriente Medio, Estados Unidos, realizado estimables fotografas de la miseria en que vivan muchos trabajadores norteamericanos del norte industrial, en Pittsburgh, y el racismo que padecan los negros en el sur, en Georgia o Alabama. Annemarie nunca pasaba desapercibida, por su belleza y un frecuente velo de tristeza: cuando visita a los Mann, en Ksnacht, en noviembre de 1935, Thomas Mann la describe: encantadora y morfinmana. A su vez, Roger Martin du Gard la describi como un bello rostro de ngel inconsolable.

En marzo de 1942, Annemarie Schwarzebach navegaba en un buque de carga portugus, el SS Quanza, el mismo barco que, en agosto de 1940, haba llevado a Nueva York y Veracruz a ms de trescientos refugiados europeos que huan del nazismo. Era una mujer joven, de vida errante, que, tras dejar el Congo, haba embarcado en la angolea Luanda, colonia portuguesa en frica, para dirigirse a Lisboa, y que pasaba las horas tecleando en su camarote un texto que titulara Beim Verlassen Afrikas (Al dejar frica), sin saber que apenas le quedaban unos meses de vida.

* * *

Annemarie naci en Zrich, en 1908. Estudia historia en la universidad, vive en la lujosa mansin de Landgut Bocken con sus padres (Alfred Emil Schwarzenbach, rico industrial de la seda, y Rene Schwarzenbach-Wille, una mujer aficionada a la fotografa y la equitacin, y partidaria del fascismo) y sus hermanos. El padre es un empresario sin escrpulos, que no duda en imponer dursimas condiciones de vida a los obreros de sus fbricas, y la madre, hija de un general, es muy autoritaria, y vesta a Annemarie como si fuera un chico: siempre fue obedecida por ella. Su madre (que mantuvo una relacin amorosa, durante muchos aos, con una soprano, Emmy Krger, asidua intrprete en Bayreuth) era posesiva e incluso estimulaba la inclinacin masculina de su hija, y desaprobaba adems la relacin de su Annemarie con los hijos de Thomas Mann; tenda a aislarla, aunque saba que Erika Mann se haba convertido en una referencia imprescindible para su hija. Erika era tres aos mayor que Annemarie, y una mujer decidida, independiente, de fuerte carcter.

Desde jovencita, Annemarie impugna la establecida superioridad masculina, en esa sociedad suiza tan conservadora. Admira a Stefan George, y, con veinte aos, va a Pars, frecuenta los cafs, cabarets, y rechaza las formas patriarcales de dominio, que le repugnan profundamente, asumiendo que un matrimonio convencional ocultara con eficacia su inclinacin por las mujeres, pero le restara libertad. A su vuelta de Pars, estudia de nuevo historia en la universidad de Zrich, y conoce a Erika Mann, hija del escritor que haba recibido el Premio Nobel de Literatura en 1929. Tras finalizar sus estudios en la universidad, Annemarie escribe, veloz, su tesis doctoral, y decide dedicarse a la escritura: termina su primera novela, Freunde um Bernhard, que publica ella misma en 1931, y que fue escrita para su amiga Erika Mann, con quien mantiene desde 1930 una relacin amistosa, igual que con su hermano Klaus.

Las dos son mujeres jvenes, atrevidas, valientes, sin preocupaciones econmicas. Erika, con su Ford, y Annemarie, con su Victory, son jvenes al volante, en busca de la libertad en esos peligrosos aos treinta del siglo XX. Viaja a Mnich, a casa de los Mann, y a Pars; a Venecia, donde se hospeda en el palazzo Vendramin, que tena alquilado el escritor Karl Vollmller (que haba rechazado los altos cargos que el gobierno nazi le ofreci, y a quien Mussolini le incautara el palazzo y su coleccin de arte). Annemarie, se interesa por las cuestiones polticas, y, por su proximidad con los Mann y su admiracin por Erika, se aproxima al mundo antifascista, alejndose de las ideas de su familia.

Entre 1931 y 1933, pasa mucho tiempo viviendo en Berln, donde escribe tres novelas y una obra de teatro. En una de ellas, Lyrische Novelle, narra un amor entre un joven y una cantante, obra que esconde sus propios amores lesbianos. A partir de 1932, Annemarie haba empezado a consumir morfina, costumbre y adiccin que no abandonar nunca. Se la facilita Mopsa Sternheim (hija del escritor judo Carl Sternheim, cuyas obras prohibi el nazismo), tambin lesbiana y prxima a los comunistas, una fascinante mujer que colaborar con la resistencia comunista, y ser enviada por los nazis al campo de exterminio de Ranvensbrck. Mopsa mantiene un apasionado amor con Ruth Landshoff-Yorck, otra joven actriz y escritora de ascendencia juda y de aspecto andrgino que era tambin amiga de Annemarie, amante de su coche y de viajar para atrapar la libertad, como ella misma y como Erika Mann. En esos das berlineses, Annemarie milita en el antifascismo con pasin, recorre la noche, acude a cabarets, cerveceras y garitos, bebe compulsivamente, va a dormir al amanecer, con somnferos, aspira el aire alemn que empieza a envenenarse con el nacionalismo, las camisas pardas y los correajes.

En los aos treinta, la familia Schwarzenbach no oculta su simpata por los nazis, aunque vive en Suiza. Hacia 1930, cuando ya el partido nazi se ha convertido en la segunda fuerza poltica alemana, todava muchos intelectuales no son capaces de descifrar el horror que anuncian las secciones de asalto, Sturmabteilung , que desfilan por Alemania. El propio Stefan Zweig cree que la victoria nazi es una revuelta de los jvenes, y Thomas Mann no acierta a interpretar el destino que anuncia Hitler al pueblo alemn. En cambio, Heinrich Mann, consciente de la catstrofe que se anuncia, trabaja denodadamente por impulsar un frente antifascista, y su sobrino Klaus Mannn alerta sobre la guerra de exterminio que apunta en el horizonte. Lo mismo hace Erika Mann, pero el desastre se aproxima: toda la familia abandona Mnich, donde haba nacido la bestia, en marzo de 1933.

Un ao antes, en 1932, Annemarie organiza un viaje a Persia, abandonado en la vspera de la partida porque uno de los participantes, viejo amigo suyo, se suicida. Va a Venecia, con los Mann, vuelve a Berln, regresa a la residencia familiar a finales de ao, donde le regalan un Mercedes-Mannheim, y, en mayo de 1933, viaja a Espaa con la fotgrafa Marianne Breslauer. Su madre, como el resto de su familia, defiende el nazismo, con pasin: su to, Ulrich Wille, hermano de su madre, invita a Hitler a visitar su mansin en Zrich (la famosa villa Schenberg, donde Wagner haba compuesto parte de Tristn e Isolda) para recaudar fondos para el NSDAP. No era la primera muestra de apoyo, ni mucho menos: tras el incendio del Reichstag, la madre de Annemarie enva a una decena de sus criados alemanes para que voten al partido nazi en las decisivas en las elecciones de marzo de 1933, tras las que Hitler se har con todo el poder. A Annemarie le repugna el nazismo, pero est rodeada en su familia de exaltados partidarios de Hitler.

En octubre de 1933, acompaa a una expedicin arqueolgica al Prximo Oriente, a Siria e Irn hasta abril de 1934, y costea ella misma la publicacin del diario del viaje, Winter in Vorderasien (Invierno en Oriente Prximo). Visita Beirut, Damasco, Alepo, Baalbek, Biblos, Jerusaln, Bagdad, Babilonia, huyendo de s misma, merodeando por zocos y excavaciones arqueolgicas, cazando chacales. En Ur, se encuentra con Leonard Wooley, el arquelogo britnico que haba descubierto el cementerio real de la ciudad sumeria; y tambin con el alemn Erich Schmidt, que excavaba en Ray y Perspolis: Annemarie quiere trabajar con los crneos de Ray para desmentir las delirantes teoras raciales de los nazis, y enva artculos a peridicos suizos: aunque est lejos, no olvida la lucha antifascista. En ese viaje, conoce adems a los arquelogos norteamericanos George Carpenter Miles y Van W. Knox.

Vuelve a casa, y, poco despus, va a Berln para encontrarse con la baronesa Maud Thyssen-Bornemisza, con quien rompe su relacin sentimental, que haba iniciado durante su estancia all. Su padre le escribe para que Annemarie participe en la construccin de la nueva Alemania fascista. Ella, sin embargo, colabora con la revista antifascista Die Sammlung que haba fundado Klaus Mann en el exilio holands, publicacin donde escriben Thomas y Heinrich Mann, Stefan Zweig, Alfred Dblin, Bertolt Brecht, Ernst Toller, Albert Einstein, Lion Feuchtwanger , Joseph Roth, Ernst Hemingway, entre otros. La nueva Alemania es cada das ms peligrosa: los colaboradores de Die Sammlung se arriesgan a que sus obras sean prohibidas en Alemania: por eso, Hermann Hesse da marcha atrs, exigiendo que su nombre desaparezca de la redaccin, y Stefan Zweig se muestra reticente, mientras Annemarie financia la publicacin, a consecuencia de lo cual el gobierno nazi prohbe su presencia en Alemania a partir del verano de 1934.

En agosto de 1934 parte a Mosc, con Klaus Mann, para participar en el I Congreso de escritores soviticos, donde se entusiasma viendo el inters popular por los escritores y la literatura; conoce a Malraux, pasea por Mosc y por Leningrado, toma notas de todo lo que ve, del esfuerzo por una vida digna, de la pasin revolucionaria, y se conmueve viendo rasgos sorprendentes de la vida sovitica, como el hecho de que las fbricas anuncien en sus talleres la publicacin de nuevos libros. Annemarie concluye: la informacin negativa que circula en Europa sobre la Unin Sovitica se basa en falsedades.

Despus, viaja en tren hasta Tiflis, en Georgia, y vuelve a Persia, donde, en Tehern, conoce al diplomtico francs Claude Achille Clarac, y permanece all tres meses, pero sus demonios personales continan acosndola. Europa camina hacia el desastre, y Annemarie lo intuye: ve cmo en la propia Suiza neutral se persigue a los exiliados, a los refugiados, algunos detenidos son entregados a la Gestapo alemana, y declaran indeseables a los judos, mientras su amiga Erika Mann tiene serios problemas con su cabaret antifascista en Zrich, con los nazis suizos acosando las representaciones. Annemarie insiste en su adiccin a las drogas, se pelea con su familia, teme la ruptura con Erika, a quien ha defendido pblicamente, y, a principios de 1935, tras ingresar en un sanatorio, intenta suicidarse. En abril, parte hacia Trieste, y se embarca hacia Beirut: all la espera Claude y ambos viajan por carretera hacia Persia, pasando por Palmira, donde se hospedan en el hotel Zenobia de Marga dAndurain, una espa francesa de origen espaol que trabajaba al servicio de Gran Bretaa, a quien Annemarie dedicar un relato. Un mes despus, se casa en Tehern con Claude Achille Clarac: l, prefiere los hombres; ella, las mujeres. Es un matrimonio de ocasin, como el de su amiga Erika Mann con Wystan H. Auden, que consigue as pasaporte britnico, como Annemarie consigue pasaporte francs por su matrimonio con el diplomtico, pero sigue siendo una mujer libre, sin ataduras, dispuesta a preservar su territorio. Annemarie contrae la malaria, vive un apasionado amor con Yal, la hija del embajador turco, con quien suea en escapar a Estambul, y empieza a escribir Muerte en Persia. La inesperada muerte de Yal es un duro golpe para ella, pero encuentra otro amor con la fotgrafa Barbara Hamilton-Wright, con quien viajar despus a Estados Unidos. Las malas noticias se encadenan: recibe tambin la noticia del suicidio de su amigo el escritor Ren Crevel. En Muerte en Persia da cuenta de su desesperacin, y, a diferencia de sus obras anteriores, muestra los amores lesbianos. Ese viaje a Persia dura de mayo a septiembre, tras el cual Claude desaparece de su vida, aunque lo vea despus en alguna ocasin. l mismo confesar que el enlace matrimonial fue una locura.

Vuelve a Suiza: en ese momento, Annemarie slo tiene veintisiete aos, y est prisionera de la droga: ingresa en una clnica a orillas del lago Leman; la cura es un infierno. Adems, la ruptura con su familia la sume en agobios econmicos, hasta el punto de que no tiene dinero ni para el alquiler de la casa donde vive en Sils, ese lugar que quiere, dice, como se quiere a una mujer hermosa. Tiene dificultades para publicar un volumen de relatos, Der Falkenkfig, y Klaus Mann y Stefan Zweig median para que lo consiga, pero el editor viens de Zweig teme problemas con Alemania si publica a Annemarie: hay alusiones polticas y un relato, La tierra prometida, donde judos alemanes y austriacos llegan a las costas de Palestina, y las autoridades nazis vigilan con severidad.

En junio de 1936, va de vacaciones a Mallorca, con Klaus y Erika Mann, sin saber que la guerra en Espaa est a punto de estallar, y se encuentran con Andr Gide. Despus, vuelve a Sils, donde ver a Thomas Mann. El 26 de agosto de 1936 embarca para Amrica, en Le Havre. Menos de un mes despus, le siguen los Mann, que la encuentran gravemente enferma. A inicios de 1937 se va con Barbara Hamilton-Wright y visita fbricas norteamericanas, tomando fotografas que muestran la miseria obrera en los Estados Unidos. Vuelve a Europa y, en mayo de 1937, viaja a Riga, Leningrado y Mosc. En septiembre, de nuevo vuelve a Estados Unidos, con Barbara y Klaus, y recorre el sur del pas, donde, en las plantaciones y en el interior rural constata situaciones muy cercanas a la esclavitud. Viaja a Austria en 1938, anexionada poco antes al Reich alemn y, con su pasaporte diplomtico, ayuda a pasar a Suiza a muchos antifascistas austriacos. De vuelta, la droga le pasa factura: tiene que ingresar tres veces en la clnica. Vive intensamente el combate antifascista en Europa, aunque ella est prisionera de la droga, y, pocos das antes de los acuerdos de Mnich, viaja a Praga, y, en octubre, ingresa, de nuevo, cuatro meses en la clnica de Yverdon. Escribe sin descanso, con desasosiego, y sus relatos tienen la sombra de Hemingway, mientras teme perder la amistad de Erika, siempre tan importante para ella.

En 1938, conoce a Ella Maillart, con quien har su cuarto y ltimo viaje a Persia, y visitar Afganistn. Maillart es una escritora y fotgrafa suiza, experimentada viajera, que haba estado en la Unin Sovitica, China, la India, Irn. Durante meses, ambas preparan el viaje a Afganistn, y consiguen el patrocinio de un museo de Zrich y Annemarie un adelanto editorial para las pginas que piensa escribir. Viajan a Pars, Londres y Berln para documentarse sobre la ruta, y el 6 de junio de 1939, parten con el Ford Roadster con matrcula del cantn de Graubnden 2111, de Annemarie. En dos meses, atraviesan los Balcanes, Turqua (su Ford, escribe, en la cubierta del vapor turco Ankara, bordea la costa de Anatolia), Tehern y llegan, finalmente, a Kabul. All, Annemarie enferma, se enamora de Ria Hackin, esposa del arquelogo Joseph Hackin, y cuatro meses despus, en octubre, Ella y Annemarie se separan. El viaje ha sido tormentoso, y las dos concluyen que lo mejor es dar trmino a su ruta cruel, como titular Maillart su libro sobre el periplo, que le dedicar a Cristina (Annemarie), in memoriam. Annemarie parte hacia Kunduz en busca de Ria, y sufre una grave crisis que hace temer por su vida. Ha vuelto a las caravanas, a la Gongad-e Qābus , a los peregrinos de Mashhad, a los afganos de turbante blanco en la ruta de la seda, a las escolares de Kabul, en la primera escuela femenina de la ciudad, que Annemarie teme que un da queden confinadas al lbrego cautiverio del chador.

El retorno a Europa es trabajoso: desde Afganistn, recorre con su automvil los polvorientos caminos que atraviesan el oeste de la India britnica, el futuro Pakistn, y, en enero de 1940, Annemarie se embarca con su Ford en Bombay en el buque italiano Conte Biancamano: pasa todo el mes a bordo, y, cuando llega a Gnova, la Segunda Guerra Mundial se ha apoderado de Europa.

Consigue publicar ese ao El valle feliz, en la editorial Morgarten de Zrich, donde narra su angustia, y cita el suicidio de su amigo el arquelogo Carl Bergner, en un jardn de Isfahn, completamente solo, se dispar una bala en la cabeza. No aguanta mucho tiempo en Sils: el 3 de mayo, embarca en Lisboa hacia Nueva York: una semana despus, Hitler lanza sus tropas sobre Blgica y Holanda, y, al mes siguiente, el mundo asiste con espanto a la capitulacin de Pars: Hitler se fotografa ante la torre Eiffel con Albert Speer y Arno Breker; es el dueo de Europa. Annemarie se encuentra con los Mann, colabora en un comit que ayuda a los refugiados que huyen del fascismo, y vuelve con la baronesa Margot von Opel, con quien decide ir a vivir su amor unos meses, en Estados Unidos; primero, cerca de Boston, y despus a la isla de Nantucket, al sur de la baha de Cabo Cod, en Massachusetts. Consigue colaborar con el Washington Post, y, en junio, conoce a Carson McCullers, que slo tiene veintitrs aos y publica ese mismo ao su primera novela, El corazn es un cazador solitario, un ttulo que parece definir a la inconsolable Annemarie. Su segundo libro, Reflejos en un ojo dorado (donde Tennessee Williams encontr la intensidad y nobleza de espritu que no veamos en nuestra prosa desde Herman Melville), se lo dedica a Schwarzenbach, de quien se enamora perdidamente, pero su relacin sentimental se rompe.

En esas tinieblas trastornadas del amor, Annemarie sigue prisionera de sus demonios, se distancia de Carson, y todo se precipita: en noviembre, muere su padre, se pelea violentamente con Margot von Opel en un hotel de Nueva York, e intenta suicidarse. Ingresada en un hospital, le diagnostican esquizofrenia y es trasladada a un manicomio en Greenwich, al norte de Manhattan, donde la maltratan, y de donde logra escaparse y llegar, tras andar toda la noche por los bosques, sin dinero, aterida, a Nueva York. Los Mann la rehyen; slo Carson McCullers, Alfred Wolkenberg y Ruth Landshoff-Yorck la socorren. Intenta reconciliarse con Margot, pero fracasa, y, desesperada, se corta las venas; la polica la traslada entonces al hospital psiquitrico de Bellevue, en la Primera Avenida de Manhattan. Ha llegado al fondo de un pozo de espanto y desesperacin. Finalmente, gracias a su hermano Alfred, la polica le permite salir de la clnica White Plains y es trasladada directamente al puerto para embarcarse a Lisboa, donde pasar casi un mes.

En marzo de 1941, vuelve a Suiza, pero su madre la expulsa de la casa familiar, y, al mes siguiente, viaja al Congo: quiere ir a Brazzaville, capital del gobierno francs en el exilio que dirige Charles de Gaulle, para colaborar con la resistencia. Parece a punto de conseguir trabajo en Radio Brazzaville, pero las sospechas de espionaje a favor de Alemania, en el enrarecido ambiente de la guerra, se lo impiden. En julio, para escapar de la trampa en que se ha convertido para ella Lopoldville, sube a un vapor que recorre el ro Congo hacia el corazn de las tinieblas. Se detiene en Lisala, y llega a Molanda, a principios de agosto, una plantacin, tras recorrer doscientos cincuenta kilmetros en un camin, exhausta. A finales de octubre, regresa a Lopoldville, y escribe, aislada, infatigablemente, recibiendo algunas cartas, como las de Carson McCullers, quien, trmula y tierna, la sigue amando desde tan lejos. Annemarie acaba la novela que estaba escribiendo, Das Wunder des Baumes, y decide volver, dejando a otro amor, una mujer inglesa, all, en frica. El 14 de marzo de 1942, sube al barco en Luanda, y entretiene los das escribiendo Beim Verlassen Afrikas, (Al dejar frica), libro que nunca publicar. Llega a Lisboa, donde permanece seis semanas, y viaja a Madrid y a Sevilla, y, a principios de junio vuela a Marruecos para reunirse con su marido Claude, cnsul del gobierno de Vichy. Vuelve, de nuevo, en julio de 1942, a Bocken, a la casa familiar. Escribe, con pasin, pero el 6 de septiembre cae de una bicicleta y entra en coma: no reconoce a nadie, y muere el 15 de noviembre.

* * *

Haba frecuentado los fumaderos de opio de Samarcanda, los desiertos y los jardines persas, y su amor perdido de Muerte en Persia, le haba hecho soar: algn da, todo se esclarecer. La muerte de Yal y mi vida amargamente errada, escribi, acariciando el sueo de que podra escapar del desamparo. Nunca supo qu era lo que buscaba, aunque lo persiguiese con ahnco; solitaria, quiso huir de una vida banal y de la insatisfaccin burguesa, pero siempre recurri a la fortuna familiar para vivir. Estaba cansada de Europa, y quera vivir la aventura, viajar era huir, Como Klaus Mann, siempre con su vida nmada, como Rimbaud o Thomas E. Lawrence, Annemarie arrastraba su vida errante por pases remotos, pero la soledad era su fatalidad y su destino, siempre prisionera de la melancola. A la muerte de Annemarie, aquella madre posesiva y burguesa, educada bajo el rigor de la milicia, quem los papeles de su hija, los diarios donde escribi sus obsesiones, los manuscritos que no haba publicado, las cartas que intercambi con los Mann o con Carson McCullers, y lo hizo el mismo da de su muerte, como si quisiera callarla para siempre,

He ensayado en Persia todas las formas de vida posibles, pero siempre he fracasado. Nuestra vida se asemeja a un viaje, escribi en Todos los caminos estn abiertos, el relato de su odisea a Afganistn con Ella Maillart. Viajar era la vida; y la literatura, un viaje. La Katharina Petronova del relato Un aviso, una rusa de Kiev que ha roto con su marido austriaco en Tehern, ve como su amor Ivn va a recoger al hijo de ambos: No te dar miedo esperar aqu sola, verdad?, escribe Annemarie, como si hablase de s misma. Siempre sola, empujada hasta el mismo borde del abismo, expres en El valle feliz, el valle del ro Lahr. Slo vivo cuando escribo, anot tambin, aunque su madre pretendi alejarla de la escritura; porque escribi para sobrevivir: la vida y los viajes, unidos por la escritura, Triste, inclinada a la soledad, magntica y presentndose en sus pginas como si fuera un hombre, nunca renunci a nada.

Ver a una mujer, y sentir en ese mismo instante que tambin ella me ha visto, escribi Schwarzenbach en Eine Frau zu sehen. Como Radclyffe Hall, en El pozo de la soledad, o Virginia Woolf en su Orlando para Vita Sackville-West, Annemarie escribi muy joven, con veintin aos, un texto (Ver a una mujer, indito en vida y publicado por su familia casi ochenta aos despus) donde recoge el derecho al amor entre mujeres, sin tener que justificarse ante el mundo, pero vivi siempre huyendo. Como su protagonista de Muerte en Persia, su fulgor termina en el fin del mundo, aunque la muerte estuviera agazapada tras una sencilla bicicleta para poner fin a la vida errante de Annemarie Schwarzenbach.

Fuente: El Viejo Topo nm. 369. Octubre 2018



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