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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2019

De cmo Uribe y Duque hicieron trizas la paz
Paz imperfecta

Horacio Duque
Rebelin


Todos suponamos que, aun con dificultades, la paz se haba constituido en el leitmotiv o la razn que guiaba nuestro caminar en una nueva poca poltica en la que predominaba la reconciliacin, el pluralismo y la convivencia generalizada.

A partir de los dilogos del gobierno anterior con las Farc, de los acuerdos consolidados con dicha organizacin, no obstante el tropiezo del plebiscito del 2016, y de la implementacin de los consensos alcanzados mediante varios instrumentos institucionales que incluyeron actos legislativos, leyes y decretos extraordinarios del Fast Track, la hiptesis de la paz cada vez era ms preponderante tanto en la narrativa de los actores sociales y polticos como en las acciones de estos y de las instituciones principales del campo poltico (Gobierno, partidos polticos y organizaciones de la sociedad civil)

Desde luego, la mirada cautelosa alimentada por la experiencia internacional y por el anlisis de otros elementos de nuestra compleja realidad, hacan pensar en cierta heterogeneidad en la transicin desde la guerra a la paz. Los primeros pasos del postconflicto insinuaban con claridad una coexistencia entre los elementos de la pacificacin y la herencia blica de dcadas de enfrentamientos violentos. La paz que se proyectaba era imperfecta con una muy fuerte hegemona de la armona, con evidentes hechos favorables como las elecciones presidenciales en paz, la consulta anti corrupcin y la presencia de una izquierda con apoyos gigantescos en la base popular, sin antecedentes en la historia poltica nacional.

Sin embargo, la degradacin de la construccin de la paz por las distorsiones alimentadas en el gobierno de Santos a la justicia especial de paz, a la reforma agraria y a la sustitucin de los cultivos ilcitos, y por la arremetida del bloque poltico que apalanco el triunfo de Ivn Duque, generaron sombras y perplejidades sobre el nuevo escenario.

Pero lo que ms ha contribuido a este desvanecimiento es el nuevo auge (2018-2019) de la violencia expresada en el demencial genocidio de cientos de lderes sociales (ms de 600), en las masacres y en el atentado como el que se present el da 17 de enero en la Escuela Santander de la Polica en Bogot, con un trgico resultado para dicha institucin.

Hoy, no sabemos con claridad si estamos en la paz o regresamos a los tiempos de la guerra como consecuencia del exterminio permanentes de los liderazgos comunitarios y de los actos de guerra que parece son consecuencia del bloqueo canalla desde la esfera gubernamental a la Mesa de dialogo con el ELN, que definitivamente muri por el sabotaje de quienes insisten en la vieja idea de la guerra total (prevalente en la Segunda Guerra Mundial y en las guerras contrainsurgentes posteriores) para exterminar el adversario ignorando la reciente doctrina militar de las Fuerzas Armadas que se inclin por el tratamiento poltico del conflicto blico para liquidar la vieja idea de la lucha armada para derrocar las elites dominantes en el Estado, de la manera como se dio en las negociaciones con las Farc con la presencia del General Javier Flrez. Renuncio a esta hiptesis la nueva cpula militar entronizada por Duque, Botero (Mindefensa) y Ceballos (Comisionado de paz?), es la pregunta que nos planteamos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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