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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XIV)
"Objetividad espectral. Teora de la produccin o de la circulacin del valor?

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Seguimos en el captulo III -Valor, trabajo y dinero- del libro de MH. Ocho apartados; estamos en el cuarto de ellos: Objetividad espectral. Teora de la produccin o de la circulacin del valor?.

 

Antes de entrar en materia, me detendo en el comentario de un documentado lector, Manuel Martnez Llaneza, sobre la entrega anterior ( Trabajo abstracto: abstraccin real y relacin de validez. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252074):

Debo decir, como comentario general, que no veo la necesidad de tanta complicacin para tratar este asunto (tal vez es que yo sea muy simple y se me escapen muchos matices; creo que Marx es el primero que se la).

El concepto de trabajo concreto es obvio, no as el de trabajo simple; aunque eso no es muy importante en un capitalismo inicial en el que frente al artesanado- la mayora de los trabajadores industriales son campesinos expulsados de sus tierras sin ninguna habilidad industrial o artesana, ahora s lo es por la diversificacin de especialidades y niveles. Marx lo trata muy someramente, por desgracia.

El paso a trabajo abstracto viene de lo socialmente necesario, es decir, es el trabajo concreto simple que se requerira para poner en el mercado una determinada mercanca en el estado de la tcnica en ese momento con trabajadores de habilidad media, a lo que hay que aadir el trabajo muerto que transmiten las mquinas utilizadas. (Aun as, NO es el precio). Es necesario este concepto porque la mercanca no lleva en s la marca de las manos o las mquinas que la hicieron y es necesario un valor de referencia para explicar lo que sucede con la evolucin de la tcnica y el aprendizaje, pero tambin para destacar el carcter social de la produccin capitalista y del concepto de valor.

Sealado esto, paso a ver en concreto algunas cosas del escrito ( http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252074 )

1.- No veo correcta la afirmacin 3. Luego los distintos trabajos que producen valores, apunta MH, tienen que valer como trabajo humano cualitativamente igual. Valer cualitativamente parece contradictorio, pero, adems, veo innecesaria esta consideracin porque no hay razn para afirmar que el tipo de trabajo se transmite al tipo de mercanca de alguna forma. Por eso veo intil la explicacin de los siguientes prrafos y la parbola del rbol me parece ganas de complicar las cosas. No estoy en contra usar la analoga como herramienta de explicacin, pero en este caso se entra en temas psicolgicos (o de conocimiento) y lingsticos que son ms complejos que lo que se trata de explicar.

2.- En consecuencia, no veo que tu comentario aada tampoco nada y, si, como dices, toda abstraccin es mental, las abstracciones econmicas no tienen que explicarse en otros trminos.

3.- No estoy de acuerdo en que los valores se igualan (?) en el cambio. En el intercambio se determinan los precios y ya sabemos que no son iguales que los valores en el modo de produccin capitalistas. T mismo has sealado en otro lugar que, si fueran iguales, no tendra sentido la automatizacin para aumentar el beneficio.

4.- El TRABS no se determina en el intercambio, sino en la produccin, segn entiendo a Marx. En el concreto modo de produccin que se considera. El valor es anterior al intercambio porque procede del trabajo, no del mercado.

5.- Al final del artculo MH se acerca al concepto de socialmente necesario, pero sigue considerando el cambio como elemento determinante del valor, con lo cual o cae en la determinacin neoliberal (subjetiva) de utilidad o no se sabe qu misterios tiene al cambio: solo en ese momento llega a saber el productor individual en qu medida su tiempo de trabajo gastado individualmente corresponde al tiempo de trabajo socialmente necesario. Esta postura llevar a una fuerte contradiccin cuando llegue a la formacin de precios y al precio de produccin (libro III).

6.- Las consideraciones sobre la demanda de valor de uso no las veo correctas en las consecuencias sobre la determinacin del valor a posteriori del cambio. Eso lleva otra vez a la determinacin neoliberal del valor (y el precio) por la oferta y la demanda. Entiendo que confunde el valor de un determinado producto con el de un ejemplar concreto de ese producto. De la misma forma que el valor de uso es condicin de la existencia del valor de cambio, pero no de su magnitud, el cambio certifica el valor, pero no lo cuantifica.

7.- Importante la consideracin entre parntesis sobre el intercambio internacional. Marx lo considera un elemento externo y eso hay que superarlo.

Medito sobre sus comentarios. No soy capaz de resolver-superar muchas de sus preguntas y crticas.

Volvamos al nuevo apartado.

Breve seccin, pp. 88-91, pero tampoco fcil. MH usa en sus comentarios y argumentos el manuscrito Ergnzungen und Vernderungen zum ersten Band des Kapital [Adiciones y modificaciones al primer libro de El Capital]. Recordemos la nota del traductor, Csar Ruiz Sanjun:

Se trata de un manuscrito en el que Marx estuvo trabajando para preparar la segunda edicin de EC, y que contiene las modificaciones al primer captulo de la primera edicin, que fue reelaborada de manera considerable. En este manuscrito, en el que Marx comenta detalladamente su propia exposicin de la teora del valor se encuentran importantes reflexiones que no fueron recogidas despus en la segunda edicin de EC.

No puedo pronunciarme sobre si la argumentacin de MH cuelga de este manuscrito marxiano o podra defender su interpretacin de forma autnoma, ilustrada con otros textos de Marx.

Sea como fuere, MH seala de entrada asuntos analizados en anteriores secciones: 1. Las mercancas no poseen objetividad de valor como objetivacin de trabajo concreto (TC). 2. La poseen como objetivacin del trabajo abstracto (TA). 3. El TA es una relacin social de validez que existe solo en el cambio (el trabajo privado gastado vale como TA que genera valor). 4. La objetividad de valor de las mercancas existe solo en el cambio; la objetividad de valor no es una propiedad que puede tener para s una cosa aislada. La sustancia del valor que corresponde a las mercancas -que fundamenta esa objetivad- no les corresponde a las mercancas aisladamente: solo conjuntamente en el intercambio.

Segn MH, Marx lo seala con total claridad en el manuscrito de revisin [MR] al que hemos referencia. Apunta que lo que aqu se afirma es que si se cambian una chaqueta y una tela, se reducen las objetivaciones de trabajo humano como tal. Pero, adems, no debe olvidarse (cita al Marx del MR; en la nueva MEGA: MEGA II.6, p. 30):

que ninguna es para s tal objetividad de valor , sino que solo lo son en tanto que es una objetividad comn a ambas. Fuera de su mutua relacin -la relacin en la que se igualan- ni la chaqueta ni la tela poseen objetividad de valor, esto es, objetividad como gelatina de trabajo humano en cuanto tal.

La reflexin anterior, MH cita de nuevo al Marx del MA, tiene como consecuencia que

un producto de trabajo, considerado para s aisladamente, no es valor, del mismo modo que no es mercanca. Solo llega a ser valor en su unidad, como otros productos del trabajo.

Con esto nos acercamos al carcter espectral de la objetividad del valor, de la que Marx habla al comienzo de EC. La sustancia del valor no es comn a dos mercancas del mismo modo, seala MH, en que un coche de bomberos y una manzana

tienen en comn el color rojo (cada uno para s es rojo y cuando estn uno junto al otro constatamos que tienen efectivamente algo en comn). La sustancia del valor, y con ello tambin la objetividad del valor, les corresponde a las cosas slo cuando se refieren las unas a las otras en el intercambio.

Es algo as, seala MH, como si el coche de bomberos y la manzana solo fuesen rojos cuando efectivamente se presentan uno al lado del otro; en su aislamiento, en su separacin, ni el coche ni la manzana tendran ningn color (la formulacin recuerda, es una especulacin que apenas ayuda o no ayuda en absoluto, algunas formulaciones de la mecnica cuntica).

La aclaracin de MH:

1. Normalmente les corresponde propiedades objetivas a las cosas como tales, con independencia de su referencia a otras cosas. 2. De hecho, las propiedades que solo estn presentes dentro de un determinado marco no las consideramos propiamente propiedades objetivas sino, ms bien, relaciones.

Su ejemplo: si el soldado A est sometido al mando del sargento B en un determinado marco (el ejrcito), entonces, ene se marco, A es un subordinado y B un jefe. Las propiedades de ser subordinado o jefe resultan de una relacin especfica de ambos dentro de la jerarqua militar. En principio, como personas, como ciudadanos, estas propiedades de subordinacin-jefatura no regiran fuera de esa jerarqua.

Pero hay un matiz seala MH. En el caso de la objetividad de valor, una propiedad que solo existe dentro de una relacin parece ser una propiedad objetiva de las cosas (la cursiva de MH es importante), una propiedad que tambin les corresponde fuera de la relacin. Pero si buscamos fuera de la relacin de cambio esta objetividad, no podemos aprehenderla en ningn sitio. Luego, concluye nuestro autor, la objetividad de valor es, en sentido totalmente literal, una objetividad espectral.

Para MH, una gran parte del marxismo tradicional (es decir, desde su punto de vista, prcticamente casi todas las escuelas y tendencias marxistas menos la propia) se han dejado engaar por esta apariencia de que la objetividad del valor es una propiedad de la mercancas aisladamente. No es el caso. La sustancia del valor se entendi de manera sustancialista (se ha hablado de ello anteriormente: sustancialista = propiedad de la mercanca aislada, en s misma). De este modo, se consider la magnitud del valor como una propiedad de la mercanca aislada, independiente del cambio, determinada solo por la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario gastado en la produccin de la mercanca.

MH nos comenta que a las interpretaciones que, por el contrario, destacan la importancia del cambio (su caso por ejemplo), se les reprochaba sostener una teora de la circulacin del valor, situndose por tanto en el lado supuestamente no esencial.

[En nota a pie de pgina, MH seala que ese reproche se lo hizo tambin a l Norbert Trenkle, uno de los ms destacados representantes, junto a Robert Kurz (lo hemos citado anteriormente) del grupo Krisis. Esto es tanto ms notable, prosigue MH, por cuanto que el grupo Krisis se presenta como crtico del marxismo del movimiento obrero (equivalente, tal vez, al marxismo ideolgico del que ha hablado MH en varios apartados anteriores). Para nuestro autor, este no es el nico lugar en el que el grupo Krisis permanece preso del marxismo del movimiento obrero que supuestamente critican. Nos remite al apartado IX.II del libro para futuras aproximaciones crticas a esta interpretacin].

Pero, prosigue MH, ya la misma pregunta acerca de si el valor y la magnitud del valor se determinan en la esfera de la produccin o (una disyuncin excluyente) en la esfera de la circulacin (compra-venta) se debe a una funesta simplificacin. Por qu?

Porque el valor no surge en alguna parte y est ah. El valor no es una cosa como una barra de pan sino -el comentario es importante- una relacin social que aparece como una propiedad de la cosa. Para MH, otro punto importante de su reflexin, la relacin social que se expresa en el valor y en la magnitud del valor se constituye precisamente en la produccin y (conjuncin, en ambos sitios) en la circulacin. Por consiguiente, la pregunta, sobre si se constituye en una esfera o en la otra carece de sentido (En mi opinin, no es que carezca de sentido la pregunta, sino que la respuesta a la pregunta con sentido es en ambas esferas).

La magnitud del valor no est, pues, determinada antes del cambio pero de ah no se infiere que surja de manera contingente en el cambio. Es resultado, nos recuerda MH, de la triple reduccin sealada en el apartado anterior (vase si hay tiempo para el repaso) de la reduccin de trabajo individual gastado de manera privada a TA. Con ms claridad si cabe:

La magnitud del valor de una mercanca no es simplemente una relacin entre el trabajo individual del productor y el producto (a esto va a parar, en ltima instancia, la concepcin sustancialista del valor) sino una relacin entre el trabajo individual del productor y el trabajo social global.

El cambio no produce el valor sino que hace de mediacin en este relacin. Y en una sociedad que se basa en la produccin privada, las sociedades dominadas por el MPC, esta mediacin slo puede tener lugar en el cambio y en ninguna otra parte.

[En otra nota a pie de pgina MH seala que como prueba de que Marx tambin considera que el valor queda establecido en la produccin y antes del cambio es usual citar su afirmacin, del primer libro de EC, de que no es el intercambio lo que regula la magnitud del valor de la mercanca sino que, al contrario, es la magnitud del valor de la mercanca la que regula sus relaciones de intercambio. Pero, en su opinin, con ello se comete un error: se pasa por alto que en la frase se trata de una relacin de regulacin y no de una relacin temporal, segn la cual el valor primero estara ah y luego se intercambiara.

Por lo que respecta a la conexin temporal, Marx argumenta de forma inequvoca: Solo en el intercambio reciben los productos del trabajo una objetividad de valor socialmente igual, separada de su objetividad de uso materialmente diversa. No obstante, la objetividad del valor tiene un papel determinante para los productores de mercancas por lo que estos toman en consideracin el carcter de valor de las cosas ya en la produccin misma (el subrayado es de MH). Pero, remarca finalmente, que el valor sea tomado en consideracin, que los productores hagan una estimacin del futuro valor, es algo completamente distinto de que el valor ya exista]

Antes del cambio, prosigue MH, las cantidades pueden calcularse mejor o peor. Este clculo es responsable de que un productor de mercancas d comienzo a una determinada produccin. Pero, insiste, el clculo del valor de una mercanca no es ni mucho menos idntico a la existencia de ese valor, lo que algunos productores tendrn que experimentar dolorosamente (con el fracaso de su apuesta empresarial por ejemplo).

MH sostiene finalmente que tras estas consideraciones debera estar claro (habra que repasar si no lo est o plantear objeciones crticas):

1. La exposicin de Marx sobre la sustancia del valor no tiene que ser entendida de manera sustancialista.

2. En qu sentido? En el sentido de que una sustancia estuviera presente en la cosa aislada.

3. La objetividad del valor no se puede aprehender en una mercanca aislada.

4. Solo en el intercambio recibe el valor una forma de valor objetiva.

5. De ah la importancia del anlisis de la forma del valor para la teora del valor de Marx (MH no ha sealado hasta ahora qu nocin de teora hay detrs de esta teora marxiana del valor).

[En nota, muy breve en esta ocasin, MH comenta que EC este anlisis de la forma valor tiene lugar en la extensa subseccin tercera del primer captulo. En OME 40: La forma de valor, o valor de cambio, pp. 55-94].

Para MH, las interpretaciones sustancialistas de la teora marxiana del valor no saben muy bien qu hacer con el anlisis de la forma de valor: desde su punto de vista los problemas de la TV ya estn resueltos con la simple afirmacin de que el valor de las mercancas depende del tiempo de trabajo socialmente necesario para la produccin de mercancas.

Fin de este apartado.

El siguiente, el 3.V., algo ms extenso, pp. 91-98, lleva por ttulo: Formas de valor y dinero (Determinaciones econmicas formales).

Como entramos en el tema dinero me permito una recomendacin (dar otras del autor): Alfredo Apilnez, Los secretos del dinero: el gran desconocido. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252076.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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