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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2019

La matemtica poltica de la infamia

Renn Vega Cantor
Rebelin


Lo que viene acontecido alrededor de Venezuela, aparte de todos las consecuencias que trae sobre lo que se entiende por justicia, libertad, democracia, igualdad, soberana, injerencia, respeto al derecho ajeno tambin tiene otra derivacin que se desprende de los mltiples disparates que se difunden a diario, que bien podramos denominar como el naufragio de las matemticas ms elementales. Claro, no se le pueden pedir peras al olmo, y no podemos suponer que personajes de la catadura e inteligencia de Ivn Duque, Mauricio Macri, Pedro Snchez, Jair Bolsonaro Emmanuel Macron y de los halcones sanguinarios del imperio (Donald Trump, John Bolton, Marco Rubio, Elliott Abrams, Mike Pence, Mike Pompeo) se distingan por su precisin y rigor, y los embustes, mentiras y engaos que propalan, en compaa de falsimedia, tengan el ms mnimo sustento. El democracimetro imperialista no da para tanto, no requiere ningn esfuerzo mental, simplemente basta repetir como loros parlanchines las mentiras que son necesarias para generar odio emocional, sin que prime ningn tipo de razonamiento.

Un breve recorrido por algunas de las grandes mentiras sobre Venezuela nos muestra cual es el alcance de la matemtica poltica de la infamia. Veamos:

Valen ms 97 mil votos que seis millones: Hasta el hasto se repite que la eleccin de Nicols Maduro fue fraudulenta, una premisa que con antelacin invent la falsa oposicin y sus amos de Estados Unidos, junto con sus lacayos de Colombia y otras latitudes, para no reconocer que iban a ser derrotados electoralmente, como en efecto lo fueron. En las elecciones presidenciales de mayo de 2018 el ganador obtuvo un poco ms de 6 millones, que corresponden al 67.84% del total, cuando se presentaron 3 candidatos de la oposicin que obtuvieron en conjunto un 33% de los votos y no desconocieron el resultado. Pero los votos de Maduro no valen nada, hasta el punto que cuentan ms los precarios 97.492 que obtuvo Juan Guaid como candidato a la Asamblea Nacional en 2015, en el Estado de Vargas. Los seis millones no son votos democrticos y por lo tanto no cuenta, mientras que los 97 mil del fantoche si valen y tienen que ser aceptados, para que este y sus amos lo proclamen como presidente legtimo.

Cuando una eleccin vale ms que veintids: En Venezuela se han realizado 23 elecciones en los ltimos veinte aos, en su orden 5 elecciones presidenciales, 4 elecciones parlamentarias, 6 elecciones regionales, 4 elecciones municipales, 4 referndum constitucionales, y una consulta nacional. De esas el chavismo perdi dos (y ha reconocido su derrota), una de ellas la de 2015 a la Asamblea Nacional en la que fue elegido, entre otros, Juan Guaid. Esa eleccin fue realizada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que reconoci el triunfo de la oposicin. Ese mismo rgano electoral ha realizado las otras 22 elecciones, incluyendo la presidencial de 2018, pero ninguna de ellas vale, sencillamente porque no ha ganado la oposicin anti-popular y proimperialista. En esa extraa lgica matemtica uno vale ms que veintids.

La comunidad internacional (es decir, los delincuentes que encabeza Estados Unidos, entre ellos los de las sendas Pandillas de Lima y la Unin Europea) tienen ms importancia que el resto del mundo: Esta tpica arrogancia imperial (en realidad significa que Estados Unidos vale ms que todo el planeta, por aquello de que son la nacin imprescindible), conduce a que se desconozca que en la posesin de Nicols Maduro el 10 de enero estuvieron presentes delegaciones de 94 pases de todos los continentes. Pero claro, esas delegaciones no tienen importancia, porque en la singular matemtica de Estados Unidos y sus lacayos solo cuenta la autodenominada comunidad internacional, un embeleco de truhanes, criminales y asesinos, encabezados por la mafia cubano-estadounidense que dirige nuevamente la poltica exterior de los Estados Unidos.

Valen ms 20 millones de dlares de ayuda humanitaria que los 23 mil millones de dlares que Estados Unidos y compaa le han robado al tesoro venezolano: En la campaa demaggica y con fines golpistas que adelanta Estados Unidos se ha difundido la portentosa y desinteresada ayuda humanitaria de 20 millones de dlares, una cifra tan ridcula que es la misma en que hoy se compra o se vende un futbolista medianamente cotizado en el mercado mundial de las piernas masculinas. Pero la cifra es todava ms vergonzosamente ofensiva si se compara con lo que se le est robando a Venezuela, por parte de Estados Unidos y sus sirvientes: 23 mil millones de dlares. En la alquimia imperial (que no aritmtica) tenemos entonces que 20 millones de dlares que vienen del norte imperial valen ms que los 23 mil millones que le han extrado al erario venezolano. Esa ridcula cifra equivale al insignificante 0.087% de lo que se han robado. Para sopesar la dimensin de este robo, algunos han calculado que con ese monto Venezuela podra comprar medicamentos durante los prximos 20 aos y financiar todas sus importaciones durante un ao.

Vale ms lo que diga Luis Almagro, Secretario General de la OEA (el Ministerio de Colonia de los Estados Unidos) que la mayora de sus miembros: Otro elemento de propaganda meditica rabiosa se centra en las estupideces que dice cada vez que abre la boca Luis Almagro, pen de brega de los Estados Unidos contra Venezuela. Y en esa direccin se afirma que la OEA se opone a Nicols Maduro y reconoce como presidente al ttere Juan Guaid, que es lo que dice la Pandilla de Lima. Pero que la opinin de un personaje de dudosas calidades morales e intelectuales valga ms que la mayora del organismo, que incluso es proclive a las rdenes de Washington, va contra las intuiciones ms elementales, porque la OEA no pudo aprobar por mayora lo que dijo y quera su Secretario General. Hasta el punto que los pases del CARICON, compuesto por quince pases del Caribe, le reclamaron airados a Almagro por haberse tomado la vocera de ellos, y atreverse a decir que l (como marioneta de Estados Unidos) hablaba a nombre de todos los pases del continente.

Cuando el Petrleo=Democracia y Minerales=Derechos Humanos (las ecuaciones de los derechos del capitalismo y del saqueo imperialista): Hasta el cansancio repiten los Estados Unidos y todos sus sirvientes que lo que ellos buscan imponer en Venezuela es la Democracia y los Derechos Humanos, pero las experiencias indican que tras el derrocamiento de gobiernos donde hay riquezas minerales se imponen las ms brutales dictaduras proyanquis, que se las entregan en bandeja de plata. Eso ha sucedi recientemente en Irak y Libia, y el caso de Venezuela no es diferente, en la medida que cuenta con importantes reservas de petrleo y minerales: las primeras a nivel mundial en petrleo y las octavas en gas, posee tambin importantes acervos de oro, diamantes, hierro y coltn y adems agua dulce. De tal manera, que en el lgebra de la injustica mundial, en realidad cuando Estados Unidos y sus peones hablan de democracia y derechos humanos estn sealando su afn por apropiarse de las riquezas mencionadas.

Las elecciones son libres cuando ganan los candidatos de Estados Unidos y sus socios, pero no cuando ganan a los que considera como sus enemigos: El democracimetro imperial, con una inmediata y sorprendente precisin matemtica, indica qu tipo de elecciones son libres y cules no. Indistintamente, como si se tratase de una ley de la gravitacin social, cuando triunfan los candidatos neoliberales y neoconservadores (no importa si se hace con fraudes, muertos, mentiras, como en Egipto, Brasil, Colombia, Honduras, Paraguay y un interminable etctera) son presentados como reformadores, demcratas, defensores de la libertad, audaces y emprendedores y mil calificativos por el estilo. En contrava, si los que ganan no les simpatizan a Estados Unidos, de inmediato son calificados como dspotas, dictadores, enemigos del libre mercado y contra ellos cae el peso de la calumnia y la mentira y se comienza una campaa para derrocarlos. Eso lo demuestra el caso de Salvador Allende en Chile, luego de cuya eleccin (en 1970) el criminal de guerra Henry Kissinger, funcionario del gobierno de Richard Nixon, dijo: "No veo por qu tenemos esperar y permitir que un pas se vuelva comunista debido a la irresponsabilidad de su propio pueblo".

En Venezuela no se respetan los derechos humanos, ni hay libertad de expresin, pero en Colombia, Estados Unidos s que se respetan: Es imposible que en otro pas del mundo suceda lo que est pasando en Venezuela, y que esto sea aceptado y tolerado: que un fantoche se autoproclame presidente, clame por un golpe de Estado, reciba financiacin de gobiernos extranjeros (Estados Unidos, Unin Europea, Canad, a travs de sus mensajeros de Colombia, Argentina, Per.) y adems de declaraciones pblicas a travs de los grandes medios de desinformacin. Algo as es inconcebible en los propios Estados Unidos, donde si Bernie Sanders o cualquiera otro se autoproclamara presidente sera capturado, juzgado y condenado a cadena perpetua o a muerte. Para no hablar del caso de Colombia, donde si algo de eso llegase a suceder, como que, por ejemplo, Gustavo Petro luego de una manifestacin se auto-designase como Presidente y llamara a efectuar un golpe de Estado, a los diez minutos como mximo de l no quedara nada (literalmente hablando) porque sera asesinado por las fuerzas del orden o sus innumerables servidores paramilitares.

Entre otras cosas, en esa extraa aritmtica poltica del odio, no sorprende que los voceros del rgimen de Duque (y su numerosa comitiva de comentaristas de prensa, entre ellos acadmicos y escribidores de quinta categora) aplaudan por no dejar entrar funcionarios venezolanos ni cantantes como Omar Enrique, porque son violadores de los derechos humanos. Con la gran autoridad moral que se tienen en Colombia para hablar del respeto a los derechos humanos, cuando a diario se asesina a aquellas personas que piensan y actan distinto, que lideran algn proyecto popular, y la cifra sigue en aumento y alcanza los miles en los ltimos 35 aos. En Colombia donde se han implementado mtodos bestiales de muerte y tortura, como el uso de la motosierra para desmembrar vivos a los enemigos del rgimen, que gran autoridad se tiene para hablar del respeto a los derechos humanos. O el pas donde se mata con cianuro a ciertos personajes incomodos de la lite se puede dar el lujo de dar lecciones a otros sobre la materia de derechos humanos, con solvencia y autoridad criminales, como lo hace la tropa de funcionarios uribistas del sub-presidente Duque, como Francisco Santos, Carlos Holmes Trujillo, Marta Lucia Ramrez.

Cuando un tipo de injerencia es aceptable y otras no: En Venezuela sucede lo inverosmil (tanto que frente a ello queda pequea la imaginacin de grandes literatos como Gabriel Garca Mrquez): un fantoche luego de una manifestacin de sus simpatizantes se sube a un asiento y se auto-proclama presidente y de manera inmediata es reconocido por ese club de delincuentes que se nombra como comunidad internacional, y ese fantoche empieza a designar embajadores en otros pases, y a llamar a los militares a que den un golpe de Estado y pide la intervencin a grito herido de los marines de Estados Unidos y afirma que no le teme a una guerra civil. Ese tenebroso personaje es reconocido por gobiernos como el de Emmanuel Macron en Francia, como ejemplo de una brutal intervencin en la soberana y autodeterminacin de Venezuela como si todava Francia fuera un imperio colonial-. Al respecto Macrn ha dicho: "Los venezolanos tienen el derecho de expresarse libremente y democrticamente. Francia reconoce a Juan Guaid como 'presidente encargado' para implementar un proceso electoral". Por lo visto, la libertad y la democracia a lo Macron pasa por pisotear la decisin mayoritaria del pueblo venezolano.

En esa misma Francia desde hace semanas est en marcha una insurgencia social de los chalecos amarillos, contra el gobierno neoliberal de Macron. Pero hete aqu lo increble: el vicepresidente del Gobierno italiano, Luigi Di Maio, se reuni con un grupo de "chalecos amarillos", a quienes inst a persistir en su lucha. Esto provoc de inmediato la reaccin de Francia, que en este caso si pide el respeto a su soberana, la misma que no respeta cuando se trata de Venezuela. Sus argumentos son de lo ms llamativos: considera como una provocacin esa reunin, y pidi a Roma que no se entrometa en asuntos exclusivos e internos de Francia, y el Ministerio de Relaciones Exteriores manifest con altisonancia: "Todos estos actos crean una situacin grave que cuestiona las intenciones del Gobierno italiano de cara a su relacin con Francia". Adems, con un tono de dignidad hipcrita en un gobierno que apoya a los golpistas de Venezuela y a los torturadores de Arabia Saudita y Egipto, sostiene que las injerencias de Italia "violan el respeto debido a la eleccin democrtica hecha por un pueblo amigo y aliado y el respeto que gobiernos democrtica y libremente elegidos se deben entre ellos".

Vaya, vaya, vamos viendo que el gobierno Francs no acepta ninguna injerencia y reclama respeto y autodeterminacin, las mismas que viola y pisotea cuando apoya a un ttere golpista en Venezuela. Un tpico ejemplo, entre miles, de la matemtica injerencista que puede resumirse en este axioma: no intervengan nunca en lo mo, pero yo si tengo todo el derecho de meter las narices en cualquier otro pas, porque somos los dueos del mundo. Parece ser que los tiempos coloniales, en los que Francia masacro a pueblos enteros, tiene entre sus nostlgicos al joven presidente Francs, tan joven y reaccionario como Juan Guaid o Ivn Duque, los tteres de Washington en su patio trasero.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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