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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2019

El abuso de las potencias no es nada nuevo, han actuado as desde hace mucho
Nada nuevo bajo el sol

Carolina Vsquez Araya
Rebelin


El estudio de la Historia de la Humanidad debera ser una asignatura de importancia capital en los planes acadmicos. No porque el relato de las guerras y los descubrimientos posea un valor ms o menos anecdtico sino porque constituye un capital de base, fundamental en el anlisis de nuestra trayectoria como seres humanos. A partir de una revisin crtica de los textos podramos comprender hasta dnde ha llevado a las naciones la manipulacin de quienes anteponen los intereses hegemnicos a los de los pueblos y hasta qu punto ello incide en nuestra realidad actual.

Nos han enseado a venerar a supuestos hroes y nos han creado conos falsos desde una elaboracin interesada de la historia, pero la verdadera razn tras esos fenmenos se encuentra revestida de la negacin del goce de derechos y de la explotacin indiscriminada del poder de unos por encima de otros. Los seres humanos, cuando alcanzan cierto nivel de dominio, no ponen lmite alguno a su avidez y acumulan riquezas hasta no saber qu hacer con ellas. El espectculo de su inmensa capacidad de dominacin les impide darse cuenta de cmo el agotamiento de esos recursos adquiridos por la fuerza terminar por ocasionar su propia ruina.

Estamos en el siglo de la tecnologa, de la comunicacin, de los acuerdos globales y de una nueva conciencia sobre los derechos humanos; sin embargo, los pueblos se hunden cada vez ms en la miseria debido al inmenso poder depredador de corporaciones annimas protegidas por las potencias mundiales, cuya riqueza ha sido adquirida y acrecentada sobre la sangre de millones de vctimas, vistas estas como daos colaterales en la ruta del desarrollo de los grandes capitales. Algo que suele pasar inadvertido es cmo estos grupos hegemnicos nos han colocado en el papel de cmplices al convencernos de la bondad de sus sistemas de enriquecimiento ilcito y al machacar en nuestra conciencia sus campaas de terror.

La ignorancia sobre el pasado y la manera como se nos inculca una escala valrica retorcida e interesada inciden en nuestra limitada y obtusa visin del mundo. Las estrategias geopolticas de la mayor potencia mundial inclinan la balanza de la opinin pblica a su favor gracias a una bien diseada invasin meditica cuya incidencia en amplios sectores de la ciudadana reside en el eficaz ocultamiento de sus verdaderas intenciones y en la captura de alianzas oscuras con lderes influyentes y corruptos.

Esto que hoy tiene el nombre de Estados Unidos y sus incondicionales aliados, en pasados siglos tuvo el de Inglaterra, Blgica, Espaa, Francia, Alemania, Portugal Potencias cuya riqueza se origin en la miseria de naciones asiticas, africanas y latinoamericanas independientes y ricas en recursos, pero incapaces de defenderse de sangrientas invasiones, tanto armadas como polticas.

Hoy, las potencias quieren el petrleo y los minerales. Pronto querrn el agua y entonces los pueblos perecern de sed en nombre del desarrollo y el bienestar de quienes se consideran a s mismos superiores y dueos de la verdad. El falso discurso sobre la construccin de un mundo mejor y la defensa de los oprimidos no es ms que una bella retrica para disimular su ansiedad por apoderarse del patrimonio de quienes no pueden defenderse y as consolidar un poder que ya es inconmensurable y por tanto ilegtimo, al originarse en la apropiacin de la riqueza ajena y, ms grave an, en la sumisin absoluta de quienes han sido designados por el pueblo para administrarla y protegerla.

Blog de la autora: www.carolinavasquezaraya.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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