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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2019

Entrevista a Josep Pimentel, autor de Refugiados. Una historia del exilio de 1939 (Ed. Calumnia)
Los militantes de partidos y sindicatos se organizaban para resistir en los campos de concentracin

Enric Llopis
Rebelin


El alud de refugiados ms importante de la guerra de 1936 fue la que atraves los Pirineos desde Catalua. El Informe Valire, realizado a instancias del Gobierno francs, apuntaba en marzo de 1939 que 450.000 refugiados espaoles se hallaban en Francia; 220.000 eran soldados y 210.000 civiles, a los que haba que sumar 10.000 heridos. Cerca de 50.000 exiliados republicanos haban retornado a Espaa en febrero. El miedo a las atrocidades franquistas determin que muchas personas huyeran con destino incierto, afirma el historiador Josep Pimentel, autor de Refugiados. Una historia del exilio de 1939 (Ed. Calumnia).

El libro recopila en 180 pginas las voces de 78 personas refugiadas, en un recorrido que incluye la represin en Barcelona, la travesa en la frontera pirenaica por Coll dAres, Puigcerd o La Jonquera- escapando de las bombardeos, y el paso por los campos de internamiento de Argels, Saint Cyprien, Barcars, Vernet dArige, la prisin fortaleza de Cotlliure y Bram, en Francia. Josep Pimentel es autor de Barricada. Una historia de la Barcelona revolucionaria y Voces crticas ilustradas, los dos publicados en 2016 por el Centre dEstudis Llibertaris Federica Montseny de Badalona. El historiador tambin colabora en los peridicos Directa y Solidaridad Obrera.

-140 kilmetros de frontera con Francia, con cuatro pasos principales, por los que cerca de medio milln de personas incluidos enfermos, heridos e invlidos- escaparon ante el avance de los soldados franquistas entre enero y febrero de 1939. En muchos casos no se trataba siquiera de militares o responsables polticos. En qu condiciones se produjo el xodo?

Las condiciones en las que se produjo La Retirada fueron deplorables. Muchas de las personas que huan de la represin franquista llevaban ya diversos meses en desbandada. La situacin era muy frgil para muchas personas. Haba muchas nias y nios padeciendo situaciones lmite, llevaban mucho tiempo padeciendo los rigores de la guerra. Las haba que venan de Extremadura, de Madrid o de Andaluca huyendo, en muchos casos tras largas jornadas caminando. Otras salieron de sus hogares con lo puesto y un hatillo con algunas de sus pertinencias. El cansancio era extremo y el miedo a las atrocidades franquistas determin que muchas personas huyeran de sus hogares con un destino incierto. El miedo a la represin por parte del enemigo determin la marcha de muchas de estas personas.

-Hasta qu extremos lleg la barbarie fascista?

El profesor Miquel Izard define muy bien el porqu de este miedo. Si mal no recuerdo, viene a decir que las tropas fascistas recurran a la violacin, al asesinato, a la tortura o al saqueo con el objetivo de implantar un terror paralizante entre la poblacin civil, con el objetivo de asegurar la sumisin total de una ingente mayora. El reguero de personas que ocupaba la carretera de Francia era bombardeado y ametrallado por la aviacin fascista. Los soldados y milicianos del Ejrcito Republicano hacan frente al avance de las tropas franquistas para que la poblacin civil pudiera marchar hacia la frontera.

Cuando se inicia la ofensiva de las tropas sublevadas contra Catalunya, haba ms de veinte mil heridos ingresados en hospitales y balnearios. De estos unos cinco mil, segn el historiador Eduard Pons Pradas, sern enviados a casa. Unos dos mil no podrn ser evacuados sin poner en riesgo sus vidas. El resto de los heridos que decidieron marchar fueron evacuados por todos los medios posibles. La mayora de estas personas heridas llegaron a la frontera francesa transportadas en vehculos sanitarios y en otros tipos de vehculos que en muchos casos no cumplan las mnimas condiciones para poder transportar a personas heridas. Las hubo que hicieron el camino por su propio pie o con ayuda de compaeros o familiares.

-Qu testimonios resaltaras sobre la huida a Francia por el Pirineo cataln?

Son diversos los testimonios que recoge el libro sobre La Retirada. Pero podemos destacar el de Catalina Valero. Cati tena ocho aos y medio. Ella y su familia vivan en Palafrugell (Baix Empord). El camino a la frontera lo iniciaron en un carro tirado por caballos en el que llevaban colchones y diversas pertenencias de la familia. Una vez en Figueres tuvieron que deshacerse del carro y seguir el camino de la frontera. Cati y su familia cruzaron la frontera por Portbou. Estos ltimos treinta y seis kilmetros los hicieron a pie. En un primer momento, su madre iba cargada con una maleta llena de ropa que tuvieron que dejar por el camino, no podan con el peso. De esa maleta conserv un juego de sbanas que le acompaara en todo su periplo en el campo de concentracin de Argelers. Llegaron exhaustos a la frontera, Cati recordaba ver en ese camino a diversas personas mutiladas que intentaban llegar como podan a la frontera, por sus propios medios. Muchos se quedaron por el camino.


Camino de Banyuls a Argelers, febrero de 1939. Fuente: Studio Chauvin

-Valentn Montan

Le entrevist en Paris. Natural de Ginestar (Ribera dEbre), con nueve aos parti junto a su madre y hermanos; decidieron marchar de la colectividad a principio de enero de 1939. De Ginestar fueron a Reus y de all fueron a parar a la localidad de Fonteta, un pueblo a los pies del macizo de Les Gavarres, a unos sesenta kilmetros de la frontera. Valentn recordaba el hambre que pasaron, siempre bajo la proteccin de su madre, que se las ingeniaba como poda para poder conseguir comida para sus tres hijos, que la acompaaron en ese camino incierto hacia la frontera. Valentn me explic una ancdota que recoge el libro: a su madre una seora del pueblo le neg unas coles para alimentar a sus hijos argumentando que eran para las vacas. No obstante, por la noche, su madre cogi del campo las coles que necesitaba para alimentar a su prole. La familia de Valentn se reagrup con su padre y abuelo en Olot, y cruzaron la frontera por el paso de La Jonquera. Estos ltimos kilmetros del camino a la frontera estaban llenos de maletas y pertrechos abandonados, era una imagen dantesca de un xodo sin precedentes en la Europa contempornea.


Mujeres y nios caminando hacia la frontera, febrero de 1939 (Fuente: Le Patriote Ilustre)

-Una de las referencias que tomas es la catedrtica de Historia Contempornea de la UNED, Alicia Alted Vigil, que en el libro La voz de los vencidos: el exilio republicano de 1939 (Aguilar, 2005) llega a la siguiente conclusin: Los republicanos no fueron acogidos en Francia como esperaban de un pas que consideraba el derecho de asilo como su bandera. Ests de acuerdo con esta afirmacin, qu decisiones tom el Gobierno de Daladier?

Alicia Alted es una de las historiadoras que, desde mi punto de vista, mejor han tratado el estudio histrico del exilio republicano y adems ha sido profesora ma en el Master de Mtodos y Tcnicas de Investigacin de la UNED. No puedo estar ms de acuerdo con la afirmacin de Alted y no lo digo yo, lo dicen y lo explican aquellas personas que vivieron estas indignas condiciones. Son muchos los testimonios. Uno de ellos es Francisco Miranda, de padres campesinos, que describe as la llegada al campo de concentracin de Argelers: llegamos a un arenal rodeado de alambradas en el que no haba nada preparado para acoger a personas. Aquello era verdaderamente doloroso, la gente all recluida durmiendo y muriendo de fro.

-La realidad desbord las previsiones?

A principios de 1938 el Gobierno francs ya se planteaba que pudieran venir refugiados y tena prevista construir campos de internamiento para acogerlos. Las autoridades galas tenan previsto que llegaron unos quince mil refugiados y pensaba distribuirlos en campos con una capacidad para internar entre mil y cuatro mil personas cada uno. La realidad fue muy diferente. A finales del ao 1938 y una vez retiradas las Brigadas Internacionales, decidieron cerrar la frontera. A principios de 1939 se produjo la avalancha de personas refugiadas que huan en direccin a la frontera pirenaica y no tenan nada preparado para atender a los cerca de medio milln de personas que esperaban cruzar la frontera a finales de enero de 1939. Fue un autntico caos, no haba nada planificado. La primera preocupacin del gobierno francs fue encerrarlos y as lo hicieron en los diversos campos de concentracin que se extendan por el territorio francs. Las autoridades francesas capitaneadas por el gobierno de Daladier fueron responsables del desastre organizativo y del maltrato dispensado a los refugiados espaoles.

-El Centre International de Documentation et dtudes de la Retirada (CIDER) seala que, en la playa de aquello que en 1939 era un pueblo agrcola de 3.000 habitantes, Argels-Sur-Mer (Roselln, Francia), el Gobierno Francs construy un campo de concentracin para los refugiados espaoles, que en pocos meses ya contaba con ms de 80.000 internos. Cmo era la vida cotidiana en el campo de Argels?

Esos primeros meses en el campo de concentracin de Argelers fueron especialmente duros. Eran unos dos kilmetros de playa situados en una zona abierta y desprotegida donde la humedad y el viento se hacan insoportables. El campo de los hombres estaba separado por cuatro hileras de alambradas del de las mujeres y los nios. La vida cotidiana era muy complicada. Al llegar al campo de concentracin se vea arena, mantas y tiendas de campaa improvisadas a base de caas y mantas que la Tramuntana iba tirando al suelo. Otras personas dorman sobre la arena, tapados con una triste y miserable manta. El seis de febrero de 1939 haba en el campo un mdico y seis enfermeras para atender a las cerca de ochenta mil personas que iban llegando al campo, totalmente insuficiente.

Entre los refugiados haba personal sanitario que se incorpor al servicio mdico del campo para atenderlos. El da a da durante estos primeros meses fue difcil. No haba letrinas y las deposiciones se tenan que hacer sobre la arena. Esos primeros meses tambin se pas mucha hambre en el campo. Los primeros suministros de pan se realizaron lanzando las hogazas sobre los refugiados como si se tratase de fieras. Las nias y los nios corran por el campo y algunos, los ms dbiles, iban muriendo de hambre y por enfermedades mal curadas.


Refugiada en la playa de Argelers, febrero de 1939. Fuente: International Instituut Voor Sociale Geschiedenis de msterdam.

-Campos de internamiento de Argels, Saint-Cyprien, Barcars Por los campos del Roselln pasaron ms de 250.000 personas, primero espaoles, pero ms tarde, en la Segunda Guerra Mundial, judos, gitanos y antifascistas italianos y alemanes, informa el CIDER. Con qu dos testimonios entre las personas entrevistadas- resumiras la realidad de estos campos?

Para poder resumir la experiencia en estos campos, recurrira a dos testimonios. El primero de ellos es el Enric Pujol, de cuyas memorias inditas hemos tenido acceso gracias al Centre dEstudis Llibertaris Federica Montseny. Enric Pujol, natural de Mora la Nova, estuvo los campos de concentracin de Saint Cyprien (Sant Cebri), en el de Barcars y en el de Argelers. Lleg andando al arenal de Saint Cyprien (Sant Cebri), el paisaje fue desolador, sin comida ni agua potable, esos primeros das no tenan donde cobijarse. Su compaera Vicenta Sabat junto a su hijo Floreal estaban en la Bretaa y le llegaron noticias de que el pequeo estaba enfermo y pidi permiso para ir a verlo. Se lo negaron y escap del campo. A unos dos kilmetros del campo lo detuvieron, lo devolvieron al campo y lo castigaron. Al poco tiempo le lleg la noticia que su hijo haba fallecido por la tos ferina. No pudo despedirse de l.

Tambin destacara el testimonio Juan Narciso Betancort, de origen canario, que como muchos de los integrantes de la antigua Columna Durruti estuvo primero retenido en la fortaleza de Montllus y despus en el campo de concentracin de Vernet. Este campo de concentracin estaba situado en pleno pre-pirineo francs en el departamento de Arige. Haba pocos barracones que fueron utilizados para albergar a los heridos. Su experiencia en el campo de Vernet ha quedado recogida en una entrevista y en otras memorias inditas a las que he tenido acceso. Betancort acab trabajando en la reconstruccin de la Lnea Maginot en plena II Guerra Mundial. Es una de las historias que ms me ha impactado.

-Anarquistas y comunistas (considerados como peligrosos) fueron internados en terribles campos diseados para ellos, para vencer la posible resistencia a la bsqueda de libertad y dignidad, afirma la historiadora Dolors Marin en el prlogo. Has constatado en las entrevistas un tratamiento represivo especial por la condicin de prisioneros polticos?

En la segunda quincena de marzo de 1939 las autoridades galas ponen en funcionamiento la fortaleza de Cotlliure, utilizada para castigar a los refugiados de la guerra civil, especialmente a los ms politizados y a aquellos que osaban discutir y poner en cuestin las rdenes arbitrarias recibidas en los campos de concentracin. El 20 de marzo de 1939 el prefecto de la Regin de los Pirineos Orientales le enva una nota al Ministro de Interior francs, Albert Serrault, al que le hace saber que desde hace unos das que funcionaba el centro, estaba recibiendo refugiados con el apelativo de peligros. Son diversos los testimonios que padecieron las tcnicas de represin, que no tienen nada que envidiar a las que se utilizaron en los campos de exterminio nazis. Manuel Serra estuvo en la fortaleza de Cotlliure, durante los meses que permaneci en este penal fue sometido a un severo rgimen de incomunicacin; eran azotados por el mnimo pretexto y realizaron trabajos forzados. La alimentacin era escasa. Cuando Manuel entr en la fortaleza pesaba cincuenta kilos y al salir de ella, treinta.

Enrique Alonso fue testigo de la terrible paliza que le propinaron al periodista barcelons ngel Estivill al llegar a la fortaleza. El da que lleg Estivill al penal hicieron formar a todos los presos para que pudieran comprobar, en palabras de Enrique, la paliza ms terrible que pueda imaginarse. Los medios de comunicacin franceses, especialmente conservadores, asociaban la palabra refugiado de la guerra civil con la de un elemento rojo peligroso. Aunque tambin hubo excepciones y muestras de solidaridad, la desconfianza y el miedo a lo desconocido haca mella entre una parte de la poblacin de las localidades de acogida.

-Son conocidas las circunstancias y el final de los 9.000 espaoles que estuvieron en los campos de concentracin del nazismo? Cmo fue la vida en los centros de exterminio?

Sobre la recuperacin de la memoria de los espaoles que estuvieron en los campos de concentracin nazis, an queda mucho de qu hablar. Yo no he estudiado este perodo de la historia pero me consta que otros colegas estn trabajando y se est haciendo buena labor para poder explicar qu pas con ellos. La vida en esos centros de exterminio fue terrible, desoladora y cont con la complicidad de una parte importante de la sociedad alemana que miraba hacia otro lado, o que no quera saber que estaba pasando a escasos kilmetros de sus cmodas vidas. Algunos de los testimonios que he recogido en el libro tambin pasaron por los campos de concentracin nazis. Segundo Espallargas, natural de Albalate del Arzobispo, fue deportado a Mauthausen, donde estuvo con el fotgrafo Francesc Boix. Jos Marfil Peralta tambin estuvo deportado en Mauthausen y en Gusen con veinte aos. Su padre, Jos, fue el primer deportado espaol muerto en Mauthausen. Manuel Alfonso Ortell, natural de Barcelona y miembro de la Columna Durruti, tambin sufri una deportacin a Mauthausen.

-Abordas adems en un captulo la represin interior, que toma como punto de partida las informaciones del peridico La Vanguardia Espaola sobre la ciudad de Barcelona: ms de 108.000 presos polticos en los primeros meses de 1939, recluidos en lugares como la Model, la crcel de mujeres de les Corts o el Castell de Montjuc

Durante estos primeros meses de ocupacin franquista de la ciudad de Barcelona, las prisiones y centros habilitados al uso se llenaron de presos polticos a la espera de ser juzgados con consejos de guerra. Debido al abarrotamiento de presos que se concentraban en la Model, se utiliz incluso el correccional abandonado, adosado al edificio principal para colocar a las personas presas. Tambin se habilitaron nuevos espacios como la prisin de Sant Elies, el Palacio de Misiones de la Exposicin y hasta se utilizaron las naves de una gran fbrica de camo situada en el barrio de Poble Nou para albergar reclusos.

-Qu le sucedi a Joaquim Bendicho?

Pas por tres de estos centros de detencin habilitados como prisin en Barcelona. Joaquim, que viva en Sabadell, fue detenido en Castellar del Valls, localidad situada a treinta kilmetros de Barcelona, cuando intentaba contener junto a otros soldados y milicianos a las tropas franquistas para que la poblacin civil pudiera huir hacia Francia. Una vez preso, lo llevaron al Castell de Montjuc, que estaba habilitado como prisin. En un traslado de presos, aprovech una distraccin de los guardias que lo custodiaban para fugarse. Se instal clandestinamente en Sabadell. Unos meses ms tarde fue detenido nuevamente y trasladado a la prisin provincial de Barcelona, situada en el barrio de Poble Nou. Una vez consumado el Consejo de Guerra al que fue sometido, se le traslad a la Model para cumplir condena.

-El libro dedica varias pginas a la depuracin de los docentes (Ms escuelas, mejores maestros, segn resume la historiadora Carmen Agull, fue el objetivo de la II Repblica, que traz un plan para la puesta en marcha de 25.000 nuevas escuelas en cinco aos). Qu ocurri en el Alt Peneds (Barcelona)?

La depuracin de docentes que haban trabajado en colegios mixtos durante la II Repblica y en escuelas racionalistas no tard en implantarse en toda la geografa peninsular. Esta tarea fue encomendada a los tribunales designados por la Comisin Superior Dictaminadora de Expedientes de Depuracin. Se abrieron causas por doquier. A muchos de estos profesores se les apart definitivamente del servicio, a otros se les conden a aos de prisin y a no pocos se les asesin. El Alt Peneds es una comarca semirural cuya capital est a unos cincuenta kilmetros de Barcelona. A ms de una cuarta parte de los docentes de esta comarca se les abri expediente sancionador. Los motivos por los que se les abra el expediente era estar afiliados a sindicatos, a partidos polticos de izquierdas, por manifestar ideas contrarias a la religin o por colaborar con los comits revolucionarios. De los cincuenta y seis expedientes de depuracin de la comarca, la mitad fueron separados definitivamente del servicio.

-Has podido contactar con maestras exiliadas?

No, pero a travs de documentacin obtenida del Archivo General de la Administracin de Alcal de Henares y de otros archivos he podido hacer el seguimiento de alguno de estos expedientes. Uno de estos casos es el de una profesora de un pequeo pueblo del Alt Peneds, a quien se le abri un expediente de depuracin por haber estado afiliada a un sindicato.

-Qu episodios de fraternidad entre refugiados/prisioneros te han llamado especialmente la atencin, de cuantos ocurrieron en las coyunturas ms adversas?

Mara Luisa Snchez, que estuvo en el campo de concentracin de Argelers, recuerda que compartan la poca comida de que disponan entre compaeros y que si alguno de ellos estaba necesitado, hacan lo que podan para intentar cubrir sus necesidades. Antonio Herrero vendi en el mercado negro un reloj para poder comprar una botella de alcohol para poder ayudar a un compaero que tena las piernas anquilosadas; as podra aliviar el dolor con friegas. Muchos de ellos dorman acurrucados compartiendo las mantas que disponan cada uno para pasar en mejores condiciones las noches al raso.

-Por ltimo, se organizaba la resistencia en funcin de ideologas, militancia en partidos polticos o sindicatos?

Los campos de concentracin tambin estaban organizados en funcin de la militancia de los recluidos. La CNT y el PSUC eran unas de las muchas organizaciones que agrupaban a sus militantes para poder resistir las duras condiciones en los campos de concentracin franceses y para relacionarse con las autoridades del campo. En el campo de Vernet, la CNT instaur una estructura basada en la organizacin federal con comits de barraca y Josep Peirats fue elegido el primer secretario de la comisin del campo. Al estar organizados, les era ms fcil poder responder a los castigos arbitrarios que les infringan los guardias del campo.

En el campo de concentracin de Vernet, cuando lleg el verano, los refugiados empezaron a cortarse los pantalones. Las autoridades del campo les amenazaron que si se los cortaban iran al calabozo. Se reunieron los refugiados y decidieron dar una respuesta. La maana siguiente aparecieron cerca de tres mil reclusos desnudos frente a la alambrada. Ese mismo da, las autoridades del campo les permitieron que llevaran los pantalones cortados. Antonio Nacenta coincidi en marzo de 1939 en el campo de concentracin de Vernet con Francisco Ponzn, y empezaron a organizarse para planificar la primera red de evasin del campo de Vernet. Se empez a forjar el grupo Ponzn, una de las redes pirenaicas de evasin ms importantes durante la II Guerra Mundial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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