Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2019

Shara Occidental
El precio de una relacin inconfesable

Luis Mangrane
Arainfo


Felipe VI visita Marruecos acompaando por diferentes ministros. El reino alau ocupa desde 1976 el Sahara espaol, cuando Espaa incumpli sus obligaciones legales: descolonizar la entonces provincia 53 y firm los ilegales acuerdos tripartitos de Madrid con Marruecos y Mauritania.

Aunque un ao antes, el Tribunal Internacional de La Haya haba declarado que no existan lazos de soberana entre Marruecos y el Sahara, Hassan II entr a sangre y fuego en el territorio iniciando una guerra.

Naciones Unidas orden que se retiraran y que se celebrara un referndum para que el pueblo saharaui se pronunciara sobre su destino. Marruecos no hizo caso. Los saharauis mediante una guerra de guerrillas resistieron a un ejrcito que le superaba en nmero, medios y aliados internacionales (Francia y Estados Unidos), consiguieron que Mauritania se retirase y en 1991 firmaron un alto el fuego para que Naciones Unidas supervisase el referndum que deba conducir al final del conflicto.

Despus de cuatro dcadas, Marruecos ha saboteado el referndum, encarcelado a los saharauis que protestan por la ocupacin militar y cerrado el territorio a la prensa y observadores internacionales. El saqueo de los recursos se ha sofisticado y se disfraza de tratado internacional.

La Unin Europea contradice las sentencias de sus ms altos tribunales y para blindar el expolio renueva los acuerdos declarados ilegales basndose en interpretaciones sofisticadas de juristas al dictado de polticos sin escrpulos.

El pueblo saharaui se divide entre la dispora, los campamentos de refugiados en Argelia y el propio Sahara Occidental ocupado. El Frente Polisario, su nico y legtimo representante, centra hoy la resistencia en la lucha en los tribunales e instituciones internacionales, sabedores de que el derecho internacional siempre ha estado de su lado. Los guerrilleros de antao hoy son diplomticos que comparecen ante los jueces europeos esperando que sean ms respetuosos con la legalidad que los polticos occidentales.

La solidaridad con el Sahara en Espaa es popular (entre pueblos), las asociaciones de amistad consiguen que el conflicto no se olvide y que anualmente miles de nios refugiados pasen los veranos conviviendo con familias espaolas y generando unos lazos de unin ms resistentes que las fatuas declaraciones de los polticos que conforme pasan de la oposicin al poder mutan su apoyo a los saharauis por inconfesables intereses que los convierte en aliados marroques.

El inters por este conflicto se ha trasladado a la situacin de los territorios ocupados en los ltimos aos, a pesar del cerrojazo con el que Marruecos pretende que las violaciones de derechos humanos que se cometen permanezca invisibilizada. Durante los aos de plomo de Hassan II la represin fue brutal: desapariciones forzadas, asesinatos, bombardeos en suma el intento de genocidio que es objeto de investigacin en la Audiencia Nacional.

Con el actual monarca, Mohamed VI, no ha mejorado la situacin. Desde 2007 he asistido a juicios contra activistas saharauis y con otros compaeros hemos visto cmo les golpeaban delante de los jueces, nos han impedido acceder a sus casas, echado de sus ciudades, seguido y hostigado. A nosotros y a otros tantos cientos de europeos, incluidos eurodiputados.

Los diferentes partidos de turno en el Gobierno espaol no han formulado protesta alguna ante esta situacin, a pesar de las denuncias de quienes se lo hemos relatado. En cambio, les han vendido armamento, han recibido comitivas oficiales que incluan a torturadores como Hosni Benslimane, luego han vuelto a coincidir con estos personajes en Marruecos.

En las respuestas oficiales se dice que se coopera internacionalmente con ayuda humanitaria a los campamentos de refugiados. Espaa es cmplice de esta situacin y tenemos el cnico descaro de utilizar la ayuda como coartada.

Son mltiples los mecanismos y foros en los que nos relacionamos con Marruecos: cooperacin judicial, emigracin, comercio y parece que no se utiliza ninguno para reclamar que se solucione este conflicto.

Espaa exige a Venezuela que organice elecciones cuando en mayo pasado celebr las ltimas pero no dice nada del referndum pendiente desde hace ms de 40 aos que no se celebra por la negativa de Marruecos.

En esta visita nuestros representantes deberan tener la responsabilidad de exigir pblicamente que se respeten los derechos de los saharauis que permanecen bajo ocupacin marroqu, muchos de ellos con documentacin espaola, vigente o caducada. Es lo mnimo que pueden hacer por un pueblo pacfico que recibe la solidaridad de los espaoles y que sigue atento a cualquier gesto o noticia de unas autoridades que les abandonaron en los estertores de una dictadura franquista pero que durante la democracia solo ha perseverado en la ignominia hacia ellos.

Hace dos aos la CIA desclasific documentos confidenciales que revelaron que Juan Carlos II pact en secreto los trminos de la Marcha Verde con Hassan II. Cul es el objetivo real de las conversaciones y esta visita? El sometimiento de un pueblo hermano es el precio de la amistad entre dos casas reales o la moneda de cambio entre dos Estados que fingen modernidad y democracia pero practican la consabida realpolitik que esconde razones inconfesables e intereses econmicos a costa de los ms dbiles?


Fuente original: https://arainfo.org/sahara-occidental-precio-una-relacion-inconfesable/

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter