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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2019

Trabajo decente, condiciones indecentes

Eduardo Camin
CLAE


La evolucin en la reduccin del desempleo a nivel mundial no va acompaada de mejoras de la calidad del trabajo, lo que se destaca y repite en un sinnmero de informes de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), que dejan en claro que el principal problema de los mercados de trabajo en el mundo es el empleo de mala calidad.

Millones de personas se ven obligadas a aceptar condiciones de trabajo deficientes. En 2018, la mayora de los 3.300 millones de personas empleadas en el mundo no gozaba de un nivel suficiente de seguridad econmica, bienestar material e igualdad de oportunidades. Es ms, el avance de la reduccin del desempleo a nivel mundial no se ve reflejado en una mejora de la calidad del trabajo.

os informes se suceden y se repiten, pero todos ellos aluden a la persistencia de diversos dficits de trabajo decente, y advierten de que, al ritmo actual, la consecucin del objetivo de trabajo decente para todos establecido entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible es inalcanzable para muchos pases, a pesar de las promesas.

Tener empleo no siempre garantiza condiciones de vida dignas, seal Damin Grimshaw, director del Departamento de Investigaciones de la OIT, y agreg que un total de 700 millones de personas viven en situacin de pobreza extrema o moderada pese a tener empleo.

Frente a estas constataciones, son los responsables de formular las polticas quienes deben afrontar el problema, pues de lo contrario se corre el riesgo de que algunos de los nuevos modelos empresariales, en particular los propiciados por nuevas tecnologas, socaven an ms el mercado laboral.

Sin que se advierta demasiado, se est deslizando en las sociedades contemporneas un cambio de perspectiva. Es cierto que cada poca tiene su sistema de preferencias: algunas veces aparecen en primer plano unos temas, mientras que se relegan otros al lmite del horizonte. La historia consiste sobre todo en eso, en la manera de cmo se reparten los acentos de la realidad que nos rodea. Deslizar un cambio de perspectiva no quiere decir que debemos aceptar que esta variacin sea real.

El trabajo siempre es decente, la indecencia es producida por las condiciones en las cuales se desarrolla, ignorando las normas de trabajo, la formalidad laboral, la seguridad, la proteccin social.

La sociedad civil: el nuevo paradigma sin clases sociales.

Hemos llegado a una poca en que las tcnicas sociales son tan complejas y eficaces que se puede conseguir la manipulacin de las vigencias. Hoy es un lugar comn apelar a la sociedad civil, de forma abstracta, olvidndose del horizonte que nos ensea que la sociedad se divide en clases sociales. Y el Estado es, en ltima instancia, una especie de Consejo de administracin que rige los intereses colectivos de la burguesa, subordinados muchas veces a un ncleo de instituciones supranacionales, como por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organizacin Mundial del Comercio, entre otras.

Esa estructura de redes de poder que se ha puesto en funcionamiento y a las que se han sometido todas las fuerzas polticas que aceptan la sociedad tal y como es, genera ese statu quo que garantiza el dominio de los intereses de una minora sobre la mayora, de una clase social burguesa de millonarios privilegiados, sobre las dems clases sociales, esencialmente sobre el pueblo trabajador.

Y para ello necesitan un ejrcito de burcratas, militares, policas, jueces, obispos, catedrticos, cuya funcin es defender los privilegios de la clase dominante. No se trata de que la gente sea mejor o peor, o que los polticos sean ms o menos honestos, de lo que se trata es de defender un sistema social que se preserva por la fuerza, la coaccin y la represin en beneficio de una nfima minora.

El capitalismo ha convertido el capital en algo aceptado, que no se puede discutir en su bondad. Acaso no nos ensean que las empresas privadas, o los fondos de inversin son la fuente de la riqueza que generan trabajo?

Pero la realidad es que la fuente de la riqueza primera es la naturaleza, y la segunda, el trabajo humano, que transforma las materias primas de la naturaleza en bienes tiles para atender necesidades humanas.

Y el trabajo humano, en ltima instancia, slo se puede cuantificar en tiempo de trabajo. Eso es lo que permite que surja el fenmeno histrico del intercambio, lo que hace que productos de naturaleza muy distintas puedan intercambiarse: lo que Marx llamo su valor de cambio.

La explotacin capitalista exige, por un lado, la propiedad privada de los medios de produccin, y por el otro la existencia de una amplia masa de personas que no tengan otra cosa que vender que su fuerza de trabajo. Por eso el capitalismo se opone (o chantajea) con todas sus fuerzas la existencia de un sector pblico fuerte que limite sus apetencias o les haga competencia o de sistemas de desempleo o pensiones demasiado generosos que desincentiven la bsqueda de empleo.

Marx comprendi que lo que compra el empresario con el salario no es el trabajo, sino la capacidad de trabajar: la fuerza de trabajo. Al transformar con el trabajo humano la materia prima en mercanca se crea un valor nuevo dividido en dos partes diferenciadas: por un lado, la que ser atribuida al trabajador y que expresar como el salario (el trabajo necesario), por otro lado, aquella de la que se apropiar el propietario de los medios de produccin expresada en la plusvala (el trabajo excedente). Pues la plusvala es el trabajo no pagado.

Es cierto que todo esto puede ser muy terico, hasta complejo, para tratarlo en un artculo referente a la condicin del empleo, pero nos parece esencial resaltarlo porque sta es la clave, la herramienta dialctica fundamental que se pretende ignorar en los organismos internacionales. ste es el tema ausente de los informes, no slo para entender la fuente del beneficio, sino la existencia de la desigualdad social y de las malas condiciones de empleo, incluido el aumento alarmante de la precariedad que va unida a la prdida de derechos laborales, o la informalidad laboral, porque hay una tendencia inmanente al capitalismo a tratar de lograr cada vez ms trabajo a cambio de menos o, en otras palabras, a explotar con ms intensidad.

Pero el empeo en explotar ms intensamente no es simplemente el producto de la codicia ni de una estafa, ni de una obsesin ideolgica neoliberal, sino de la dinmica inherente al propio sistema. A Carlos Marx le debemos la compresin de ese fenmeno.

Claro est, que los cambios acontecidos a partir de la implantacin de las nuevas tecnologas, con los cambios en las formas de organizacin del trabajo y la democratizacin de algunos sectores del consumo (educacin, vivienda, sanidad, transporte) han aadido nuevos elementos que han hecho ms complejas las antiguas divisiones de los grupos sociales.

Hoy en da el consumo proporciona, para algunos autores, los fundamentos para la aparicin de nuevas divisiones sociales, lo que lleva a algunos a renegar simplemente de la lucha de clases, y establecer nuevos paradigmas de la sociedad civil. Asistimos al creciente nfasis sobre el significado cultural del consumo en la construccin de las identidades colectivas o de clase, as como en el mantenimiento de las posiciones de ventaja y desventaja tanto material como simblica.

En realidad, se pretende valorar el consumo como la democratizacin de las clases sociales, y por ende la negacin de su lucha, es decir se establece un criterio de igualdad amparado en el disfrute consumista. Por lo tanto, se crea la necesidad de analizar los diferentes comportamientos de los grupos sociales frente a estos nuevos fenmenos y de revalidar el efecto explicativo de los anlisis ms tradicionales de clase.

Porque la realidad determina que el desempleo contina, que las condiciones de trabajo navegan en la precariedad y que la explotacin se hace cada vez ms visible. El horizonte de la justicia social se perpetua bajo los signos de los nuevos tiempos de la robotizacin y la inteligencia artificial.

Eduardo Camin. Periodista uruguayo, corresponsal de prensa de la ONU. en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/03/14/trabajo-decente-condiciones-indecentes/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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