Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2019

Notre Dame de Pars en llamas y todo lo que ahora arde

Marcelo Marchese
Rebelin


En el inicio de Semana Santa el fuego consume la catedral ms importante de Europa y este acontecimiento aparentemente banal, se constituye en un hecho histrico que marca el inicio de una nueva poca. Analicemos de cerca este fenmeno que ocurre en la semana crucial del cristianismo, en su principal catedral, en la Ciudad Luz conmocionada por los indignados chalecos amarillos y en una Iglesia llamada Nuestra Seora de Pars.

Lo esencial a determinar es su carcter simblico y en particular, la increble densidad de smbolos que contiene. Empecemos por ver que en una catedral importa el sitio donde fue edificada, pues una catedral es construida donde antes hubo un templo de una religin que se quiere desterrar, y antes de esa, otra, como es el caso de Notre Dame y en este caso, la catedral vivi una constante construccin, novecientos aos de la Historia de Francia tejieron esa obra de arte, asentada en un lugar que fue elegido como el sitio de un templo, por aquellos que saban del curso de las estrellas y de la energa de la tierra.

Una catedral entonces es tiempo acumulado, tiempo de los hombres que la hicieron durante siglos y tiempo en s, como si el tiempo laborara sobre las cosas, y esto explica la atraccin que nos generan las antigedades.

Una catedral es el mejor ejemplo de cmo toda obra de arte es una obra de arte colectiva. Fueron albailes, carpinteros, vidrieros, herreros, escultores, pintores, arquitectos y todos los que los alimentaron y los que alimentaron a los picapedreros y a los que cortaron los rboles con que fue hecha y a los que plantaron esos rboles. La catedral tambin es obra de todos aquellos que les ensearon a los albailes y los arquitectos, obra de la suma de conocimientos que hacen a una cultura, que se forma a partir de la mixtura con otras culturas que vienen de lejos.

Uno de los puntos de ataque es una obra de arte que resume mil aos de Historia y en esa Historia juega su rol el cristianismo que floreci en Francia, una sntesis de los pueblos germnicos y Roma. En ese terreno de la creacin de lo cristiano, Francia ocupa un lugar propio y diverso que Italia y que el protestantismo, algo asociable a lo que llamamos pensamiento francs, cultura francesa, al exquisito e incomparable desarrollo de la lengua francesa.

Quienes se alegran por la ruina de una antigua Iglesia no ven que las llamas destruyeron algo ms que un conjunto de piedras, las llamas se extienden al sentimiento religioso, a nuestro vnculo con lo sagrado. Si se ataca la Iglesia, slo se lo hace para atacar al cristianismo. Una y otra cosa no son necesariamente lo mismo, pero el plan orquestado desde hace tiempo contra la Iglesia es apuntar a un sitio, para dar en un blanco ms apetecido. Los curas pederastas deben ir presos, pero quien no se pregunta por qu este inters reciente por afrontar una prctica milenaria, evita preguntarse por algo preocupante.

El mismo da que arda Notre Dame, arda la mezquita de Al-Aqsa en Jerusaln, y aqu se presenta con todo su esplendor, un dato elocuente. La tradicin de izquierda no ha observado el hecho religioso en toda la maravilla que encierra, y en la belleza de Notre Dame, en las obras de Bach, y en el amor a Al que inspiraron Las mil y una noches, tenemos testimonios de lo que puede hacer esa fuerza integradora llamada religin, la necesidad de religar, como si algo que una vez estuvo unido necesitara volver a ligarse.

Se ha dicho que el cristianismo es un monotesmo, pues el hombre gusta de repetir tonteras slo en razn de su poder de imposicin. Lo que hizo el cristianismo fue justamente resituar el poder de la diosa, aunque sea a modo de Virgen, una manera de desexualizarla. Pero en otro plano, la virginidad de la diosa refiere a una pureza, a un poder incorruptible que entraa ese poder femenino y es ese poder femenino lo que se teme y ataca.

Esto no es nuevo y cierto neofeminismo, como masculinizacin de lo femenino, como manera de destruir el poder femenino, forma parte del mismo proyecto, as como el movimiento ME TOO y las agendas de derecho. Se perpetra un desequilibrio, y se erige una imagen de la diosa sin atributos sexuales, anorxica, disminuida, un desequilibrio necesario para perpetrar otro desequilibrio que refiere a nuestra relacin con la Naturaleza, una relacin ayuna de respeto, desequilibrada, esquilmadora, enajenada de lo sagrado.

Si nos preguntaran por qu las mujeres tienen ms tendencia que los hombres hacia lo religioso, diramos que se explica por su vnculo con la tierra, que es una forma de decir con la Naturaleza, con el Todo. La mujer tiene ese momento de unin con el Todo en el que ella misma, como expresin del Todo, da a luz una nueva criatura. Ese vnculo, esa unin intransferible hacia atrs y hacia adelante, permite una percepcin de las cosas que es preciso desterrar, como ser desterrada esa funcin femenina, cuando la raza humana se fabrique en laboratorios donde se altere su gentica. Suena a ciencia ficcin, pero la ciencia ficcin anuncia, al parecer, lo que pasar en el futuro, aunque en realidad utiliza la referencia al futuro para mejor decir lo que acontece ahora.

No fue Chartres ni Lyon la que arde en llamas, sino Nuestra Seora de Pars, la catedral que lleva el nombre de la diosa, que al mismo tiempo, como en el pasado, se convierte en guardiana y seora de la ciudad. Hemos hablado de la fe francesa, su forma de relacionarse con lo sagrado, su propia y exclusiva mixtura cultural hacia lo sagrado, y en esa fe tambin se encuentran herejas y todo el universo que encuentra el camino de la duda. Admiramos las catedrales, y eso es volver a un sentimiento vivido en el pasado. La palabra gtico es una palabra despectiva, pues por siglos tuvimos una mirada despectiva a lo que se ha llamado descriteriadamente, Edad Media. Hubo que esperar a la ms grande revolucin intelectual en la historia moderna de Occidente, para que tornara aquella antigua sensibilidad. Le debemos a los romnticos nuestra capacidad para ligarnos con el Todo, pues crearon una religiosidad al tiempo que un pensamiento social, y fueron ellos los que rescataron para nosotros las catedrales.

Cuando se piensa en todo lo que se ha perdido, uno no puede dejar de imaginar en Notre Dame a Baudelaire deleitndose con su Pars hirviendo a sus pies. Canto ms hermoso a una ciudad jams ser realizado y ah tenemos, para comprender algo ms un movimiento profundo, el canto a una ciudad que hace el romanticismo.

Cuando se arrasaban las herencias culturales y lo gtico se asociaba a la barbarie y la espiritualidad retroceda, Vctor Hugo decide aparecer en el corazn de la batalla y a modo de espada, esgrime su pluma y nos da otra clave, tal vez la clave ms importante para entender lo que aqu y all ha sucedido.

Hay tres personajes cruciales en su obra, el archidicono macabro que representa a la Iglesia, la hermosa gitana Esmeralda que representa al paganismo, y Quasimodo, que no es otra cosa que todos nosotros.

El nudo de la historia lo constituye el deseo del archidicono de poseer a la gitana y la negativa de la mujer hermosa, que se mantiene fiel a s misma, esto es, virgen, como en el culto pagano a la Virgen Mara. Esto la llevar al patbulo acusada de brujera, patbulo del que la rescata el valiente jorobado que la lleva de la mano para refugiarla all donde se protege a los desvalidos, donde ningn poder temporal puede entrar, la catedral de Notre Dame y all, a sus puertas, se libra la batalla entre el poder de la religin establecida, y esa otra religin representada por los gitanos. Finalmente los gitanos son vencidos y la gitana ejecutada, y el astuto Archidicono que teje sus planes malvados, celebra imprudentemente su muerte ante Quasimodo, para ser arrojado por el justiciero desde una torre de la catedral. Quasimodo acude al lugar donde fue arrojado el cuerpo de Esmeralda y entonces, la abraza y as queda hasta que muere, y cuando tiempo despus descubren los esqueletos, encuentran que estn entrelazados y al querer separarlos, se convierten en polvo.

No encontraremos historia ms exacta y premonitoria para explicar por qu precisamente ha ardido Notre Dame, Nuestra Seora de Pars, una construccin del cristianismo entrelazada con la historia del paganismo, y entrelazada con esa historia donde florece la lengua francesa.

Queda ahora por ver que toda la bohemia francesa, toda esa floritura del lenguaje que hace a la floritura del pensamiento, a la libertad del pensamiento que significa la literatura francesa, nos lleva a los chalecos amarillos que ahora, a partir de lo sucedido, adquieren mayor relevancia.

Asistimos al gran cambio de ciclo que slo sucede cada muchos siglos, el gran quiebre donde la concentracin de riquezas toma un impulso monstruoso al tiempo que se concentra monstruosamente el poder, y ante este ataque directo a la democracia, surgen movimientos que han tenido como nombre el de indignados. Hace meses que se combate, una vez ms, en las calles de Pars y hace meses que ocurren misteriosos, o al menos preocupantes, atentados a las Iglesias. Quienes ven cmo se concentra el poder y la riqueza en exclusivas manos, tienen que tender su mirada ms all y entender que si en la tierra se procesa un gran cambio, ese gran cambio debe expresarse en el cielo, lo que nos lleva directo a lo religioso, a nuestro vnculo sagrado con el universo. De lo que se trata es de apropiarse de las cosas del hombre y de su tiempo para atomizarlo, y la atomizacin no ser completa si no se lo desliga de la Naturaleza y de las leyes de la Naturaleza.

El fuego que consume a Nuestra Seora de Pars, consume al mismo tiempo otra cosa, pues nada se encuentra aislado en esta vida. El fuego consume un emblema de una corriente rica y compleja de la civilizacin, y esa cosa consumida y debilitada, permite acentuar mecanismos de opresin muy sutiles, eficientes y perdurables.

Negros nubarrones se alzan en el horizonte de la humanidad y todos los signos se empean en demostrar que asistimos al inicio de una nueva era, una nueva era que con toda justicia deber llamarse la Edad Oscura: siguiendo una ley ineluctable del Capital, las trasnacionales vienen a terminar de concentrar en sus manos los recursos naturales y los principales rubros econmicos de los pases; las Repblicas que en un tiempo le fueron de utilidad, hoy se han transformado en un freno para la concentracin de riquezas y por eso, se las degrada; las construcciones culturales, las complejas armas de defensa de los pueblos, se erosionan y disuelven al influjo de la globalidad vaciadora; el hombre queda desnudo de atributos, se ataca el humor, se interdicta el arte, se debilita a las palabras y en suma, se establece un gran tribunal inquisitorial sobre nuestros deseos.

Para enfrentar este nuevo ciclo no hay guas ni gures, salvo los Baudelaire y los Vctor Hugo, los Blake y los Novalis y ellos, ms que nada, nos han enseado a pensar y a sentir. Una cosa es hacer como que pensamos, y otra cosa distinta es pensar con cabeza propia. Ya no hay guas, sino las enseanzas de los maestros que nos advierten que para pensar con cabeza propia, no se requiere tanto de cultura o inteligencia, sino de coraje. No es fcil pensar con cabeza propia, pues largamente fuimos adiestrados para no hacerlo, pero otro camino no queda y en verdad, es el nico camino.

Quienes se animen a pensar con cabeza propia son aquellos que al nacer, alguien vino y les susurr al odo: con este signo, vencers


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter