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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2019

Los pueblos Kolla de Salinas Grandes y Laguna Guyatayoc en Argentina defienden su cultura y su territorio de la mimera del litio
No comemos bateras

catarsimagazin.cat


Las comunidades indgenas Kolla de las Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc en la provincia de Jujuy, Argentina, han pasado todo el mes de febrero movilizados para protestar contra la amenaza que supone para la supervivencia de su territorio y su cultura ancestral la minera del litio. La demanda global de carbonato de litio para la fabricacin de bateras se ha disparado exponencialmente en la ltima dcada como resultado del giro digital telfonos celulares, computadoras, etc.y de la inminente transicin a una economa no dependiente del petrleo a travs de la fabricacin de vehculos elctricos de todo tipo.

El territorio de Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc es una gran extensin de tierra situada en la puna argentina, entre las provincias de Salta y Jujuy. La altura media de estas tierras oscila entre los 3,500 y los 4,000 metros de altitud. La dureza infinita de estos incomparables parajes est salpicada de salares, grandes lagunas de sal ricas en una multiplicidad de minerales (litio, potasio, boro, etc.), porque se formaron durante millones de aos como resultado de la actividad volcnica que rodea estas cuencas cerradas de agua y salmuera. La naturaleza endorreica de estas cuencas es la que hace precisamente que los recursos hdricos estn interconectados y dependan de un delicado equilibrio que no permite extraer grandes cantidades de agua, como requiere la minera del litio, sin que los impactos se sientan en todo el territorio.

Los indgenas Kolla llevan habitando en estos territorios desde tiempos inmemoriales. De hecho, en muchos de los pueblitos que rodean la cuenca de Salinas Grandes El Moreno, Lipn, Rinconadilla o San Miguel de Colorados, centro del conflicto actualhay vestigios arqueolgicos que dan fe de su pertenencia histrica al Tawantinsuyo o ms especficamente al Coyasuyo, como denominaban los Incas a esta parte sur de sus dominios. Pero sobre todo siguen perviviendo en estos territorios formas de organizacin social, prcticas culturales y visiones del mundo que agrupadas simblicamente bajo la Wiphala, la bandera de los pueblos indgenas del altiplano andino, sealan otros modos de organizacin econmica y, muy especialmente, otra relacin con la naturaleza.

El conflicto de las comunidades Kolla con las empresas mineras del litio tiene ya varios aos, pero el incidente ms reciente se remonta a principios de febrero de este ao cuando miembros de las comunidades descubren que las empresas Ekekos S.A, de titularidad argentina y AIS Resources, de titularidad Canadiense, estn perforando el centro de la Laguna Guayatayoc para explorar la extraccin del litio, afectando gravemente al suelo, la flora, la fauna y las napas de agua dulce en el centro de la laguna[1].

Para empezar, este emprendimiento minero vulnera el kachi yupi (huellas de sal en quechua), un protocolo creado por las propias comunidades Kolla en 2015 para celebrar una consulta previa, libre e informada que autorice cualquier actividad en sus territorios. Por otro lado, los habitantes de la cuenca sienten el impacto de estas perforaciones en el corazn de la Laguna Guayatayoc como un dolor en su propio cuerpo, porque los pueblos Kolla consideran la laguna como un ser vivo, un familiar que pertenece a la Pachamama (madre tierra) y con el que mantienen un vnculo sagrado, al igual que lo hacen con las montaas, los ojos de agua o los camlidos con los que comparten el territorio.

Durante demasiado tiempo los occidentales tendimos a considerar esta forma de relacionarse con la naturaleza bien como un mito irracional, bien como una forma de espiritualidad extica con la que identificarnos y de la que apropiarnos, pero como explica magistralmente la antroploga peruana Marisol de la Cadena, estos seres de tierra como, por ejemplo, el Nevado del Chai en la cuenca de Salinas Grandes, establecen vnculos ontolgicos con las comunidades indgenas de maneras que son inconmensurables con la divisin tajante naturaleza/cultura que establece el mundo occidental [2]. En otras palabras, quiz no lleguemos nunca a entender del todo porque los pueblos Kolla sienten como un dolor la ruptura de una vena de agua en el salar, pero s podemos romper la colonialidad del poder [3] e incluir esta diferencia en el campo de la historia y de la poltica para comprender que el rechazo a la minera del litio tiene que ver con el agotamiento de las fuentes de agua en un espacio de por s rido, pero tambin con la amenaza de genocidio cultural que representa la transformacin de estos territorios ancestrales en zonas de sacrificio.

De momento y lamentablemente quiz no sea ninguna sorpresa- tanto las empresas mineras como el gobernador de la provincia de Jujuy, Gerardo Morales, que se haba comprometido a respetar el Kachi Yupi, han decidido darle la espalda a las 300 familias que viven en la cuenca de Salinas Grandes. Ante tal negativa las comunidades organizaron un corte de carretera entre las rutas 52 y 79 para protestar por la situacin de vulneracin legal en que se encuentran. Al ver que las faenas mineras seguan operando las 24 horas, el da 8 de febrero se dirigieron al emprendimiento minero y ellos mismos expulsaron a las empresas del salar. En su declaracin conjunta al final de la jornada afirman que no aceptaran ms ninguna consulta previa e informada, ya que el gobierno utiliza este mecanismo de manera aparente para lograr el consentimiento de proyectos extractivos en el territorio Y aaden: que el gobierno sepa de una vez por todas que no vamos a aceptar ninguna exploracin ni explotacin minera del litio[4]. La declaracin termina con dos demandas: que el gobierno anule el concurso de oferentes N1/2018 para la prospeccin y licitacin de extraccin de litio en la zona y que declare la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc como patrimonio cultural y ancestral de los pueblos originarios libre de minera y proyectos extractivos que ocasionen graves daos a la pachamama.

Tras esta declaracin y ante la convocatoria de nuevos cortes de ruta para protestar por la negativa a retirar los proyectos mineros el Gobernador de la provincia de Jujuy decidi militarizar el conflicto y enviar a la polica y a las tropas de infantera para defender a unas empresas mineras que, segn l, cuentan con los permisos pertinentes. Tras el palo vino la zanahoria y el gobernador trat de convocar a los lderes de las comunidades indgenas a una reunin en la sede del gobierno provincial. Los lideres replicaron que la reunin deba celebrarse en el territorio de las Salinas Grandes, frente al salar, las montaas y los ojos de agua que, segn la epistemologa descrita arriba, deben ser participantes activos de la negociacin, sujetos de derecho. El Gobernador Morales no pudo o no quiso entender por qu es importante celebrar la reunin en el territorio y emiti un comunicado trufado de lugares comunes y en el que subrepticiamente se llama a las comunidades a evitar la interferencia de sectores, personas o instituciones interesadas en el conflicto y en consecuencia dispuestas a utilizar para beneficio propio la causa de los pueblos originarios (20/02/19 El tribuno de Jujuy)

Ni siquiera la autonoma poltica est dispuesto Morales a conceder a los pueblos originarios de la Salina, retratados como buenos Salvajes manipulados por fuerzas y agentes exteriores. La respuesta es lamentablemente muy poco original y entronca con una tradicin de violencia colonial tristemente conocida para los pueblos Kolla de Jujuy y cuyos episodios ms notables incluyen por supuesto las prcticas genocidas de los conquistadores espaoles, pero tambin episodios de represin por parte del Estado Argentino como la Batalla de Quera a finales del siglo XIX en la que fueron masacrados centenares de pobladores Kolla que luchaban por sus tierras o el Maln por la Paz, una marcha a pie organizada por lderes del pueblo Kolla en 1946 para convencer a Pern de que les devolviera las tierras usurpadas por los terratenientes criollos que gener amplia cobertura meditica, pero termino con los lderes del pueblo kolla confinados en un sanatorio y ms tarde deportados a Jujuy contra su voluntad.

Por eso, es importante que los ojos del mundo estn puestos en la cuenca de Salinas Grandes, para evitar otra tragedia, otro destierro ms en la larga noche colonial que han sufrido y resistido los pueblos indgenas del noroeste argentino. El modelo extractivo intensificado que impulsa el presidente Mauricio Macri en la Argentina aparece intrnsecamente ligado a las cadenas de dependencia que produce el consumo de bateras elctricas en el norte global. A medida que las economas de la Unin Europea establecen plazos para eliminar los vehculos que funcionan con combustibles fsiles por vehculos elctricos propulsados por energas renovables, es esencial pensar en los impactos medioambientales y humanos que estas nuevas energas producen en lugares del sur global como la cuenca de Salinas Grandes. Nadie en su sano juicio puede disputar la necesidad de reducir drsticamente las emisiones de dixido de carbono, pero los pueblos indgenas de las Salinas Grandes no tienen porque pagar el precio de nuestros patrones de consumo energtico o nuestra incapacidad de buscar soluciones realmente efectivas.

La aceptacin dcil de la llamada economa verde es peligrosa, porque obedece al mismo patrn que cualquier otra economa extractiva, es decir, agota los recursos naturales en funcin de los mrgenes de beneficio de las empresas y gobiernos, sin atender a los pasivos medioambientales ni a las potenciales soluciones ms eficientes. La industria petrolera, por ejemplo, no piensa renunciar a extraer todo el crudo del suelo para obtener el mximo beneficio, aunque ya existan otras tecnologas para generar energa. De modo similar, la industria del litio no piensa renunciar a extraer el litio, aunque existan soluciones potencialmente menos dainas como las bateras de hidrgeno o el desarrollo del trasporte pblico.

El progreso es un tren sin frenos y los pueblos indgenas de la puna lo entendieron antes que el filsofo alemn Walter Benjamin, como muy bien explica uno de sus eslganes --no comemos bateras. Por lo tanto sus territorios ancestrales no deben ser transformados en zona de sacrificio para la llamada nueva economa digital o para los nuevas formas de transporte limpio en el norte. La comunidad internacional debe prestar atencin a los efectos que produce nuestro modo de vida en lugares como la cuenca de Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc y presionar al gobierno de Jujuy y de Argentina para que establezca un dialogo honesto y claro con las comunidades Kolla que les permita mantenerse en sus territorios ancestrales en libertad y en contacto con la memoria viva de sus salares, sus montaas, sus antepasados, sus animales y plantas.


Notas

[1] Comunicado de la asamblea de la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc 11/02/19.

[2] Marisol de la Cadena. Earth Beigns: Ecologies of Practice Accross Andean Worlds. Durham: Duke University Press, 2015

[3] El concepto de colonialidad del poder fue originalmente acuado por el socilogo peruano Anibal Quijano para referirse a los modos en que el que las epistemologas occidentales se presentan como nicas y universales para naturalizar el proyecto colonial que hace posible la modernidad capitalista eurocentrada.

[4] Comunicado de la asamblea de la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc 11/02/19

Fuente: https://catarsimagazin.cat/no-mengem-bateries/



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