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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2019

Resea de Ser de izquierdas es ser el ltimo de la fila (y saberlo), de Gabriel Rufin (III)
Ms sobre el prlogo de Oriol Junqueras

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Estbamos en el prlogo de Oriol Junqueras del libro de Gabriel Rufin. Comentamos en la entrega anterior los cuatro primeros prrafos (*).

Con mayor brevedad en mis observaciones (mi compaera me ha regaado), vemos el siguiente apartado, el quinto:

Esquerra Republicana naci para la repblica y con la repblica. Catalana, s. Pero dispuestos a tender todos los lazos de fraternidad, cuando ms mejor, con toda Espaa. De hecho, Frances Maci, proclam el 14 de abril de 1931, tras ganar ERC holgadamente las elecciones, la repblica catalana estado integrante de la Federacin Ibrica segn el texto que ley ese da.

Aparte de que explica mal o a medias la proclamacin de la Repblica catalana por Maci (lo de Catalana, s tiene su qu), una cosa es vindicar una repblica catalana integrante de la Federacin Ibrica, y apostar mientras tanto por una Espaa republicana federal, y otra cosa muy distinta es luchar, como lucha o dice luchar ERC (lo diga o no abiertamente), por la construccin de un muro-Estado que separe a Catalua del resto de Espaa para instaurar en Catalua (tan vez en el futuro en esa entelequia poltico-histrica llamada Pases Catalanes) una Repblica (muy autoritaria en las versiones conocidas). No es lo mismo, desde luego que no es el mismo. Y en todo esto, la palabra fraternidad (con toda Espaa: en su lenguaje, sin incluir Catalua) es vaca absolutamente vaca.

Lo segundo, la actual poltica de ERC, no tiene nada que ver con el federalismo ni con la construccin de una Federacin Ibrica.

Por lo dems, conviene recordar un comentario del historiador Jos Luis Martn Ramos, un ex profesor de mi compaera que ella siempre tiene presente (yo tambin):

Dos matices sobre afirmaciones frecuentes en nuestra tradicin que son errneas. La primera: esa tesis de que en Espaa no hubo revolucin burguesa contiene tpicos y equvocos, cargas conceptuales discutibles y una proyeccin absurda [...] Segundo matiz: eso de que el nacionalismo cataln todava es federalista. Es inexacto en sus dos trminos: en el de todava y en el defederalista. Solo una parte del nacionalismo cataln fue federalista, mientras que el ncleo duro naci contra el federalismo (Torras i Bages, Prat de la Riba), y en la actualidad el paso que han dado sucesivamente CDC y ERC es el de la aniquilacin del federalismo: CDC por la va del peix al cove bilateral y ERC por la del independentismo irredentista unilateral.

Lo remarco: aniquilacin de federalismo por los que, en ocasiones, se presentan como defensores de tal opcin. No van de eso, me permito insistir.

El siguiente apartado, el sexto:

Esa Esquerra Republicana me atrae. No por esa declaracin en concreto. Me atrae por su capacidad de interpretar la izquierda, de integrar un sinfn de tradiciones polticas y de convivir con contradicciones. Por ejemplo, muchsimas de sus bases y de sus dirigentes eran profundamente catlicos y a su vez estaban afiliados a la CNT, sindicato que fue mayoritario en Catalunya. En esas elecciones-generales, pocos recuerdan que ERC concurri aliada con la Uni Socialista de Catalunya. Y que sus dos principales dirigentes eran la sntesis de tradiciones dispares. Maci fue un militar de carrera y haba sido miembro de la Liga Catalana Regionalista. El president Lluis Companys, capturado por la Gestapo y fusilado por Franco, era un abogado laboralista y provena del sindicalismo. La fundacin de ERC fue el resultado de la confluencia de muchas y diversas sensibilidades, no todas independentistas, ni mucho menos, pero s todas profundamente republicanas. Desde el humanismo cristiano, que siempre me ha inspirado, a las corrientes libertarias y socialistas tan arraigadas en Catalunya, jams he sido un ortodoxo, ni tampoco un dogmtico. Catalunya no lo es. La nuestra es una sociedad muy plural. Y solo aunando esa pluralidad lograremos ser una mayora suficiente para lograr los cambios en profundidad que perseguimos y que estamos convencidos de que es lo que ms se ajusta a las necesidades y el futuro de nuestra sociedad.

Si esa ERC le atrae (independientemente de la exactitud de su descripcin), la ERC actual, la que l preside, no le debe atraer tanto... porque es otra cosa, muy distinta. La ERC actual no tiene ninguna relacin con la CNT sino con la UGT (ha logrado infiltrarse en el sindicato socialista y lo ha conducido a posiciones nacionalistas, cogidos de la mano en ese punto, para nuestra vergenza y sus afiliadas/os, con CCOO). Lo de convivir con contradicciones puede dar pie a cualquier desvaro sobre todo si se piensa como algo positivo en s, no como algo a superar. Las izquierdas que conviven en ERC tienen como eje nuclear el nacionalismo (por lo que, de hecho, no pueden ser izquierdas), y ese nacionalismo se concreta en su apoyo a un gobierno neoliberal y xenfobo del que forman parte, el gobierno Torra, y a ser la punta de lanza y vanguardia en la declaracin unilateral de octubre de 2017, sin olvidar su voto negativo, al lado de la derecha espaola y espaolista, contra los presupuestos ms sociales de estos ltimos 40 aos.

Lo de la confluencia de muchas y diversas sensibilidades, no todas independentistas, ni mucho menos, pero s todas profundamente republicanas puede invertirse -profundamente independentistas y, en teora republicanas- y ser verdadero. No hay colectivos no secesionistas en la actual ERC. Digan lo que digan y cuenten lo que cuenten.

Catalua no es dogmtica ni ortodoxa porque no es una entidad que pueda tener esos atributos. Eso s, es plural en su composicin, aunque a algunos, a ERC en lugar destacado, les cuesta reconocerlo. Lo de aunar en pluralidad para lograr una mayora suficiente para lograr esos cambios en profundidad es el programa de la hora de ERC: contar milongas a sectores castellanohablantes para atraerles a sus finalidades secesionistas consiguiendo que pierdan, olviden o traicionen sus races. Su plan de trabajo con las consecuencias conocidas: fuerte divisin de las clases trabajadoras, ruptura de su unidad.

Lo de que estamos convencidos de que ese objetivo se ajusta a las necesidades y el futuro de la sociedad catalana es una afirmacin desiderativa, no descriptiva por mucho que se disfrace, que equivale a decir: como somos secesionistas, queremos que Catalua se escinda del resto de Espaa porque creemos que es lo mejor. Y por qu es mejor? Pues porque s. Y mejor para quin o quines? Pues para ellos, para el mundo secesionista (segn dicen, que igual resulta que no).

El humanismo cristiano que siempre le ha inspirado a Junqueras tiene mucho sabor catlico y suena a confesin y misa diaria y a tener muy buenas relaciones con una institucin, la Iglesia catlica catalana, cuyo historial en asuntos democrticos, republicanos y sociales no es de envidiar. Para la Iglesia, como se sabe, lo importante es conservar los feligreses. Las razones y finalidades cuentan poco.

El siguiente prrafo:

Hoy, como ayer, creo que la repblica simboliza y aglutina a todas las gentes con voluntad transformadora, a la inmensa mayora de los demcratas y en buena medida a la izquierda, por lo menos en Catalunya. La repblica de hoy, de nuevo, un ideal que entronca con los mejores valores de la ilustracin: fraternidad, igualdad y libertad. Altero el orden tradicional de esos valores porque creo que hoy ms que nunca nuestra aspiracin es una sociedad para vivir y convivir, todos, ante los intentos del peor nacionalismo que encarna la derecha espaola que pretende resquebrajar la convivencia fracturando la sociedad.

La repblica puede simbolizar y aglutinar a todas las gentes con voluntad transformadora pero no cualquier repblica por supuesto. No hace falta dar ejemplos de Repblicas autoritarias e incluso criminales. Basta pensar en Chile.

Lo de por lo menos en Catalua es, de nuevo, un ejemplo de supremacismo y de desconocimiento de la historia de Espaa.

La Repblica, a la que alude, la repblica-muro contra Espaa, como sabe muy bien Junqueras, no aglutina a todas las gentes con voluntad transformadora. Ni muchsimo menos. Ms bien es lo contrario: expulsa, excluye, ubica fuera, a mucha ciudadana que apuesta por la transformacin social pero no alejndonos ni traicionando a compaeros, hermanos y familiares de otras tierras de Espaa sino con ellos, no contra ellos.

Los mejores valores de la Ilustracin en boca de un dirigente nacionalista? De qu fraternidad hablan defendiendo muros de separacin y divisin de comunidades? De qu igualdad gobernando con la derecha nacionalista desde hace aos y sin temblor en el pulso? De qu libertad levantado banderas de segregacin en pueblos y ciudades donde imponen el silencio a personas que no piensan como ellos ni se identifican con sus smbolos, smbolos, las estrelladas por ejemplo, que excluyen a ms de la mitad de la poblacin? Cmo alguien que es presidente de un partido secesionista puede escribir que aspira a una sociedad para vivir y convivir, todos? Qu todos integran ese todos?

Escribe: ante los intentos del peor nacionalismo que encarna la derecha espaola que pretende resquebrajar la convivencia fracturando la sociedad. Qu decir entonces de los nacionalismos catalanes que han resquebrajado la convivencia fracturando la sociedad catalana? Vox es un desastre, de acuerdo, y el nacionalismo de Torra que llama bestias a ms de la mitad de la poblacin es una dulce sinfona catalana, molt catalana?

El ltimo prrafo:

Seguimos y seguiremos, siempre. Por eso suelo decir que soy demcrata y republicano y que estoy independentista. Porque este debe ser un estado transitorio mientras que luego seguir siendo demcrata y republicano por este orden. Al final, como dice mi buen amigo Domingo Alfonso, hijo de Huelva, los catalanes nacemos nos da la gana y vamos a ser lo que nos d la gana.

Lo de estoy independentista (expresin plagiada de otras formulaciones) es una forma ms o menos elegante de hablar, sobre todo en alguien (recordemos el debate con Borrell en 8TV) que vino a decir que a l le importaban un rbano las razones esgrimidas: l era y se senta secesionista-cataln independiente de cualquier otra consideracin sobre razones, beneficios y consecuencias.

Por lo dems, aparte de ese extrao republicanismo que no quiere saber nada con los republicanismos espaoles, el mismo que monta un cirio irresponsable y humillante de mucho cuidado en la visita a Mauthausen, si fuera demcrata no podra considerar, como as ha considerado, la agitacin nacionalista del 1-O de una parte de la ciudadana como un ejercicio ajustado del derecho de autodeterminacin de Catalua.

No s si su amigo nacido en Huelva es inventado o real pero es algo extrao que ese amigo se olvide de sus races, y es mucho ms extraa la afirmacin que comparte: los catalanes nacemos donde nos da la gana y vamos a ser lo que nos d la gana. Qu significa eso de que los catalanes nacemos donde nos da la gana? Elegimos los catalanes el lugar de nacimiento? Vamos a ser lo que nos d la gana? Quines? Qu sectores sociales? Y a costa de quin o quines? Con la cuarta renta per capita ms elevada de Espaa mientras Andaluca (Huelva acaso peor) se distancia en unos 8.000 euros, ms del 30%? No hay ya, en la misma afirmacin, el levantamiento de un muro: catalanes y no catalanes? Cmo entonces se atreve uno o una a hablar de fraternidad?

Finalizo ya.

Una duda: ha dicho algo Oriol Junqueras del libro que prologa? No mucho o ms bien nada. Su prlogo era ms bien para otra cosa? Propaganda poltico de ERC tal vez?

***

Entregas anteriores:

1) Resea de Ser de izquierdas es ser el ltimo de la fila (y saberlo), de Gabriel Rufin (I). Portada, solapa interior, contraportada y dedicatoria. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=255444

2) Resea de Ser de izquierdas es ser el ltimo de la fila (y saberlo), de Gabriel Rufin (II). El prlogo de Oriol Junqueras. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=255671


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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