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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2019

Somos nuestros abuelos

Jorge Majfud
Rebelin


Mis dos hijas son mellizas, me dijo una seora de Colombia, y son el da y la noche; una es tranquila y la otra un manojo de nervios; una no puede con las matemticas y la otra es una luz; una es sociable por dems y la otra no tiene amigos. Sin embargo, durante el embarazo la madre comi lo mismo y sufri el mismo estrs para ambas, nacieron el mismo da (no perdamos el tiempo con especulaciones astrolgicas), tuvieron los mismos padres y la misma educacin.

En el siglo XIX se hicieron populares las tesis raciales sobre el carcter de los individuos y de los pueblos. Estas teoras surgieron en Europa, no por casualidad. Siglos antes, las explicaciones dominantes sobre la creacin de la Humanidad y su diversidad procedan de las teoras religiosas (tambin llamadas Fe o Evidencia de los textos sagrados) segn las cuales Mara, Jess y los angelitos eran todos rubios y los africanos haban sido teidos de negro por el pecado de ser negros. El pecado de Adn y Eva los expuls del Edn pero les permiti prosperar, cosa que no se vea en los brbaros africanos, sobre todo despus de la colonizacin europea.

En el siglo XIX las teoras religiosas sobre la creacin debieron convivir con las teoras cientficas, como la teora de la Evolucin. Otra vez, estas visiones del mundo surgidas en Europa explicaban cmo los blancos eran el resultado de una larga evolucin detrs de la cual haban quedado los africanos y un poco ms atrs los monos. Bien, Darwin nunca escribi esto, ni su teora apoya semejante interpretacin, pero las ideas ms populares sobre la Evolucin humana justificaban no slo la superioridad de la raza blanca sino su brutal explotacin del resto del mundo que los racistas de antes llamaban proceso civilizatorio y los de ahora llaman progreso y prosperidad.

Estas teoras cayeron en desgracia gracias al desgaste analtico de algunos escritores, como lo fueron en Amrica Latina el cubano Jos Mart y el peruano Gonzlez Prada a finales del siglo XIX y principios del XX.

A principios del siglo XX las teoras psicoanalticas se expandieron para reemplazar el fisiologismo (un mal sueo era solo la consecuencia de una mala digestin) por la creencia en las experiencias psicolgicas (de la infancia) y verbales (de la adultez) como creadoras de toda la realidad humana. Gracias a este abuso, a finales del siglo XX ya no quedaban hijos sin culpar a los padres de sus propios fracasos ni padres sin sentimiento de culpa por los fracasos ajenos.

A principios del siglo XXI los avances de la gentica y la neurologa volvieron a poner el foco en el factor biolgico, pero esta vez liberados de la ficcin arbitraria de las razas (irnicamente, este camino lo inaugur el genetista y racista James Watson en los 50s).

Si en la Edad Antigua caractersticas como la depresin o la homosexualidad eran atribuidos a los humores, si en la Edad Madia a los demonios, si en el siglo XX, el sigo del psicoanlisis, se los atribua a los traumas de la niez, en el siglo XXI las explicaciones se desplazaron sobre el material gentico heredado de los padres (lo cual es casi, casi una absolucin).

De forma paralela a las investigaciones sobre los individuos, la investigacin de los problemas psicolgicos se extendi sobre los grupos y sobre los pueblos. Paradjicamente, las teoras sobre el carcter de las naciones tan populares entre los ensayistas de principios de siglo XX y superadas por sus colegas de las generaciones posteriores, han vuelto con una vestimenta diferente.

Mltiples estudios recientes (sera imposible incluir una bibliografa mnima en este espacio) han analizado, utilizando mtodos cuantitativos y de big data los efectos en las olas migratorias de los ltimos siglos. Algunos, por ejemplo, han demostrado que los inmigrantes con TDAH (Trastorno por Dficit de Atencin e Hiperactividad) de un determinado pueblo (judos) emigraron a pases ms lejanos que el resto. Otros, analizando los nombres comunes en oposicin a los nombres raros (ms que causas de sus nombres, consecuencias de sus padres), descubrieron que los segundos emigraron ms y los primeros se quedaron (Escandinavia), produciendo tendencias polticas claras, generaciones despus: los descendientes de quienes se quedaron hoy apoyan ms sistemas de salud universal y los que se fueron, ms individualistas, menos. Otros estudios apuntan a la dinmica de la auto seleccin de los inmigrantes: quienes emigran (Europa, Amrica latina) son aquellos dispuestos a tomar riesgos, lo cual en pases como Estados Unidos habra producido una sociedad de emprendedores. Etc. As, los inmigrantes pasaran el material gentico a su descendencia, es decir, a los futuros pobladores de ese pas.

A partir de aqu solo podemos comenzar a especular. Por ejemplo, eso explicara el grado de ansiedad y competencia de una parte fundamental de la poblacin estadounidense, con un exceso de testosterona y, por ende, su necesidad de ganar sobre el impulso de solidaridad.

Otra regin poblada en su mayora por inmigrantes, como Uruguay y Argentina, posee sus propias caractersticas que podramos sospechar desde esta perspectiva. Por ejemplo, el carcter melanclico, la prdida o la ausencia representados en las letras de tango. Estas caractersticas son culturales (como la impronta igualitaria trazada por Jos Artigas y ciertas costumbres charras) y no necesitan recurrir a la gentica para explicarse, pero tampoco pueden excluir la posibilidad, como ya no podemos decir que la depresin, la bipolaridad, la euforia y casi todas las condicionantes ms importantes de un individuo no tienen una base gentica. Las historias de decisiones intempestivas por las cuales nuestros abuelos decidieron emigrar no son raras. Es decir, no se trata slo del traspaso de las caractersticas culturales de cada pas sino de la seleccin de individuos por sus caractersticas genticas.

Tal vez podramos agregar el impulso amplificado de una condicin humana que puede ser universal pero que en pases como Uruguay y Argentina es un deporte nacional, que se expresa por todas partes aunque de formas muy subterrneas: la necesidad de descargar culpas en otros, aunque sean nuestros afectos; de aliviar frustraciones propias por el sentimiento de culpa ajeno. Se trata de una herencia cultural, gentica o de ambas?

Claro que, pese a estos nuevos descubrimientos, la cultura y la educacin siguen siendo los instrumentos decisivos para cambiar lo que somos. Es decir, para la libertad de los individuos y de los pueblos y para su propia opresin tambin.

Bueno, creo que en mis novelas he hecho un trabajo algo ms decente que estas brevsimas notas a un costado del camino, pero la idea central es simplemente esa: de formas diferentes revivimos las vidas de nuestros antepasados creyendo que hacemos algo fundamentalmente nuevo.

Ellos pensaban igual.

Jorge Majfud. Profesor uruguayo estadounidense. Tequila y El mismo fuego son sus dos ltimas novelas; tambin este ao ha publicado el libro de ensayos The Autumn of the West.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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