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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2019

Irn, con Venezuela, en la guerra psicolgica y en el conflicto petrolero
La Unidad Cvico-Militar venezolana como arma de lucha

Antonio Maira
Rebelin



Si los pueblo luchan, si su intelectualidad se pone a la vanguardia del pensamiento revolucionario, si la propia intelectualidad se deshace de las amarras coloniales que a veces existen incluso dentro de los propios enemigos del colonialismo, podemos nosotros entonces, cuando lleguemos al ao 2050 en batalla, asistir al momento en que declaremos la derrota del imperialismo, del capitalismo y del colonialismo. Todo esto pasa por nuestra propia decisin de dar batalla, de asumir la lucha.
Ernesto Villegas
Ministro Poder Popular para la Cultura


Mover el mundo a empujones

Todos los datos apuntan a que los EEUU se han visto envueltos en un conflicto global, en diversos escenarios regionales, cuyas consecuencias econmicas, polticas, diplomticas y militares no pueden escalonar ni en el tiempo ni en el espacio. Finalmente, los conflictos parciales se han simultaneado y conjugado en una crisis total de mayores proporciones a las previstas, que Washington no es capaz de controlar y -mucho menos-, ganar.

El Presidente de la otrora superpotencia mundial ya no puede empujar al mundo que llaman globalizado (es decir; sometido al poder integral, al Imperio). Si lo hacen por aqu (en Venezuela, por ejemplo), se le cae por all (Siria) y acull (Irn); a corta distancia (otra vez Venezuela, o Cuba); media (Bolivia) y gran distancia (Corea, Irn, Afganistn); por bloques regionales (los pueblos resistentes de Amrica Latina), pases a los que han declarado enemigos (Rusia y Corea) o son simplemente dscolos o resistentes a las leyes de acaparamiento, saqueo o restricciones econmicas que impone imperio.

Los conflictos estn en franca dispersin y crecimiento; en pases a los que no conocen la inmensa mayora de sus ciudadanos (pero s la CIA y el Pentgono), que creen que EEUU es el mundo y lo dems patio trasero; o esperados e inesperados Ejes del Mal sobre los que les alerta de vez en cuando y cada vez de manera ms apocalptica e incoherente el Presidente, el Pentgono o los dems agitadores de la guerra.

Falsimedia y los donantes

El terror o el optimismo ciego y soberbio, la incertidumbre y la angustia, son la comida diaria del pueblo de los Estados Unidos al que entretanto les crecen los pobres, los marginados, las minoras despreciadas y los inmigrantes ilegales o semilegales sometidos brutalmente al terror personal y a los caprichos personales de Mr. Trump. All est el Gran Muro para demostrarlo. Las grandes agencias de informacin y los medios generalistas de todo tipo, junto con las ONG vinculadas a la CIA, al Pentgono y a las Grandes Fundaciones, se han convertido en una gigantesca estructura global de desinformacin articulada en una enorme Falsimedia mundial que manipula o crea las noticias y siembra ms miedo, dentro o fuera, segn el inters del Imperio o de las opulentas lites gobernantes.

La expresin ms descarada del reparto de un pas y su petrleo a costa de su destruccin total fue aquella famosa Oficina de Reconstruccin en la que los agentes de Paul Brenner (el Virrey de Bush en Irak y sus secuaces analizaban las inversiones necesarias para la reconstruccin de pases que todava no haban sido destruidos. La Oficina estaba vinculada a las famosas Conferencia de Donantesii, repetidas, si no me falla la memoria, en invasiones posteriores de saqueo como en Libia.

La crisis del poder y los paliativos

Las crisis de poder militar se han convertido en explosiones crecientes y simultneas en todos los confines de un imperio en franca y visible decadencia. Casi todas se han cocinado y activado desde hace tiempo, pero se estn perdiendo bajo la direccin de un jefe militar, Donald Bush, que intenta ofrecer a sus vaqueros arruinados y obreros en paro, una victoria real o aparente antes de las prximas elecciones. El sueo americano para gente excluida y marginada, en paro y arruinada. El sueo blanco y supremacista del KKK: Amrica es lo primero. El sueo encubierto, pero real, esta vez de los poderosos que se regodean con la desigualdad y la pobreza si les proporcionan gigantescos beneficios.

La colocacin personal de twitters, que realizan constantemente l y sus consejeros, la instantaneidad de la comunicacin y los sueos alucinados de gente como Mike Pence, John Bolton, Mike Pompeo, Elliot Abrams, Craig Faller, y Gina Haspel, les hacen perder el sentido de la realidad que empieza con la crisis comercial, las seales evidentes de crisis econmica, con la enorme deuda externa y con la debilidad del dlar. El petrleo se les resiste mucho y se les resistir mucho ms, tal vez para siempre, en Venezuela; y la retirada de los acuerdos con Irn, seguidos de las amenazas militares, ponen a prueba el cierre del Estrecho de Ormuz, y la alternativa entre una guerra que no pueden ganar y la paralizacin catastrfica de su aparato militar e industrial.

Las viejas y las nuevas doctrinas

Tampoco pueden los Estados Unidos, que han sacado a la palestra las viejas y nuevas doctrinas y prcticas coloniales, continentales o globales; como la Doctrina Monroe, la del Destino Manifiesto, Seguridad Nacional para cada uno de los pases rebeldes de Amrica Latina, Seguridad Continental para todos ellos; o planes antiterroristas globales definidos y programados con Manuales de la CIA y doctrinas estratgicas como la de Libertad Duradera -en todas sus enunciaciones-, ejercer como dueo y seor del mundo con todas las armas en mano (opciones sobre la mesa les llaman los polticos, militares y detentadores supremos del poder en EEUU y sus pases quisling en sus diversas categoras), simplemente porque ya no las tienen.

Desde la Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidosiii, de George W. Bush, Washington se ha quedado sin cartuchos y sin discursos.

Obama, el Premio Nobel de la Paz, puso una buena dosis de cinismo: Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y a la poltica exterior de EEUU; y Donald Trump muchas ms de brutalidad, hasta ordenar el comienzo de una nueva fase de la guerra interminable contra la Venezuela bolivariana.

El gobierno en Washington, con la colaboracin meditica y militar de sus aliados occidentales (el llamado Occidente en los discursos oficiales y en la demagogia de Falsimedia), ha dejado atrs, eso s, millones de muertos sin resistencia posible, millones de desplazados sin destino, hambrunas provocadas: genocidios en cualquier caso; y varias doctrinas para el camuflaje. Una de ellas es la de la responsabilidad de proteger que aunque tuvo origen francs sirvi de base para romper definitivamente con todo el ordenamiento internacional de la mano e inspiracin de los EEUU. En Venezuela se est intentando aplicar como justificacin humanitaria, ante una enorme crisis de productos vitales que ha provocado el bloqueo econmico total, fundamentalmente de alimentos y medicamentos, el saqueo financiero y el robo de los fondos materiales (petrleo) y en dinero y oro que tena Venezuela en el exterior. La banca de Portugal ha bloqueado ms de 1.000 millones de dlares depositados por Venezuela y su Gobierno ha manifestado con enorme impudicia que l no puede intervenir en las actividades de los bancosiv.

Al otro lado de la cortina

Al otro lado de la cortina, para encubrir el motivo fundamental de la barbarie, se han quedado para los analistas sin escrpulos las doctrinas econmicas que codifican de teora econmica objetiva, sin nombrar la realidad que encubre: la lucha de clases.

Son los tecncratas de la Escuela de Chicago los que camuflan la explotacin en los Acuerdos de Libre Comercio y planes de ajuste neoliberales. Sus conceptos bsicos son recogidos como no puede ser de otra manera- por los propios documentos estratgicos de los EEUU y de sus siervos latinoamericanos y por los pases quisling europeos. Tales conceptos brbaros son los de Libre mercado, Libre competencia, Poder superior, Guardin armado de la Democracia etc. y otros que permiten el saqueo de las materias primas y la explotacin armada sobre los pases pobres o empobrecidos del mundo.

La quiebra del poder imperial

Los beneficios que generan desigualdad interna escandalosa, los enormes gastos militares que paga el agredido, el cambio del modelo de guerra hasta la Guerra de Destruccin Masiva Unilateral (GDMU) que permite evitar los sndromes del Vietnam y el de la Guerra en el territorio de los EEUU, o la Guerra de cero Muertos, ni la combinacin de todas estas circunstancias permiten plantear una guerra a los EEUU.

Tampoco el sostenimiento ni las variables de una guerra hbrida de varios componentes: meditica, econmica, financiera, de bloqueo econmico hasta la rapia y el robo; ni el cambio de la intensidad de una guerra primordialmente asimtrica permiten su victoria.

El Gobierno de Donald Trump, como los anteriores, lo han experimentado todo con la esperanza de que el sufrimiento del pueblo venezolano les lleve a la victoria: guerra de baja intensidad con la amenaza y la coaccin, terrorista hasta el magnicidio, ideolgica, humanitaria, diplomtica, guerra de liquidacin y sustitucin de las instituciones mediante la instalacin de un gobierno paralelo, guerra terrorista hasta el magnicidio, guerra econmica con la consecuencia de un genocidio lento pero sistemticamente planeado, la amenaza de intervencin militar directa o a travs de mediadores interpuestos.

En cada uno de estos frentes los EEUU ha quebrado.

Donald Trump

A estas alturas puede decirse que Donald Trump, que se ha hecho a s mismo con especulaciones, movimientos de bolsa, publicidad sobre grandes decorados evanescentes cuyo valor se presuma por la suntuosidad, y quiebras totales y parciales; ya ha jugado todas sus manos de ilusionista de pker, de hoteles de lujo y de prostbulos de altsimo rango para ganadores. Ha perdido en todas sus trampas y anda por ah buscando remedios.

Todos los frentes que ha abierto Donald Trump -como si se tratase de manejar paquetes de acciones-, se han integrado en uno solo, y la vieja capacidad para guerrear y ganar dos guerras y media que afirmaban los documentos estratgicos, y confirmaba el aparato militar de los EEUU y el subordinado de la OTAN ha terminado. Se ha volatilizado.

Los enormes gastos militares, crecientes a una velocidad insostenible, que les permita alimentar al gigantesco y codicioso complejo militar-industrial y su capacidad de generar una obsolescencia programada que le aseguraba la definitiva superioridad militar y contratos continuos para las grandes compaas vinculadas, ha desaparecido para siempre.

Una cosa es el proyecto imperial y otra muy distinta la realidad, aunque el propio Trump, su Vicepresidente, su secretario de Defensa, su asesor para Amrica Latina, su Almirante de la IV Flota y la nueva jefa de la CIA que como Abrams est curada de todos los espantos ajenos; lo desconocen por completo.

La escalera de la guerra

De la guerra econmica: en sus diversas variantes de bloqueo total, econmico, financiero, de insumos bsicos: alimentarios, farmacuticos, industriales, de construccin, transporte, etc., se ha pasado al ataque sistemtico y completo a las instalaciones elctricas, y, por lo tanto, a todos los servicios vinculados al uso de la energa hidroelctrica muy vulnerable a los ataques informticos de los centros de distribucin principales y secundarios.

El presidente Donald Trump ya no sabe lo que hacer mientras el tiempo le apremia a plazo fijo. Quiere su guerra triunfal a todo coste antes de las prximas elecciones presidenciales, lo tiene duro a pesar de que ha recurrido a los mayores especialistas de la guerra sucia y a su proverbial -pero ajena y escandalosa justificacin de la genocida guerra econmica como guerra humanitaria:

Francia quiere que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad no puedan en el futuro usar su derecho de veto en caso de atrocidades masivas. Cmo es posible que aceptemos que la ONU, todava hoy, resulte paralizada cuando estn teniendo lugar los ms terribles acontecimientos? Me comprometo en esta sede a que Francia jams utilizar su derecho de veto ante situaciones de crmenes masivos. El derecho de veto, tal como fue introducido en el acto de fundacin de las Naciones Unidas, no era un derecho para bloquear la accin. Era un deber para actuar. Tenemos que actuar. Podemos actuar. 70 Asamblea General de Naciones Unidas. Discurso del seor Franois Mitterrand entonces Presidente de Francia. La RDP entraba en escena.

Nadie puede aceptar esos argumentos de los lobos de la guerra. La coalicin de Trump se ir cayendo en pedazos.

La presencia del fascismo estadounidense de Trump y sus Jinetes del Apocalipsis, y su alianza con el fascismo de la oligarqua venezolana no tiene escenario posible.

La guerra es su nica solucin. Pero la terrible guerra est convirtindose en imposible:

Irn ha amenazado con bloquear el estrecho de Ormuz.

El tiempo es el nico elemento en juego. Pero el tiempo juega a favor de la revolucin Bolivariana que se har ms revolucinv. La Unin Cvico Militar se est reforzando hasta convertirse en un factor histrico para Venezuela y toda Amrica Latinavivii.

Estados Unidos solo podr llevar la guerra a su territorio o llevarla al territorio de Colombia. Ambas cosas son imposibles.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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