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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

Fabio y Leonard

Antoni Puigverd
La Vanguardia


La conmemoracin del desembarco de Normanda me ha atrapado leyendo al marido de Virginia Woolf, esforzado militante y terico del laborismo britnico que form parte de la Fabian Society, una visin gradualista del socialismo, opuesta a la revolucin y el marxismo. Los fabianos propugnaron una tctica escalonada de pequeas reformas para evolucionar paso a paso hacia una sociedad igualitaria. El ejemplo ms representativo de esta visin es el modlico servicio de salud britnico instaurado por los laboristas tras la Segunda Guerra Mundial, ahora en peligro, como tantas otras conquistas sociales.

Esta visin prudente y escalonada del progreso social se inspiraba en la concepcin militar de Quintus Fabius Maximus, llamado el Cunctator (el retrasador). Estamos en tiempos de Anbal. El lder cartagins ha atravesado los Alpes y se propone asaltar la pennsula Itlica en direccin a Roma. Los comandantes romanos se afanan por combatir frontalmente al poderossimo, moderno y muy entrenado ejrcito de Cartago, pero son aplastados con suma facilidad. Quinto Fabio, en cambio, propugna una tctica diferente. Nunca se enfrenta a campo abierto al cartagins: le hostiga lateralmente. Le persigue y se ausenta. Despista, molesta. Quinto Fabio no ataca, distrae. No gana, retrasa. No se enfrenta: impone jornadas extenuantes al enemigo, le hace perder tiempo, provisiones y energas. Sin embargo, puesto que nunca acaba de vencer, la tctica de Fabio empieza a ser considerada negativamente en Roma. Es prudencia o es miedo? Es control del tiempo o cobarda?

La guerra de desgaste no es heroica, no fabrica emociones, no es excitante. En Roma se cansan de Quinto Fabio: el Senado lo destituye. A continuacin, el ejrcito romano es destrozado en la batalla de Cannas. Ms de 70.000 muertos. Aterrorizados, los romanos ya imaginan a Anbal entrando a sangre y fuego en su capital. La guerra continuar todava durante aos. Vencern finalmente los romanos, que pasarn al ataque hasta sitiar Cartago. Con el tiempo, la tctica prudente y gradual de Fabio ser valorada como el captulo esencial de la segunda guerra pnica. La guerra de desgaste es metfora del reformismo y la prudencia poltica, en contraste con el radicalismo revolucionario o los arrebatos rupturistas.

El escritor Leonard Woolf en su casa de Sussex en los aos cincuenta (Getty)

Es evidente que Quinto Fabio podra inspirar reflexiones sobre el pleito cataln, pero hoy slo quera hablarles de Leonard Woolf (que, adems de terico del laborismo, fue un gran editor). La muerte de Virginia (editorial Lumen) contiene pginas preciosas sobre la relacin de amor de una pareja que comparte la vocacin literaria y que supera con afecto y lealtad los estragos del trastorno bipolar y las voces que se fueron apropiando del cerebro de Virginia. La nota que ella le deja para explicar su suicidio es una de las ms bellas cartas de amor. "No creo que haya habido dos personas ms felices hasta que lleg esta terrible enfermedad... Si alguien hubiera podido salvarme, ese habras sido t. Lo he perdido todo excepto la certidumbre de tu bondad".

Por alguna razn tan sabia como oculta, este libro cay, literalmente, en mis manos, proveniente de un estante demasiado alto en el que guardo los libros que no tengo tiempo de leer. Me posey desde la primera pgina. Arranca comentando que la Primera Guerra Mundial, despus de muchos aos de paz, pill completamente desprevenidos a los ingleses de su tiempo, cual rayo catastrfico cayendo del cielo. Durante los aos treinta, en cambio, esperaron la Segunda Gran Guerra como el pasajero que, en una sucia y anodina estacin de tren, se aburre, impotente, imaginando el horror, la brutalidad y el duelo que estn por llegar.

Con triste fatalismo, el marido de Virginia Woolf esper la llegada de los brbaros, que siempre regresan. Pero esta lcida desolacin no le impidi dedicar su vida a contrarrestar el poder de la desigualdad y la fuerza de los brbaros, con una admirable persistencia, a la manera de Quinto Flavio. Reconoce que buena parte de su esfuerzo ha sido intil, pues el progreso social siempre es mnimo, incluso irrisorio. Pero nunca quiso dejar de luchar. Sostiene Woolf que hay tres maneras de resignarse a las inercias negativas de la historia. La primera es desentenderse de los asuntos colectivos: ganar pasta, vivir bien y procurar que el ruido del mundo no amargue el partido de golf o la cena con los amigos. Esta es la ms frecuente de las actitudes. La segunda es la de los artistas: levantar una torre de marfil, un mundo aparte, un lugar de belleza y creacin en el que aislarse del malestar del mundo.

La tercera es la que Leonard practic, impulsado por una exigencia del corazn, ms que de la tica: "No puedo desentenderme del mundo; no puedo resignarme del todo a mi destino; en algn sitio en la boca de mi estmago hay una chispa de fuego o de calor que en cualquier momento puede convertirse en llamas y obligarme a seguir algn camino o perseguir un fin". La diferencia entre civilizacin y barbarie depende de si esta pequea llama ilumina nuestro interior; o se apaga.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/opinion/20190610/462761649945/fabio-y-leonard.html

 


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