Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

Jueces para la dictadura

Juan Rivera
Rebelin


No, el ttulo no es errneo. Y s, conozco que en nuestro pas existe una asociacin llamada Jueces para la Democracia, ya que el artculo 127 de la Constitucin prohbe a los miembros de la Judicatura la pertenencia a partidos y sindicatos.

Es ms, disfruto y comparto muchos de los pronunciamientos pblicos de su portavoz ms famoso, Joaquim Bosch. Doy valor a su inequvoco compromiso con los planteamientos democrticos y en defensa de derechos colectivos recogidos por la Constitucin del 78 que hoy duermen en el cajn del olvido. Pero mirando ms all de esas pinceladas, los 500 jueces "demcratas" estn en nmero a una distancia sideral de los 2200 inequvocamente conservadores encuadrados en la APM y Francisco de Vitoria (1300 y 900 ).Tienen pinta de flor de cactus en el desrtico erial progresista del aparato judicial hispano.

Porque los jueces espaoles en activo (5400, 53% mujeres, segn los datos de 2018 del propio CGPJ) no podrn militar en un partido pero ideologa tienen, vaya que si la tienen. A espuertas. Si nos sirven de pistas que solo el 10% est encuadrado en Jueces para la Democracia o las reiteradas noticias en los medios de difusin que vinculan a miembros de la magistratura con organizaciones ultrarreligiosas tipo Opus Dei, Kikos, Yunque... no es difcil deducir el escoramiento absolutamente mayoritario del Poder Judicial a posiciones conservadoras. Da toda la impresin de ser un sector muy alejado de la pluralidad ideolgica afortunadamente presente en el resto de la sociedad espaola.

Por ello no extraan las caricaturas de una Justicia con la venda subida en el ojo derecho y el platillo de la balanza volcado al mismo lado o que hace dcadas hiciera fortuna la frase La Justicia es un cachondeo (aunque su autor, el antiguo alcalde, a tenor de sus condenas posteriores por la gestin municipal en Jerez, no fuese el espcimen poltico ms indicado para acuarla). Por lo ledo y vivido con algunas sentencias parece candidata a sacar un sobresueldo como guionista del Club de la Comedia.

Mirando las condenas en firme a los miembros del SAT, sucesos de Alsasua, sindicalistas de toda gama por su accin en huelgas y conflictos por un lado y las actuaciones del Supremo en cuestiones como los gastos hipotecarios por otra, todo es opinable.

Para unos - y sin dudar- la aplicacin de la primera parte del axioma Dura Lex y aqu mandan las puetas. Para otros la segunda parte se pone en interrogacin Sed Lex?

El largo introito viene a cuento de la ltima humorada del Supremo al reconocer al dictador Franco como legtimo jefe de estado espaol desde el 1 de octubre de 1936!

A quin le importa que desde el 11 de mayo de 1936 existiese un presidente electo de la Repblica, don Manuel Azaa Daz! El conservadurismo espaol es muy fan de Alaska y del pensamiento de Mario Vaquerizo.

A los historiadores nos desagradan los encaladores de sepulcros. Y ms an que alguien al que se le supone cierto nivel intelectual sea capaz de poner negro sobre blanco, sin cuestionar una coma y dar carta de naturaleza a discutibles hechos histricos.

No se puede legitimar de ninguna forma la aberracin perpetrada en la reunin de golpistas del 30 de septiembre del 36 en Salamanca. La que culmin en la manipulacin publicada en el Boletn de la Junta de Defensa Nacional. Ni se debe obviar el papel de los representantes de Alemania e Italia, los muidores carlistas y falangistas, los cuatro generales conchabados y las acciones de Nicols Franco, el hermano listo, para conseguir por arte de birbibirloque que el aflautado terminase de "Generalsimo" . Bastara con que antes de emitir veredictos polmicos leyesen la obra de Hugh Thomas , al que se le puede tachar de muchas cosas pero no de radical bolchevique.

Quienes nos refriegan el espritu de la Transicin quedan retratados al optar por el silencio sepulcral en cuestiones como las del otro da. Imaginas a un Tribunal Supremo de cualquier pas que se denomine democrtico reconociendo en una sentencia como jefe del estado al espadn que en esas fechas masacraba a decenas de miles de compatriotas por defender al legtimo gobierno de la Repblica? No entra ni en la imaginacin ms calenturienta. Pero Espaa es diferente.

Deca Martin Luther King: "Nunca olvides que todo lo que hizo Hitler en Alemania era legal para los jueces de ese pas. Conviene tenerlo presente.Y tambin que hubo una escuela de juristas como Hhn o Carl Schmitt (1) que creyeron en un derecho secreto emanado del Fhrer, que por encima de la ley estaba la fidelidad a Hitler y al partido o que frente a los elementos garantistas reivindicaron la acclamatio, la eleccin a viva voz y en masa y la obediencia a la ley aunque sta fuese inicua. Sin importar la inexistencia de seguridad jurdica o la desaparicin de cualquier garanta procesal.

Quien quiera justificar cualquier entelequia jurdica siempre encontrar una excusa. Pero las lecturas sesgadas de la Historia reciente son muy significativas y ponen al "lector" en su sitio. En Espaa podemos encontrar a un juez como Yusty Bastarreche, hijo y nieto de almirantes franquistas que al hablar sobre la ley de Memoria Histrica -que en teora est obligado a acatar-se permita decir La Ley de Memoria Histrica representa el ansia de venganza y odio de los vencidos de la Guerra Civil (El Pas).

Pronunciamientos legales como el analizado dejan en la boca el sabor de dos certezas: la Derecha de nuestro pas no ha sabido afrontar con honradez el espejo de la Dictadura franquista y que un sector de la judicatura es inmune a cualquier aggiornamiento o puesta al da.

Visto lo visto, parece que sectores del poder judicial necesitan adaptacin curricular significativa para una Democracia y an as les costara sacar el aprobado aunque fuese raspando.

Lo mismo en una Dictadura de bandera con aguilucho, Patascortas genocida y obediencia debida, tendran pocas dificultades para obtener el cum laude.

Nota:

(1) Garca Amado, Juan Antonio: "Nazismo,Derecho y Filosofa del Derecho"

Juan Rivera. Colectivo Prometeo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter