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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

Para Macri, la necesidad tiene cara de Pichetto

Carlos A. Villalba
Rebelin


En una semana, la poltica partidaria argentina mostr todas las formas de la capitulacin ante el vellocino electoral. Y en las ltimas 48 horas muchos de sus actores no vacilaron en tirar a los perros convicciones proclamadas, principios recitados y estrategias presentadas como infalibles, para tratar de acomodarse en la cola que conduce a las sillas principales del gobierno.

Antes, el sbado 18 de mayo, el movimiento de una sola ficha haba dinamitado el tablero electoral. Cuando Cristina Kirchner (CFK) hizo un paso atrs y Alberto Fernndez ocup el primer escaln de la frmula presidencial, el Justicialismo orgnico y la mayora de sus jefes provinciales aplaudieron la novedad, se sumaron a los poderosos intendentes del Gran Buenos Aires que ya los esperaban, a los gremios ms importantes y a los movimientos populares con mayor poder de movilizacin y termin de consolidarse un espacio que ampli sus lmites hacia el centro ideolgico.

Despus, todos se vieron obligados a moverse al comps del minu que le propuso el sector opositor con ms cantidad de votos nacionales, tantos, que las encuestas lo ubican por encima del oficialismo y, en ms de un caso, con posibilidades de victoria incluso en primera vuelta. La estabilidad de esos nmeros le permiti mantenerse firme en las negociaciones.

Lla decisin de CFK de abrirse a las lgicas locales de los peronistas del interior y de las grandes ciudades suburbanas, sin cerrarse alrededor de su crculo intenso y aceptando las candidaturas territoriales sin imponer las ideolgicas, le granje confianzas y le sum fuerza. Cuando laud en favor de alguna candidatura, lo hizo en base a la realidad irrefutable de la diferencia de simpatas entre suscandidatos y las alternativas que le planteaban.

Esa lgica demoli los intentos de construccin por el medio de los sectores que intentaron diferenciar kirchnerismo de peronismo, como si el movimiento nacido del estallido de las entraas del pueblo pudiese acomodarse en una caja de zapatos o reducirse a la bitcora de un escriba.

Cristina hizo lo suyo, y sali de gira con su libro; Sinceramente, le permite recorrer el pas, acercarse a todos y todas con la soltura de una cronista, sin necesidad de atarse desde el principio al armado de actos partidarios, en tiempos en que son muchas las personas que vuelven a renegar de los polticos, desprecian las propuestas partidarias y se preocupan ms por temas puntuales y dispersos, banderas de sector, perspectivas especficas o intereses generacionales: por ejemplo legalizacin y gratuidad del aborto, enfoques de gnero, economa popular, proteccin del ambiente, violencia institucional, para citar solo algunos ejemplos de manual.

Los hechos condujeron a la implosin de la Alternativa Federal que no fue. La propuesta del Frente Patritico de los Fernndez sedujo a Sergio Massa, de todos los aspirantes alternativos el de mayores simpatas en el electorado y con una edad que le hace pensar en futuros ms apropiados para dar el salto hacia la casa presidencial de Balcarce 50.

El economista Roberto Lavagna es eso, un economista, de poltico no ms elegancia que la de sus sandalias con medias; trat de imponer su figura como si tuviese seguidores y se qued solo, aferrado al veterano sindicalista Luis Barrionuevo que no parece ser la figura adecuada para teir su candidatura de modernidad y menos de progresismo.

Y a la exradical Margarita Stolbizer que, al pactar con Massa en 2017 le quit ms que lo que le sum y, finalmente, al salteo Juan Manuel Urtubey, con quien sobre la hora arm el Consenso Federal 2030 que, seguramente, alude al ao para el que esperan alcanzar competitividad. El cordobs Juan Schiaretti abandon y decidi cuidar su gueto provincial sin colgar sus candidatos de ninguna boleta nacional.

De todos, solo quedaba Miguel Pichetto, senador hasta el prximo 9 de diciembre, sin votos, sin territorio y con la mala noticia de que el gobernador de su provincia Alberto Wertelinek se perfila para apoyar la boleta fernandecista, con lo que qued sin posibilidades de acceder al premio de su reeleccin parlamentaria,prometido por el macrismo en pago por sus esfuerzos en quitarle votos a la mayora peronista. Al final dio el salto; tal vez por necesidad, a horas de haberse autopostulado para acompaar a un Urtubey que lo ignor.

Triple salto mortal sin red

Atardeca en Buenos Aires cuando Macri supo que no contara con la compaa de Ernesto Sanz -el radical al que ms respeta quien, a su vez, es el poltico ms considerado por Paolo Rocca, el dueo de Techint.

Contra los deseos de sus correligionarios, el lunes 10 el mendocino estuvo de acuerdo con la apuesta del mandatario a incorporar a un senador que, prcticamente est inventariado en la cmara alta nacional, en la que se instal el 10 de diciembre de 2001, desde donde defendi los intereses de los presidentes Eduardo Duhalde, Nstor Kirchner y de su esposa Cristina, a la que termin denostando cuando fue reemplazada por Mauricio Macri el ingeniero neoliberal.

Cristina apost a sumar para ganar las elecciones. Macri salte ese paso y jug a tener el manejo del Senado de la Nacin porque, de mantenerse en el gobierno, se propone profundizar sus polticas y, entre sus prioridades, reclamadas por el Fondo Monetario, figuran las reformas previsional y laboral.

Pichetto sera el escudero ideal de ese camino sin retorno para jubilados, jubiladas, trabajadoras y trabajadores. Antes tendr que ganar en octubre, una posibilidad que no es fija. Tan ajustada es la situacin que el Presidente desestim el inters de Urtubey por colgar a Mara Eugenia Vidal de una colectora provincial sin importarle la posibilidad de que la gobernadora sumara algunos votos que, a priori, son oro, ante la eventualidad de que, por el contrario, algunos sufragios cayesen en la cesta del salteo.

Muchos radicales aspiraban a ampliar la alianza macrista Cambiemos sumando uno de los suyos a la dupla presidencial, otros sectores internos impulsaban una aspirante femenina; para quedarse Juntos por el Cambio, ambos debieron tragarse al patagnico nacido en la bonaerense localidad de Banfield.

Los amigos ya no vienen

Una vez ms Sergio Massa hizo que sus monedas relucieran como el metal precioso del que no estn hechas. Con el dibujo definitivo ya trazado, que prcticamente no present novedades tras su previsible incorporacin a la coalicin multipartidaria y multisectorial encabezada por el Partido Justicialista y la Unidad Ciudadana de Cristina Kirchner, se abre ahora un espacio de diez das en el que se definirn los nombres de las candidaturas, secundarias aunque importantes.

Massa lleg a ese captulo de la negociacin con la fortaleza que implic el inters de los Fernndez por contenerlo e intentar sumar a sus seguidores que, en abstracto, constituyen un nmero que podraacercarlos al triunfo. Sin embargo, desembarc con la debilidad en que cay cuando el ncleo central de sus dirigentes, diputados e intendentes empez a centrifugarse hacia los Fernndez. Una hora ms y llegaba al caf con Alberto Fernndez, sin laderos.

De todos modos pele, y lo seguir haciendo, por su pretencioso pliego de condiciones, que ser negociado hasta la entrega de listas de precandidatos el prximo sbado 22. Incluye la defensa del nmero de diputados nacionales ante las renovaciones que se avecinan, algo que podr lograr en la medida que los gobernadores avalen esas postulaciones.

En la provincia de Buenos Aires suceder lo mismo,con prioridad para las listas de unidad en los 135 distritos; en los gobernados por Unidad Ciudadana el massismo no presentar alternativas y a la recproca. Si la puja es ineludible los organizadores del acuerdo tratarn que haya internas ordenadas.

El problema de Massa, ms que el poroteoes mantener una identidad diferenciada. Sabe que la potencia de Fernndez-Kirchner va a opacar su figura durante la campaa, por eso su insistencia en confrontar en una PASO, cuya discusin se pate para los prximos das, con la promesa encabezar la nmina de diputados nacionales y presidir la Cmara en caso de que no se realice. Defendi el municipio de Tigre como territorio para volver a arrancar la construccin de su imagen presidencialista futura, de la mano de su esposa Malena Galmarini.

Sobre la mesa puso la posibilidad de que Natalia de la Sota -hija del fallecido Jos Manuel, y una de las caras ganadoras de las elecciones cordobesas en las que Schiaretti arras el pasado 12 de mayo- se ponga al hombro la campaa en su provincia, traccionada por casi 40 intendentes.

Ese s es un activo de peso, en el territorio que en 2015 consolid el triunfo de un Cambiemos que acaba de fenecer, al menos como marca, esa categora del marketing que ignora la matriz de la poltica, tan cara a las estrategias de otros de los grandes perdedores del cierre de alianzas: el jefe de gabinete Marcos Pea y el asesor ecuatoriano de imagen Jaime Durn Barba.

Cada actor hizo lo suyo para construir los espacios electorales, alguno supieron desde antes de comenzar la partida el lugar al que queran llegar; otros dieron vueltas, pero al final tambin se sacaron la foto a la hora sealada. Algunos unieron a los sectores que pretendan, otros se abrazaron a lo que pudieron y, tambin, hubo quienes se quedaron con lo que quedaba en el tarro.

Carlos A. Villalba. Psiclogo y periodista argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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