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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2019

El concepto marxista de nacin

Carlos Barros
Rebelin

Versin castellana del artculo sobre Nationale Identitt preparado para el tomo 11 de Diccionario Histrico-Crtico del Marxismo de Berln (Historisch-kritisches Wrterbuch des Marxismus, Bd. 9/II: Mitleid bis Nazismus, Argument-Verlag, Hamburg 2020).


El marxismo del siglo XX consider la nacin como un problema o cuestin que haba que resolver terica y polticamente. Urgencia que se agudiz en los momentos de grandes cambios histricos. En las postrimeras del pasado siglo e inicios del siglo XXI, a partir de la Cada del Muro de Berln primero y de una globalizacin galopante despus, el problema nacional resurge con enorme fuerza y mayor complejidad.

En ciencias sociales la frmula de referencia es ahora identidad nacional1, que el marxismo presente ha de asumir por lo que significa. El Diccionario de la Lengua Espaola, y otros en otras lenguas, contiene entre las acepciones de la palabra identidad, tanto rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los dems como la conciencia que una persona [o colectividad] tiene de ser ella misma y distinta a las dems, que recuerda de alguna forma la cosa en s y la cosa para s de Hegel y Marx. Lo bueno de transitar de la cuestin nacional a la identidad nacional es que pasamos del problema a la bsqueda de una solucin: un concepto de nacin que abarque lo objetivo y lo subjetivo del fenmeno nacional, que hoy por hoy no tiene histricamente fin. Reintroduciendo la base material, natural y econmico-social, junto con la conciencia y la poltica, en la explicacin de los hechos nacionales, viejos y nuevos, en la actualidad reducidos con harta frecuencia a las ideas y los sentimientos, sin el rigor y la objetividad de las ciencias del hombre, la sociedad y la historia. Paradjicamente (por el tiempo transcurrido) las obras originales de Marx y Engels pueden, y deben, servirnos de gran ayuda.

Los fundadores del marxismo tuvieron que hacer frente en el Manifiesto comunista (1848) a la crtica de que los comunistas queran abolir la patria, la nacionalidad, respondieron con tres afirmaciones concatenadas2: 1) Los obreros no tienen patria. 2) El proletariado debe elevarse a clase nacional3 , construirse a s mismo en cuanto nacin. 3) El proletariado es nacional, aunque en modo alguno en el sentido que le da la burguesa. Respuesta compleja que compatibiliza internacionalismo y nacionalismo obrero. Apremia restituir este enfoque dialctico actualizndolo en el tiempo presente, mediante una lectura ms detallada de sus obras, rebasando la simplificacin de su pensamiento, entre sus adversarios y sus partidarios.

Marx y Engels no dejaron escrita una teora materialista acabada de la nacin. Tampoco en temas que reclamaron ms su atencin, como las clases sociales y el Estado, encontramos en sus obras un desarrollo conceptual explcito y sistemtico. Engels, ms preocupado que Marx por las exposiciones didcticas y sintticas, escriba en los borradores del Anti-Dhring: El sistematismo, segn Hegel, es imposible. Es claro que el mundo es un sistema unitario, es decir, un todo coherente; pero el conocimiento de ese sistema presupone el conocimiento de toda la naturaleza y la historia, conocimiento que los hombres no consiguen nunca4. Tuvimos, pues, que reconstruir los conceptos tericos y metodolgicos del marxismo originario partiendo de unos textos extensos y dispersos pero coherentes. As se ha hecho con mayor o menor fortuna con otras nociones fundamentales del materialismo histrico. Pero no as con el trmino nacin, enfocado por los marxismos posteriores de forma ms poltica e internacional que terica y nacional5.

El punto de partida para la recuperacin de un concepto originalmente marxista de nacin es, sin duda, la nocin de condiciones de produccin, usada profusamente por Marx y Engels de manera general o particular tanto para teorizar sobre el modo de produccin, las fuerzas productivas o las relaciones de produccin, como para definir mbitos espaciales y comunitarios interclasistas como la nacin y otros trminos sinnimos o afines (pas, pueblo, patria). La nocin de condiciones de produccin dej poco a poco de utilizarse a lo largo del siglo XX, en perjuicio singularmente del conocimiento cientfico del hecho nacional, que perdi as la oportunidad de definirse de manera ms profunda, en funcin ms de su base histrico-material que de la ideologa y la poltica, asimismo influyentes.

Marx y Engels heredan de Hegel el concepto de condiciones, entendidas como condiciones previas/condiciones resultantes: "este es el cambio que contiene la nocin de condicin... tal es el processus de la realidad... cuando todas las condiciones se encuentran reunidas, la cosa debe realmente existir. Pero la cosa es ella misma una condicin, porque, en cuanto cosa interior, no es sino una presuposicin6. Tambin Darwin hablaba del medio natural como una condicin de la evolucin humana7.

Engels define la economa poltica como la "ciencia de las condiciones y formas bajo las cuales las diversas sociedades humanas produjeron. Aseverando tambin: "son los mismos hombres los que hacen su historia, aunque dentro de un medio dado que los condiciona"8. Mediante el trmino condiciones los creadores del marxismo introducen un tiempo y un espacio, en concreto, entre los conceptos fundamentales y abstractos del materialismo histrico, enfatizando, cmo no, las condiciones de produccin9. Dentro de las cuales, distinguen tres tipos: condiciones estrictamente econmicas, condiciones naturales y condiciones histricas, que actan sobre las primeras, y viceversa. Puesto que la variedad de la condiciones naturales e histricas, inciden sobre los modos, las fuerzas, los medios y las relaciones de produccin, generando la diversidad nacional. Podemos hablar luego de condiciones nacionales de produccin como la base material e histrica del hecho nacional, segn Marx y Engels, que desmintieron as la concepcin hiper subjetivista de la nacin predominante en el siglo XIX (regresa, hoy en da). Poniendo del revs una vez ms la posicin idealista de Hegel, con quien coincidan, no obstante, en la historicidad del fenmeno nacional: "los pueblos se suceden, surgen y desaparecen... el espritu del pueblo es un individuo natural, como tal florece, madura, decae y muere"10. Discrepando naturalmente en que hubiese un imaginario pueblo-nacin portador del concepto supremo"11, soporte elegido por la hegeliana Idea universal que gua la Historia. Para Marx los sujetos fundamentales de la historia son, en primer lugar, las clases sociales que emanan de las condiciones en que se realiza el proceso de produccin y reproduccin de la existencia humana, y, en segundo lugar, las naciones para l siempre ms terrenales, sociales e histricas que espirituales, elitistas y atemporales.

De forma que el modo de produccin abstracto y general origina las clases sociales y las concretas condiciones de produccin las naciones, y no se pueden entender las unas sin las otras, por mucho que las clases sean ms universales que especficas y las naciones ms especficas que universales. El modo de produccin engendra la lucha de clases, y la lucha espacial e histrica por las condiciones de produccin da lugar a las luchas entre las naciones. De la economa surgen las clases mientras que la sociedad civil se divide en naciones, constituidas a su vez por clases sociales.

Marx, analizando el comienzo de la divisin del trabajo, escribi: "Diversas comunidades descubren en la naturaleza circundante diversos medios de produccin y diversos medios de sustento. Por tanto, su modo de produccin, su modo de vivir y sus productos varan. Estas diferencias naturales son las que, al entrar en contacto unas comunidades con otras, determinan el intercambio... la divisin social del trabajo surge por el cambio entre rbitas produccin originariamente distintas pero independientes las unas de las otras12. Aplicable, en diferente grado, tanto a la prehistoria comunitaria como a la historia nacional.

El marxismo fundacional aplica el trmino nacin y afines a todas las pocas histricas, si bien dedicaron ms atencin a la nacin burguesa. Hacen surgir las naciones, junto con las clases sociales, en el trnsito de la prehistoria a la historia, del modo comunitario de produccin a la familia, la propiedad privada y el Estado. Escribi Engels en 1883: en ciertas comarcas, tribus que fueran parientes en su origen y separadas despus, se reunieron de nuevo en federaciones permanentes, dando as el primer paso para la formacin de la nacin 13 .

Una mentalidad nacional verdaderamente abstracta, indiferente a las relaciones de clase y tendente a la larga duracin, donde los hombres se abstraen de sus situaciones individuales tomando conciencia de sus intereses comunes frente a terceros, solo puede ser una realidad completa en un modo produccin en el que los hombres figuren como iguales siendo desiguales. Tener conciencia de los intereses comunes alcanza por consiguiente en el capitalismo su desarrollo mximo, es lo que Marx y Engels suelen denominar la nacin moderna. Prev asimismo Engels en la etapa socialista -profticamente- la existencia de una nacin proletaria, as como la posibilidad de guerras defensivas contra naciones anti-comunistas14. Es menos taxativo el compaero de Marx cuando habla de una hipottica sociedad sin clases ni Estados, autoorganizada en comunas, si bien reconoce que persistirn en el comunismo desigualdades espaciales y naturales en las condiciones de produccin y no deja de seguir utilizando los trminos naciones, regiones y localidades: De un pas a otro, de una regin a otra, incluso de un lugar a otro, existir siempre una cierta desigualdad en cuanto las condiciones de vida, que podrn reducirse el mnimo, pero jams suprimirse por completo. Los habitantes de los Alpes vivirn en condiciones distintas que los habitantes de la llanura15.

Hemos encontrado muchas referencias, implcitas y explcitas, de Marx y Engels sobre el hecho nacional en textos tericos y metodolgicos como Ideologa alemana (1849), Introduccin de 1857, Grundisse (1857), Capital (1867), Dialctica de la naturaleza (1875-76), Anti-Dhring (1878), que hemos contrastado con artculos periodsticos publicados en Nueva Gaceta Renana (1848-1849) y Nueva York Daily Tribune (1851-1852) y otros impresos efmeros, junto con cartas a terceros que, tanto Marx como Engels, cultivaron hasta el final de sus vidas. Escritos de historia inmediata que contribuyeron no poco, empricamente, a la elaboracin y evolucin de su concepto materialista de la nacin, que inspir de manera subyacente sus anlisis de actualidad.

Los creadores del marxismo trataron de forma especfica los procesos nacionales vividos en su tiempo: la formacin de Francia, la unificacin de Alemania, la restitucin de Polonia, la liberacin de Irlanda, la colonizacin de India y China, as como los avatares de los pueblos eslavos (Engels)16. Solan argumentar en cada caso su toma de posicin poltica, inmediata, entrelazando magistralmente condiciones econmicas, naturales e histricas, generales y particulares, previas y resultantes -posteriores a la accin humana-, internas y externas, aventurando conclusiones a menudo audaces sobre la viabilidad o inviabilidad de los diferentes proyectos nacionales y justificando, desde el punto de vista del proletariado como clase nacional y clase internacional, sus propuestas para la liberacin nacional de las naciones oprimidas o la promocin de aquellas naciones ms progresistas, combatiendo de continuo a las naciones ms reaccionarias. Se concluye del estudio de estos textos de ocasin, tres cosas: la temporalidad del fenmeno nacional, la nacin como una totalidad concreta, y que no se puede entender el concepto sin la combinacin de las dimensiones objetiva y subjetiva de cada historia nacional, junto con su variable contexto internacional.

El problema nacional estuvo omnipresente a principios del siglo XX en la Rusia zarista. A partir de la Revolucin de 1905, el Imperio ruso vive el despertar del nacionalismo en las naciones oprimidas17, lo que reclama la atencin del naciente POSDR (bolchevique). Escribe sobre el tema V. I. Ulinov Lenin (Notas crticas sobre la cuestin nacional, 1913; El derecho de las naciones a la autodeterminacin, 1914), desde un punto de vista poltico y opuesto al nacionalismo gran ruso. Tambin Stalin (El marxismo y la cuestin nacional, 1913), con pretensiones ms tericas. Aunque el ms madrugador fue Ber Borojov (La cuestin nacional y la lucha de clases, 1905), ucraniano, marxista y sionista de izquierda, quien ulteriormente ingres con su partido (Poale Zion) en el Partido Bolchevique: participa en la Revolucin de Octubre y muere de enfermedad en diciembre de 1917 a los 36 aos. Su mayor mrito es haber dado cierta continuidad a las aportaciones tericas de Marx y Engels sobre el hecho nacional a partir del concepto condiciones de produccin. Si bien ser Stalin, Comisario para las Nacionalidades en el primer Gobierno sovitico (1917) y despus omnmodo secretario general del PCUS (1922-1953), quien acaba por monopolizar el discurso marxista sobre la nacin, incluso despus de su desaparicin fsica.

Borojov, pese a no haber llegado a conocer obras esenciales para el tema que nos ocupa como la Ideologa alemana, los Grundisse o la Dialctica de la naturaleza, adems de artculos y cartas, resume a su manera, didcticamente, las posiciones de los fundadores del marxismo: 1) La humanidad est dividida en sociedades; 2) En el concepto de condiciones de produccin tenemos un firme punto de partida para construir una teora puramente materialista de la cuestin nacional; 3) Una sociedad dada... necesita, ampliando la esfera de sus condiciones de produccin, conquistar condiciones ajenas... unos anhelan conquistar, otros buscan defender... tiene lugar una lucha nacional"18.

Su apuesta personal en favor de una solucin territorial al problema judo y el citado acceso restringido a las fuentes, pudo condicionar y limitar sus planteamientos, hacindose merecedor de justas crticas por: a) su tendencia al natural-determinismo cuando aplica la nocin condiciones de produccin; b) la no consideracin de la base econmica como parte fundamental, "desde el interior", de las condiciones de produccin; c) la separacin de lucha de clases de la lucha de naciones, ignorando su base econmica comn; d) el olvido de que las condiciones de produccin son tambin de reproduccin social19, razn de ser de la lucha de las naciones por las condiciones de produccin. As y todo, su obra supone un antes y un despus en el necesario proceso de recuperacin de un enfoque materialista, histrico y dialctico del concepto de nacin.

Paralelamente, se va imponiendo a lo largo del siglo XX, desde la Unin Sovitica y la Internacional Comunista, la contribucin de Isif Stalin -que ignora, por supuesto, los trabajos del judo Borojov- sobre el concepto de nacin de una forma ms descriptiva que explicativa, ms poltica que terica, desconectada de los esfuerzos previos de Marx y Engels por incluir la nacin, junto con la clase y el Estado, entre las categoras esenciales del materialismo histrico.

La aportacin conceptual de Stalin gira alrededor de una definicin de nacin, pensada para justificar el derecho o no a la libre determinacin, basada en una breve y limitada definicin que fija los rasgos necesarios para que una nacin sea considerada como tal: "Nacin es una comunidad humana estable, histricamente formada, surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida econmica y de psicologa, manifestada sta en la comunidad de cultura Slo la presencia conjunta de todos los rasgos distintivos forma la nacin20. Lo ltimo cierra la posibilidad de aprehender la variabilidad del hecho nacional en la historia, y excluye a la nacin juda que no tendr territorio propio hasta 1948 en Palestina.

Ciertamente Engels opinaba que las definiciones no tienen ningn valor para la ciencia porque son siempre insatisfactorias. La nica definicin real es el desarrollo de la cosa misma, lo cual no es ya ninguna definicin... En cambio, para el uso corriente puede que a menudo sea til y necesaria una breve exposicin de los caracteres ms generales y, al mismo tiempo, ms identificadores que una sedicente definicin, y tampoco puede perjudicar si no se pide de ella ms de lo que se puede decir 21 . No fue as, de la definicin descriptivista de Stalin, no muy distinta de la que se manejaba en aquel tiempo por parte de la Sociedad de las Naciones, se quiso hacer una teora cerrada, pidiendo de ella ms de lo que se puede decir, orillando por tanto el desarrollo de la cosa misma que tanto buscaron Marx y Engels, y tempranamente reconoci Borojov.

Hay que tener en cuenta que la elaboracin de Stalin tuvo lugar cuando se luchaba por un POSDR (bolchevique) nico, con autonomas territoriales para las socialdemocracias nacionales, en oposicin al federalismo del Bund y a la reivindicacin de autonoma cultural-nacional por parte de nacionalistas judos y un sector de los socialdemcratas caucasianos "que no pudieron resistir a la epidemia nacionalista22. Por esas mismas razones ataca Stalin, en su texto de 1914, al austromarxismo: "La autonoma cultural-nacional de Springer [Karl Renner] y Bauer es una sutil variedad del nacionalismo", enfrentndose a la proposicin de Otto Bauer "evolutivo-nacional" de "adaptar la lucha de clases de los obreros a la lucha de naciones"23. Cosa, por otro lado, que ya haban preconizado en su momento Marx y Engels en los casos de Polonia e Irlanda24.

Stalin critica tambin a Otto Bauer, ahora justamente, por considerar el carcter nacional como "nico rasgo esencial de la nacin", insistiendo en que es "reflejo de las condiciones de vida..., del medio circundante", pero acaba paradjicamente relegando las "condiciones econmicas" a un elemento ms de los que definen o describen la nacin25, a diferencia de lo defendido con gran insistencia por Marx y Engels acerca de la hegemona de las condiciones de produccin.

Emmanuel Terray adopta, en 1973, una postura muy beligerante contra el aporte de Stalin, descalificando como empirista su definicin nacional y reprobando su arbitrariedad en cuanto al nmero y la asociacin de los rasgos inventariados, as como la exclusin de las naciones que no cumplen los siete criterios distintivos, asegurando por ltimo que la definicin de Stalin conduce a considerar la nacin como una esencia ahistrica y proponiendo su frmula para romper con el esquematismo estalinista: "reintroducir en la definicin de nacin la distincin de los factores objetivos y de los factores subjetivos", caracterizados en su relacin dialctica y potenciando adems la idea (que viene del marxismo original y fue estrenada en la Revolucin francesa) de la nacin como sujeto social: bloque de clases que se constituye en nacin en un momento dado26.

En el marco de la renovacin del marxismo occidental con posterioridad a Mayo del 68, se retoman pues diversos aspectos del marxismo fundacional en lo tocante al estatus terico de la nacin. Pierre Vilar, entre otros, recobra la nacin como categora presente en todas las pocas histricas, no solamente durante la Edad Contempornea y ligada al capitalismo ascendente, como defenda Stalin27. Lo mismo el ltimo Nicols Poulantzas que utiliza adems sin nombrarlo (el marxismo estructuralista lo marginar) el concepto de condiciones de produccin y de reproduccin: la nacin no se identifica con la nacin moderna y el Estado nacional, tal como aparece en la emergencia del capitalismo en Occidente. Hay algo que se designa bajo el trmino de nacin, es decir, una unidad particular de reproduccin del conjunto de relaciones sociales, mucho antes del capitalismo 28 .

Echamos en falta en los aos 80, con todo, una recuperacin cabal de las aportaciones de Marx y Engels, inspirados en la intuicin de Borojov, que hemos intentado llevar a buen puerto, en 1985, con motivo del I Centenario de la muerte de Karl Marx29. La ulterior crisis del marxismo, acelerada por la transicin del socialismo realmente existente al capitalismo liberal en la Unin Sovitica, la Repblica Democrtica Alemana y el Este de Europa, dej en suspenso, en el mbito acadmico y poltico, la necesaria actualizacin de las categoras del materialismo histrico en un mundo en mutacin de forma crtica y autocrtica, incluida el concepto de nacin, que hoy conmina a volver a los clsicos del marxismo, a fin de implementar herramientas y nociones realmente materialistas y globales, discriminando en cualquier caso sus aciertos y errores, vigencias, caducidades y nuevas realidades.

Siglo y medio despus de Marx y Engels precisamos de su metodologa y enfoque nacional/internacional para afrontar con xito el desarrollo de la cosa misma, aplicado al hecho nacional, que adquiere una mayor complejidad y pluralidad en comparacin con los tiempos del Estado-nacin e inicios del Imperialismo que ellos vivieron. El formidable salto de las fuerzas productivas como consecuencia de la revolucin de la ciencia y la tcnica entre el siglo XX y el siglo XXI, ha causado unas relaciones supranacionales para la produccin, la comunicacin y el comercio nunca vistas, que venimos denominando globalizacin y afecta a todas las dimensiones de la existencia humana, obligndonos a replantearse los viejos conceptos de clase, nacin y Estado, entre otros.

Las nuevas condiciones globales de produccin del siglo XXI han originado tres tipos de naciones, en proceso de construccin y/o reformulacin: 1) nacionalidades medievales y etnias pre-coloniales que renacen por efecto de la mundializacin; 2) Estados-naciones hoy en declive, despus de haber dominado las Edades Moderna y Contempornea; 3) nuevos e incompletos fenmenos macronacionales producto directo de los inditos mbitos transnacionales de cooperacin, integracin y comunicacin, al calor de la globalizacin econmica, social y cultural, como la Comunidad Europea y la misma Comunidad Mundial, en diferentes niveles de institucionalizacin y soberana poltica30.

Durante los siglos XIX y XX los procesos de produccin y reproduccin social fueron incapaces de organizarse de manera plena en una rbita planetaria: tenan lugar, pese a los intercambios comerciales entre pases, en rbitas nacionales excluyentes que limitaban entre s. La concomitancia dialctica de la unificacin / diversificacin en las nuevas condiciones generales de produccin hace ahora que los fenmenos nacionales se desarrollen en crculos inclusivos. Lo normal en el siglo XXI es que una nacin sea un subconjunto de otra comunidad mayor de tipo asimismo nacional. La superposicin de diferentes tipos de comunidades nacionales trae como consecuencia la doble o la triple nacionalidad del individuo, proceso unificador-diversificador est todava en sus comienzos31. A lo que debemos aadir que la presente universalizacin de valores tiende a reconocer, paralelamente, la diversidad tnica y nacional como parte capital del patrimonio colectivo histrico, cultural y poltico mundial.

En resumen, cada nivel de los procesos nacionales en curso, o cada caso particular de nacin, requiere un estudio a la manera de Marx y Engels de las condiciones econmicas, naturales e histricas de produccin y reproduccin, materiales y culturales, objetivas y subjetivas, generales y particulares, internas y externas, previas y resultantes, que determine su cualidad, viabilidad e inters desde una ptica de progreso, de forma que se sustenten con mayor rigor los programas en marcha de liberacin, recuperacin o integracin nacional, las crticas a los otros ciudadanos nacionales, as como las paradojas de las nacionalidades superpuestas. Considerando que, hoy por hoy, los criterios de posicionamiento nacional suelen basarse, con harta frecuencia, en la ideologa, la improvisacin o las emociones, el pensamiento cientfico y poltico del siglo XXI dara un gran salto adelante en la comprensin de lo nacional, gracias a dos viejos pero actuales cientficos sociales: Karl Marx y Friedrich Engels.

Notas:

1 El vocablo identidad se utiliza asimismo con otras colectividades definidas como etnias, gneros o grupos de orientacin sexual.

2 Manifiesto comunista, OME, 9, pp. 154-155.

3 Segn la edicin de Engels de 1888: la clase dirigente de la nacin.

4 Materiales para el Anti-Dhring , OME, 35, Barcelona, 1977, p. 340.

5 Los prejuicios explican en parte cierto abandono terico de la cuestin nacional por parte del marxismo, Georges HAUPT, y Michael LWY, Los marxistas y la cuestin nacional, Barcelona, Editorial Fontamara, 1980, p. 11; Robert STUART, Marxism and National Identity. Socialism, Nationalism and National Socialism during the French Fin de Sicle, NY, State University of New York Press, 2006, p. 2.

6 HEGEL, Lgica, Madrid, 1971, pp. 243 ss.

7 Dialctica de la Naturaleza, OME, 36, pp. 324-325.

8 Engels a Starkenburg, 25-1-1894, OE, 2, Akal, p. 359; Engels a Bloch, 21/22-9-1890, OE, 2, p. 521; Anti-Dhring, OME, 35, p. 154.

9 Hemos abordado el tema con mayor detenimiento en Carlos BARROS, "A base material e histrica da nacin en Marx e Engels", Dende Galicia: Marx. Homenaxe a Marx no 1 centenario da sa norte (Carlos Barros, Jos Vilas Nogueira, eds.), A Corua, 1985, pp. 172 ss. (trad. espaol en https://cbarros.com/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels/).

10 HEGEL, Lecciones sobre la filosofa de la historia universal, Madrid, Alianza Universidad, 1982, pp. 69, 71.

11 Ibidem, p. 73.

12 Capital, 1, p. 286; vase tambin N.I. BUJARIN, Teora del materialismo histrico, Madrid, 1974, pp. 191-193.

13 ENGELS, El origen de la familia, la propiedad privada, y el Estado, Madrid, 1972, p. 94.

14 ENGELS, Discursos en Elberfeld, La sociedad Comunista, Madrid, 1976, pp. 11-15.

15 Engels a Babel, 18/28-3-1875, OE, 2, p. 36.

16 Carlos BARROS, op. cit., pp. 155-170.

17 LENIN, El derecho de las naciones a la autodeterminacin, 1914 (https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm)

18 BOROJOV, Los intereses de clase y la cuestin nacional, Nacionalismo y lucha de clases, Mxico, 1979, pp. 57-63.

19 Ren GALLISSOT, "Contra el fetichismo", El concepto de "formacin econmico-social", p. 182; Nacin y nacionalidad en los debates del movimiento obrero", Historia del marxismo, 4, Barcelona, 1981, p. 26.

20 STALIN, El marxismo y la cuestin nacional, Madrid, 1976, p. 25.

21 Materiales para el Anti-Dhring, OME, 35, p. 344.

22 STALIN, op. cit. pp. 77, 94-98.

23 Ibidem, pp. 39, 59.

24 Marx a Engels, 10-12-1869, Imperio y Colonia. Escritos sobre Irlanda, Mxico, 1979,   p. 193; Engels a Kautsky, 7-12-1882, El marxismo y la cuestin nacional, p. 36.

25 STALIN, El marxismo y la cuestin nacional, Madrid, 1976, pp. 25-29.

26 E. TERRAY, La idea de nacin y transformaciones del capitalismo, El marxismo y la cuestin nacional, Barcelona, 1977, pp. 151-157 (ed. orig. Les temps modernes, n. 324-326, agosto-septiembre 1973).

27 P. VILAR, La Catalua en la Espaa moderna, Barcelona, 1978, p. 47 (edicin original, Pars, SEVPEN, 1962); Sobre los fundamentos de las estructuras nacionales, Historia 16, abril 1978, pp. 14-16; Iniciacin al vocabulario de anlisis histrico, Barcelona, 1980, pp. 183-185; Stalin i la questi nacional, Nous Horizons, n. 63, maig 1980, pp. 11-13.

28 Nicos POULANTZAS, Estado, poder y socialismo, Madrid, Siglo XXI, 1978, p. 109.

29 Carlos BARROS, "A base material e histrica da nacin en Marx e Engels", Dende Galicia: Marx , A Corua, 1985, pp. 139-207 ( trad. espaol en https://cbarros.com/la-base-material-e-historica-la-nacion-marx-engels/).

30 Carlos BARROS, Los fines de la historia en el siglo XXI, Historia Actual Online , Cdiz, n 45, Invierno 2018, pp. 147-155 (http://cbarros.com/fines-de-la-historia-en-el-siglo-xxi/).

31 Lo vaticinamos en A base material e histrica da nacin en Marx e Engels, Santiago de Compostela, 1985, p. 193.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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