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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2019

Entrevista al psicoanalista ngel Barraco
"El poder corporativo mdico-psiquitrico hegemnico ha articulado todo tipo de acciones para no cumplir tanto con la Ley de Salud Mental de la Ciudad como la nacional"

Mario Hernandez
Rebelin


M.H.: A fines de julio se hizo el anuncio que los hospitales neuropsiquitricos de la Ciudad, el Borda, el Tobar Garca, el Moyano y el Alvear seran refuncionalizados para responder a la Ley nacional de salud mental 26657. Se firm un Acta acuerdo sobre el plan de refuncionalizacin de la salud mental en la Ciudad de Buenos Aires entre la Ministra de Salud, Ana Mara Prez Bou, y el Presidente de la Asociacin de Mdicos Municipales, el mdico especialista en ginecologa y obstetricia, Jorge Gilardi.

Vos has sido un protagonista central de esta Ley nacional de salud mental de qu se trata el acta?

A.B.: En realidad el acta es un acto de atropello como haca mucho tiempo que no se vea en tiempos democrticos. Es un acta firmada entre un gremio de profesionales, mdicos municipales, con el gobierno de la Ciudad Autnoma de Buenos Aires, supuestamente para llevar adelante un proceso de refuncionalizacin, que aclaro, no es a lo que apunta la Ley.

Ah ya partimos de una diferencia sustancial, en tanto la Ley nacional de salud mental respecto del modelo manicomial, esto es neuropsiquitricos y colonias que lamentablemente todava existen, apunta a la sustitucin, que no es refuncionalizar. No es ni adecuar ni refuncioanlizar.

La Ley dice taxativamente que debe llevarse adelante un proceso de sustitucin progresivo a partir de la apertura de mltiples dispositivos, servicios y efectores que vengan a sustituir ese modelo ya totalmente indigno de estas grandes unidades de internacin que tienen registros de 200 aos de antigedad, de cuando fueron creadas y uno sigue viendo en su arquitectura qu modelo de salud mental tienen. Las personas son depositadas, quedan ah de por vida, cronificadas sin ningn tipo de oportunidad de rescatar su subjetividad y su vida.

Lamentablemente estamos acostumbrados a que el poder corporativo mdico-psiquitrico hegemnico, a partir de la sancin tanto de la Ley de la Ciudad en el 2000 como a posteriori en el 2010 esta Ley nacional, hayan articulado todo tipo de acciones para no cumplirlas o al menos bloquearlas.

Recordemos que hace 2 aos intentaron cambiar la reglamentacin de la Ley, que tambin a partir de una gran resistencia de todos los sectores que estamos comprometidos con la Ley de salud mental y sus transformaciones, pudimos frenar. Una reglamentacin ya tena la firma de Mauricio Macri.

Este es un avance mucho ms arriesgado, mucho ms inesperado porque en realidad este gremio se pone en el lugar de ser una autoridad ejecutiva nacional, no hace falta saber mucho de aspectos legales para darse cuenta que lo que estipula una Ley no puede un gremio, por ms que firme un convenio con un gobierno local, esto es provincial porque la ciudad de Buenos Aires tiene el estatus de una provincia, pasar por encima de una Ley nacional. Ac ya estamos ante una flagrante trasgresin a la cuestin legal.

Aparte este acta genera una provocacin, porque no solo contradice la Ley, sino que adems han desarrollado en ese acta un modelo de atencin asistencial que va a ser para los prximos 50 aos donde se borra toda la caracterizacin que tiene el abordaje de los padecimientos mentales, no desde una visin exclusivamente biolgica ni orgnica, sino cmo est establecido en la Ley, desde un principio interdisciplinario donde concurren tambin los factores sociales, culturales, econmicos, que atraviesan a una persona en sus vivencias y en su existencia. Es reduccionista respecto de los criterios de la salud mental que est corporizado y que tiene que ver justamente con considerarla intersectorial e interdisciplinaria.

El acta apunta a sostener a la medicina en una total supremaca respecto de otras profesiones de salud mental y sabemos quines estn detrs de ese intento de hegemonizacin que es sin dudas la industria farmacutica.

Vemos entonces que han avanzado hasta donde uno no supona que poda darse, pero esto debe recurrirse a la justicia, ms all de que estn saliendo declaraciones en contra de muchos espacios.

Al tener un sesgo gubernamental, lo cual da cuenta y confirma lo que hemos hablado muchas veces, este anudamiento, esta complicidad entre lo gubernamental neoliberal con lo corporativo mdico psiquitrico que siempre aclaramos que no son todos los mdicos ni todos los psiquiatras, pero este personaje que nombraste, el Dr. Gilardi, est acostumbrado a cogobernar en la CABA el rea de salud, hasta ponen a los ministros, porque se da verdaderamente una cuestin farsesca por cuanto l firma un convenio con la ministra de Salud y la directora de Salud Mental que obviamente fueron puestas por el gremio.

Ac se ve el grado de complicidad y de cogobierno donde creen que pueden manejar absolutamente todo desconociendo leyes, toda la legitimidad de un cambio y una transformacin que el campo de la salud mental est queriendo generar hace tiempo pero que tenemos todas estas resistencias.

Si se cumpliese con la Ley, que en la reglamentacin estableca que en 2020 deban ser sustituidos los hospitales neuropsiquitricos, estamos sobre la fecha. Hay que decir que la Ley se sancion en 2010 y a 9 aos, el gobierno kirchnerista no avanz en lo que haba que hacer y mucho menos se puede esperar de este gobierno, que no solo no avanza sino que destruye lo poco que haba.

As que nos encontramos en una situacin gravsima desde la perspectiva institucional porque uno ms all de cules son las defecciones que implica una democracia, se supone que estamos en un Estado de derecho y una cosa es transgredir una ley y otra es transgredirla como ha hecho esta corporacin y el gobierno de la Ciudad.

M.H.: Me llaman la atencin varias cosas, primero cito textualmente el acta: [] Dando respuesta al marco jurdico de la Ley nacional de salud mental 26657. No entiendo qu tiene que ver la Asociacin de mdicos municipales en la aplicacin de una ley.

A.B.: Est sustituyendo a una autoridad de aplicacin.

M.H.: Ac lo que tendra que hacer la Dra. Ana Mara Prez Bou, que es la ministra de Salud, si realmente quiere dar respuesta al marco jurdico de la Ley de salud mental 26657, no necesita firmar ningn acta con el Dr. Gilardi.

A.B.: Solo tiene que cumplirla. Exactamente. Por eso no hace falta conocer el trasfondo de la legalidad para darse cuenta que en realidad este gremio se erige en la autoridad de aplicacin, invierte el sentido y la lgica que establece la divisin de poderes.

M.H.: Hay otras cosas, dice que establece cuatro etapas para dar respuesta al marco jurdico a la Ley nacional [...] Primera etapa: La habilitacin de dispositivos intermedios o casas de medio camino en calidad y en cantidad, para permitir la externacin de los pacientes. Tema que est contemplado en la Ley de salud mental. Segunda etapa: La refuncionalizacin de los hospitales monovalentes convirtindolos en hospitales polivalentes especializados en salud mental, psiquiatra y neurociencias. A travs de un proceso de renovacin edilicia, tecnolgica y de recursos humanos.

A.B.: Es la ideologa imperante, suponer que el gran avance es imponer la cuestin de las neurociencias, de todo lo que sea orgnico. Hay toda una ideologa que quiere disearse y tomarse como la verdad. Por eso cuando nos referimos al discurso nico hablamos de esto, una cuestin totalmente hegemnica que adems es sumamente retrgrada, porque esta afirmacin que dice que esta es la visin de ellos para los prximos 50 aos, ya hemos tenido de eso y no es otra cosa que el imperio de la psiquiatra y los neuropsiquitricos.

La psiquiatra invent el manicomio hace ms de 200 aos y lo sigui dirigiendo y as nos han llevado a este desastre donde en pleno Siglo XXI hay manicomios con personas verdaderamente detenidas y en una situacin terrible.

Ah tambin se presenta el tema del presupuesto, porque afirman que van a hacer cosas que no se hicieron antes. Hay un montn de contradicciones. Estn haciendo algo que contradice la Ley que establece muy claramente que hay que sustituir esas instituciones y es clara respecto a cmo va a ser el abordaje interdisciplinario, intersectorial, donde no puede haber hegemona de ningn tipo.

Ellos quieren establecer hegemona y sostener los manicomios que son hospitales monovalentes, porque detrs de todo esto est el cierre no solo de los manicomios pblicos sino de los privados, que son las clnicas psiquitricas, donde se trasgreden los derechos humanos, donde se hace mucho dinero.

El otro factor son las comunidades teraputicas, donde se internan de forma compulsiva a los jvenes y personas con adicciones y que tambin es un gran negocio que ha florecido en estos ltimos aos de la mano del macrismo, cuando justamente han sustrado a la salud mental del rea en la que debe estar, para llevarla al rea de Desarrollo Social, porque ah se convenian estas comunidades teraputicas. Algunas son religiosas, otras son de particulares que estn dirigidas por ex adictos, prescinden totalmente del trabajo profesional y as siguen pasando cosas gravsimas como chicos que se suicidan dentro de estas comunidades teraputicas.

Hay un libro muy recomendable de Pablo Galfr que se llama La comunidad donde desarrolla cuatro casos y justamente con el libro logr el cierre de dos instituciones nefastas. Hace poco hicieron una manifestacin porque tambin prevn que la Ley va a cerrar estas instituciones. Detrs de esto hay un fuerte inters corporativo econmico.

La ciencia ha sido cooptada por el poder y sobre todo por el poder econmico

M.H.: Han dado un giro biolgico extremo al enfoque de la psiquiatra, que ve los problemas psiquitricos como problemas cerebrales especficos en gran parte determinados genticamente. Y la nica respuesta apropiada sera encontrar el medicamento correcto. Esto choca con una idea de que los factores sociales y ambientales aumentan el riesgo de enfermedad mental, por ejemplo, la pobreza en la infancia, la desigualdad social, la migracin, la pertenencia a una minora tnica, el bulling, el abuso sexual, fsico y emocional infantil. Hay estudios que sealan que cualquiera de estos factores aumenta 3 veces el riesgo de psicosis. Me gustara escuchar tu punto de vista al respecto.

A.B.: En primer lugar tenemos que observar de dnde vienen estas definiciones, en tanto y en cuanto que cuando se suele hablar de lo cientfico y la ciencia hay una tendencia a pensar que esto es neutral, como que la ciencia genera conceptos y definiciones a partir de cierta objetividad. Lo primero que hay que dar por desterrado es esto. La ciencia ha sido cooptada por el poder y sobre todo por el poder econmico. Todo aquello que la ciencia determina dando este tipo de definiciones, indudablemente obedece a una ideologa que tiene detrs intereses muy definidos.

Hemos hablado en otras oportunidades del avance de la neurociencia, de esta psiquiatra biolgica que pretende reinstaurar una mirada unidimensional donde todo reside en un rgano, en este caso el cerebro. Como si el cerebro como entidad orgnica es donde se generan las enfermedades, los padecimientos o las desadaptaciones de las personas. Quiere decir que hay que empezar a poner entre parntesis todo lo que se publica en los diarios y lo que se dice en la televisin porque estn comprometidos con intereses fundamentalmente econmicos, la industria farmacutica, y de paso sirven y siguen siendo utilizados como mecanismos de control social.

M.H.: Leyendo sobre estos temas, observo que muchos pacientes psiquitricos sienten que los servicios a menudo ignoran sus estudios de vida. Un enfoque exclusivamente biolgico que da como resultado dos tipos de especies el mentalmente sano y el mentalmente enfermo.

A.B.: Esto es parte de lo que ya hemos avanzado en esta charla, en primer lugar decir que hay una enfermedad psiquitrica es situar la problemtica en una sola visin. Y sabemos que los padecimientos, sufrimientos y an la enfermedad de una persona tienen que ser de alguna manera contemplados desde una perspectiva interdisciplinaria. Cuando digo interdisciplinaria apunto justamente a la clave de tu pregunta respecto si uno padece exclusivamente porque hay un desequilibrio qumico en el cerebro o, en todo caso, hay una perspectiva que tiene que ver no solo con lo biolgico, neurolgico sino con lo social, lo cultural, con lo econmico. Todos aquellos llamados determinantes sociales que cada vez queda ms comprobado que tienen un impacto en una persona.

Cuando una persona se angustia porque pierde el trabajo, no es que hubo una situacin de un desequilibrio qumico, sino que hubo un primer hecho que la moviliza que es la prdida de su trabajo. Con lo cual esta es una perspectiva psicolgica, econmica, poltica, social, cultural. El impacto que en una persona, en el marco de una colectividad se siente o no en forma de una dependencia o una precarizacin de su situacin. Con lo cual vemos cada vez ms cunto esto tiene que ver en los procesos de enfermedad y del sufrimiento.

Tambin hay que reconocer que estos padecimientos que histricamente y vulgarmente se llamaron locura estn totalmente ligados a las necesidades de lo que fue el avance de la cultura y los sistemas polticos y sociales. Hay quienes investigaron, como Foucault, o quienes llevaron a la prctica el abordaje de estas problemticas, como el caso del italiano Franco Basaglia. l deca que la locura tiene como funcin social la legitimacin de la normalidad en la sociedad. Quiere decir que unos pocos terminan dando fundamento para que se justifiquen las conductas, normas y valores de los supuestamente normales. Quiere decir que entramos en una concepcin poltica de este tema donde la locura cumple una funcin social.

Otro grande de la anti psiquiatra, David Cooper, deca que la locura no est en una persona sino en el sistema de relaciones del cual forma parte eso que llamamos hoy paciente, ese que sufre. Son definiciones muy contundentes. Hay un orden social que lo crea y que de ello no solo se define en los inicios de la creacin de los manicomios luego de la Revolucin Francesa, donde se trata de generar un control social para todo aquello que manifiesta lo diferente: el loco, la prostituta, el vago, el que est por fuera de un sistema productivo.

Empieza a asociarse fuertemente la productividad al ser sano. Quien es improductivo tiene que ir a parar a un asilo, a un manicomio independientemente de lo que le est pasando y para justificarlo se dice que hay una desadaptacin a ese sistema y que, por lo tanto, hay que proteger a la sociedad sana encerrndolo. Este es un proceso histrico que va aggiornndose progresivamente de acuerdo a cmo evoluciona el sistema. Hoy ya no hace falta controlar a travs de un chaleco de tela, se utiliza una inyeccin y se genera un control sobre esa persona, su subjetividad y sus derechos.

El neoliberalismo aporta un fuerte golpe en la subjetividad humana

M.H.: Coincidiendo con lo que seals qu aporta el neoliberalismo a esta situacin? Lo digo pensndolo como un sistema de produccin de subjetividad, no solo como un sistema econmico.

A.B.: Por eso dije cmo fue evolucionando. No es lo mismo un loco en el siglo XIX, ni uno en el siglo XX ni hoy en el siglo XXI respecto de la concepcin de esta nueva articulacin del sistema capitalista en el neoliberalismo. Lo que aporta es un fuerte golpe en la subjetividad humana en cuanto a precarizar an ms su lgica de inseguridad e incertidumbre en su existencia. Para lo cual hemos visto que en otros tiempos se han generado an dentro del sistema capitalista un sistema de proteccin como fue el Estado benefactor, a partir de la Gran Depresin donde haba que dar respuesta a una explosin social que iba a impactar en el sistema y eso implic generar un entramado de proteccin de derechos respecto de las personas.

El neoliberalismo no solo deja por detrs lo que era un sistema capitalista industrial de produccin para una nueva fase del capitalismo, basado en la cuestin financiera y que indudablemente no le importa ya qu pasa con la mano de obra, si est o no dentro del sistema productivo. Entonces ha pegado fuertemente en todo este sistema de produccin.

Estamos observando cmo el sistema pblico de salud, de salud mental, de educacin estn siendo arrasados y esto implica que se ha logrado imponer en lugar del Estado la hegemona del mercado.

El mercado es el elemento regulador y es el que va procesando y generando nuevas subjetividades, como a su vez va reemplazando lo que ramos como ciudadanos para convertirnos exclusivamente en consumidores; en tanto tenemos posibilidades de consumir tenemos acceso a determinados servicios.

El otro tema es que afecta a la percepcin de un Estado que protege, es reemplazar el concepto de solidaridad por el de competencia. Me parece que esta es la concepcin darwiniana que nos ofrece el neoliberalismo, donde prevalece el ms fuerte y el que no lo logra es porque es un endeble. Entrando en una concepcin que arraig en el nazismo en cuanto a que el dbil debe ser eliminado.

Esto es tremendo, es lo que est pasando en el mundo con la cuestin de la inmigracin, a travs de la exclusin, aquellos que quedan por fuera del sistema y que ya no pueden ser reincorporados y que en nuestro pas lo vemos reflejado en los datos de pobreza.

Hay que generar una nueva tica

M.H.: Cul sera una respuesta sana al neoliberalismo?

A.B.: La pregunta del milln. En primer lugar yo sacara el ttulo de sano porque creo que la respuesta tiene que ver con la deshumanizacin, si consideramos aquello humano como un avance, a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando se instaura la declaracin de los DD HH como mecanismo de proteccin de derechos fundamentales. Este es el tema, an quienes pensamos desde una postura de izquierda ya no nos planteamos un proceso revolucionario, sino que nos estamos planteando poder recuperar lo perdido. Aun dentro del capitalismo, poder recuperar los derechos de los trabajadores, los derechos de todas las etnias y minoras que estn siendo arrasados.

Esto debe ser un punto de inflexin en cuanto llegar a una reconstruccin del Estado, aun en el marco de un estado capitalista, donde no se represente lo que hoy es el Estado que obviamente fue inventado el Estado benefactor como aqul que interviene en la conflictividad social, regulando y dndole en el reparto de la riqueza una cierta parte al mundo del trabajo y a las mayoras del mundo.

La pobreza no es un problema de escasez, sino de distribucin perversa de los beneficios. Hoy asistimos en nuestro pas a un gran trasvasamiento de la riqueza. Empezar por aquello que para uno que tiene un pensamiento revolucionario, que sera sustituir este sistema, estamos muy lejos pero, mientras tanto, mientras esperamos la revolucin, las personas siguen internadas, siguen sufriendo y se siguen muriendo adentro.

Aun dentro de un sistema de leyes burguesas, hay cosas que se pueden hacer y esto pasa por un replanteo diferente y tiene que ver con la concepcin tica que cada uno tiene que tener en cuanto al lugar que ocupa, vos como periodista, como difusor de la informacin, uno como profesional mdico, enfermero, etc.

Hay que generar una nueva tica donde se reinstaure la perspectiva de un sujeto que tiene derechos y que sufre y que justamente son aquellos sectores ms vulnerables y que tiene que ver con lo que deca Pichn Riviere y tambin Basaglia, que las personas que estn internadas en los psiquitricos y asilos, estn internados ms por pobres que por locos.

Por eso hoy, la imagen de la salud pblica que tenemos, est asimilada a los rostros de la pobreza. Y al mismo tiempo vemos que se va achicando lo poco que se poda dar. Voy a dar un ejemplo reciente, la semana pasada recib en la Legislatura un grupo de trabajadores del BAP que es un dispositivo de la Ciudad de Buenos Aires que se llama Buenos Aires Presente que es el que supuestamente se tiene que hacer cargo de las personas en situacin de calle. Y me van a ver a m porque justamente les han recargado 4 horas ms de trabajo a los que trabajan sbados, domingos y feriados y a los que trabajan das de semana una o dos horas ms; para que se vayan, apuntan a que desaparezca el BAP. Como contrapartida tenemos los datos oficiales, el aumento de la pobreza a guarismos alarmantes.

M.H.: Es muy comn y peligrosamente naturalizada la imagen de la gente que duerme en la calle o que revuelve la basura.

A.B.: Se duplic ese nmero. El nico dispositivo que atiende esto es el BAP. Y justamente los trabajadores se acercaron a denunciar no solo el hecho de las horas de trabajo, tambin que los mviles no se limpian entonces estn en riesgo tanto las personas que asisten como a las que van a asistir. Y as la falta de recursos.

Esto en una ciudad rica, que tiene un presupuesto superior a 60.000 millones de pesos y que verdaderamente no est dando cuenta cuando se ha duplicado la cantidad de personas en situacin de calle y esto que decs, gravemente lo naturalizamos, pasamos por al lado de familias enteras durmiendo en la calle. Quiere decir que, como deca Foucault, el manicomio ya no es el neuropsiquitrico y las paredes que lo representan, sino que la lgica manicomial hoy est presente en la escuela, en la fbrica, en la familia.

Este deterioro de este sistema que nos va alienando, dentro del sistema de trabajo tambin estamos siendo alienados. Si no hay una ruptura a partir de todo esto, donde no hay una tica del slvese quien pueda y donde todo es un producto de la mercantilizacin inclusive la salud y la educacin; si no variamos este registro esto va a un precipicio peor que el de 2001.

Hoy el sistema pblico no est en condiciones de hacerse cargo de lo que pas en 2001, donde ya vemos guarismos donde en poco tiempo 68.000 personas fueron desafiliadas de las prepagas y as va a ocurrir tambin con las personas que por su trabajo y el desempleo quedan desafiliadas de su obra social. Quin se va a hacer cargo? Si estn achicando cada vez ms el sistema pblico. Quieren poner 5 hospitales en uno, quieren poner el Borda dentro del Moyano para disponer de los terrenos. Estn ocurriendo un sinfn de cosas que reflejan el neoliberalismo.

M.H.: Mencionaste una nueva tica, hace poco le un reportaje de la psicloga Nora Merling que dice que hay que incluir el amor en la poltica.

A.B.: Y otro grade de la salud mental, Fernando Ulloa, deca que haba que incluir la ternura. Creo que Merling se toma de ese desarrollo hecho por Ulloa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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