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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2019

Frankenstein era un tren

Xos Manuel Pereiro
Ctxt

El 24 de julio de 2013, el Alvia 04155 Madrid-Ferrol descarril en Santiago. Murieron 80 personas. Seis aos despus, no se ha celebrado el juicio. Los familiares reclaman que se aclaren las responsabilidades polticas


Acabbamos de finalizar de trabajar, el turno de tarde, y al da siguiente era festivo, el Da Nacional de Galicia, y Aida [Aida Pena, la directora de contenidos de Radio Galicia SER] y yo nos fuimos a tomar una cerveza al bar de abajo. Nos lleg un whatsapp de que haba habido un descarrilamiento, sin ms, y no le dimos importancia. Pero llegaron ms, y alguno citaba que podra haber un muerto, as que nos dijimos, 'ya que estamos aqu, vamos a ver que pasa'. Aida subi a la emisora a hacer llamadas y yo cog el coche y me fui para Angrois. Xaime Lpez (Ferrol, 1957), redactor de la emisora cabecera de la SER en Galicia, no conoca demasiado Angrois, as que apenas saba qu se iba a encontrar en aquel barrio rural de Santiago. Aquel descarrilamiento, sin ms del 24 de julio de 2013 era el del Alvia 04155 (Frankenstein, en el argot ferroviario, por ser una mezcla de elctrico y disel y de anchos de va. Frankenstein 04155 es el ttulo de un documental sobre el accidente, realizado mediante crowdfunding). El mayor accidente de ferrocarril de Espaa, oficialmente. Y aquel posible muerto acabaron siendo 80 fallecidos y 144 heridos, 35 de ellos de gravedad.

El del Alvia Madrid-Ferrol no fue realmente el siniestro ms grave porque en 1944, con solo quince das de diferencia, y en la misma lnea A Corua-Madrid, se produjeron los accidentes de Torre del Bierzo, en el que las autoridades franquistas informaron de 78 muertos, mientras otras fuentes los elevan hasta 500, y el de Arvalo, donde oficialmente hubo 41 fallecidos y la prensa internacional cont 96. Pero el del Alvia no se produjo en medio del caos y la precariedad de la posguerra, sino en un tramo de Alta Velocidad en teora dotado de todas las medidas de seguridad, el de Ourense a Santiago, inaugurado ao y medio antes despus de una inversin de 3.500 millones de euros. Precisamente en el viaje ritual de inauguracin, en aquel mismo punto, el tren haba dado una considerable sacudida que no pas desapercibida a autoridades y periodistas. Era una curva cerrada, llamada A Grandeira (significa, paradjicamente, la que es bastante grande) que vena despus de una recta considerable, y el tren tena que reducir su marcha de casi 200 kilmetros por hora a unos 80, para enfilar la estacin de Santiago.

Aquel 24 de julio de 2013, el maquinista se despist. En parte porque haba recibido una llamada interna del revisor, y en parte porque no exista una sealizacin adecuada. Las visuales, como las de trfico, a esa velocidad no se ven. Las hay automticas, que frenan el tren si el conductor no realiza una determinada operacin cuando pasa por ellas. Sin embargo, hay dos sistemas, uno para las vas convencionales y otro para las de alta velocidad. Como el tren, la lnea Madrid-A Corua era y es tambin Frankenstein: tiene tramos de distinto tipo y diferentes anchos de va. En la aproximacin a Santiago, el sistema convencional no estaba configurado, el avanzado no estaba instalado en las vas ni conectado en el tren (daba problemas y prdidas de tiempo en las transiciones de uno al otro). Los maquinistas se solan guiar por la referencia de que la curva estaba en la salida del penltimo tnel, pero entre Ourense y Santiago hay 31 en 87 kilmetros. A raz del accidente se descubri que el sistema avanzado dejaba de funcionar no solo en la aproximacin a Santiago, sino al menos en otras veinte rutas de velocidad alta, entre ellas las llegadas a Madrid-Atocha y a Valencia-Joaqun Sorolla.

Todo eso lo puede recitar de memoria ahora Xaime, pero aquella tarde/noche de la vspera del Da de Santiago el recuerdo es otro. Yo bajaba por la pista principal y me par la polica local, pero ya suba gente ensangrentada. Salan vecinos con mantas y colchas de las casas y vi tambin a dos que desmontaban una puerta para usarla como camilla. Deba estar a unos 400 metros de distancia. Desde all hice las primeras entradas para Madrid. No recuerda mucho qu dijo en aquellas primeras informaciones de alcance. Vea el vagn de viajeros que haba saltado desde la va hasta el campo de la fiesta de Angrois, pero no se le ocurri que un coche del tren pudiese haber superado una pared de hormign de diez o quince metros. Me pareci un autobs viejo que estaba all tirado.

Xaime logr acercarse ms gracias a que lleg el presidente de la Xunta, Alberto Nez Feijo. Me pegu a l como si le estuviese grabando: Presidente, qu se sabe, hay muertos?. Hay muertos, le confirm Feijo. El periodista logr as llegar al lugar de los hechos, ese que desde el 11-S se etiqueta indefectiblemente como la zona cero. Yo, pese a todos los aos que llevo trabajando, nunca haba visto ningn muerto as, tirado en la calle, como mucho alguno en accidente de trfico. Aquello era como un campo de muertos. Los vecinos rompan los cristales de los vagones y sacaban a la gente. A los que haban fallecido los tapaban. No daba tiempo a contarlos. A Xaime lo identificaron como periodista por la bolsa rotulada SER, y mientras informaba en directo, agentes de polica empezaron a increparlo tambin en directo para que saliera de all. Usted no puede estar aqu!.

Xaime Lpez continu por la zona, con decenas de periodistas que se fueron sumando, hasta bien entrada la noche, contando ambulancias y caras de horror, desgranando la creciente cifra de muertos. Treinta, cuarenta los bamos confirmando con prudencia, como si no acabsemos de creerlo. Cuando retiraron a muertos y heridos, les permitieron acceder al lugar. Un vecino, Germn, nos dej su patio para meter la unidad mvil. Otro, Isidoro, nos ense lo que haba grabado con el telfono: no pude ver ms de un minuto. Aquellas primeras horas, Xaime las pas asomado al muro del patio del vecino, viendo y narrando las labores de desescombro e inspeccin. Lo ms duro de todo fue cuando vi retirar una mano y unos dedos. Con todo, a m me toc contar la parte ms fcil, la menos dramtica. Lo pasaron peor mis compaeros, que estaban en el hospital, con los heridos, algunos que haban perdido a seres queridos, o los que haban ido al edificio que habilitaron para las identificaciones, al que se acercaban los familiares de los que no figuraban en la lista de dados de alta ni de ingresados en los hospitales. Es decir, el edificio, un centro oficial de cometido habitual difuso, al que iba la gente cuya nica esperanza era ya que hubiesen recuperado o identificado el cuerpo de su amigo o familiar.

Xaime Lpez tuvo tambin la suerte de trabajar en la radio. El periodismo radiofnico tiene su mximo reto en circunstancias como esta: conseguir narrar una escena dantesca solo con palabras a lo sumo con sonido ambiente, sin ninguna imagen de esas que dicen que valen por mil. Pero tambin tiene la ventaja de no tener que enfrentarse, como los reporteros grficos y de televisin, al dilema de lo que es tico o no captar. Sobre todo, porque el dilema siempre lo acaba resolviendo alguien el editor, el redactor jefe desde un silln, contemplando las reproducciones del dolor, pero no el dolor en directo. En una cadena de televisin, fueron los operadores de vdeo los que se plantaron y se negaron a seguir emitiendo las imgenes que les llegaban. Yo no quiero hablar de lo que hicieron otros medios y si bucearon ms o menos en el morbo. Tampoco es fcil aquilatar cuando llevas 24 horas al pie del can. Lo que reconoce es que se le hizo un nudo en la garganta cuando pens que en ese Alvia poda haber viajado su hijo mayor, que estaba estudiando en Madrid, y lo utilizaba en muchas ocasiones. Solo llor una vez, dice. Fue cuando se enter de que haban muerto los padres de una nia con sndrome de Down, que haba sobrevivido. Tambin tengo una hija en esa situacin, y all, en casa de Germn, mirando las vas, pens qu sera de ella si quedase sola.

Cubrir una tragedia de largo recorrido como la del Alvia abre la posibilidad de establecer lazos muy estrechos. Eran 80 historias distintas, ms o menos fuertes o intensas, pero muy humanas, y pas con ellos, con los deudos de cada uno, momentos muy emotivos, como por ejemplo cuando fuimos a Bruselas, invitados por Ana Miranda [eurodiputada del BNG]. Porque la esencia de la crnica negra y esta lo es, y mucho es descubrir al culpable. Aqu haba uno muy a mano, el maquinista, y, en un primer momento, la postura oficial fue abonarse al error humano. Los principales medios se apresuraron a difundir un comentario en Facebook del maquinista en el que, durante unas prcticas, presuma de la velocidad a la que iba (que era para lo que lo estaban adiestrando). Pero lo que ocurri y por qu en aquella curva lo bastante grande todava est sin resolver, y ha tenido que pasar por Bruselas.

Las investigaciones de la Comisin de Investigacin de Accidentes Ferroviarios, del Ministerio de Fomento, en mayo de 2014, concluan que las causas del accidente haban sido el exceso de velocidad y el despiste del conductor. En diciembre de aquel ao, la Plataforma Vctimas Alvia 04155 present dos denuncias ante el Parlamento Europeo y el informe Agencia Ferroviaria de la Unin Europea seal que la investigacin espaola haba sido parcial, dada la presencia en ella de Adif, Renfe y personas implicadas en el accidente. En julio de 2017, la Comisin Europea inst al organismo de Fomento a reabrir la investigacin, y a hacerlo de forma independiente. La comisin de investigacin que se constituy en el Congreso no logr rematar sus trabajos antes del fin de la legislatura.

El primer juez que instruy el caso quiso imputar, adems de al maquinista, a altos cargos de Adif, y la Audiencia Provincial lo impidi. El segundo magistrado que se hizo cargo de la instruccin quiso cerrarla con el conductor como nico acusado y la Audiencia tambin lo impidi. A da de hoy, la vista oral est sin fijar, pendiente de los recursos varios presentados en la Audiencia, y los dos nicos imputados son el maquinista y el director de Seguridad en la Circulacin de Adif. Se espera que el juicio finalmente se celebre en 2020. Tampoco est instalado el sistema de monitorizacin avanzado en ese tramo, que estaba previsto para 2016 debido, al parecer, a su complejidad.

Este 24 de julio, sexto aniversario del accidente, las vctimas del Alvia, los heridos y los familiares de los muertos, volvieron a pedir al presidente del Gobierno una especial atencin. Xaime Lpez volvi a estar con ellos. No s cmo acabar el tema penal. A las vctimas no les importa demasiado. No le guardan rencor al maquinista, que ya reconoci su autora [soy responsable, no culpable, ha dicho]. Lo que quieren es que se aclaren las responsabilidades polticas. Esos tramos de la lnea del AVE, la eterna pelota en el tejado de la poltica gallega, fueron construidos con Jos Blanco y Ana Pastor al frente de Fomento. Yo tengo claro que, si en vez de gobiernos de distinto signo fuese un gobierno del PP o del PSOE, no se hubiese tardado cinco aos en constituir una comisin en el Parlamento y las peticiones de responsabilidades polticas estaran en las primeras planas. Creo que 80 muertos bien merecen una investigacin del porqu.

Fuente: http://ctxt.es/es/20190731/Politica/27709/Testigo-de-cargo-Xose-Manuel-Pereiro-Alvia-Madrid-Ferrol-Angrois.htm



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