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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2019

Desde El Paso a Palestina, el supremacismo se globaliza

Maren Mantovani
Virginia Bolten


Desafortunadamente, el tiroteo en El Paso es parte de una cadena aparentemente interminable de asesinatos de masa en los Estados Unidos, que apuntan principalmente a minoras; personas negras, judas y ahora a la poblacin latina. Lo que me hizo parar a reflexionar esta vez en particular fue la razn dada por el asesino blanco: una respuesta a la invasin hispana de Texas.

Lo absurdo es evidente. Desde que la poblacin indgena fue limpiada tnicamente cientos de aos atrs, El Paso ha sido y est siendo hispanizada; hasta incluso su nombre. Cmo una persona blanca puede reclamar que este lugar est siendo invadido por hispanos? Al mismo tiempo, para alguien que trabaja con movimientos palestinos desde hace dcadas, esto es demasiado familiar.

Uno de los eslganes preferidos en la actual campaa electoral del exministro de educacin de Israel, Naftali Bennett, es la afirmacin de que los palestinos estn robando el territorio de nuestro pas. El argumento parece no afectar el hecho de que se supona que Israel deba establecerse en el 56% de lo que fue hasta entonces Palestina, se fund en el 78% de Palestina y hoy controla toda Palestina, dejando a la poblacin palestina acceso efectivo a solo el 13% del territorio.

Las similitudes de las declaraciones no son coincidencia y los supremacistas estadounidenses, a los que pertenece el asesino de El Paso Patrick Wood, no lo niegan. Richard Spencer, lder supremacista blanco y organizador del mitin de Charlottesville en 2017, donde la activista antirracista Heather Heyer fue asesinada, traz el paralelismo entre sus teoras supremacistas blancas y la ideologa fundacional de Israel, el sionismo. En una entrevista a uno de los principales canales de televisin de Israel se defini como sionista blanco, explic que quiero que tengamos una patria segura que sea para nosotros y para nosotros mismos. Justo como ustedes quieren una patria segura en Israel.

En una lgica en la que los derechos son para un nosotros, definido en trminos raciales, religiosos, tnicos u otros trminos de exclusin, el otro se convierte en un invasor en una estructura nacional basada en la pureza y la superioridad. El otro no slo pierde sus derechos y la condicin de ser reconocido como ser humano, su propia existencia est siendo criminalizada. Esto casi inevitablemente conduce a sufrimientos dramticos e infinito derramamiento de sangre.

Patrick Wood tena una ametralladora AK47. Israel tiene el quinto ejrcito ms poderoso del mundo a su disposicin y tiene el ndice de militarizacin ms alto a nivel mundial.

Desde hace dcadas, las personas palestinas han sido sometidas y se enfrentan a los resultados de esta lgica. Desgraciadamente, el mundo no slo no ha logrado detener el rgimen de apartheid de Israel, sino que el mismo paradigma ahora se est globalizando: desde la extrema derecha supremacista en los Estados Unidos, con la cual Donald Trump est coqueteando, hasta India, donde el partido del Gobierno ha comenzado una guerra brutal contra toda poblacin no hind, a la derecha neofascista de Europa desde Hungra a Italia y a Brasil, donde Jair Bolsonaro ha desarrollado su propia marca de ideologa racista y misgina.Todos estos lderes y corrientes polticas se reconocen en las prcticas israeles.

Si bien los valores liberales que acompaaron el paradigma econmico del neoliberalismo han dominado la mayor parte del mundo en las ltimas dcadas, las ideologas nacionalistas y supremacistas se han ido desarrollando y fortalecindose en la ideologa estatal de Israel, el nacionalismo del siglo XIX devenido rgimen de apartheid en el siglo XXI. Convenientemente, Israel incluso ha logrado conjugar esa ideologa con polticas econmicas neoliberales.

Por lo tanto, no sorprende que las extremas derechas de los supremacistas, que estn ganando terreno a medida que las personas buscan alternativas en medio de la crisis econmica en curso, ven a Israel como una inspiracin y socio natural.

Estas extremas derechas comparten con Israel una ideologa racista que ltimamente ya no est oculta. Israel ha declarado desde hace mucho tiempo a los palestinos una amenaza demogrfica, terroristas por nacimiento. Desde el ao pasado, Israel se declar oficialmente un Estado solo para personas judas y el ministro de Defensa israel declar poco antes que en Gaza no hay personas inocentes y, por lo tanto, se justifica el fusilamiento de civiles por francotiradores israeles.

Del mismo modo es suficiente ser migrante (o hispano) para ser asesinado a balazos en los Estados Unidos o que los dejen ahogar en el mar Mediterrneo. No es ms necesario apuntar a terroristas o subversivos u otras amenazas externas. Ser migrante, ser diferente es suficiente. Ya no importa lo que hagas ni lo que pienses, sino quin eres. Regresamos al Ku Klux Klan.

Para Israel, el resurgir global de estos desvalores significa la legitimacin de sus polticas, y donde las fuerzas de extrema derecha estn en el poder, lleva a contratos lucrativos para su industria de armas.

En el marco de estas visiones exclusivistas y racistas, Israel ofrece mtodos y tecnologa de punta.

Los muros para excluir a los otros o detrs de los cuales encarcelarlos se tornaron smbolos de nuestros tiempos. Y, en efecto, siguiendo el modelo de construccin de Israel de su Muro del apartheid en Palestina, hoy en da hay ms de 70 muros que militarizan las fronteras o roban las tierras de pueblos en todo el mundo.

Elbit Systems, una de las compaas militares ms grandes de Israel y contratista para el Muro de Israel, est construyendo el muro de los EE.UU. desde 2006. Los drones asesinos, que Israel desarroll durante los masacres en Gaza, fueron utilizados primero por los EE.UU. para militarizar su frontera con Mxico. Desde hace unos aos, tambin Mxico los usa en su frontera del sur.

El uso de armas de guerra contra civiles considerados enemigos y la vigilancia continua para localizar a ese otro amenazador entre nosotros, son otros elementos necesarios de este nuevo orden mundial.

El pueblo palestino sabe que su lucha y sus muertos estn relacionados con muchas personas que en todo el mundo pierden la vida a travs de las mismas armas y tcticas israeles. Su lucha por la libertad, la justicia y la igualdad no es solo una cuestin de su propia autodeterminacin, sino cada vez ms una prueba de fuego para la humanidad.

Cuando la sociedad civil palestina llama a boicot, desinversiones y sanciones a Israel a nivel ideolgico, econmico y militar, sabe que este corte de lazos de complicidad no solo ayudar al pueblo palestino a alcanzar la justicia, sino que contribuye tambin a detener la israelizacin del mundo.

Nosotras, fsica e ideolgicamente al otro lado del Muro, tenemos la tarea de luchar y construir alternativas. Por esto, en 2017, movimientos palestinos y mexicanos iniciaron el llamado a un Mundo Sin Muros que ya ha sido respaldado por ms de 380 movimientos y redes globales en todo el mundo.

La nica invasin que es urgente combatir es la del racismo y el odio que crece detrs de los muros.


Maren Mantovani es coordinadora de relaciones internacionales de la Campaa Palestina contra el Muro de Israel (Stop the Wall) y coordinadora de relaciones internacionales de la Coalicin de Defensa de la Tierra, una red de movimientos sociales palestinas. Es miembro de la Secretara Internacional del Comit Nacional Palestino de Boicot, Desinversin y Sanciones (BDS). Ha publicado varios estudios sobre el papel de Israel en el sur global. Sus artculos e intervenciones se publican en varios idiomas.

Fuente original: http://virginiabolten.com.ar/internacionales/desde-el-paso-a-palestina-el-supremacismo-se-globaliza/



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