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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2019

El incendio de la derecha latinoamericana

Javier Tolcachier
Rebelin


Las llamas en la Amazona sintetizan el cuadro de la situacin poltica actual de Latinoamrica. Segn un reciente boletn del Instituto Tricontinental de Investigacin Social este ao ha habido 40.341 incendios en el Amazonas, la cifra ms alta desde 2010. No cabe duda alguna que la catstrofe humana y ambiental que esto representa tiene su raz en los intereses de lucro de los sectores ruralistas y en la elevacin general de temperatura. Todo ello fruto de una poltica depredatoria alentada por el capital oligrquico y transnacional y su brazo poltico, la derecha internacional.

El gobierno de Bolsonaro, controlado desde los estamentos militares del pas en alianza con el gremio de la gran empresa, el oligopolio meditico, altos estamentos del poder judicial y los sectores retrgrados del evangelismo neoliberal, propugna el incendio social de Brasil. La reforma del sistema previsional, la privatizacin de bienes nacionales, el recorte a los programas de redistribucin y fomento a la educacin pblica, la represin a la poblacin marginada, la entrega de la soberana a los dictmenes de los Estados Unidos, completan el programa iniciado por Temer, luego del golpe parlamentario- meditico que derroc a Dilma Rousseff en 2016 y el encarcelamiento ilegal del favorito a la presidencia, Lula. Incendio social que ha comenzado a consumir, en pocos meses, gran parte del apoyo del sector de la poblacin que vot al ex capitn inflamado por discursos de odio y mentiras electorales.

No le va en zaga uno de sus principales socios, el gobierno agonizante de Macri en Argentina, cuyas polticas de recorte, apertura indiscriminada al capital especulativo y endeudamiento descomunal en complicidad con el Fondo Monetario Internacional, calcinaron la actividad productiva, el empleo y las reservas, convirtiendo a la economa argentina en un desierto desolado. El repudio popular se hizo sentir en las urnas de las elecciones primarias, arrasando con la posibilidad de continuar con el proyecto antropofgico y resquebrajando el mosaico hegemnico de la derecha impulsado desde los Estados Unidos.

Poco antes, las llamas ardieron en la ltima colonia estadounidense de la regin latinoamericana. La poblacin de Puerto Rico hizo escuchar su voz y ech al virrey imperial gobernador en el esquema britnico Ricardo Rosell. Tambin aqu, un programa de severo ajuste y endeudamiento haban quemado la llanura social. Las brasas all an no se apagan del todo

El sufrimiento en Colombia, Honduras y Hait

En Colombia, el incumplimiento programado del gobierno de Ivn Duque sobre los compromisos asumidos en los Acuerdos de Paz abri la puerta a una nueva escalada de ajusticiamiento selectivo de lideres/as sociales y ex combatientes. El nuevo conato armado de un sector de la guerrilla amenaza ahora con servir de excusa a la derecha cavernaria para incinerar la paz y volver el reloj atrs. El motivo es el mismo por el que se desat una guerra de ms de cinco dcadas: blindar la desigualdad y excluir todo proceso poltico que amenace cambiar la situacin.

Represin que tambin ha sido el signo del rgimen de Juan Orlando Hernndez, tras el fraude que posibilit la reedicin de su mandato de por s prohibida por la Constitucin hondurea. Fraude que, junto a la corrupcin, la violencia y la miseria han movilizado masivamente a la poblacin en resistencia a la total vulneracin de mnimos derechos.

Situacin flamgera que se repite en Hait, pas en el que alimentarse cada da es un milagro. Los ndices de pobreza y de desarrollo humano son los ms bajos de toda la regin y el sistema poltico est entrecruzado con los intereses empresariales y las embajadas extranjeras.

En el reciente Foro Patritico por un Acuerdo Nacional Contra la Crisis, diversas fuerzas populares han hecho un llamamiento a continuar la serie de movilizaciones ocasionadas por el desfalco de fondos de PetroCaribe y de la Comisin Interministerial para la Reconstruccin de Hait (CIRH) y ms en general, por el hasto popular con la casta gobernante. El objetivo es lograr la dimisin del empresario bananero Jovenel Mose, actual presidente del pas y la instalacin de un gobierno de transicin para hacer frente a las urgencias del hambre, la miseria y el desempleo que afectan a ms del 80% de la poblacin. Las condiciones estn dadas para un amplio levantamiento popular que culmine con este gobierno de la derecha, tambin cmplice de la ofensiva poltica de Estados Unidos contra la Repblica Bolivariana de Venezuela.

Lobos con y sin disfraz de oveja

Ecuador es otro pas que ha hecho retroceder las agujas al pasado. Acuerdos con el FMI, con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, cercenamiento y desmontaje de los nuevos derechos polticos asentados en la constitucin de Montecristi, persecucin judicial con fines de proscripcin a los principales cuadros de la Revolucin Ciudadana, son algunas de las marcas que deja la traicin del actual presidente Lenn Moreno a la legtima voluntad popular expresada en las urnas en 2017. Voluntad popular que le ha dado la espalda al gobierno (16% de aceptacin segn una reciente encuesta) y muestra en las repetidas marchas de protesta, huelgas y los resultados de las ltimas elecciones seccionales, que no est dispuesto a entregarse sin pelea en las garras de un sistema politiquero controlado por las lites de antao, representadas por el socialcristianismo de Nebot y el banquero Lasso.

Descontento social que estuvo a centmetros de tumbar al gobierno de derechas paraguayo. A tan slo un ao de su asuncin Marito Abdo Bentez hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner salv el cuero cabelludo de la guillotina poltica slo por un acuerdo con la faccin rival colorada. Acuerdo que patrocin la embajada de las barras y las estrellas para evitar que otro de sus peones fuera borrado del tablero. El pueblo peda su destitucin por el tratado secreto con Brasil sobre la hidroelctrica Itaip que perjudicaba al Paraguay. Ms all del impasse, el capital poltico de Bentez ya se ha consumido y la figura de joven renovador con la que se promocion su candidatura ha quedado en el fondo de pozo. El pueblo est a la espera de la prxima oportunidad para hacer tronar el escarmiento.

En Guatemala, la corrupcin poltica instrnseca al sistema logr triunfar gracias a la proscripcin poltica de la ex jueza Thelma Aldana. Gan nuevamente una derecha protegida por Estados Unidos en la figura del ex director de prisiones Alejandro Gianmattei. Acusado de ejecuciones extrajudiciales en ocasin de la Operacin Pavo Real, ha prometido un rgimen de mano dura, con la probable reinstalacin de la pena de muerte. Ser un sbdito del mercado y un diligente seguidor de lo que indique el gobierno de Donald Trump. La resistencia aqu tampoco se har esperar, tanto desde los sectores indgenas y rurales como de cierta ciudadana exasperada por la frustracin de un pas socialmente fallido, que ostenta el trgico record de una desnutricin crnica infantil superior al 46%, el mayor de toda Amrica Latina.

En la cuerda floja

El mandato del ex banquero Pedro Pablo Kuczynski en el Per dur tan slo dos aos. Su reemplazo Vizcarra camina sobre el desfiladero de las reformas poltico-judiciales que impulsa. Reformas que, a pesar de ser ansiadas por la poblacin y negadas por un sector del establishment corrupto, son apenas un maquillaje para continuar con el pillaje. La doble derecha peruana, la financiera de guante blanco y la impresentable, del clan Fujimori, han obstruido aqu con persecucin poltica el avance de la izquierda, aunque no logra detener la importante rebelin antiextractivista campesina. Rebelin que, como ha ocurrido siempre en el Per, bajar de los cerros para obligar a la oligarqua limea a respetar el derecho del pueblo a una vida mejor.

Tampoco soplan en Chile los tiempos mejores que el empresario Piera prometi a sus connacionales. El paro de 6 semanas del profesorado, el reclamo extendido por la educacin pblica, las movilizaciones masivas por el fin del sistema previsional de capitalizacin administrado por las AFPs, los mltiples reclamos sectoriales y locales por vivienda, salud y defensa medioambiental auguran resultados adversos en las prximas elecciones municipales. Descontento que la real oposicin Frente Amplio, PC y sectores antineoliberales del socialismo tiendan probablemente a interpretar en clave de alianza de coyuntura, prestando atencin a lo sucedido en la vecina argentina.

En resumidas cuentas, la derecha latinoamericana, con su programa de destruccin de la posibilidad de nivelacin social, ha incinerado en corto tiempo su tan publicitado nuevo ciclo.

Surge un tiempo poltico nuevo en la regin?

Tres de los cuatro gobiernos latinoamericanos de izquierda, Cuba, Nicaragua y Venezuela, son herederos de tres grandes revoluciones, separadas entre ellas por un lapso de veinte aos. Han resistido y resisten la terrible agresin contrarrevolucionaria que pretende como es habitual en los regmenes conservadores dar por tierra con todos los derechos sociales adquiridos. Las fuerzas regresivas contienen no solamente un rasgo econmico clasista, sino que revelan entre sus pliegos un fuerte carcter racista y de restauracin neocolonial.

Bolivia el cuarto pas gobernado por la izquierda se apresta a renovar su novedosa revolucin indgena y productiva en la figura del actual presidente Evo Morales. Los logros econmicos y sociales y el simbolismo reparador de un gobernante surgido de las entraas de los sometidos, conseguirn vencer en Octubre a la mentira y la conspiracin neoliberal.

Mucho ms difcil es la posicin del Frente Amplio uruguayo, que tendr que dar batalla en segunda vuelta contra la unidad de todas las fuerzas de la derecha.

El polo de izquierdas incluye tambin, con sus respectivos matices, a los gobiernos de los primeros ministros de extraccin laborista de Ralph Goncalves (San Vicente y las Granadinas), Gaston Browne (Antigua y Barbuda), Roosevelt Skerrit (Dominica), Timothy Harris (San Cristbal y Nieves) y Keith Mitchell, del Nuevo Partido Nacional (Granada), todos ellos nucleados en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA).

Por otra parte, la enorme aprobacin popular de lo ocurrido en el primer ao del sexenio de Lpez Obrador en Mxico y la inminente victoria del Frente de Todos en Argentina, indican el surgimiento de un nuevo bloque progresista en Amrica Latina y el Caribe. Un bloque no alineado con la estrategia de hegemona estadounidense y proclive al fortalecimiento del multilateralismo, a la defensa de la paz y la integracin regional de signo cooperativo.

Las derechas tendrn como principal estrategia bloquear todo intento de colaboracin en el campo geopoltico entre este nuevo bloque progresista y el de izquierdas. Lo cierto es que el tablero volver a estar ms equilibrado. La chispa de la esperanza se ha encendido nuevamente en la regin. Las derechas tendrn que vrselas con su principal oponente, sus propios pueblos.


(*) Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Crdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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