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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2019

Quiebre del orden democrtico y victoria del campo popular en Ecuador

Matthieu Le Quang
Rebelin


Cuando el 2 de octubre, el presidente ecuatoriano Lenin Moreno anunci las nuevas medidas econmicas para respetar su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, nadie se imaginaba qu iba a pasar en las casi dos semanas siguientes. Todo fue muy rpido, intenso y se dio lugar a una de las mayores movilizaciones sociales que ha conocido el Ecuador desde el retorno a la democracia en 1979. Cul fue el detonante de estas protestas?

Desde la consulta popular de febrero de 2018, se ha consolidado un bloque de poder alrededor del presidente Lenin Moreno, dejando de lado sus aliados de las elecciones presidenciales del 2017 la Revolucin Ciudadana alrededor de la figura de Rafael Correa y reemplazndolos por los sectores empresariales. Es as como las cmaras de comercio son directamente representadas dentro del gobierno con la figura preeminente de Richard Martnez como ministro de Economa y Finanzas. El viraje neoliberal se concret con la aprobacin de la Ley de Fomento Productivo en agosto de 2018. Luego se implementaron poco a poco medidas de shock para, segn los discursos gubernamentales, intentar resolver la crisis econmica que el gobierno hered de su predecesor: austeridad presupuestaria, privatizaciones, disminucin de algunos subsidios, eliminacin de ciertos impuestos y condonacin de deudas con el Fisco para las empresas, etc.

Sin embargo, la firma de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, en marzo de 2019, agudiz este neoliberalismo y oblig al gobierno a acelerar las reformas para obtener los desembolsos acordados que se elevan en total a alrededor de 10 000 millones de dlares (de los cuales 4200 millones vienen del FMI). Fue as que, despus de varios rumores y globos de ensayos, Lenin Moreno anunci el 2 de octubre un paquetazo que inclua entre otras cosas la eliminacin de los subsidios a la gasolina extra y al disel (lo que le ahorrara 1500 millones de dlares al Estado) y una reforma laboral que busca la flexibilizacin del mercado laboral, la disminucin del 20% del salario al momento de la renovacin de los contratos ocasionales en la funcin pblica y la reduccin de 30 a 15 das de vacaciones para los servidores pblicos.

El 3 de octubre empez una gran movilizacin a nivel nacional integrada por varios sectores sociales y que durara hasta el 13 de octubre cuando Lenin Moreno decidi, bajo la presin de las organizaciones indgenas, derogar el decreto de eliminacin de los subsidios. A continuacin se analizar esta movilizacin social con los diferentes actores que participaron, las respuestas del gobierno y finalmente su desenlace.

 

  1. Historia de los momentos de la movilizacin social

 

Durante los 12 das que duraron las movilizaciones sociales, se pudo observar cuatro momentos principales.

Luego de un llamado a concentrarse el mircoles 3 de octubre por parte del movimiento de la Revolucin Ciudadana que no tuvo tanta acogida, el da siguiente los diversos gremios de los transportistas y taxistas llamaron a un paro nacional indefinido. El resultado fue la paralizacin total del transporte pblico los dos primeros das. La eliminacin del subsidio a los combustibles tiene consecuencias fuertes para el transporte de carga y el transporte pblico lo que evidentemente tiene repercusiones luego en el precio de los alimentos y mercancas, as como en el pasaje para las personas que se movilizan con buses y taxis. La respuesta del gobierno fue inmediata quien, adems de prebendas para el sector, acept la subida de los pasajes para el transporte pblico. Es decir, al encarecimiento de la vida por la eliminacin de los subsidios, respondi con ms encarecimiento para los sectores populares, principales usuarios del transporte pblico. Adems de esta negociacin, bajo amenazas de encarcelamiento de los dirigentes gremiales, el gobierno declar el Estado de excepcin durante 60 das.

Sin embargo, otros sectores se haban movilizado durante estos dos primeros das e iban a tomar la posta el tiempo de esperar la llegada del movimiento indgena a Quito: estudiantes, jvenes, trabajadores, feministas, ecologistas, correistas, personas no organizadas, etc. Es decir, una diversidad de sectores no conformes con el alza del costo de la vida, ni las reformas laborales, que fue ampliamente reprimida bajo el argumento gubernamental que eran desestabilizadores pagados por el corresmo para acabar con el gobierno. Empezaron los bloqueos de vas, sobre todo en las provincias de la Sierra, las tomas de gobernaciones, as como los primeros heridos y detenidos.

El movimiento indgena empez a llegar el 7 de octubre a Quito. As se inici el tercer momento cuyo actor principal sera la CONAIE. Esta organizacin, debilitada desde el inicio de los aos 2000 y que todava tena un dirigente suyo en el gobierno algunos das antes (Humberto Cholango como secretario del Agua) lider la huelga nacional del 9 de octubre, una de las mayores movilizaciones desde el retorno a la democracia (ms de 50 000 personas solo en Quito, sin contar las movilizaciones en otras ciudades). Incluso los dirigentes indgenas declararon que no esperaban tanta gente y admitieron que fueron desbordados por sus propias bases. La agenda de reivindicaciones estaba clara: no estaban en Quito para derrocar al presidente de la Repblica sino para la derogacin del paquetazo econmico. La respuesta represiva aument con la implementacin de un toque de queda parcial en Quito y la militarizacin de la protesta. A partir de ese, y con los primeros muertos en las filas del movimiento indgena, este ltimo se radicaliz con el lema Fuera el FMI y tres condiciones previas a todo tipo de negociaciones con el gobierno: la derogatoria del decreto 883 (eliminacin de los subsidios), 884 (Estado de excepcin) y la renuncia de los ministros del Interior, Mara Paula Romo, y de Defensa, Oswaldo Jarrn.

Con el feriado del 11 de octubre, empez el cuarto momento durante el cual se pudo observar la movilizacin de los barrios populares de Quito y la llegada de los indgenas amaznicos. La represin policial en las calles aledaas a la Asamblea Nacional fue respondida por un crecimiento de la violencia por parte de los manifestantes. Desde la noche del viernes y durante la maana del sbado, estas calles se convirtieron en una batalla campal con escenas de guerrilla urbana. Al mismo tiempo que el movimiento indgena se desvincul de la violencia, el gobierno agudiz su discurso contra los correistas financiados por Venezuela y delante una movilizacin que iba creciendo, decidi implementar un toque de queda total en Quito a partir del sbado tarde bajo el mando de los militares.

A partir de este momento, la CONAIE acept el dilogo propuesto por el gobierno a pesar de que ninguna de sus condiciones haba sido aceptada. Fue as como el dilogo se realiz con la capital militarizada y una protesta reprimida. Entonces, se puede decir que fueron las circunstancias que obligaron al movimiento indgena a negociar con el gobierno sin respetar las tres condiciones que haba puesto en la mesa.

 

  1. Desenlace y anlisis del paro nacional

 

Adems del carcter nacional de la movilizacin y de la diversidad de sus actores, como lo analizamos antes, una particularidad fue la violencia de esta misma tanto por parte de los manifestantes como desde el Estado con el quiebre del orden democrtico.

Desde los manifestantes, la violencia se puede explicar por un lado con el cierre de los canales democrticos y por otro lado la represin de las fuerzas del orden. A pesar de presentarse como el gobierno del dilogo desde su llegada al poder, esta imagen perdi poco a poco credibilidad y ms bien la que emergi es la del gobierno de los empresarios que hace avanzar la agenda de las cmaras y de la derecha ecuatoriana. La progresiva marginacin de los otros sectores que hacan parte del bloque de poder (por ejemplo los sindicatos vinculados al MPD) les oblig a retomar una agenda anti-neoliberal y entrar en la oposicin a este gobierno. Y durante el paro nacional, la Asamblea Nacional no sesion y estuvo ausente; la Corte Constitucional aval con un voto unnime el Estado de excepcin (en un segundo dictamen algunos das ms tarde, pidi delimitar su alcance y redujo su duracin a 30 das); y la Fiscala tom la posicin de judicializar la protesta y los detenidos.

Adems de este vaco democrtico, la represin estatal fue cada vez ms fuerte, a tal punto que el saldo de este paro nacional es el ms elevado de la poca democrtica: oficialmente, segn la Defensora del Pueblo, hubo 8 personas fallecidas, 1340 heridas y 1192 detenidas. Para justificar el nivel de represin, el gobierno desarroll un framing que mostraba su desconocimiento de la movilizacin social: los correistas son los responsables de la violencia implementando un plan de desestabilizacin del gobierno con el apoyo financiero de Venezuela y de su Presidente Maduro (tambin del narcotrfico, de las FARC, del dinero de la corrupcin de la dcada pasada, etc.). En sntesis, aplic el libreto de la estrategia de defensa nacional de los aos sesenta y setenta (en esa poca contra el comunismo), simbolizado por la importancia de la vocera del ministro de Defensa. Se trata de crear un enemigo interno (el corresmo y su lder Rafael Correa) y un enemigo externo (Venezuela y su Presidente Maduro). Para esto, no dud en acusar en cadena nacional, con nombre y apellido, a varios dirigentes de la Revolucin Ciudadana, los mismos que estn siendo perseguidos judicialmente luego del dilogo con el movimiento indgena.

Sin embargo, la respuesta represiva y los intentos de corporativizar la movilizacin social pusieron al gobierno en una posicin de fragilidad al momento del dilogo. Esta fragilidad estuvo simbolizada en el cambio de la sede del gobierno a Guayaquil, pero tambin en el intento de reproducir con el movimiento indgena lo que ya haba hecho con los transportistas: ofrecer ddivas sectoriales, en este caso, bonos y crditos para el agro. Hasta el final, el gobierno no supo reconocer la diversidad de la movilizacin, evidenciando una voluntad de simplificar a esta movilizacin construyendo tambin una frontera entre los buenos manifestantes, el movimiento indgena, y los malos, los correistas y una falta de conduccin poltica en su interior.

Al contrario, el movimiento indgena se posicion como el representante de toda la sociedad y no solo de los pueblos y nacionalidades indgenas, volviendo a su eslogan del levantamiento de 2001: Nada solo para los indios. Con esto, no solo responda a la presin de sus bases en las asambleas populares del gora de la Casa de la Cultura, sino tambin al reconocimiento que el movimiento indgena era uno de los principales actores movilizados. Esta posicin de representacin de los sectores movilizados se vio muy bien durante el dilogo que tuvo lugar el domingo 13 de octubre al final de la tarde entre el presidente Moreno, acompaado por las autoridades de las cinco funciones del Estado y una parte de su gabinete, entre ellos el ministro Richard Martnez, y por otro lado, autoridades de las tres principales organizaciones indgenas nacionales (CONAIE, Fenocin y FEINE). A pesar de los varios intentos del gobierno (e incluso del mediador de la ONU) de negociar el decreto 883, los dirigentes indgenas no cedieron en su voluntad de derogar este decreto. Lo que efectivamente pas con la conformacin tambin de una comisin bipartita para escribir un nuevo decreto alrededor de los subsidios a la gasolina.

Esto representa una gran victoria popular y pone de nuevo al movimiento indgena como un actor social importante capaz de hablar al conjunto de la sociedad ecuatoriana.

 

  1. A modo de cierre

 

El paro nacional de 12 das fue una movilizacin de varios sectores de la sociedad ecuatoriana que se sienten afectados por las polticas neoliberales cuyas condiciones vienen del FMI. Con la victoria popular, habr que ver qu pasa en el futuro con el acuerdo con el FMI, aunque la eliminacin de los subsidios no era lo ms importante para la institucin internacional, al contrario del alza del IVA y de la reforma laboral. Pero queda claro que ser difcil para el gobierno pasar medidas econmicas a espaldas del pueblo y de las organizaciones sociales.

La movilizacin social se ha desarrollado a nivel nacional, en diversos puntos de la Sierra, pero tambin en la Costa, en Guayaquil. Se observ tambin una polarizacin de la sociedad ecuatoriana, sobre todo de clase: los movilizados venan en gran parte de las clases populares que ven sus condiciones de vida y de trabajo empeorarse desde hace dos aos; mientras que las lites econmicas, los diferentes sectores de la derecha y las clases altas apoyaron las medidas del gobierno, mostrando adems su racismo hacia los indgenas.

Un actor cuyo rol ha sido fuertemente cuestionado fue la prensa convencional: oscilaba entre desacreditar a la protesta social (utilizando las palabras de violencia, vandalismo), ignorarla o apoyar ciegamente al gobierno. Hubo un plantn pacifico delante Teleamazonas para denunciar la parcialidad de la informacin difundida durante estas protestas. Lo interesante fue la importancia de los medios comunitarios y alternativos, a pesar de la represin policial y gubernamental. Sus condiciones de trabajo fueron difciles, particularmente por la desconfianza de los manifestantes, pero lograron difundir y narrar la movilizacin. Estos medios tienen que tomar ms fuerza para romper el cerco meditico que difunde el sentido comn neoliberal.

La represin y el quiebre del orden democrtico fueron creciendo a lo largo de la movilizacin, con un fuerte rol de los militares: Estado de excepcin, toque de queda, militarizacin de la protesta, uso de gas lacrimgeno cerca de un hospital o al interior de una maternidad y universidades, cierre de Radio Pichincha Universal, amenazas al principal partido de oposicin, etc. La paz social no podr volver sin la renuncia de los ministros responsables de esta represin y de las diversas violaciones a los derechos humanos denunciadas por todas las organizaciones de defensa de los DDHH. Tambin se tendr que enjuiciar a los responsables de las muertes y otras violaciones de los DDHH.

Para terminar, nos queda por hacer una pregunta: hasta dnde va a ir el revanchismo del gobierno a travs de la persecucin judicial contra el corresmo? Hasta ahora, si se ha vuelto a la normalidad cotidiana para la mayora de la poblacin, la democracia est todava ausente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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