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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2019

Una economa para el buen vivir o una de mercado libre?

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Prensa Latina


A este tema me he referido en otras ocasiones. Pero en este momento adquiere una significacin especial, por lo que ha acontecido en Ecuador durante las primeras semanas de octubre de 2019, en las cuales se produjo una impresionante movilizacin indgena y popular.

En el ao 2007 publiqu un libro titulado Removiendo el presente. Latinoamericanismo e historia en Ecuador (https://bit.ly/2Ogmrn2). All recog varias ponencias y artculos escritos en aos anteriores. Hay dos que tienen esa especial actualidad a la que me refiero: uno es Del desarrollismo al mercado: dos modelos econmicos en el Ecuador contemporneo; y el otro, Los principios laborales y la flexibilizacin: una perspectiva histrica".

En el primero realizo un examen histrico del modelo estatal-desarrollista, que tiene largo camino de construccin entre avances y retrocesos, pues se inicia con la Revolucin Juliana de 1925, pasa por el pre-desarrollismo del gobierno de Galo Plaza (1948-1952) y se consolida durante las dcadas de 1960 y 1970. Al mismo tiempo lo contrapongo frente al modelo empresarial, cuyos orgenes estn en la poca plutocrtica (1912-1925), pero que adquiere su verdadera dimensin entre 1983 y 2006, cuando Ecuador adopta la ideologa neoliberal y se subordina al FMI, tratando de edificar el paraso terrenal de la empresa privada.

En el segundo examino la galopante flexibilidad laboral que acompa al modelo empresarial, bajo la cual los derechos de los trabajadores, nacidos en la Constitucin de 1929 y el Cdigo del Trabajo de 1938, parecan perderse en forma irremediable.

En otro libro, tambin publicado en 2007 con el ttulo Asamblea constituyente y economa. Constituciones en Ecuador (https://bit.ly/2piZa83), tengo el artculo Constituyentes, constituciones y economa. All examino las 18 Constituciones que tuvo el pas, desde la de 1830 hasta la de 1998. Obviamente no incluyo la de 2008, porque el libro se public un ao antes. Pero con ese estudio pude demostrar que la Constitucin de 1929, nacida de la Revolucin Juliana (1925), inaugur el constitucionalismo social, al reconocer los principios laborales; que la visin social y progresista fue continuada por las Constituciones de 1945 y 1979; pero que, en contraste, la Constitucin de 1946, con ms profundidad la de 1967 y con absoluta claridad la de 1998, tuvieron la misma lnea de consolidacin y garanta de una economa sujeta a los intereses privados, por sobre los pblicos, que se expres como modelo empresarial en la ltima Carta, inspirada, adems, en la ideologa neoliberal. A la Constitucin de 2008 la examin en dos artculos posteriores, publicados en dos libros colectivos del ao 2008, titulados: Nueva Constitucin, el uno, y Constitucin 2008: Entre el quiebre y la realidad, el otro.

Hago esta breve referencia, para recuperar una vieja tesis, pero de absoluta actualidad: en Ecuador siguen en pugna dos modelos econmicos distintos: el uno, el de una economa abierta, basada en el supuesto de que la empresa privada y el mercado libre son garantas de modernizacin y progreso; y el otro, basado en la idea de que el Estado juega un papel rector para impulsar una economa social, pues a travs de l pueden garantizarse los derechos laborales, promocionar nuevos derechos sociales, brindar amplios servicios para beneficio ciudadano (educacin, salud, seguridad social) y cuidar los recursos naturales y estratgicos que, de otro modo, se sujetaran a la voracidad privada.

En este sentido, la Constitucin de 2008, daba continuidad a las progresistas Constituciones de 1929, 1945 y 1979; y superaba al modelo empresarial de la ltima Constitucin, es decir, la de 1998. Bajo los principios e instituciones de la Constitucin de 2008 se dio un paso an ms avanzado, al colocar como ideal la sociedad del Buen Vivir (Sumak Kawsay) y proclamar un Estado Plurinacional, algo que solo comparte la Constitucin del Estado Plurinacional de Bolivia.

Desde luego, en ltima instancia, desde una clara perspectiva sociolgica e histrica, no se trata de la confrontacin de dos modelos econmicos, sino de una pugna (en trminos marxistas una lucha de clases) entre la visin econmica y los intereses privados que tienen las clases ricas, el alto empresariado nacional y los sectores vinculados a ese poder, y la visin ms social, ms colectiva, a favor de las clases trabajadoras y los amplios sectores populares del pas. Una pugna por construir bien sea un capitalismo salvaje, sujeto exclusivamente a las supuestas leyes del mercado; o para construir un capitalismo social, como transicin a una sociedad postcapitalista, que, por el momento, se acercara a las economas sociales de mercado de Europa o a los socialismos modernos de Canad o los pases nrdicos europeos.

La experiencia histrica del Ecuador y de Amrica Latina con el modelo empresarial (capitalismo salvaje) ha sido nefasta para las sociedades de la regin, por las graves condiciones de vida y de trabajo que crearon, por la absoluta concentracin de la riqueza que lograron y la profunda inequidad que edificaron, como se demostr en las dcadas finales del siglo XX y sigue demostrndose en los pases que acogieron como rumbo las falacias de la ideologa neoliberal.

Con dos modelos en conflicto, que expresan dos tipos de fuerzas sociales igualmente en conflicto, la edificacin del modelo empresarial busca afirmarse a travs de liquidar las capacidades de los Estados, debilitar totalmente los sistemas tributarios y derrotar las conquistas humanas que se han logrado con las leyes laborales, sociales y medioambientales. Hoy, bajo un nuevo ciclo de gobiernos conservadores en Amrica Latina, la imposicin de ese modelo ha ahondado un viejo rasgo, pero que se ha vuelto cada vez ms visible: se acude al autoritarismo, la dictadura del capital y la represin.

Sobre este trasfondo histrico, el levantamiento indgena y popular ocurrido en Ecuador ha removido las experiencias con las que contbamos. Ha desafiado precisamente los modelos de desarrollo y ha alterado las visiones que hasta el momento se haban impuesto.

En la punta del iceberg, ese levantamiento pareca cuestionar solo un asunto: la liberacin de precios de los combustibles, del decreto 883. Pero solo eso ya se diriga al rechazo del acuerdo del pas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en cuyo marco el gobierno de Lenn Moreno haba adoptado esa y otras tantas medidas econmicas que fueron las causantes del estallido social.

Ha sido especialmente el movimiento indgena el que ha desafiado a las lites del poder, para utilizar un concepto del socilogo norteamericano C. Wright Mills. Ha sido el movimiento indgena el que logr un triunfo popular contra un Estado encaminado a garantizar el poder de esas lites. Y ha sido el movimiento indgena el que puso en el escenario poltico la necesidad de construir el Estado plurinacional, incomprensible para esas lites que pusieron al descubierto su odio clasista y racista.

El levantamiento indgena y popular obtuvo un triunfo histrico en Ecuador. Hizo ver que la construccin de una nueva economa y una nueva sociedad no pasan por las sujeciones al capital, ni a las consignas neoliberales o las cartas con el FMI. Que la construccin de la armona social, la paz y la democracia, est sujeta a la valoracin de los intereses populares y a su imposicin en el Estado.

www.historiaypresente.com / www.juanpazymino.com

Artculo original en Firmas Selectas de Prensa Latina: http://bit.ly/2o3pFxQ

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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