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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2019

Un balance de octubre de 2019

Accin ecolgica


Si bien para el poder, este mes ha significado una dura derrota a su propuesta de poltica econmica, centrada principalmente en la eliminacin de subsidios a los combustibles, para el pueblo estas fechas sern recordadas como unas de las ms bellas jornadas de solidaridad, de reencuentro con una ancestralidad viva, de reconocimientos entre iguales y de respeto a las diferencias.

Los indgenas inundaron las ciudades, sobre todo Quito. Pero no solamente ellos. La gente urbana se volc a las calles, los jvenes, los indgenas que habitan las zonas marginales, transformando la ciudad, a momentos en escenarios de confrontacin y en otros en momentos de celebracin. Rpidamente se organizaron espacios de alojamiento, se instalaron cocinas colectivas, se abrieron las puertas de las casas. Turnos para cocinar para las ms de 40.000 personas que estaban en las calles. Turnos para limpiar los baos, mientras los indgenas deliberaban. En todos los centros haba brigadas de mdicos, caravanas entregando y retirando donaciones... Haba tanta respuesta que los centros de acopio de vveres y vituallas, debieron dejar de recibir el apoyo. "No necesitamos ms pan... no se requieren ms alimentos".

Por supuesto hubo gente que vio el proceso desde las redes sociales, y que en ellas circularon mensajes racistas, convocatorias al miedo, o incluso invitaciones al odio y la violencia, pero eso no cambi el respeto y cario que consiguieron los indgenas.

Este nuevo levantamiento indgena marc un antes y un despus. Habamos pasado ms de 10 aos bajo un paquetazo cultural: el del "progreso". En sus imaginarios ms tradicionales de carreteras, minera, mega infraestructura, transgnicos, todo acompaado con conservadurismo, autoritarismo y corrupcin (la misma que caracteriza a las nuevas derechas del continente). Paquetazo que se impuso con hostigamientos, descalificaciones y persecucin a las organizaciones.

Ese paquetazo fue especialmente virulento con la naturaleza, sus pueblos y los defensores y defensoras. Se expandi la frontera petrolera, incluso sobre el Parque Nacional Yasun (a pesar de los discursos), se impuso con violencia la minera en los territorios indgenas y campesinos, se construyeron mega obras de infraestructura para favorecer al extractivismo y a la agroindustria, a costa de quitar inclusive el agua a los pueblos. En esos procesos de imposicin y despojo, se criminaliz a centenares de personas, dirigentes y comunidades campesinas e indgenas, quienes son los que ms apegados estn a la tierra y al territorio.

Con el actual gobierno, las medidas neoliberales de ajuste impuestas por el FMI para otorgar crditos al Ecuador, tras su regreso al pas, fueron materializadas con varios decretos y decisiones. El decreto 722 que retir los impuestos a las mineras, el 724 que reform los precios de algunos combustibles, un conjunto de acuerdos ministeriales con reformas laborales, la Ley de Fomento Productivo, el reglamento de Cdigo Orgnico Ambiental y otras. Pero es el decreto 883, que retiraba el subsidio a los combustibles, que fue la gota que derram el vaso y gener la explosin social liderada por el movimiento indgena.

El subsidio a los combustibles fue presentado por el gobierno como un apoyo a los ms ricos y una forma de beneficiar a los contrabandistas. Esa fue la pedagoga del gobierno y sus lites. Sin embargo, el alza de combustibles fue evidenciada como un enorme impacto a los ms empobrecidos. Y esa fue la pedagoga del movimiento indgena.

El movimiento indgena logr la derogatoria del Decreto 883, exigi que las diferentes reformas pasen por control de constitucionalidad, y dio una clase de democracia al tratar los acuerdos pblicamente, con transmisin en vivo y en directo. En su agenda tambin estn los presos, los heridos, las denuncias a dirigentes y plantean que debe haber condiciones para el dilogo.

En momentos de hacer balances, las derechas ecuatorianas, socialcristianos, conservadores o liberales, hicieron evidente su racismo. Aunque no respeten a los indgenas, les tienen miedo porque son conscientes de su fuerza. Para ellos era ms sencillo poner las contradicciones solo como una agenda golpista del corresmo-madurista. En su balance demandan ms represin militar pues sugieren la infiltracin de la guerrilla y, con esto, preparan las condiciones de represin a futuro.

Para los correstas y algunos de sus aliados de la vieja izquierda que siempre maltrataron y consideraron a los indgenas como si fueran un resabio del pasado, la revuelta fue un fracaso, pues la salida de elecciones anticipadas y el regreso de Correa no cuaj; segn ellos, todo por falta de "conduccin del proceso".

Ni uno ni otro entendieron que el levantamiento estuvo motivado por un genuino deseo de suspender las medidas en favor de la mayora de los ecuatorianos. Les cuesta asimilar que el movimiento indgena se re-posicion como actor poltico y que tiene agendas polticas de justicia social, no solo para el presente, sino tambin de futuro.

Menos visible, pero no menos importante, ha sido el debate del Ecuador petrolero. Un debate no nuevo, pues tiene antecedentes y sustento en las luchas anti-extractivas del pas, con crticas a los combustibles fsiles, las continuas denuncias de la contaminacin y el reclamo por territorios libres de petrleo.

En el mundo entero y el Ecuador no es la excepcin- el petrleo es la fuente de energa ms subsidiada, al punto que siendo la ms costosa desde el punto de vista de los ciclos geo-bio-metablicos del planeta, es la fuente ms barata en el mercado. El Gobierno actual, en continuidad con el anterior, apuesta a ampliar las fronteras petroleras, mantener los subsidios a las empresas, incluso pagando abusivos arbitrajes, que ahora lo harn con los crditos del FMI (establecido en el acuerdo).

El mundo indgena no necesita probar que es crtico al petrleo, menos an los ecologistas, pues sus luchas por un Ecuador post petrolero y por territorios libres de petrleo, minera y represas seguirn en los territorios. En las jornadas de octubre, se coloc a debate el ltimo eslabn de los subsidios, aquel que demuestra la fatal dependencia de la sociedad a esta fuente de energa. Se demostr que el retiro de ese ltimo eslabn de subsidios -sin resolver temas como el transporte y la soberana energtica y alimentaria-, trasladaba la crisis a los ms empobrecidos. Ahora, nos queda an por resolver los problemas ambientales relacionados con el uso de combustibles fsiles.

Fuente: http://www.accionecologica.org/editoriales/2421-balance



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