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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2019

La casta trata de salvar el modelo frente a un pueblo que despert

Pablo Jofr Leal
Hispan TV


En Chile, los grupos polticos, econmicos, empresariales y comunicacionales, que se han beneficiado de 19 aos de dictadura y de 29 aos de una democracia restringida, con un modelo econmico, poltico y social neoliberal, tratan de establecer el gatopardismo como salvavidas.

Concepto que traigo a colacin y cuyo origen lo encontramos en la obra del escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Este, en su novela Il Gattopardo narra la historia del militar y poltico italiano Giuseppe Garibaldi y el conde Cavour cuando intentaban unificar Italia. En esencia, se describe el desembarco de Garibaldi en Sicilia donde imperaba el dominio de la aristocracia encabezada por el prncipe Fabrizio. Una aristocracia que se negaba a la idea de una Italia unificada y en camino a un modelo democrtico. Finalmente, tras una serie de negociaciones, la familia del prncipe acepta el nuevo rgimen, adaptndose lentamente a las circunstancias destinado esencialmente para mantener sus privilegios. Si queremos que todo siga igual es necesario que todo cambie (Se vogliamo che tutto rimanga uguale, tutto deve cambiare), una de las frases ms recordadas de la novela, que da lugar al trmino gatopardismo.

Esa conducta de salvataje, de los que detentan el poder, se expres en toda su magnitud el da lunes 28 de octubre en Chile, cuando el presidente Sebastin Piera realiz su tercera modificacin de gabinete en esta, su segunda administracin de gobierno. Un cambio cuyo objetivo, segn seal el propio mandatario chileno significa el inicio de una nueva etapa de mayor dilogo con los ciudadanos y de mayor unidad nacional y tambin para impulsar con un equipo joven y con nuevos bros la Agenda Social. Agradezco gran compromiso y vocacin de los ministros que dejan el Gabinete.

Cambio que incluy enroques entre ministros, el cese de aquellos que estaban en la mira de la sociedad con su serie de desaciertos, incluyendo la cartera de economa presidida por Juan Andrs Fontaine (reemplazado por el joven ingeniero comercial Lucas Palacios) quien haba sealado, que para paliar el alza del transporte las personas deban levantarse de madrugada, para aprovechar as la rebaja del metro en esas horas, generando una ola de indignacin nacional.

En lo especfico, Piera hizo modificaciones en ocho ministerios. En Interior sac a su primo hermano y uno de los considerados inamovibles antes del estallido de las protestas, Andrs Chadwick, reemplazado por el novel Gonzalo Blumel quien ocupaba el cargo de ministro secretario general de la presidencia y que cuenta con apoyo transversal dentro del parlamento, pero es un completo desconocido para la poblacin. En este cambio ya se not la improvisacin, pues trascendi, que el primer elegido para ser jefe de gabinete, era hasta entonces el ministro de bienes nacionales Felipe Ward vetado por sus polmicas declaraciones respecto a temas de derechos humanos -. Igualmente cambi a un ministro, que era considerado parte del crculo de hierro del mandatario, el economista y quien haba ocupado tambin el cargo de ministro de hacienda en la anterior administracin pierista: Felipe Larran. Su cargo lo pas a ocupar Ignacio Briones, decano de la Escuela de Gobierno de una universidad privada, ligada al empresariado chileno, Ingeniero Comercial de la Universidad Catlica de Chile, alma mater de gran parte de aquellos que han sido ministros de los gobiernos de Piera.

El cambio ministerial continu con la cartera de trabajo y previsin social, que vio salir al abogado Nicols Monckeberg, fuertemente cuestionado tanto por el mundo sindical como empresarial. Fue reemplazado por la tambin abogada Mara Jos Zaldvar Larran, ex subsecretaria de previsin social e hija de un fallecido y emblemtico poltico conservador democratacristiano, Adolfo Zaldvar. La Sra. Zaldvar Larran con llegada al interior del partido falangista (tanto con su presidente Fuad Chahin como la influyente senadora Carolina Goic) tendr una labor muy compleja, en el marco de su escasa mueca poltica porque una de las demandas de la poblacin es justamente una reforma profunda al sistema de pensiones. Base de la riqueza de numerosos grupos econmicos nacionales y transnacionales, que participan directamente de este negocio y que significa la administracin de 200 mil millones de dlares. Una cifra monumental , que implica contar con utilidades netas, para quienes administran estos fondos previsionales, que el ao 2018 significaron 347 mil millones de pesos (500 millones de dlares) a lo cul hay que sumar 600 mil millones de pesos (900 millones de dlares de comisiones que 5.5 millones de chilenos pagaron a estas administradoras.

El cambio en la vocera de gobierno era una modificacin que se peda a gritos. Esto pues su titular, la abogada Cecilia Prez representaba el pierismo ms rancio y criticable en los sectores de la oposicin, pero adems despertaba recelos por su carcter confrontacional dentro del propio gobierno. El agradecimiento de Piera a su lealtad implic destinarla a otro ministerio, el de deportes y que su lugar fuera ocupado por la mdico cirujano y hasta ayer Intendenta de Santiago, Karla Rubilar, de quien se espera pueda revertir la psima imagen de una vocera ms convertida en una cartera de blindaje de los desaciertos de Piera, que en un ente que comunique acertadamente.

Bienes Nacionales fue ocupado por un joven Julio Isamit (30 aos) del partido ultraderechista UDI y considerado un conservador a ultranza, tanto en lo poltico como en lo valrico, que incluso lo enfrent a miembros liberales dentro de la coalicin de gobierno. Su nombramiento caus enorme sorpresa e incluso varios twitter bromistas, destacando que su experiencia poltica se expresa en haber sido presidente de curso y un opinante activo en materia de defender los sectores ultraconservadores al cual adscribe su militancia. Un poltico novato, que ya ha estado en polmicas frente al financiamiento de grupos econmicos de su frustrada campaa poltica , cuando se present como candidato a diputado y deudas, mediante facturas impagas, que mantiene con empresas. Es una cara nueva, en una cartera algo irrelevante comunicacionalmente, pero de enorme importancia ya que el Estado chileno es el principal propietario de tierras en el pas, que ha sido un tema de conflicto de intereses con empresarios y millonarios miembros de los gobiernos de derecha.

Una Marcha de Gigantes que ha dicho basta!

Mientras el cambio de gabinete se efectuaba, cientos de miles de santiaguinos se manifestaban en las cercanas del Palacio de La Moneda (sede del ejecutivo) mostrando a esas dos visiones de pas, que se enfrentan en estos das: aquel que desea avanzar por el camino del maquillaje, de los cambios cosmticos, del gatopardismo y el frenar las exigencias sociales. Y aquel Chile que no ha cesado de manifestar que ya despert, que no cesar en sus objetivos de establecer cambios profundos en amplias reas de su vida: pensiones, educacin, salud, movilidad, cultura, participacin poltica, remuneraciones y donde ha comenzado, poco a poco, a establecer como eje aglutinador de las demandas la instalacin de una Asamblea Constituyente. Idea que permita avanzar hacia una nueva institucionalidad. Esto, mediante un mecanismo democrtico y participativo que consienta la reunin de diversos representantes de la ciudadana para discutir, revisar y proponer las reglas y la nueva constitucin que regir el pas.

La ciudadana, al margen de las reuniones que el gobierno est realizando con los partidos polticos, se est dando su propia organizacin, se ha congregado en los llamados cabildos ciudadanos donde los temas puestos en la mesa hablan de la profundidad de las demandas, muy alejado de la agenda social que el gobierno Piera quiere poner como centro. La calle tiene otro discurso, un camino diverso al que pretende el gobierno y la oposicin. Un arteria que avanza ms rpido de lo que el rgimen poltico que administra Chile puede tratar de dar respuesta. Un Chile que arrolla todo lo que encuentra a su paso, como una carrera de una liebre contra una tortuga, esta ltima representada por un gobierno, una casta poltica y un parlamento que se esfuerza por mantener an sus privilegios cuestionados. Un grupo de poder que ya no da el ancho, que representa el viejo rgimen, que reproduce una pared que da a da muestra su fragilidad. Un pas con un modelo, que no es el oasis propugnado por el presidente Piera , antes que su metfora reventara en mil pedazos y lo obligara, incluso, a suspender la Cumbre de la APEC y la COP 25 que se celebraran en Chile en las prximas semanas. Chile es un pas que despert y su marcha de gigantes no se detendr.

Los acontecimientos de estos das en Chile nos trae a la memoria a los grandes lderes polticos de nuestra Amrica, aquellos que en sus palabras profticas anticipaban esta marcha de gigantes de los pueblos por su liberacin como fue Fidel Castro. Aquellos que con claridad nos advertan, que las clases dominantes siguen invocando el orden, la condena a la violencia sin explicar el origen de la rabia y la indignacin. Siguen invocando su sociedad en decadencia, sus privilegios minoritarios (y cuando se sienten amenazados hablan incluso de compartir esos privilegios). El orden de los grupos dominantes es un orden clasista que mantienen a sangre y fuego porque no estn dispuestos a compartir esa patria distinta a la de los desposedos y son capaces de asesinar, para mantener esos privilegios

Pero el desarrollo de la historia, la marcha ascendente de la humanidad no se detiene ni puede detenerse. Las fuerzas que impulsan a los pueblos, que son los verdaderos constructores de la historia, determinadas por las condiciones materiales de su existencia y la aspiracin a metas superiores de bienestar y libertad, que surgen cuando el progreso del hombre en el campo de la ciencia, de la tcnica y de la cultura lo hacen posible, son superiores a la voluntad y al terror que desatan las oligarquas dominantes. Las condiciones subjetivas de cada pas, es decir, el factor conciencia, organizacin, direccin, puede acelerar o retrasar la revolucin segn su mayor o menor grado de desarrollo, pero tarde o temprano en cada poca histrica, cuando las condiciones objetivas maduran, la conciencia se adquiere, la organizacin se logra, la direccin surge y la revolucin se produce

Hoy como ayer, la revolucin en pases latinoamericanos es inevitable, entre ellos Chile, como una necesidad histrica. Camino que no est determinado por los pasos que estn dando sus gobiernos neoliberales y la casta poltica en materia de mantener sus privilegios. Su inevitabilidad est condicionada por las condiciones sociales, econmicas y polticas en las que nuestros pueblos ms sometidos se encuentran. La explotacin enmascarada, bajo ciertos brillos de consumo, va generando tambin una conciencia de cambio que van conquistando las masas, coadyuvado por la crisis del poder imperialista en amplias regiones del mundo, que sustentado esa hegemona por ideologas como la sionista y el wahabismo.

En Chile est en juego la permanencia de un poder, que ha prolongado su dominio por 46 aos. Una plutocracia que nos ha considerado un rebao sumiso, una sociedad de borregos domesticados bajo la luz del capitalismo ms embrutecedor. Ese poder enfrenta hoy a un hombres y mujeres, que han dejado de balar y gritan a los cuatros vientos que este Chile despert y no quiere ms este tipo de sociedad donde los detentadores del poder aplican todas las tcnicas que 250 aos de dominio capitalista le permiten. Chile, para bien de sus habitantes y su dignidad como seres humanos efectivamente est sacudiendo su modorra, ese sueo embrutecedor y sobre todo ha echado a andar Y su marcha de gigantes, ya no se detendr hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto ms de una vez intilmente

https://www.hispantv.com/noticias/opinion/441366/protestas-opositores-neoliberalismo-pinera  



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