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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2019

La huelga general, expresin del poder subversivo y constituyente ciudadano

Juan Carlos Gmez Leyton
Rebelin


Las declaraciones del presidente Piera con respecto a discutir un conjunto de reformas constitucionales con los partidos de gobiernos e integrantes de Chile Vamos y de enviar un proyecto al Congreso, para su discusin parlamentaria, confirma, la salida poltico-institucional construida y puesta en marcha por el Ejecutivo, luego del fracaso de la salida militar, exteriorizada con el levantamiento del Estado de Emergencia. Tiene como objetivo de frenar y sofocar la crisis poltica y social abierta con la rebelin social del 18-0, a travs de los mecanismos institucionales.

El asentimiento presidencial de iniciar una discusin en torno a la realizacin de reformas constitucionales, da cuenta de una nueva derrota del Ejecutivo -evidenciada en el fracaso de la convocatoria del COSENA- del intento de lograr una salida autoritaria ante la crisis. Piera, tiene actualmente al interior de la derecha poltica institucional cerrada todas las vas posibles para convertirse en un pequeo y grotesco tiranuelo.

El escenario poltico-institucional es el escenario sobre el cual tanto RN como Evopoli, han insistido una y otra vez, especialmente, el presidente de RN. Con la apertura de Piera como de la UDI, a discutir reformas constitucionales se instala un tercer pilar de la agenda gubernamental. Ya tenemos, la agenda social; la agenda de orden y seguridad, y ahora, la agenda poltico-constitucional y, se agregamos, los cambios operados en los proyectos gubernamentales en relacin al rea tributaria econmica. Podramos sostener que la salida que en estos das el Ejecutivo ha construido estara relativamente completa. Sin embargo, el nico problema que tiene este escenario es que de ninguna manera responde a las demandas de los sectores sociales y polticos movilizados. Las cuatro agendas son insuficientes e innecesarias. En otras palabras, no resuelven la coyuntura critica. Es ms, generan ms rabia y frustracin entre los ciudadanos descontentos pues da cuenta que el gobierno no escucha ni entiende. Si, lo hace, lo hace a medias. Por lo tanto, la rebelin se incrementa.

Ahora bien, un nuevo escenario poltico debiera abrirse en la rebelin popular y ciudadana, a partir del martes 12 de noviembre, da en que se ha convocado a Huelga General. Esta debiera producir un cambio cualitativo en la tctica como en la estrategia de la rebelin.

Hasta ahora, la rebelin social se ha sostenido en el tiempo, ha logrado masividad y adhesin en la mayora de la poblacin; ha sido capaz de invadir el espacio del Santiago Oriente; la activa presencia de sus sectores combatientes, mantiene su radicalidad y su tenaz lucha en contra de los smbolos del capitalismo neoliberal y del Estado. La socializacin poltica en torno a la necesidad de participar en la conformacin del poder constituyente originario y directo contina en los diversos espacios territoriales, comunales, barriales e institucionales, todas y todos los ciudadanos hoy se comprometen con su ejercicio. Sin embargo, todo ello no basta. De all que resulta fundamental y central profundizar la lucha social y poltica actual a travs de un acto de mayor fuerza social y poltica que la mera masividad de la movilizacin ciudadana, se requiere parar al pas. En este contexto, la convocatoria a la HUELGA GENERAL, resulta cardinal, para l xito poltico como histrico de la rebelin social.

La Huelga General debe pensarse y constituirse en un instrumento de expresin de la fuerza poltica de la ciudadana toda, tanto de la pasiva como de la movilizada. Una activa y masiva paralizacin ciudadana deber ser interpretada no solo como la adhesin a las demandas principales de la rebelin social sino, tambin, como de apoyo irrestricto a la convocatoria a una Asamblea Constituyente popular, revolucionaria y subversiva. Esa deber ser la razn poltica de la Huelga General.

Cabe sealar que una Huelga General es un acontecimiento, poltico, social e histrico mayor. Se trata de un trascendente y poderoso instrumento poltico de presin que las y los trabajadores, en particular, y las y los ciudadanos, en general, utilizan de manera muy excepcional, en su lucha -especialmente, pero no de maneta nica- en contra de los poderes constituidos en las sociedades capitalistas. No se trata de una marcha callejera autorizada o no, para manifestarse por las calles de las ciudades del pas. Eso hace ms de tres semanas que se hace todos los das. Se trata de una accin social y poltica que se realiza sin la autorizacin del poder establecido. Por eso, una Huelga General es un acto ciudadano poltico, altamente subversivo. En dicha condicin radica su poder social y poltico constituyente.

Principalmente, esta accin ciudadana supone la paralizacin total y general de todas las actividades normales que diaria y cotidianamente realiza la ciudadana. El da de la Huelga General todo debe detenerse. Las ciudades y las calles del pas deben quedar desiertas de autobuses, de automviles y de gentes. Nadie debe comprar ni vender. Ninguna tienda debe abrir, los centros comerciales deben permanecer cerrados. Los trenes del Metro, los que funcionan, no debern circular y sus estaciones debern estar cerradas. Los nios y las nias no asistirn a clases. Los bancos y financieras debern dejar de ofrecer sus odiosos crditos. Ojal que las televisoras dejaran de funcionar y las radios de trasmitir. Ojal que todo quedar en profundo silencio. Para que en ese da se escuche y se sienta en toda la sociedad, tal vez, toda la rabia social acumulada durante estos 45 aos.

Por consiguiente, la Huelga General deber ser el punto de partida de la transformacin poltica de la rebelin social y poltico y la constitucin de un poderoso poder social subversivo anticapitalista de carcter nacional.

Si fracasara la Huelga General, como fracaso el Paro Nacional, convocado por la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, en agosto de 2011, cuando la mayora de la ciudadana pasiva apoyaba en un 80% la movilizacin de las y los estudiantes. Actualmente, los datos son muy similares a los de aquellos aos. Sin embargo, el Paro Nacional, fue un fracaso, pues no fue capaz de producir una inflexin poltica ni influy directamente en la direccin de la lucha estudiantil. La rebelin social entrara en un peligroso callejn poltico.

El actual llamado a la Huelga General, realizado por un conjunto variopinto de organizaciones sociales, gremiales y de trabajadores, debe incidir en la direccin poltico y social. Pues, sera extraordinario que la masividad se mantenga por otras tres semanas. Solo un cambio radical y cualitativo en la rebelin podra llevarla a buen puerto.

La Gran Marcha de Chile, un milln y medio de ciudadanos en las calles de Santiago, oblig al Ejecutivo a suspender el Estado de Emergencia e hizo volver a los cuarteles las Fuerzas Armadas; oblig a la clase poltica opositora de manera ilegtima comenzar a apropiarse de las demandas de la ciudadana movilizada; oblig a los actores sociales, econmicos y culturales a comenzar a murmullar y levantar algunos tmidamente aun, la voz, para exigir cambio constitucin. Luego del 25 de octubre todos hablan de la necesidad de realizar un cambio constitucional e incluso muchos se plantean la Asamblea Constitucional. Ese fue un logro de los 23 ciudadanos asesinados, de los cientos de heridos, de los miles arrestados, vejados y de un nmero indeterminado de ciudadanas y ciudadanos desaparecidos.

Que ello fuera posible fue gracias a los millones de ciudadanos movilizados desde Arica a Punta Arenas. Estos son los mismos que durante los ltimos aos no fueron escuchados ni vistos, por la clase poltica enquistadas en el sistema poltico institucional diseado por el autoritarismo (dictadura cvico-militar) y consolidado por los gobiernos de la Concertacin de Partidos por la Democracia (sic, suena ridculo, incluso nombrarlo, pues lo menos que hicieron fue establecer la Democracia). Durante aos las y los ciudadanos se manifestaron de diversas formas contra el sistema dominacin poltica, social y econmica neoliberal. Pero, nadie atendi ni preocupo de su presencia. Se les excluyo e ignoro.

Esos ciudadanos son los que he denominado como ciudadanos subpolticos. Hoy enfrentan a la clase poltica y al poder masivamente. Pero, su ira, su descontento, sus malestares, sus rabias, no podrn triunfar si la ciudadana pasiva no acta el prximo martes 12 de noviembre de 2019. Un acto simple, pero que puede tener inmensas consecuencias para la sociedad chilena: ayudar a poner fin al capitalismo neoliberal; solo, se requiere, PARAR.

Si los encapuchados y las y los ciudadanos subpolticos fueron los que abrieron las grandes alamedas para que transiten las y los ciudadanos libres, hoy se requiere la fuerza de todas y todos, los ciudadanos para realizar los que he denominado el golpe de estado ciudadano, derrocando al mal gobierno de Piera, terminar con el rgimen democrtico protegido pinochetista y, sobre todo, dar muerte al neoliberalismo, haciendo posible, el graffti, escrito en las paredes de nuestra ciudad: El NEOLIBERALISMO NACI EN CHILE, Y AQU MUERE.

El xito poltico y social de la Huelga General no depende de las organizaciones que la convocan ni tampoco ser su triunfo, sino que el triunfo ser de toda la ciudadana que lucha y suea por una sociedad ms justa e igualitaria, democrtica, solidaria y, sobre todo, comunitaria.

Por ltimo, de triunfar la Huelga General: la rebelin deber pasar a otro nivel de organizacin social y poltica. Pero, esa ser la tarea del mircoles 13 de noviembre.

 



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