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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2019

El pantano del golpe, escenarios del momento actual en Bolivia

Jos Luis Ros Vera
Rebelin


Ms de 70 bloqueos populares tienen paralizadas las carreteras de Bolivia, segn seal la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) este 19 de noviembre. Con fuerte presencia en los departamentos de Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro y Potos, los bloqueos ms enrgicos rodean la ciudad de La Paz y se presentan en mayor medida en las vas que llevan a Oruro y Cochabamba. Miles de camiones se encuentran varados.

Las masivas movilizaciones y organizaciones en la ciudad de El Alto dieron a la seora Jeanine ez 48 horas para que presente su renuncia. De lo contrario, la ciudad de La Paz experimentar un enorme cerco y bloqueo indgena-popular que impida el flujo de bienes y servicios y colapse su sistema de infraestructura que conecta con las principales vas del pas.

Actualmente, los bloqueos ya impactan en distintas ciudades, las cuales resienten el desabasto de disel, gasolina, gas LP, alimentos, etc., lo que llev, por ejemplo, a una brutal escalada de represin militar la maana del da 19 para romper el cerco popular a la planta de hidrocarburos Yacimiento Petrolferos Fiscales Bolivianos (YPFB), ubicada en Senkata, ciudad de El Alto (tres muertos y 30 heridos). De acuerdo con la Defensora del Pueblo de Bolivia, al 19 de noviembre, la ofensiva golpista-militarista ha dejado 24 muertos, 715 heridos, 1186 detenidos (en total) y 50 detenidos actualmente.

Con las distintas fuerzas polticas poniendo en accin y acelerando sus propias cartas, la lucha de clases en Bolivia se agudiza.

A las decisivas fortalezas de la rebelin popular le ha seguido la profundizacin de los aparatos policiaco-militares y de su brutal activacin represiva, nico arco (de muerte) en el que por ahora puede sostenerse el autonominado nuevo gobierno (golpista) conformado por ez, sus ministros de facto Jerjes Justiniano, Arturo Murillo, etc. -los golpistas Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho esperan agazapados una especie de golpe militar final-, y coordinado desde el rea central de las fuerzas armadas con contactos desde Washington.

Mientras se agrava la brutal represin policiaco-militar en contra de las enormes y heroicas poblaciones de indios, campesinos y trabajadores en general, el gobierno de facto hace sus clculos para dominar la escena que lleve a la convocatoria a elecciones bajo su control.

El golpismo en Bolivia no tiene potencia. Se asienta en una usurpacin presidencial ocupada por una mujer proveniente de un partido poltico que logr menos del 5 por ciento de los votos.

La extraordinaria resistencia de todo el movimiento popular junto a las posiciones del partido del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo en el poder Legislativo (con los dos tercios de la representacin en las dos Cmaras), le imponen al golpe de Estado serios lmites para su desenvolvimiento, por lo cual, al da de hoy, se encuentra empantanado, colmado de impotencia e imposibilitado de consolidarse.

De ah que en los ltimos das, los golpistas presionados por las distintas fuerzas accedan (con gran renuencia y oposicin) a participar en distintos escenarios de negociacin con distintas instancias y fuerzas polticas (representante de la ONU, embajadores de la Unin Europea, parlamentarios del MAS, Conferencia Episcopal, sectores campesinos, obreros, indgenas) para encontrar una salida al impasse poltico que ha sumido a Bolivia en semanas de golpe, terror y lucha social.

Las propuestas de Negociacin Poltica y Dilogo Nacional encaminadas a la organizacin de nuevas elecciones que de salida a la crisis son mayoritarias entre el conjunto de estas fuerzas polticas. Es evidente que desde un inicio han sido tambin impulsadas por el mismo MAS y convocadas por el propio Evo, incluso, poniendo en la mesa su candidatura.

Solo la irracionalidad de los golpistas y de su miedo a una derrota de los poderosos intereses que representan, los hacen retroceder y calcular otras vas por las cuales poder encauzar el golpe de Estado.

Con base en la Constitucin Poltica del Estado Plurinacional de Bolivia ‑la que el bloque golpista ha venido atropellando paso a paso-, solo el Poder Legislativo puede convocar a nuevas elecciones y constituir nuevos tribunales electorales para ello. As, bajo el control de los dos tercios de la representacin parlamentaria por parte del MAS, y las decisivas hazaas de las fuerzas populares, el bloque golpista-imperialista se confronta con cuatro escenarios:

1. Dialogar y negociar con las distintas fuerzas polticas y resolver bajo consenso nacional una convocatoria electoral y el nombramiento de la autoridad electoral;

2. Un salto hacia delante con el cierre del poder Legislativo bajo el puo militar (golpe tradicional) y enfrentar a sangre y fuego a la rebelin popular;

3. Gobernar mediante autarqua golpista y decretos supremos (inconstitucionales), encauzando el proceso electoral bajo control del bloque golpista (sin Evo, sin el MAS, con supervisin de la OEA, etc.,), es decir, la puesta en accin de un PROCESO ELECTORAL DE EXCEPCIN, bajo control del golpismo y para el golpismo;

4. El escenario 3 supone su entrelazamiento en buena parte con el 2; esto llevara a la operacin y despliegue de una especie de golpe hbrido (militarismo-control meditico-gobierno de excepcin), ms acorde a los actuales tiempos de las nuevas dictaduras latinoamericanas, y del Estado de excepcin y de contra-inseguridad nacional. [1]

Son estos los escenarios que reflotan en estas horas por las que atraviesa Bolivia. Y todos caminan, incluyendo el primero, que puede llevar a la frustracin del golpe y de su derrota. Veamos.

Este martes 19, Evo denunci la militarizacin de la Plaza Murillo en la ciudad de La Paz que rodea la Asamblea Legislativa y la existencia de un plan para cerrarla. A ello se suman las amenazas (da 17 y 18) del ministro Arturo Murillo en contra de diputados y senadores del MAS, sobre la creacin de una nueva fiscala especial que podr encarcelar a legisladores y parlamentarios por subversin y sedicin (Escenario 2). En este cuadro se inserta la denuncia penal en contra del presidente derrocado Evo Morales presentada (18/11/2019) por el diputado Rafael Quispe (Unidad Democrtica) y su abogado Omar Durn ante el Ministerio Pblico, por los supuestos delitos de alzamiento armado contra la seguridad y soberana del Estado, instigacin pblica a delinquir, asociacin delictuosa, organizacin criminal, terrorismo, financiamiento al terrorismo, discriminacin, incitacin al racismo y otros dos delitos ms.

A ello se aade que el bloque golpista, el cual desconoci el hilo de la sucesin constitucional atropellndolo absolutamente, ha impuesto los decretos 4078 y 4082. El primero versa sobre la llamada Carta blanca para matar otorgada a los cuerpos represivos e instrumentos de muerte para abrir fuego letal contra los manifestantes. El segundo, que incrementa en ms de cinco millones de dlares el presupuesto para equipar a las fuerzas armadas de instrumentos y armas para asesinar (Escenario 2).

Por si fuera poco, el da 18 de noviembre se dio a conocer que el gobierno de facto estudia la va de decretos supremos para convocar a elecciones y conformar los tribunales electorales, lo que atropellara las facultades del poder Legislativo (Escenario 3).

Por otro lado, segn se ha informado la noche del martes 19 de noviembre, se ha presentado un principio de acuerdo entre los parlamentarios del MAS que concentran el 70 por ciento de la Asamblea y legisladores de la oposicin y actualmente del gobierno de facto que tiene el 30 por ciento de la representacin.

Dicho principio de acuerdo consiste en la reunin de la Asamblea Legislativa para el prximo jueves 21 en donde las fuerzas parlamentarias del MAS y del bloque golpista discutirn la elaboracin de dos proyectos de Ley. El primero para convocar a nueva jornada electoral; el segundo para establecer los procedimientos para nombrar a las autoridades electorales tanto a nivel nacional como departamental (Escenario 1).

Los horizontes de Bolivia se debaten sobre estos histricos das decisivos.

Nota:

[1] Jorge Beinstein, Las nuevas dictaduras latinoamericanas, https://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_nuevasdictaduras_marzo2018.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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