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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2019

En el alumbramiento del mundo multipolar

Rafael Poch de Feliu
Blog personal


Damos por supuesto que el mundo que nos espera, y que se est gestando ante nuestros ojos, ser multipolar, es decir con diversos centros de poder con mayor o menor nivel de tensin, equilibrio y consenso entre ellos. Pero lo que se vislumbra como inexorable en general, presenta un montn de matices y problemas cuando se observa en concreto.

I -Desde el fin de la guerra fra y de su mundo bipolar, la relacin entre el Occidente hegemnico y ese conglomerado de potencias emergentes que denominamos BRICs es la principal tensin geopoltica del mundo actual.

Esa tensin se deriva de una situacin en la que Occidente quiere mantener su dominio en solitario, o con el mnimo de concesiones posible a los nuevos actores, sometindolos si fuera posible a su vasallaje, mientras que los emergentes reclaman su lugar y la reforma de las instituciones de gobierno global para afirmar un control plural.

As, se da por supuesto que el mundo que nos espera, y que se est gestando ante nuestros ojos, ser multipolar, es decir con diversos centros de poder con mayor o menor nivel de tensin, equilibrio y consenso entre ellos. Pero lo que se vislumbra como inexorable en general, presenta un montn de matices y problemas cuando se observa en concreto. Eso concierne tanto al declive de Estados Unidos como al ascenso de los aspirantes a ser factor de un nuevo orden/desorden mundial. Por eso me gusta definir el momento presente de nuestro mundo como el de los dolores del parto del mundo multipolar.

Empecemos por caracterizar el declive americano como algo objetivo y al mismo tiempo relativo. Objetivo porque, por ejemplo, el peso de la economa de Estados Unidos en el PIB mundial que era del 45% al trmino de la Segunda Guerra Mundial y de alrededor del 25% en los aos setenta, es hoy del 17%. Al mismo tiempo, China, el principal emergente, que antes de la revolucin maosta tena una poblacin con niveles de subsistencia inferiores a los de la India colonial o el frica subsahariana, con una esperanza media de vida de 36 a 40 aos y un 80% de analfabetismo, tiene hoy un PIB que es el 18% del mundial (aunque el PIB per cpita de los chinos sea siete veces ms pequeo que el de los estadounidenses). O sea, que hay una tendencia clarsima de ascenso y descenso.

Pero a la vez relativo porque esa evolucin no ha impedido que Estados Unidos haya fortalecido su liderazgo en las finanzas, la innovacin tecnolgica (la revolucin digital es made in USA) y en influencia cultural.

Como dice Regis Debray, antes haba una civilizacin europea y una cultura americana en Estados Unidos que formaba parte de ella. Hoy hay una civilizacin americana y diversas culturas europeas que forman parte de ella. Incluso en Francia la nacin europea ms celosa de su identidad, el avance de la americanizacin social est siendo arrollador. En los ltimos veinte o cuarenta aos, Europa y el mundo se han americanizado de una forma tan dinmica como considerable.

Conforme el peso del PIB de Estados Unidos en la economa mundial disminua, ha ido aumentando la presencia del ingls (y un idioma contiene determinada estructura de pensamiento), de la manera de hacer mercantil y de negocio americana, con su mentalidad y su lgica, por no hablar de la industria del entretenimiento o de la religiosidad de las iglesias cristianas norteamericanas.

Mientras vemos como, pese a su enormidad, la preponderancia poltica y militar de Estados Unidos (que dedica cerca del 40% del gasto militar mundial, ms que la suma de los ocho siguientes, cinco de los cuales son sus aliados, y mantiene 800 bases militares en ms de 40 pases) no alcanza para ser incontestada y dibuja un mundo ms bien multipolar, en lo cultural, ideolgico y econmico lo que se dibuja se parece a un cuadro ms bien monopolar: las reglas del juego y las instituciones internacionales que regulan la economa global, as como los modelos culturales son americanos, son propiedad de los hegemnicos. En trminos de usar la economa como instrumento de coercin y poder poltico en las relaciones internacionales, su control es firme.

Adems, si examinamos esa economa mundial desde el punto de vista social, vemos que hay un vnculo de inters bastante estrecho, de clase podramos decir, entre los ms ricos de Estados Unidos y los de Rusia, China, India, Brasil, etc. Ese internacionalismo de los super ricos est estructuralmente dominado por Estados Unidos.

Veamos ahora los emergentes, tambin para relativizarlos.

II Quines son esos candidatos llamados a ocupar los espacios del relativo declive de Estados Unidos? Se trata de pases y conglomerados como: Amrica Latina (con Brasil en primer lugar), India, frica del Sur, Rusia, la Unin Europea y naturalmente China.

Hace unos aos, Amrica Latina emita fuertes impulsos autonomistas, con Brasil como uno de los ms respetados y activos miembros de los BRICs. Pero Lula y sus epgonos fueron sustituidos por Bolsonaro, un tpico gobernante alineado con Washington, en un episodio con conexiones en Estados Unidos que se parece ms a un golpe de estado que a un proceso electoral en el que el candidato ms popular y mejor situado para vencer fue encarcelado con acusaciones y mtodos manifiestamente abusivos. Argentina, Ecuador, por no hablar de Venezuela, han conocido procesos parecidos. El caso de Bolivia sugiere todo un replanteamiento del clsico golpe de estado. Tras el pequeo deshielo de Obama, Cuba vuelve a estar asediada. Qu queda del bolivarismo y su vector de emancipacin continental?

India y frica del Sur apenas tienen papel autnomo en el mundo. India est enfrascada en su peligroso conflicto con Pakistn (peligroso porque Pakistn se parece mucho a un estado fallido y ambos contendientes son potencia nuclear). En la esfera mundial la cuestin es si India que compra armas a Rusia y tiene disputas y recelos con China, se dejar implicar en una alianza regional liderada por Estados Unidos contra China.

Rusia se ha recuperado solo en parte de la degradacin de la poca de Yeltsin, pues si por un lado ha restablecido un orden interno fundamental que ha detenido la degradacin de la vida social, ha colocado en su lugar a los magnates que queran privatizar su Estado y sintonizan con esa internacional de los super ricos, y se ha hecho respetar militarmente en su entorno inmediato rodeado por la OTAN, pagando un doloroso precio de sanciones, por el otro ha hecho todo eso manteniendo y perfeccionando el sistema poltico fundado por Yeltsin. Y eso es una construccin arcaica de tipo autocrtico, disfuncional con respecto a la modernidad y que contiene muchas fragilidades y contradicciones en su sistema poltico y econmico, con elecciones sin apenas alternativa que generan protestas internas y sanciones econmicas de Occidente que perjudican a su lite social. La estabilidad futura del rgimen ruso es un gran tema. Y en ese contexto su enrgico comportamiento exterior est plagado de riesgos. Todo eso sin contar con que la estructura econmica rusa sigue girando alrededor de la exportacin de materias primas y que el papel de gasolinero de China casa mal con la viva ambicin de soberana y autonoma mundial del estado ruso.

La Unin Europea es, ms que nunca, una orquesta desafinada en dinmica desintegradora. En mi opinin como resultado del liderazgo nacionalista-exportador alemn. Hasta ahora se ha demostrado incapaz de cualquier posicin exterior autnoma y ha sido comparsa del hegemonismo de Estados Unidos actuando como el ayudante del Sheriff. En ese contexto hablar de un papel europeo autnomo en el mundo parece ciencia-ficcin. Sin embargo la ambicin est en el discurso. Sobre el papel, la nueva Presidenta de la Comisin, la alemana rsula von der Leyen, quiere posicionar a la UE como, poder mundial autnomo entre Estados Unidos y China. Macron dice que, podemos ser o aliados intrascendentes de uno u otro, o decidirnos a desempear nuestro propio papel. Pero estos llamamientos gallitos contrastan con la demostrada prctica de impotencia y seguidismo exterior, en Siria, ante el frustrado acuerdo con Irn -pisoteado por Trump, con su humillante amenaza de sanciones que ha hecho retirarse a las empresas europeas- ante las revelaciones de espionaje generalizado por parte de la NSA, o ante la retirada americana del acuerdo (INF) sobre limitacin de armas nucleares tcticas en Europa que tanto perjudica al continente. Y, adems, si en Francia y en Alemania hay gestos y proyectos hacia la autonoma internacional, en el flanco oriental de la UE toda una serie de estados que logran influencia explotando el fantasma del peligro ruso, se sienten muy confortables como vasallos de Washington y se resistirn a todo cambio

As que, con este cuadro general, Quines son los aspirantes a ser polos de la multipolaridad que damos como cosa segura?

Desde luego, queda China. Ese pas es el nico candidato que presenta condiciones para consolidar su potencia, pero con ese cuadro general de averiados aspirantes lo que se vislumbra ms que una multipolaridad, no parece anunciar ms bien una nueva bipolaridad de China con Estados Unidos, o de Euroatlntida y Eurasia?

Una vez problematizado este asunto, volvamos a los conceptos monopolar / multipolar: Qu significan exactamente?

III La alternativa monopolar/multipolar es a la gobernanza del mundo algo parecido a lo que rgimen de partido nico o sistema de pluralismo poltico representa para un Estado. El primero supone la primaca del dictado de uno, el poder de la fuerza y la imposicin, lo que comnmente denominamos dictadura. Lo segundo supone instituciones internacionales de consenso y parlamento, refrendo, equilibrios, controles, diplomacia y multilateralismo que redundan en un sistema que calificamos como democrtico.

La paradoja es que los partidarios del rgimen de partido nico, del diktat, en la gobernanza del mundo, del unilateralismo y de la utilizacin de la fuerza militar, son los estados que se proclaman democrticos y plurales de puertas adentro, mientras que entre los BRICs hay algunos que son definidos como dictaduras, bien por ser literalmente sistemas de partido nico (China), bien porque sus tradiciones autocrticas no han sido capaces de ir ms all de una democracia de imitacin (Rusia). Y pese a eso son mucho ms prudentes, previsibles y pacficos en su proyeccin internacional.

Ms an: los partidarios del hegemonismo y del intento monopolar, con Estados Unidos en cabeza, fueron en su da, tras la Segunda Guerra Mundial, los promotores/fundadores de ese rudimento de Parlamento de la Humanidad que es el sistema ONU que hoy tienden a marginar y eludir.

Los motivos de esta aparente contradiccin tienen que ver con la tradicin colonial e imperialista de las grandes naciones democrticas, en las que el pluralismo, el voto y el parlamentarismo de puertas adentro siempre fue compatible con el racismo y la ms cruda coercin antihumanista y explotadora de puertas afuera en las colonias. Cada gran nacin colonial occidental tiene aqu su particular historia, pero en todas ellas esa violencia dominadora (se le denominaba civilizadora) dej su impronta y contribuye a compatibilizar democracia interna con dictadura exterior.

Para acabar hablemos del problema EE.UU.

IV En la tensin geopoltica entre hegemnicos y emergentes que hemos comenzado caracterizando como la principal del mundo actual, la industria meditica occidental suele presentar a China como el gran factor de incertidumbres, pero si analizamos el asunto en serio veremos que los problemas vienen ms bien por Estados Unidos.

Por su peso y protagonismo en el mundo de hoy el caso de Estados Unidos es particularmente relevante en esa serie que tiende a la dictadura exterior.

La nacin democrtica y faro del mundo moderno por excelencia, habra sido muy diferente sin la mala escuela de ms de un siglo de imperialismo, que tom el relevo a la conquista del propio pas con la eliminacin de su poblacin autctona y a la expansin territorial hacia el sur a expensas de Mxico.

La liberalidad en masacrar poblaciones -en el siglo XIX usando fusiles contra lanzas, hoy con drones, misiles y bombas guiadas por satlite- refleja algo ms que la clsica insensibilidad hacia las vidas de los otros tpica del colonialismo y el imperialismo. En el caso de Estados Unidos e Inglaterra, acta tambin la mentalidad de pases que nunca fueron derrotados y ocupados por una potencia extranjera. O sea, no es solo el desacomodo y disgusto de quien es dominante y se siente venir a menos, sino tambin algo biogrfico.

En Estados Unidos, el recuerdo de los 500.000 muertos de la guerra civil de mediados del XIX queda lejano y ha sido borrado de la memoria. A ello hay que sumarle otro aspecto crucial de esa biografa nacional: el desequilibrio de fuerzas en el propio continente americano.

A diferencia de Europa donde las grandes potencias rivales estaban igualadas, lo que impeda guerras sin riesgos, en el Nuevo Mundo la preponderancia de Estados Unidos siempre ha sido aplastante. En la biografa de Estados Unidos la guerra es siempre una guerra sin riesgo ni sufrimiento contra adversarios dbiles y lejanos.

Esa experiencia hay que cotejarla con la gran potencia sin tradicin expansiva que China ha sido histricamente, con su Gran Muralla, smbolo de toda una actitud, y con la vivencia de su va crucis sufrido desde principios del XIX hasta mediados del XX a manos de las potencias imperialistas. Hay que cotejarla con la experiencia de esa gran civilizacin colonizada que ha sido India o con la memoria biogrfica, viva y reciente, de los 27 millones de muertos al ser agredida de Rusia. En cualquier caso, esa especificidad biogrfica de Estados Unidos unida al desagradable desasosiego de su relativo declive, complica sobremanera el actual trnsito desde la catastrfica hegemona en solitario hacia el mundo multipolar con varios centros de poder en equilibrio y coloca en el centro del problema la cuestin de la reformabilidad de la actitud exterior de Estados Unidos:

Ese pas que no ha conocido derrota ni invasin parece muy mal dotado para cambiar de conducta internacional y reformar su militarizada economa, sus instituciones y su gigantesco aparato de propaganda y entretenimiento patolgicamente obsesionado con la violencia. Muy mal dotado para contribuir a un sistema que garantice el desarrollo pacfico de la humanidad cuando los intereses de sus principales potencias no coincidan. Mal dotado, en suma, para contribuir a un sistema internacional menos injusto y ms inclusivo.

Sabr adecuarse al nuevo cuadro mundial que se dibuja con la potente emergencia de pases como China y otros, sin provocar una nueva gran guerra? Ser capaz de regresar a la diplomacia y a la prctica de los acuerdos este pas que los est rompiendo todos y que est acostumbrado a imponer su voluntad por medios militares, sin pagar precio alguno en riesgos y sufrimientos?

No lo sabemos. Pero de eso depende que el mundo avance hacia una nueva multipolaridad que no se base en el puro equilibrio de fuerzas, como era el caso en el siglo XIX y parte del XX, sino que tenga un carcter integrador y unificador. Un sistema que avance hacia esa relativa democratizacin en sus relaciones internacionales y hacia el relativo igualitarismo que necesitamos para afrontar los retos del siglo. Me refiero, claro, a las tres grandes cuestiones: cambio global, proliferacin de los recursos de destruccin masiva e incremento de la desigualdad social y territorial.

(Publicado en Ctxt)

(*) Este texto sigue las notas de la conferencia impartida el 5 de noviembre en el Instituto Universitario General Gutirrez Mellado de Madrid.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2019/11/20/en-el-alumbramiento-del-mundo-multipolar/#more-368



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