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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2019

El Golpe de Estado como estrategia de reconfiguracin del dominio clasista, despojo y subordinacin imperial

Simona Violetta Yagenova
Rebelin


"Los pueblos que no se conocen han de darse prisa por conocerse, como quienes van a pelear juntos los rboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas. Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado como la plata en las races de los Andes".
 Jos Mart

Desde 1823 cuando se declar la Doctrina Monroe hasta nuestros das, EEUU ha desplegado una sistemtica agresin contra los procesos democrticos y revolucionarios de nuestra Patria Grande. Ningn pas se ha escapado del intervencionismo imperial; sea va anexin, ocupacin, agresin militar, golpes de Estado, ahorcamiento econmico, el sabotaje, campaas de desestabilizacin, y asesinatos de luchadores/as revolucionarios y nacionalistas.

La permanente intervencin en los asuntos internos de los pases de nuestro sub-continente por parte de Washington ha tenido nefastas consecuencias, impidiendo una y otra vez, la posibilidad de construir alternativas polticas y econmicas sostenibles que garantizaran el bienestar de las mayoras y que stas tengan la posibilidad de convertirse en el sujeto poltico conductor de los procesos polticos nacionales. Cuba, es el nico pas que ha podido resistir a lo largo de seis dcadas la sistemtica agresin imperial, un ejemplo heroico de consecuencia revolucionaria.

El ltimo ciclo de golpes de Estado se ha dirigido contra los gobiernos progresistas de nuestra Patria Grande; Hait (2004) ,Honduras (2009) Paraguay (2012),Brasil ( 2016), Honduras, (2017 va fraude), el intento golpista en Nicaragua (2018) y Bolivia (2019), al que deben sumarse la densa estrategia de guerra no convencional que el imperio desata contra la Repblica Bolivariana de Venezuela, as como el recrudecimiento del bloqueo criminal contra Cuba

Los Golpes de Estado patrocinados por Washington restablecen y robustecen el poder de la clase dominante local, restauran los privilegios para el capital norteamericano despojando al pas de sus bienes estratgicos, subordinan el pas a su rbita de influencia y resquebrajan los sistemas polticos democrticos mediante la instauracin de regmenes dictatoriales, autoritarios o democracias de fachada. Mediante intervencin directa, o asesora a los organismos de seguridad es co-participe y co-responsable de la represin fascista, asesinatos y violencia estatal que se desata contra las fuerzas democrticas y movimientos sociales.

Cada golpe implica retrocesos econmicos, perdida de bienes estratgicos estatales que son transferidos a capitales privados nacionales e internacionales para reforzar la dependencia e impedir procesos de desarrollo endgeno, la disminucin o destruccin de derechos econmicos-sociales de la clase trabajadora, incremento en la tasa de explotacin, pobreza de las mayoras y enriquecimiento para la clase dominante. El golpe siempre fue y es hasta el da de hoy un mecanismo de reconfiguracin del dominio clasista y de despojo. Cunta riqueza nacional y bienes pblicos se han perdido y nunca fueron recuperados debido a las rupturas de los procesos democrticos!

La ofensiva imperial contra los procesos democrticos de izquierda constituye un factor casi determinante en el momento histrico actual. La compleja estrategia intervencionista desplegada para recuperar control poltico y recolonizar la Patria Grande.se ha convertido en la principal amenaza para la estabilidad de la regin y clausura cualquier posibilidad de poder entablar una relacin armoniosa, de respeto y cooperacin con los EEUU.

La bien planificada y articulada estrategia golpista que se est ejecutando contra el gobierno de Evo Morales en Bolivia nos revela la profunda gravedad del momento histrico que vive nuestra regin. Grave, porque los soportes sociopolticos regionales para frenar el golpismo, intervencionismo y el crecimiento de fracciones cada vez ms radicalizadas y fascistoides de la derecha regional, son dbiles, e insuficientemente articulados. A pesar del contundente rechazo de las fuerzas polticas de izquierda y movimientos populares de nuestra Patria Grande y del Mundo, el golpe avanza paso a paso, con un saldo creciente de vctimas de la represin policiaca-militar, azuzada por un grupsculo de fanticos racistas y fascistas, apoyados por Washington. Los objetivos de esta nueva agresin contra nuestros pueblos y gobiernos democrticos y legtimamente electos son evidentes: a) Apropiarse del litio y del gas de Bolivia; b) Alinear a Bolivia a la rbita de Washington en materia de poltica exterior; c) Destruir el proceso revolucionario mediante una violenta contrarrevolucin, y si fuera necesario dictadura militar; d) Consolidar la presencia militar en la regin. De no poder revertirse el golpe, tendrn aliados incondicionales y control sobre los territorios de Ecuador, Bolivia, Colombia y Per.

La derecha continental es cada vez ms servil a los intereses imperiales y revela una profunda degradacin de sus prcticas polticas, permeadas por la corrupcin, la arbitrariedad e ilegalidad. La auto-proclamacin de presidentes tteres,reconocidos posteriormente por los lacayos regionales, demuestra el descaro y cinismo que ya no tiene lmite alguno. Washington articula y le da direccionalidad a su poltica exterior, le proporciona la narrativa, los recursos y espacios para incorporarse a la estrategia de desestabilizacin contra los gobiernos progresistas y de izquierda de la regin, a cambio de poder enriquecerse con negocios lcitos o ilcitos.

Las campaas de odio, la difamacin de lderes y lideresas de la izquierda y de los movimientos populares, que se divulgan sistemticamente en los medios de comunicacin nacionales, regionales y globales, se refuerzan con el trabajo de las sectas fundamentalistas evanglicas pentecostales, neo pentecostales y la teologa de la prosperidad. Estos florecieron en el marco de los impactos generados por las polticas neoliberales que reconfiguraron profundamente las sociedades latinoamericanas y caribeas y por ende las prcticas e imaginarios socio-culturales y polticas. Mientras este modelo robusteci las resistencias y luchas populares que permitieron indudablemente las eventuales victorias electorales del progresismo; la desigualdad, violencia e incertidumbre de ascenso social potenci a su vez el crecimiento del conservadurismo y fundamentalismo, sobre la que se han nutrido las opciones polticas de derecha y ultraderecha, que respaldan o toleran el intervencionismo imperial en la regin. Son millones de dlares que EEUU destina a operativos para preservar su hegemona ideolgica, a las guerras sucias y el intervencionismo.

En el corazn de este ciclo golpista se sita una ofensiva sin precedentes contra la Revolucin Cubana. La ultraderecha norteamericana y regional, en un manifiesto odio hacia Cuba quiere causarle a Cuba el mayor dao posible en corto plazo. Es una venganza histrica, porque nunca han podido, ni podrn doblegar al digno pueblo cubano con sus chantajes, amenazas, el bloqueo criminal y ahora con la expulsin de las brigadas mdicas cubanas por parte de los gobiernos lacayos del imperio. No le perdonan a Cuba haber salido invicta de sus agresiones, no le perdonan a Cuba el reconocimiento mundial, no le perdonan a Cuba por su solidaridad infinita demostrada y su continuado aporte al pensamiento crtico y las resistencias mundiales.

Tanto Cuba como la Repblica Bolivariana de Venezuela han dado enormes lecciones de dignidad ante la permanente agresin internacional que ha buscado resquebrajar los procesos revolucionarios. El blindaje jurdico-poltico, la permanente movilizacin del pueblo convertido en sujeto de transformacin, emancipacin y guardin del proceso, una fuerza armada formada y leal a la revolucin, una estrategia internacional amplia, tcticamente flexible pero coherente con los principios antiimperialistas, de la solidaridad activa y de la conformacin de un mundo multipolar, un despliegue poltico en los escenarios estratgicos internacionales para crear muros de contencin, pero sobre todo   una conduccin poltica revolucionaria impecable constituyen indudablemente ingredientes claves de su fortaleza y victorias.

A pesar de los retrocesos y la gravedad del momento que vivimos, desde los pueblos originarios, movimientos y las izquierdas se han tejido una memoria comn de los agravios imperiales, del saqueo transnacional, de las rebeliones y revoluciones, de las derrotas y victorias; se ha construido pensamiento crtico, perspectivas estratgicas de cambio social, agendas comunes, actualizando una rebelda histrica que no se doblegar ante las gastadas recetas de la cada vez ms criminal y corrupta derecha latinoamericana. Que vivan los pueblos rebeldes de nuestra Patria Grande!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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