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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2019

En el golpe de Bolivia todava huele a litio

Alejandro Pedregal
Rebelin


Bolivia ha sido un pas marcado, desde tiempos de la Colonia, por la minera. Y si hay un Departamento que representa esto como ningn otro, este es el de Potos. De su capital escribi Eduardo Galeano en Las venas abiertas de Amrica Latina en 1971 que esta ciudad condenada a la nostalgia, atormentada por la miseria y el fro, es todava una herida abierta del sistema colonial en Amrica: una acusacin. El mundo tendra que empezar por pedirle disculpas.

El Departamento de Potos se encuentra hoy en una situacin muy diferente. De acuerdo con un estudio de la Fundacin Milenio un think tank, cabe sealar, de corte neoliberal prximo a la derecha boliviana y que recibe financiacin de la Fundacin Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en ingls) de Estados Unidos, desde 2005 (un ao antes de que Evo Morales accediera a la presidencia) hasta 2017, el PIB del Departamento creci a un ritmo del 5,5%, con algunos episodios de alta volatilidad y picos de hasta el 24, 25%, como en 2008. Su dependencia de la mina, en todo caso, sigue intacta: sin ella, el promedio en ese periodo bajara al 2,9%. Despus de que el crecimiento bajara del 7,5% de 2016 al 1,3% en 2017, el PIB del Departamento alcanz el 4,1% en 2018, pero la minera sigui representando alrededor de una tercera parte de este. En Potos se producen entorno al 80% de los minerales de Bolivia, lo que significa entre el 55% y 60% del PIB de minero, representando el tercer sector productivo del pas. Es por ello que la minera, en Bolivia en general y en Potos en particular, es un sector estratgico en el mbito econmico, pero tambin de gran presin en el mbito poltico.

El gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales se ha enfrentado en m ltiples ocasiones a esta realidad a lo largo de su mandato. Si bien las polticas extractivistas a las que las economas perifricas a menudo se ven forzadas para poder crecer condicionan la diversificacin de la economa productiva nacional, la apuesta de Evo Morales por que el sector minero contribuyera a sus polticas sociales ha sido clave para que la pobreza se contrajera del 60,6% al 34,6% durante su mandato, con una reduccin en la pobreza extrema del 38,2% al 15,2%, entre otros logros inapelables.

Sin embargo, esta posici n ha conducido a Bolivia a una relacin conflictiva con las multinacionales mineras. La suspensin de contratos heredados y el esfuerzo por una poltica destinada al control de un sector clave, han llevado al pas ante tribunales de arbitraje internacionales en diversas ocasiones; enfrentamientos en los que el gobierno canadiense ha adoptado un papel especialmente beligerante, ejerciendo prcticamente de portavoz de las multinacionales del pas multinacionales que concentran alrededor del 60% del negocio a nivel mundial. Con todo, y a pesar de que en 2014 ya se estimaba que estos litigios habas supuesto alrededor de 1.900 millones de dlares para Bolivia, el propio Financial Times reconoci que la poltica del gobierno de Evo Morales haba llevado al pas a triplica r la econom a boliviana al tiempo que se haba logrado un rcord en reservas de divisas.

El litio boliviano y la disputa geopoltica entre Estados Unidos y China

Un aspecto constatable durante el mandato de Evo Morales ha sido el descenso de la influencia de Estados Unidos en Bolivia. Como muestra un estudio de CELAG, el pas lleg a ser uno de los mayores receptores de asistencia estadounidense en el continente hasta la expulsin del embajador Philip Goldberg y la DEA en 2008, tras un frustrado golpe, y de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) en 2013. Entonces, esta asistencia cay vertiginosamente; con una pequea interrupcin en la tendencia en 2014 y, sobre todo, 2015, coincidiendo con los meses previos al referndum constitucional de febrero de 2016.

A pesar de estos datos, la miner a boliviana sigue siendo la principal proveedora de esta o, tungsteno, hierro y antimonio a Estados Unidos, y una de las ms importantes de cobre, plata, oro y zinc. Sin embargo, las relaciones comerciales entre Bolivia y Estados Unidos tambin se han visto notablemente afectadas por el creciente papel de China en la regin: el 21% de las importaciones del pas sudamericano provienen del gigante asitico (que es hoy adems el principal acreedor del pas), mientras solo el 7,5% lo hacen de Estados Unidos. Evidentemente, el sector minero tambin se ha visto condicionado por esta disputa que, por lo dems, involucra a otros actores, como Alemania, Canad, Rusia o Japn. Y, adems de otros factores, para retratar hoy ese conflicto hay que fijarse en el litio.

Como es bien conocido, este metal alcalino resulta estrat gico para el mbito tecnolgico; an ms, si cabe, ante las perspectivas de una transicin energtica que afecta a sectores como el de la automocin. La empresa estadounidense SRK certific a finales de febrero que Bolivia posee 21 millones de toneladas mtricas de litio, lo que supone casi el 70% de las reservas a nivel global, en el salar de Uyuni, en el Departamento de Potos, que hace frontera con Chile y Argentina. Es en este tringulo en el que se estima que podra haber alrededor del 85% del litio mundial. Y todo apunta a que la demanda de este material al menos se duplicar para 2025. Ese ao apareca en la agenda del gobierno boliviano para, coincidiendo con el 200 aniversario de la independencia del pas , completar el proceso de industrializacin definitivo, con el litio como una parte sustancial de este. Pero a diferencia de lo que sucede en las regiones chilena y argentina, la extraccin del litio potosino requiere de una mayor innovacin tcnica para adaptarse a la altura y la humedad que obstaculizan los sistemas de evaporacin.

De este modo, a pesar del inters por desarrollar una industria nacional de litio, las exigencias de una inversin de esta magnitud no eran asumibles para Bolivia por s sola, por lo que para desarrollar el plan, el gobierno precisaba de capital y experticia extranjera. An as, el presidente Evo Morales condicion la inversin fornea a una alianza paritaria con la compaa minera nacional, COMIBOL, y con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). Y de este modo, en diciembre de 2018, se lleg a un acuerdo con ACI Systems Alemania (ACISA) para explotar el litio del salar de Uyuni con el fin de producir ctodos y bateras de ion litio. ACISA es una empresa germana que, entre otros clientes, provee de bateras a Tesla. Por otro lado, el pasado febrero, Bolivia tambin lleg a un acuerdo con la empresa china TBEA Group para, junto a YLB, extraer litio de otros dos grandes salares en Coipasa (en el Departamento de Oruro) y Pastos Grandes (tambin en Potos). La entrada de TBEA, junto a la de otras empresas chinas, como China Machinery Engineering , que ya estaban situadas en el negocio del litio en el pas y haban demostrado la pericia necesaria para desarrollar nuevas tcnicas de extraccin de las que, se critic, careca ACISA, adems de ofrecer buenas perspectivas en el reparto de las ganancias, se interpret como una amenaza para las principales mineras transnacionales.

Sin embargo, y adems de otros conflictos mineros, el pasado mes de octubre, apenas unas semanas antes de las elecciones generales, el Comit Cvico Potosinista (Comcipo) inici una serie de protestas contra el acuerdo con ACISA, as como contra el alcanzado con TBEA, para exigir mayores regalas para Potos por la explotacin del litio. Las acciones que se llevaron a cabo incluyeron un paro cvico y la huelga de hambre de algunos de los dirigentes de Comcipo, con su presidente Marco Pumari a la cabeza, as como diversos episodios de violencia y racismo contra el MAS (Movimiento al Socialismo; el partido del presidente Evo Morales). Tras entablar negociaciones directas con el propio presidente, en las que el gobierno adquiri diversos compromisos con Comcipo, y a escasos das para las elecciones, Pumari desconvoc la huelga.

Una vez pasadas las elecciones, el 4 de noviembre, con el conflicto postelectoral ya desatado (debido a un supuesto fraude que varios informes ya han desmontado), el gobierne cancel el acuerdo con ACISA. Para entonces, Pumari ya estaba activo en otros frentes.

El papel de Marco Pumari y las protestas de Comcipo

Conviene dedicar un pequeo apunte al papel de Marco Pumari en la instrumentalizacin de la protesta del Comcipo dentro del marco del golpe de Estado de Bolivia. Pumari es un antiguo militante del MAS, expulsado por haber desfalcado dinero de las juventudes del partido, del que en agosto pasado se filtr un audio en el que expresaba la necesidad de apoyar al candidato opositor de CC (comunidad Ciudadana), Carlos Mesa, en las elecciones. Para ello reivindicaba, con expresiones notablemente despectivas, la necesidad de que todas aquellas vinchucas, chulupis y todo lo dems votaran a Mesa para por fin desbancar a Evo Morales de la presidencia del pas.

Como ya se ha sealado, Pumari activ la huelga de Comcipo en octubre y lider las conversaciones con Evo Morales antes de desconvocarla a escasos das de las elecciones. Pero, ante las acusaciones de fraude lideradas por el millonario ultraderechista y fundamentalista catlico Luis Fernando Macho Camacho, del Comit Cvico de Santa Cruz, no dud en ponerse del lado de este, llegando a allanar un domicilio desde donde denunci que se cometa el fraude para despus desdecirse. Con el conflicto desbocado, Pumari uni su destino al de Camacho, quien adems de disponer de otros apoyos regionales cercanos a Estados Unidos segn algunas informaciones el 4 de noviembre se reuni con representantes consulares de Argentina (a los que habra pedido asilo si el golpe fracasaba) y Espaa, a los que habra sealado la inminente incorporacin de las Fuerzas Armadas al golpe.

Ese mismo 4 de noviembre, como se ha indicado ms arriba, fue el da que el gobierno de Evo Morales anul el acuerdo con ACISA. Tan solo dos das despus Pumari se reuna con Camacho en un acto pblico. Y, ante la lectura que el vicepresidente lvaro Garca Linera haba hecho de dos versculos del Antiguo y el Nuevo Testamento para responder a las crticas del empresario cruceo, en un gesto servil Pumari reivindicaba que Camacho les ha hecho leer la Biblia a los herejes.

Una vez entregado su capital poltico a la causa golpista de Camacho y Mesa, Pumari celebrara por todo lo alto que esta causa alcanzara sus objetivos seis das ms tarde, cuando el Ejrcito se uni al alzamiento cvico-poltico-policial y asest el golpe definitivo al presidente Evo Morales. Mientras este sala hacia el exilio en Mxico, Pumari reproduca un guin que resulta ya clsico a toda oposici n derechista en Amrica Latina: apareca en CNN y acusaba a Cuba y Venezuela de haber mandado francotiradores contra las protestas postelectorales sin ofrecer ninguna prueba.

El gobierno de facto y los intereses estadounidenses

Ante los crecientes indicios sobre el papel estadounidense en el golpe de Bolivia denunciado por personalidades como Noam Chomsky, Jeremy Corbyn, Bernie Sanders o Roger Waters, es de esperar que el gobierno de facto actual de Jeanine ez restablezca una relacin preferente con Estados Unidos que d respuesta a sus intereses regionales, lo que afectara tanto a su comercio como a sus inversiones. (No es de extraar que, en medio de la feroz represin que ha desencadenado este gobierno, algunas de sus primeras medidas hayan sido la expulsin del personal mdico cubano en el pas, para regocijo de Estados Unidos, o la salida de la ALBA-TCP.)

El sector minero, y especialmente el negocio del litio, marcar en buena medida este giro. No en vano, ACISA ya expres, con la derogacin del acuerdo, que estaba segura de que nuestro proyecto () podr continuar despus de una fase de calma y clarificacin poltica. Es de prever que, entre otras, la canadiense Pure Energy Minerals, tambin proveedor de Tesla y que ya se posicion en su momento con respecto al salar de Uyuni pero no fue capaz de ajustarse a las exigencias del gobierno de Evo Morales, adopte movimientos significativos si el contexto poltico le es favorable. En cualquier caso, la incertidumbre entorno al litio aumenta con la inestabilidad en el pas (unida a la que hay en Chile, Ecuador y Per), debido a la enorme inversin que entraa y la resistencia social a la que esta podra enfrentarse ante circunstancias como las actuales. An as, el lunes 11 de noviembre, mientras el presidente Evo Morales sala del pas amenazado por el Ejrcito, las acciones de Tesla se disparaban un 2,36%.

El golpe de Estado en Bolivia parece poner en evidencia la creciente preocupacin de los Estados Unidos ante la posibilidad de que un nuevo ciclo progresista se consolide en el continente. No son pocos los analistas que entienden que la victoria de la frmula electoral Alberto Fernndez-Cristina Fernndez de Kirchner en Argentina y las perspectivas polticas en Brasil tras la salida de Lula da Silva de la crcel, junto a la resistencia que ha mostrado Nicols Maduro en Venezuela y el papel de Andrs Manuel Lpez Obrador en Mxico, han conducido a los halcones de Washington a aplicar, una vez ms, la vieja Doctrina Monroe. Con todo, si bien es cierto que, como dira Hugo Chvez, el rastro de la OEA en el golpe de Bolivia (del que he hablado en otro artculo) deja un fuerte olor a azufre, cada da parece ms notable que este golpe tambin apesta a litio.

Alejandro Pedregal es escritor, cineasta, profesor e investigador. Su libro ms reciente,   Evelia: testimonio de Guerrero (Akal/Foca, 2019), recoge el testimonio de la defensora social Evelia Bahena Garca en su lucha contra las mineras en el estado de Guerrero (Mxico). Es doctor por el Departamento de Cine, Televisin y Escenografa de la Universidad Aalto (Finlandia) y profesor en la Unidad de Arte Expandido (UWAS) de la misma institucin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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