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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2019

Basta de mentiras!, encuentro con Evo y lvaro

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


Los medios de difusin dominantes, capitaneados por Estados Unidos, intentan imponer un relato absolutamente falso sobre el golpe de Estado en Bolivia. Respecto a este peligro y la urgente necesidad de contrarrestarlo coincidamos un grupo de compaeras y compaeros el martes 10 en un inolvidable y productivo encuentro con Evo Morales y lvaro Garca Linera, presidente y vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, al que tambin asisti el siempre propositivo Rafael Correa, ex presidente de Ecuador. Nos acogen la amable hospitalidad del embajador de Venezuela en Mxico, Francisco rias Crdenas y su esposa, as como del embajador de Bolivia Jos Crespo.

Debe quedar claro: en Bolivia no hubo nada parecido a un fraude electoral, mucho menos el descomunal fraude de que hablan sin pruebas medios como El Pas de Madrid, Clarn de Buenos Aires o CNN en espaol, que algunas personas todava tienen por serios, cuando no son ms que bocinas del ministerio de propaganda del imperio. Ni siquiera el sesgado informe preliminar de la OEA se atreve a afirmar que haya existido fraude en las elecciones generales del 20 de octubre y solo se refiere a irregularidades en relacin con una muestra de actas cuya seleccin despierta muchas sospechas ya sealadas por el anlisis que hizo el Centro de Investigaciones Econmicas y Polticas, prestigioso grupo de estudios con sede en Washington. El anlisis (http://cepr.net/), un exhaustivo trabajo estadstico sobre los datos reales de las elecciones bolivianas no encuentra evidencia de que hubo irregularidades o fraude que afecten el resultado oficial que le dio al presidente Evo Morales una victoria en primera vuelta.

Lo que s ha sido fraudulenta y traicionera es la actuacin en las elecciones bolivianas de la OEA y, sobre todo, de su secretario general Luis Almagro. Primero, la OEA ofrece un informe el 21 de octubre en el que sin presentar pruebas de irregularidades que lo ameritaran y tomndose atribuciones de las que carece, recomienda ir a una segunda vuelta electoral en una grosera intervencin en los asuntos internos de Bolivia. Esto envalenton al ladrn y genocida candidato opositor Carlos Mesa. Propici que se abriera cause al racismo y al fascismo anidados en importantes sectores de las clases medias tradicionales y que ya venan desatndose anteriormente. Mesa llam a sus partidarios a protestar contra el fraude. De manera extraa, quien acusaba de fraude hizo que sus huestes quemaran cuatro Tribunales Electorales con papelera incluida. Raro, pues se supone que nadie ms interesado en disponer de las pruebas del fraude que quien aduce ser vctima de este. Pero no para ah. Cientos de indgenas y seguidores del oficialista MAS, entre ellos muchas mujeres, fueron vejados, apaleados o quemadas sus casas, particularmente en Santa Cruz, por los grupos de choque fascistas cruceos y ms tarde los de Cochabamba y La Paz. Es escandaloso el caso de la alcaldesa masista a quien le cortaron el cabello, golpearon, empujaron por la calle, orinaron y virtieron pintura encima.

En medio de esta ferocidad derechista, Evo Morales, con el fin de relajar tensiones y pacificar el pas llam el 25 de octubre a la OEA a realizar una auditora de la eleccin y se comprometi a acatar sus resultados. Cuando se dio a conocer el informe preliminar de la auditora que recomendaba convocar a nuevas elecciones, toda una canallada de Almagro, Evo, consciente de que el documento equivala a una tea incendiaria, lo acept en el mismo nimo de paz y anuncio la eleccin de nuevas autoridades electorales.

Pero ya en ese momento las turbas fascistas quemaban o amenazaban con quemar las casas de ministros del gobierno, lderes del MAS, gobernadores y legisladores con las familias adentro o eran amenazados de muerte sus familiares ms cercanos si no renunciaban a sus cargos. En eso estall el motn policial, cuya caracterstica principal es que los efectivos policiales se encerraron en los cuarteles y negaron a controlar el orden pblico. Era tambin justo el momento en que las movilizaciones convocadas por el MAS parecan capaces de inclinar la correlacin de fuerzas del lado del gobierno. Entonces vino el llamado del comandante de las fuerzas armadas en un discurso televisado a que el presidente renunciara, lo que hizo girar nuevamente hacia la derecha el balance de fuerzas. Ello oblig a Evo a presentar la renuncia(aun hoy no aceptada por la Asamblea Nacional), a esconderse y a acogerse al asilo en Mxico, en una sucesin de hechos que pusieron en grave peligro su vida, incluyendo un frustrado intento de emboscada por el ejrcito en el aeropuerto de Chimor, ya a bordo del avin de la Fuerza Area Mexicana que lo conducira a este pas, frustrado por miles de sus simpatizantes que se interpusieron entre los militares bolivianos y la aeronave.

Encima de todo esto, aprovechando el vaco de poder, la derecha anim la autoproclamacin de unab perfecta desconocida como presidenta interina, siempre con el total apoyo de Washington y la activa participacin de su antiguo hombre de confianza en Bolivia, Jorge Tuto Quiroga, que ha hecho correr ros de dinero para comprar desde jefes militares hasta marchistas. Pero la autoproclamacin viola toda la lnea sucesoria establecida por la Constitucin. Qu es todo lo que vengo relatando sino un golpe de Estado clsico? Frente a una tormenta de balas y mucha sangre la heroica resistencia indgena y popular contina. El asimtrico enfrentamiento entre ejrcito y fuerzas de seguridad, de un lado, y masas desarmadas del otro, es de alta tensin y, creo, de incierto pronstico su desenlace.

@aguerraguerra

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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