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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2019

Entrevista a Santiago lvarez Cantalapiedra sobre La gran encrucijada. Crisis ecosocial y cambio de paradigma (I)
Conocer cmo funciona la sociedad ayuda a proceder con prudencia, sensatez y acierto"

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Licenciado en Ciencias Econmicas por la Universidad de Valladolid, Santiago Alvarez Cantalapiedra es Doctor en Economa Internacional por la Universidad Complutense de Madrid y ha ejercido la docencia en ambas universidades.

Director del FUHEM Ecosocial y de la revista Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, es tambin miembro del consejo editor de la coleccin de libros Economa Crtica & Ecologismo Social y del consejo de redaccin de la Revista de Economa Crtica.

Autor de numerosos artculos y captulos en libros colectivos sobre necesidades sociales, consumo y las relaciones entre el bienestar social, la calidad de vida y la sostenibilidad en el marco de la globalizacin capitalista y la crisis econmica.

La gran encrucijada. Crisis ecolgica y cambio de paradigma ha sido publicado por Ediciones HOAC en julio de 2019. En sus tesis y argumentos centramos nuestra conversacin.

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Enhorabuena por el libro. Para situar al lector djeme dar cuenta de su estructura. Son tres partes. La primera, compuesta de cuatro captulos, caracterizan la crisis ecosocial: la crisis de las muchas crisis. La segunda aborda el orden social que surge de las transformaciones anteriores. La culminacin del orden social neoliberal nos sita frente a una bifurcacin que muestra diferentes trayectorias potenciales. Los captulos de esta segunda parte resaltan algunas de las circunstancias impuestas y parten de una consideracin central: solo podremos responder a los desafos planteados si somos plenamente conscientes del mundo que va surgiendo. La gravedad y dificultad de la situacin reclama buena informacin, mejor conocimiento y altas dosis de sabidura para enjuiciar nuestros comportamientos colectivos y orientar nuestras elecciones. La ltima parte plantea la urgencia de un cambio de paradigma que sea capaz de situar, en el centro de la conversacin pblica, la nocin de vida buena. Se reflexiona finalmente sobre qu pueden aportar las religiones en la bsqueda de respuestas a los problemas socioambientales.

Permtame preguntarle en primer lugar por el ttulo: La gran encrucijada. En qu encrucijada estamos inmersos? Por qu gran encrucijada?

LaGran encrucijada es consecuencia de la actual crisis ecosocial, que es una crisis multidimensional (es ecolgica, econmica y poltica y afecta a los planos biofsico, productivo y reproductivo) y multiescalar (se manifiesta desde local hasta lo global). Esta crisis nos sita en una encrucijada de caminos. La gran bifurcacin en la que estamos representa, como la propia crisis ecosocial, una encrucijada de complejidades. Esta circunstancia plantea un doble reto para el pensamiento crtico : el primero, la necesidad de incorporar las diferentes dimensiones de la crisis a su anlisis, superando el reduccionismo, evitando los cismos: el economicismo de quien solo contempla -como causa y/ o solucin- la dimensin econmica; el ecologicismo de quien solo contempla -como causa y/ o solucin- la dimensin ecolgica o el politicismo de quien solo piensa en la poltica; el segundo reto consiste en saber sortear la tentacin de centrarse exclusivamente en la dinmica de los sistemas y contemplar tambin la lgica de la accin social. La historia no est escrita de antemano. La escribimos cada da. El pensamiento crtico que aspire a comprender la encrucijada en la que nos encontramos debe ser capaz de vincular estructura y agencia, pues la historia la hacemos los seres humanos, aunque -como deca Marx- sea en unas circunstancias no elegidas. Ciertamente, las circunstancias actuales son muy duras y proporcionan poco tiempo y margen de accin.

En cualquier caso, la imagen de una encrucijada es ntida y puede ayudarnos a saber de dnde venimos, a plantear la reflexin de hacia dnde queremos ir (y qu destinos evitar) y a sopesar las opciones o caminos que an se encuentran transitables para ello.

Ha hecho referencia a la lgica de la accin social. Qu lgica es esa? En qu autores y teoras se inspira?

Lo que quiero sealar con esta expresin es que la accin colectiva cuenta, y mucho. Que en la realidad no hay slo estructuras y tendencias; hay eso y mucho ms, hay sujetos con intereses de clase y sujetos que deciden desclasarse, existen correlaciones de fuerza variables, siempre dinmicas, que se configuran en cada momento segn los acuerdos y alianzas que alcanzan los diferentes grupos que conforman la estructura social, que en el comportamiento de los sujetos opera una pluralidad de motivaciones, hbitos, creencias y razones, que hay percepciones de las cosas muy arraigadas que se forman en el pasado, viven en el presente y, si no se cambian, condicionan el futuro. Lo que quiero expresar es lo que tantos han dicho ya: que el capitalismo no morir de muerte natural ni la crisis energtica o climtica (ni ninguna otra crisis) conducir por s sola a un orden nuevo si no nos ponemos a ello desde este mismo momento, conscientes de nuestras fuerzas, de nuestra posicin social y de lo que somos, pensamos y sentimos. 

Sigo con el subttulo: crisis ecosocial. Como la palabra crisis se usa en muchos contextos, cmo deberamos entender aqu la nocin de crisis ecosocial? Ecosocial remite a una suma de asuntos ecolgicos y sociales?

No existen dos crisis separadas, una social y otra ecolgica, sino una nica e inseparable crisis ecosocial. Ms que una suma es una interrelacin, el resultado de una dialctica entre ambas. La cuestin ecolgica se entremezcla inmediatamente con la cuestin social en un sentido bsico y radical. Adems, el deterioro ecolgico y el deterioro social comparten las mismas causas. Ambos procesos son el resultado de la civilizacin industrial capitalista, que ha redefinido profundamente las relaciones sociales y el rgimen de intercambios que establece la sociedad con el medio natural a partir de la apropiacin depredatoria, es decir, a travs de la explotacin del trabajo humano y los ecosistemas, de modo que su historia es la historia de una doble depredacin: social y ecolgica.

Y esa apropiacin depredatoria a la que alude, es una caracterstica singular de la civilizacin industrial capitalista o ms bien la comparten todas las civilizaciones humanas que hasta ahora han existido, incluidas aquellas que se reclamaron o reclaman del socialismo o de nuevos modelos civilizatorios?

El capitalismo es un modo de produccin y de dominacin de clase con rasgos propios. Han existido (y an existen) otras formas de opresin y dominacin social. La fuerza de trabajo ha sido explotada de diferentes maneras a lo largo de la historia, pero en el capitalismo se hace de una manera peculiar; los mercados han existido siempre en las sociedades, pero un sistema econmico basado en la idea de un mercado autorregulado es una novedad histrica que aparece con el capitalismo; la apropiacin y uso de los recursos naturales varan sustancialmente si se gestionan como recursos comunes o como mercancas, como vara la forma de apropiacin y orientacin del excedente social segn el tipo de propiedad -privada, social o pblica- de los objetos y medios de trabajo que se emplean para transformar los recursos. Lo que quiero resaltar es que el capitalismo ha redefinido con rasgos propios las relaciones sociales y el rgimen de intercambios que establece la sociedad con el medio natural. Desde su etapa industrial ha transformado por completo el rgimen metablico de las sociedades, provocando una ruptura histrica en el modo de intercambiar con la naturaleza los flujos de materiales y energa que resultan necesarios para su funcionamiento.

Otra cosa es que experiencias, como las del socialismo real, que se autoproclamaron alternativas al capitalismo, fuesen incapaces de romper con el horizonte capitalista del desarrollo, incurriendo en un productivismo tanto o ms acentuado con unas consecuencias medioambientales catastrficas. Y esto revela que uno de los errores fundamentales de las experiencias burocrticas del llamado socialismo real, y podramos decir que de la izquierda en general, ha sido no saber dar una respuesta a esta fractura metablica: no haber discutido el tamao ni los ingredientes del pastel econmico, ni el cmo se cocina ese pastel, y haberse limitado tradicionalmente a decir nicamente cmo se deba repartir. 

Aade usted, en el subttulo, la necesidad de un cambio de paradigma. Cmo debemos entender aqu la nocin de paradigma? A qu tipo de cambio alude?

Tengo la impresin de que no sabemos hasta qu punto las sociedades actuales, con sus largas y complejas cadenas de causalidades e interdependencias, resultan vulnerables ante lo que estamos viviendo. Las olas de calor, las sequas, las inundaciones ocasionadas por lluvias torrenciales y, en general, los eventos climticos extremos que cada vez son ms frecuentes disparan los riesgos de colapsar un sistema social en el que los principios de organizacin que lo regulan se caracterizan por ofrecer bajos rangos de resiliencia. Nos encontramos en un escenario indito para el que apenas estamos preparados, en el que converge una creciente escasez de recursos estratgicos con la hecatombe de la biodiversidad y la desestabilizacin abrupta del clima. El sexto informe de la ONU sobre las Perspectivas del medio ambiente, presentado en marzo de este ao en Nairobi coincidiendo con la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha radiografiado a partir del mejor conocimiento cientfico hoy disponible los principales problemas del planeta: el cambio climtico, la prdida de biodiversidad, la reduccin del agua dulce disponible, la contaminacin del aire, de los mares y ocanos, la sobrepesca y agotamiento de otros recursos, la deforestacin y la desertizacin. Aunque algn aspecto mejora parcialmente, la situacin global del planeta ha empeorado sustancialmente desde que se public la primera edicin hace ms de 20 aos. La causa del deterioro se encuentra en el modo de produccin y consumo que sostiene el paradigma de la modernizacin capitalista, exclusivamente orientado por la racionalidad instrumental y la mentalidad materialista y tecnocrtica, con una fe ciega en el mercado y la tecnologa, obsesionado por dominar la naturaleza y por el crecimiento y la acumulacin de la riqueza y el poder. En este sentido hablo de paradigma, y es un paradigma mortalmente peligroso.

Cuando una civilizacin no civiliza y se muestra incapaz de ofrecer respuestas a sus propias contradicciones, entonces los tiempos reclaman la necesidad de abandonar viejos paradigmas y adoptar otros nuevos. Las categoras, conceptos, valores y maneras de razonar hoy vigentes nos impiden darnos cuenta de lo que pasa. Y si no nos damos suficiente cuenta de ello, no es por falta de informacin, sino ms bien por todo lo contrario.

Uno de los grandes peligros y paradojas de nuestro hoy

Efectivamente, lo que ocurre hoy es que padecemos un exceso de informacin que nos provoca ceguera. Una ceguera blanca que, como en la clebre novela de Saramago Ensayo sobre la ceguera, no se produce por falta de luz sino por lo contrario. Vivimos en un mundo infoxicado, con una sobresaturacin de datos e informaciones que impide conocer lo que est ocurriendo. Se nos olvida con demasiada frecuencia que los datos no son informacin hasta que no se articulan y que la informacin no llega a convertirse en conocimiento hasta que no somos capaces de organizar nuestras ideas en un argumento coherente. Y que el conocimiento puede no ser la respuesta a nuestras preguntas si no va alimentado de sabidura. Informacin, conocimiento y sabidura son tres modos muy distintos de saber. Nos sobra lo primero, andamos justitos de lo segundo y en la sociedad actual se desprecia abiertamente la sabidura. Pero la sabidura es lo ms necesario para responder a la pregunta de cunto es bastante para vivir de forma justa y sostenible sobre este planeta. Gandhi, con su enorme sabidura, puso las cosas en su sitio al afirmar que el mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre ser demasiado pequeo para la avaricia de unos pocos, y seal el camino al exhortarnos a vivir sencillamente para que otros sencillamente puedan vivir. Necesitamos un paradigma que vuelva a poner las cosas en su sitio, capaz de armonizar el conocimiento y la sabidura desde la plena consciencia de que todas las capacidades adquiridas por el desarrollo actual de las fuerzas productivas comprometen nuestra existencia en la medida en que se transforman bajo el capitalismo en fuerzas que destruyen los fundamentos naturales de la vida humana sobre el planeta. 

Creo que queda clara la diferencia entre informacin y conocimiento, pero no s si el concepto de sabidura es transparente. Qu diferencia el conocimiento de la sabidura? Dnde y cmo podemos aprender a ser sabios? Slo unos pocos, como Gandhi, pueden ser sabios?

Posiblemente el trmino sabidura sea bastante obscuro, pero de alguna forma remite a la facultad de las personas para actuar con sensatez, prudencia o acierto. Podemos saber mucha fsica atmica y mucha gentica y actuar irresponsablemente. Por supuesto que conocer cmo funciona la sociedad, la vida o el mundo fsico ayuda a proceder con prudencia, sensatez y acierto, pero el mero hecho de conocerlas no parece suficiente para convertirnos en sujetos prudentes y responsables. La verdad es que las formas de vida actuales, aunque basadas muchas de ellas en el conocimiento cientfico, no parecen demasiado sabias. En este sentido, el orden de la sabidura es diferente al del conocimiento. Creo que hay mucha sabidura en la experiencia de nuestros mayores, en las culturas campesinas, en los saberes ancestrales de los pueblos indgenas, en las religiones, en la filosofa, la literatura o las artes en general. Para los tiempos que corren, la sabidura tiene que ver principalmente con todo aquello que contribuye a educar al deseo, orientndolo y ponindole lmites. En estos tiempos de crisis ecosocial, en los que la excepcionalidad se est convirtiendo en norma, necesitamos que la sabidura -ahora un bien excepcional- se convierta en un atributo normal de la persona, proporcionndole sensatez, prudencia y acierto en cada uno de sus actos cotidianos. Aunque me temo que los tiros no van por ah. El capitalismo, anclado en la explotacin del deseo, nos hace necios, hasta el punto de confundir valor y precio (Machado) o conocer el precio de todo y el valor de nada (Oscar Wilde). 

Gracias por las referencias a Machado y Wilde. En el primer captulo de la Parte I, La crisis ecosocial, habla de La gran aceleracin que, le cito, ha conducido a que la escala de la economa mundial sea demasiado grande para que su desarrollo sea compatible con la salud del planeta. Dnde se observa principalmente esa gran aceleracin? En qu aristas la escala de nuestra economa es demasiado grande para la salud de nuestro planeta?

Lagran aceleracin es un periodo excepcional de crecimientos exponenciales que nos ha llevado a la situacin de extralimitacin en que hoy nos encontramos. A partir de la segunda mitad del siglo XX, se produce un fuerte incremento en la extracci n de recursos energticos y minerales y se disparan, como consecuencia, los niveles de residuos y emisiones. Esa inyeccin de recursos acelera el motor de la civilizacin industrial impulsando, a su vez, la poblacin mundial, el proceso urbanizador, los niveles de transporte, la produccin y el comercio internacionales, el consumo global de agua, de fertilizantes, las capturas pesqueras, etc. Prcticamente nada queda al margen de este impulso voraz: incluso la arena, una materia prima hasta hace poco abundante y barata, en la actualidad se torna escasa debido al elevado ritmo urbanizador y a la gran cantidad de infraestructuras que se expanden por todo el planeta (cada ao se extraen alrededor de 59.000 millones de toneladas de materiales de la Tierra, y la arena representa cerca del 85%). 

Increble, un dato que desconoca!

La mitad de los combustibles fsiles los hemos consumido en las cuatro ltimas dcadas de expansin acelerada del capitalismo mundial, durante ese periodo que habitualmente conocemos como globalizacin. El efecto de este crecimiento acelerado es que se agravan tambin exponencialmente los procesos de degradacin de los ecosistemas (la prdida de biodiversidad, la desaparicin de los de bosques tropicales, la acidificacin ocenica, la concentracin de los gases de efecto invernadero en la atmsfera, la expansin de plsticos y nuevas sustancias hasta los rincones ms remotos del planeta, etc.).

Se impone un breve descanso si le parece.

De acuerdo.

Fuente: El Viejo Topo, noviembre de 2019.

 



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