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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2019

Razones por las que debemos rechazar el "Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitucin"

Foro por la Asamblea Constituyente
Rebelin


A casi un mes del estallido social que se inici el viernes 18 de octubre en Santiago y que se expandi muy rpidamente por todas las regiones de Chile, un grupo de parlamentarios anunci, cerca de las 3 de la madrugada del viernes 15 de noviembre, firm un documento titulado Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitucin. Este acuerdo -logrado con mucha dificultad, segn testimoniaron los propios firmantes- fue rpidamente aceptado y celebrado por el ministro del Interior, por el Presidente de la Repblica y por gran parte de las dirigencias de los partidos polticos representados en el Congreso Nacional. Tres das ms tarde, un grupo de 262 profesores y profesoras de Derecho y Ciencia Poltica se apuraron en expresar, en una carta titulada El Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitucin no es una trampa, que esta es una oportunidad histrica y que la condicin de un quorum de 2/3 para la aprobacin de los acuerdos en la Convencin Constituyente no les parece demasiado grave.

En el presente documento expondremos las razones por las cuales este acuerdo no solo no se hace cargo de las legtimas demandas de los pueblos de Chile, sino, adems, presenta vicios jurdicos y polticos que nos lleva a rechazarlo.

Se trata de un acuerdo jurdica y polticamente impugnable

Su ttulo lo dice todo: Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitucin. Se trata de una verdadera declaracin de principios de la casta poltica. La referencia a la paz social debe entenderse como el equivalente a un tratado celebrado entre bandos contrarios despus de un conflicto de conmocin social o guerra, como la que le declarara al pueblo de Chile el mismsimo Presidente de la Repblica. Primero, se nos declara la guerra y luego se nos convoca a la paz. En segundo lugar, se hace alusin a un ttulo que menciona un acuerdo por una nueva Constitucin. Es importante mencionar que, como es sabido, cualquier acuerdo, pacto o contrato es firmado entre partes interesadas. Hasta ahora el pueblo de Chile no ha entregado ni directa ni indirectamente una representacin para firmar un acuerdo a su nombre relacionado con el estallido social, ni en aras de la paz social, ni tampoco por una nueva Constitucin. El acuerdo de la casta poltica prescindi completamente del pueblo, violando su derecho a la autodeterminacin y tratando de anular sus capacidades para deliberar, organizarse, concordar y resolver.

De manera ms precisa, este acuerdo debe ser rechazado puesto que:

1) Se elabor y firm bajo la amenaza del uso de facto de la fuerza 

a. Reunin del Consejo de Seguridad Nacional (COSENA). Sebastin Piera expuso sobre los mltiples actos de violencia de manifestantes con la clara intencin de decretar y solicitar el apoyo a su poltica represiva de la clase poltica y las Fuerzas Armadas y de Orden. En contraparte, el Contralor de la Repblica, seal que el Ejecutivo estaba ocupando la reunin como un resabio del pasado cuando el poder civil estaba supeditado al poder militar, agregando que Chile tiene un problema de orden pblico y no de seguridad nacional (7 de noviembre 2019).

b. Acto intimidatorio de infantes de Marina en la Plaza Sotomayor, Valparaso . Mltiples declaraciones de la accin militar fueron hechas por los mismos infantes, emitiendo frases discordantes como "que no pueden contar nada", "que es traslado de dotacin" y, finalmente, que es para resguardar instalaciones militares (14 de noviembre 2019).

c. Declaraciones del Poder Ejecutivo . El Presidente de la Repblica expres La noche del martes pasado tuve que optar entre dos difciles caminos: El camino de la fuerza, a travs de un nuevo Estado de Excepcin, o el camino de la paz. Nuestro Escudo Nacional dice por la razn o la fuerza y optamos por la razn, para darle una oportunidad a la paz.. Luego, la vocera de gobierno ratific la frase indicando Era ms fcil optar por la fuerza, pero optamos por la paz (18 de noviembre 2019).

2) Las partes entienden diferente lo pactado

Los polticos firmantes entienden varios de los conceptos del acuerdo de manera totalmente diferente, por tanto, dicho pacto presenta lo que se denomina error esencial. Si un convenio falla en la identidad de lo que se es acordado, entonces, carece completamente de validez. As pues, conceptos, tales como quorum de 2/3 (qu implica, a qu se aplica y cundo se aplica), hoja en blanco (si corresponde a puntos a abordar en la elaboracin de la Constitucin o se mantienen los artculos de la Constitucin actual) y el trmino Convencin Constituyente (presentada tambin como Asamblea Constituyente, cuando en realidad no lo es). Estos conceptos y otros han sido definidos de distinta forma por varios de los polticos firmantes (Allamand, Desbordes, Harboe, Walker, etc.) y por sus asesores (Fernandois, Atria, Heiss, etc.), dejando en evidencia las diferencias entre lo que unos y otros entienden como convenido.

3) Desconocemos el acuerdo

Los representantes del Poder Legislativo fueron elegidos para legislar. Por muy obvio que parezca, los parlamentarios no han sido elegidos, ni facultados para acordar, exceder o contravenir la voluntad del mandante, sus electores. Es ms, varios de los impulsores del acuerdo no representan ni siquiera el pensamiento de su propio partido o sector (Boric y Allamand), sin considerar que este documento fue firmado en reuniones de carcter privado, no en sesiones ordinarias o extraordinarias de la Cmara o del Senado. Adicionalmente, el acuerdo seala que el procedimiento es inobjetablemente democrtico, aludiendo a la intencionalidad de los partidos polticos firmantes a arrogarse la soberana y no a la voluntad ciudadana. Es as, como las atribuciones de esta se limitan a un procedimiento forzoso, que acota la democracia a un minsculo gesto espordico, el voto para el plebiscito de entrada y salida. 

4) El acuerdo se celebr desconociendo que el poder constituyente est deliberando 

El acuerdo se llev a cabo desconociendo que el poder constituyente originario reside exclusivamente en la ciudadana y que esta ya se encuentra deliberando en reuniones, asambleas y cabildos, desarrollando un proceso constituyente autnomo, sin formatos preestablecidos. Este proceso no puede bloquearse o interrumpirse por mandatarios o representantes de los poderes constituidos, segn lo establecido por los principios democrticos desarrollados desde la Revolucin Francesa y que son la base del Derecho Internacional por la autodeterminacin de los pueblos.

5) Excluye propuestas para la justicia social

El acuerdo dice atender a las demandas de la movilizacin popular, pero no incluye consideraciones sociales (recordemos que su nombre indica Por la Paz Social) y descarta la Asamblea Constituyente como mecanismo para una nueva Constitucin. Sin duda, antes de contar con una nueva Carta Fundamental, el Poder Legislativo puede legislar sobre muchos de los temas sociales que la ciudadana est demandando, tales como: AFP (D. 3500), ISAPRE/FONASA (Ley 18933), medicamentos (D. 466/1985), servicios sanitarios (Ley 20936), transporte (Ley 20378), sueldos de ministros, diputados, senadores y presidente de la Repblica (D. 249), delitos de colusin, soborno y cohecho (Cdigo Penal). No obstante, ninguna de estas u otras cuestiones sociales que podran aliviar la angustiosa situacin de los pueblos de Chile se incluye en el acuerdo.

6) Descarta la Asamblea Constituyente para la elaboracin de una nueva Constitucin

Como se ha descrito, el pacto del 15 de noviembre pretende anular la voluntad popular de elaborar una nueva Constitucin por el nico mecanismo plenamente democrtico, esto es, la Asamblea Constituyente. La diferencia no es solo una cuestin de semntica como han expresado los partidos polticos y algunos de los firmantes del acuerdo (Boric) o sus asesores, sealando falazmente que la opcin de Convencin Constitucional es lo mismo que la Asamblea Constituyente. Esto es no solo errneo, tambin es doloso pues pretende engaar al pueblo soberano. Las normas y formas de funcionamiento de la Asamblea Constituyente deben ser definidas nica e ntegramente por los delegados de la Asamblea Constituyente y no por otro poder del Estado. Es necesario preguntarse: Por qu deben ser los parlamentarios quienes adopten tal decisin? Son ellos los detentores del poder constituyente originario? La respuesta es evidente: desde una perspectiva democrtica, dicha decisin le corresponde solo a la ciudadana, nica titular del poder constituyente originario.

7) Los delegados sern elegidos por un sistema pobremente democrtico

La eleccin de los delegados constituyentes se realizar con el mismo que se us en la ltima eleccin de diputados (Sistema Proporcional Inclusivo DHondt). Este sistema fue creado para beneficiar a partidos polticos grandes y a coaliciones, fortaleciendo las existentes en detrimento de los candidatos independientes. As los candidatos independientes se vern forzados, por razones de clculo electoral, a formar coaliciones artificiales de partidos o a integrarse algunos de los ya existentes para aumentar sus posibilidades de ser electo. Los polticos profesionales firmantes del acuerdo escogieron el sistema electoral de diputados porque este favorece a sus partidos. Recordemos que para ser diputado hay que ser ciudadano con derecho a sufragio, ser mayor de 21 aos, tener residencia en la regin, estar en una lista o cumplir con firmas necesarias para ser electo, condiciones que excluyen a los jvenes entre los 14 y 21 aos, los iniciadores del estallido social que ha generado la actual correlacin de fuerzas. Adicionalmente, se ignoran las demandas sociales puesto que el sistema de eleccin impuesto no incluye, por ejemplo, cuotas de gnero ni escaos reservados para pueblos originarios.

8) Una comisin tcnica designada por los partidos definir por nosotros

El acuerdo ha definido que, justamente, los partidos polticos designarn expertos a dedo que, claramente, representarn los intereses de los partidos por sobre los intereses del pueblo. Esta comisin tcnica definir todos los aspectos indispensables para funcionar, prescindiendo de la opinin de los ciudadanos en todos aquellos aspectos que el poder constituyente originario debera definir a travs de una Asamblea Constituyente libre y soberana. Los partidos polticos suponen a la ciudadana como un agregado de individuos ignorantes, ilusos, incapaces de definir sobre su futuro. Suponen que los partidos firmantes que representan menos del 4,8% (684.973 inscritos) del padrn electoral total (14.308.151 inscritos) tiene ms representatividad y poder de decisin que el resto de las personas que hoy se movilizan.

9) Se autoimpone quorum de 2/3 para cualquier acuerdo

Uno de los puntos tcnicos ms importantes corresponde a la imposicin hecha por los partidos firmantes al pueblo, sobre el uso de un quorum supramayoritario d e 2/3 para que el rgano constituyente apruebe tanto las normas como el reglamento de votacin de estas. Esta trampa intenta, del mismo modo como ocurre en la actual Constitucin, hacer que la minora de 1/3 pueda bloquear la decisin de la mayora, tal como ha sido demostrado en la prctica parlamentaria durante 30 aos.

Esta condicin, considerando que la redaccin de la nueva Carta Fundamental, supuestamente, se har a partir de una hoja en blanco, conducir a una Constitucin que no tocar el modelo neoliberal, limitndose a declaraciones y conceptos generales, sin definir de manera precisa contenidos fundamentales. Aunque algunos profesores universitarios progresistas han manifestado que eso se resolver ms adelante, en la discusin parlamentaria, como materias de leyes de quorom simple, estos acadmicos parecen no reparar en un salto lgico elemental: la derecha podr impedir los acuerdos que no favorezcan sus intereses exigiendo 2/3 de los constituyentes, sin embargo, luego podr imponer esos mismos intereses recurriendo solo a la mitad del Parlamento.

En medio del estallido social, el Foro por la Asamblea Constituyente seguir proclamando, primero, que la solucin debe ba sarse en las propias fuerzas del pueblo. Debemos continuar con la presin popular en las calles, plazas y territorios, para lograr una nueva Constitucin va Asamblea Constituyente libre y soberana. El pueblo debe continuar autoconvocndose para discutir este y todos los temas que le conciernen. Debemos hacer fortalecer y hacer crecer la educacin poltica entre los ms amplios sectores de la poblacin.

Estamos a punto de lograr una ruptura democrtica, hemos corrido la lnea de lo posible; hoy no solo estamos luchando por cambiar la actual Constitucin e institucionalidad heredada de la dictadura. Hemos obligado a la casta poltica parlamentaria a ceder y aceptar -as sea de mala gana- la cuota de legitimidad institucional para la convocatoria a la eleccin de un organismo constituyente. 

Estamos luchando hasta que la dignidad se haga costumbre y, para eso, debemos rechazar con todas nuestras fuerzas el Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitucin. Debemos generar un quiebre entre los mismos polticos firmantes e interpelar al Parlamento a llamar a elecciones para una Asamblea Constituyente para que sea la ciudadana quien defina los mecanismos de funcionamiento a fin de elaborar por primera vez en la historia de Chile una Constitucin de raigambre popular.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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