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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2019

Entrevista a Leonardo Boff, defensor de derechos humanos
La agona de una civilizacin tan globalizada como excluyente

Sergio Ferrari
Rebelin


Las seales que lanza la sociedad planetaria son preocupantes. Estamos en medio de una crisis fundamental, ingresando en una era de barbarie, donde los derechos esenciales se desvanecen, reflexiona Leonardo Boff. Militante social, co-iniciador de la Teologa de la Liberacin, uno de los impulsores de la Carta de la Tierra en el ao 2000, premio Nobel alternativo en el 2001, Boff sintetiza las ms variadas facetas de hombre de reflexin y accin. Aportando en esta reflexin la impronta del defensor de derechos humanos, una de los ms marcantes en su Brasil natal, aunque de las menos conocidas en el exterior. Entrevista exclusiva realizada a los 40 aos del nacimiento del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrpolis, en el Estado de Ro de Janeiro, que Boff contribuy a fundar en 1979 y del cual, en la actualidad, sigue siendo su presidente.

Pregunta: El Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrpolis (CDDH) naci durante la ltima dictadura brasilera. Qu significaba entonces, en concreto, defender los derechos esenciales de los brasileros?

Leonardo Boff: Naci como respuesta a la agresin sistemtica de los derechos humanos de parte del gobierno militar, que consideraba como subversivos a todos los que eran opositores. En ese momento fue esencial la lucha por la democracia, ya que constitua una reivindicacin esencial, prohibida por los militares. Sin embargo, desde el principio, tuvimos como lema Servir a la vida. Que expresaba el deseo de ir ms all de una visin meramente jurdica de los derechos, poniendo en el centro la vida amenazada. Este Centro fue esencial en la ciudad de Petrpolis, donde todava habito, que, dada su topografa montaosa, era escenario de continuos deslizamientos de tierras que provocaban numerosas vctimas. El CDDH ayud a mucha gente -con la cooperacin entre todos-, a reconstruir sus casas o hacerlas nuevas. Pensbamos, ya entonces, en la vida como concepto integral, incorporando tambin la vida de la naturaleza. Desde el principio las luchas se centraron en la defensa de los derechos de los ms pobres que viven en las periferias. Empezando por crear conciencia sobre sus derechos de tal forma que pudiesen ser protagonistas de sus propias reivindicaciones.

P: Es decir, la defensa de los derechos humanos desde la perspectiva y la centralidad de los actores sociales marginados

LB: En efecto. En estos aos se dio una intensa tarea de concientizacin y educacin sobre los derechos, siempre, insisto, en la perspectiva de los pobres. Era para nosotros claro que el primer derecho es a la vida y a los medios de subsistencia. Luego, los dems, como, los de expresin, de ciudadana etc. Siempre con la preocupacin de crear comunidades, en las cuales los pobres pudieran discutir sus problemas y con nuestro apoyo, buscar ellos mismos soluciones viables. Como la ciudad de Petrpolis es poltica y socialmente muy conservadora Ndr. fue la sede del Emperador Pedro II, de donde deriva su nombre casi no existan organizaciones comprometidas con la justicia social. Con encuentros y cursos sobre derechos sociales, logramos promover una visin liberadora ms crtica al sistema imperante. Priorizando desde siempre el trabajo con los jvenes.

P: Nos podra dar un ejemplo de alguno de los proyectos emblemticos

LB: Para m el proyecto ms significativo fue el que denominamos Pan y Belleza. Se aseguraba el alimento bsico de cerca de 300 personas que vivan en la calle. Podan llegar, ducharse, vestir ropas limpias - recogidas gracias a donaciones- y contar con una comida abundante y muy buena. Despus, por la tarde, era el momento de la belleza. Consista en rescatar su identidad, empezando por el uso de sus nombres, ya que la gran mayora solo tena apodos. Se les apoyaba en mantener su salud; se alfabetiz a muchos; se socializaban testimonios; se compartan actividades culturales; y, si era posible, tratbamos de proponerles un trabajo para promover su autonoma.

Bolsonaro se aprovech de las debilidades del PT

P: 40 aos despus, Brasil vuelve a vivir una realidad compleja e incierta, incluso de la perspectiva de la defensa de los derechos humanos. Cmo analiza hoy, casi un ao despus, la victoria de Jair Bolsonaro que reivindica, incluso, a la dictadura militar brasilera? Qu fall en la pedagoga popular como para facilitar este tropezn histrico?

LB: Es una pregunta muy complicada. Hay que comenzar analizando el hecho que las oligarquas dominantes nunca han aceptado que un hijo de la pobreza, sobreviviente del hambre, llegara a ser presidente. Esos grupos de poder solo toleraron a Lula siempre y cuando respetara sus mecanismos de acumulacin, la que desde siempre estuvo entre las ms altas y concentrada del mundo. Lula, por su parte, en los aos de Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), logr sacar de la miseria a cerca de 40 millones de personas. Implementando programas sociales como Mi casa, mi vida, que asegur a millones una vivienda digna, o Luz para todos, que ilumin aun los rincones ms alejados del pas. Permiti, adems, a jvenes negros y empobrecidos, realizar estudios, incluso universitarios. Sin embargo, hubo un problema estratgico del PT de negociar alianzas en el parlamento -donde era minora- con partidos sin ninguna sensibilidad social. Y perdi una parte del contacto con las bases populares que haban llevado a Lula al gobierno. Tambin hubo corrupcin que contamin a miembros importante del equipo de Lula y de su sucesora Dilma Rousseff. Se les convirti en chivo expiatorio de la corrupcin cuando en realidad, el PT ocupaba solo el dcimo lugar en el ranking entre los partidos polticos brasileros corruptos.

Hay que agregar al anlisis, adems, que, en los ltimos aos, en muchas partes del mundo, la derecha ha ganado fuerza, especialmente a partir del apoyo explcito del presidente norteamericano Donald Trump.

En Brasil, todos esos elementos, promovieron una atmsfera anti-PT. Y desde los mismos Estados Unidos se promovi una estrategia que instrument jueces, parlamentarios y policas, para atacar al Estado acusndole de ineficiente y descalificar a liderazgos populares como al mismo Lula. Incluso envindole a la crcel mediante un procedimiento jurdico totalmente irregular, condenado por una accin indeterminada, elemento que no existe en ningn cdigo penal en el mundo. Lula fue un prisionero poltico. En la campaa electoral se difundieron millones de fakes news, de tal forma que Brasil fue contaminado por una ola de odio, rabia y disgregacin social. Y en ese contexto, la consigna simplista, fue hay que cambiar, abrindole la puerta a Jair Bolsonaro.

P: Con un programa elitista en lo econmico, pero con promesas populistas

LB: En efecto. Un ex militar, apoyado por los grandes grupos de poder. De extrema derecha, sin ninguna educacin, buscando siempre la confrontacin, alabando a los torturadores de antao y las dictaduras militares, tanto de Brasil, como de Chile y Paraguay. Confrontando con palabras ofensivas a la canciller alemana Angela Merkel o al presidente francs Emmanuel Macron y a los candidatos del Frente de Todos de Argentina. Apoyndose en las iglesias neo pentecostales y en sus programas televisivos masivos que manipulan a millones de personas con todo tipo de mensajes mentirosos y distorsionadores. En este ambiente irrumpi Bolsonaro, quien est desmantelando aceleradamente todos los programas de inclusin social de los gobiernos de Lula y Dilma y quitando derechos esenciales a los trabajadores. Hay mucha desesperanza en el pas. Incluso hay analistas que piensan que no terminar su mandato ya que las propias oligarquas que lo apoyaron ya no creen en su persona ni en el tipo de economa extremadamente neoliberal, sin ningn crecimiento y restringiendo las inversiones productivas.

Sociedad posdemocrtica, sin leyes

P: A nivel de derechos humanos: qu representa el Gobierno Bolsonaro?

LB: Es explcitamente homofbico, se manifiesta contra la poblacin LGBT, contra los negros e indgenas. Tiene un estilo vulgar de comunicacin, a la Trump, va Internet, actuando de forma autoritaria por encima de la constitucin. Vivimos la realidad de una sociedad posdemocrtica y sin leyes. Debido a que defiende la tortura, el acceso de la poblacin a las armas de fuego, y la violencia, sta ha aumentado considerablemente en el pas. Solo el ao pasado se registraron ms de 65 mil asesinatos.

P: Cules son las prioridades para los defensores de DDHH y organizaciones sociales?

LB: En esta coyuntura, la lucha es por la defensa de los derechos esenciales de los trabajadores, de las minoras sometidas y de los ms pobres, de los cuales Bolsonaro nunca habla y a los que desprecia. En cuanto a derechos humanos, estamos volviendo al tiempo de la dictadura militar, cuando se trataba de salvar vidas secuestradas, torturadasAhora, la ola de violencia es animada por un presidente que en tanto candidato alab la represin y a los torturadores. Los que usan la violencia, en particular contra los pobres y negros, se sienten respaldados por la mxima autoridad del pas. Bolsonaro vive una paranoia que le lleva a ver en cualquier oposicin la presencia comunista y que le lleva a sentirse vctima de una conspiracin mundial. Ha estimulado la deforestacin de la Amazona, abierta completamente a las empresas mineras de USA y de China y promueve una visin claramente anti indgena. Los grandes incendios de extensos territorios amaznicos cuentan con el beneplcito del presidente, lo que est provocando un enorme escndalo nacional e internacional.

P: Es decir, es de nuevo el momento de la defensa de los derechos humanos en su sentido ms tradicional?

LB: En la etapa precedente muy diversos actores de base haban avanzado mucho en conceptualizar y promover los derechos sociales, los derechos de la naturaleza y de la Madre Tierra. Siento que ahora estos temas han perdido centralidad. Se trata hoy de salvaguardar los derechos humanos bsicos, profundamente afectados. Sin embargo, se mantiene abierta la reflexin, especialmente la que se dio previa al Snodo para la Amazona, en torno a los derechos de la naturaleza. Brasil puede ofrecer un aporte significativo al conjunto del planeta a travs de sus selvas y grandes ros que sirven como filtros de absorcin de CO2.

Seres humanos que no reconocen a otros como humanos

P: El repliegue nacionalista que promueve el gobierno brasilero coincide con proyectos xenofbicos y con los muros antinmigrantes que se refuerzan en otras regiones del mundo, ya sea en Europa o en los mismos Estados Unidos de Norteamrica

LB: Siento que estamos en medio de una crisis fundamental de civilizacin e ingresando en una era de barbarie. Donde se debilita la solidaridad entre los seres humanos y aumentan los odos sordos hacia los gritos de la naturaleza y la Tierra. Nos estamos dando cuenta que no tenemos soluciones para los problemas que nosotros mismos hemos creado. En verdad, hemos convertido el Jardn del Edn en un matadero y el ser un humano en vez de ser su cuidador se transforma en el Satn de la Tierra. Cuando una civilizacin globalizada como la nuestra no logra incluir a todos, expresa que est agnica y camina rumbo a un desastre ecolgico-social sin precedentes. Vivimos en una emergencia humanitaria, en la que seres humanos no reconocen a otros como humanos. Me refiero a seres que mereceran respeto y afirmacin de sus derechos. Su negacin constituye una especie de condena a muerte. De hecho, muchos mueren diariamente sea en las aguas del Mediterrneo, tratando de llegar a Europa, o en los senderos latinoamericanos rumbo a los Estados Unidos.

Sergio Ferrari, en colaboracin con la Fundacin solidaria suiza COOPERAXION, con proyectos de apoyo a los movimientos sociales en Brasil y Liberia

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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