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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2019

El romance de Estados Unidos con el automvil
La historia oculta del coche elctrico

Larry Romanoff
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Un estudio sobre los coches de gasolina revela uno de los mayores fraudes empresariales y los subsiguientes desastres medioambientales que se infligieron a la sociedad humana. En esta historia se entremezclan tres cuestiones diferentes: la promocin del transporte movido con gasolina por medio de

(a) el asesinato del transporte pblico masivo  

(b) el genocidio de los vehculos elctricos y  

(c) la creacin de barrios a las afueras de las ciudades estadounidenses para hacer que la posesin de un coche fuera una necesidad vital.

El romance estadounidense con el automvil fue una consecuencia de esas tres cuestiones que empez con una conspiracin masiva para asesinar a los vehculos elctricos, lo que contribuy a asesinar al transporte masivo y oblig a los estadounidense a poseer un coche privado.

Como la mayora de las dems historias, esta empieza a principios del siglo XX, cuando Estados Unidos estaba ocupado en industrializarse, cuando el transporte pblico masivo a base de trenes y tranvas satisfaca gran parte de las necesidades de la nacin. Por supuesto, al mismo tiempo los automviles evolucionaron rpidamente, pero el transporte movido con gasolina, ya fuera en coche privado o en transporte masivo, tena menos xito. Casi todo el transporte en tren local y entre ciudades de la nacin era elctrico y los automviles elctricos fueron ganando terreno rpidamente a sus rivales movidos por gasolina. Para 1900 casi el 40% de todos los coches estadounidenses eran elctricos y eran tan populares que la ciudad de Nueva York tena una flota de taxis elctricos.

Los coches elctricos superaban a sus rivales de gasolina y a la gente les gustaban porque no tenan los olores, el ruido o las vibraciones de los coches de gasolina, eran ms fciles de manejar y no requeran una manivela de arranque ni cambios de marchas. El New York Times seal que especialmente las mujeres los preferan debido a la ausencia de humo y vapores malolientes, especialmente al repostar (1) (2).

Pareca seguro que los vehculos elctricos iba a ser fundamentales en el futuro pero entonces, en solo unos tres aos, cambi irreversiblemente el paisaje del transporte y los vehculos elctricos, como los dinosaurios, sufrieron un cambio climtico fatal y murieron. Es trgico que se acabara con los automviles elctricos tan al principio de sus vidas. Si se hubiera permitido que se llevara a cabo esta transicin en sus inicios ahora tendramos ms de cien aos de intensa investigacin y desarrollo sobre bateras, y unos beneficios incalculables para el medio ambiente mundial. Solo podemos adivinar los posibles resultados. Por ejemplo, hace unos aos un estudiante de secundaria chino dise un aerodeslizador elctrico como sustituto del automvil que no requera carreteras costosamente asfaltadas. Este VW Aqua gan un premio internacional.

En aquel momento General Motors (GM) y las principales empresas petroleras se enfrentaba a una crisis mltiple. El mercado del automvil ya se haba saturado y las ventas eran tan mnimas que en 1921 solo GM perdi ms de 65 millones de dlares e iba camino de desaparecer. Los ingresos y beneficios de las empresas de petrleo compartan ese lgubre futuro. GM y sus amigos se dieron cuenta de que su nica esperanza de salvacin era eliminar a su nico rival, el transporte pblico masivo, y urdieron un plan que iba a cambiar para siempre el curso de la economa estadounidense, su cultura de transporte y su sociedad. Hace cien aos General Motors, John Rockefeller y unos pocos amigos ntimos utilizaron enormes cantidades de dinero y todo tipo de engaos, coacciones e intimidaciones sin llegar al asesinato para acabar sin ayuda de nadie ms con la industria del coche y del tren elctrico estadounidense al comprar y destruir el material rodante de casi 1.000 ferrocarriles y tranvas de Estados Unidos para poder vender en su lugar vehculos con motor de gasolina y al mismo tiempo matar prcticamente el transporte pblico de masas (3).

Segn los propios archivos de la empresa, GM cre una divisin especial secreta que se encarg de la tarea de exterminar el transporte de masas, sustituirlo por la propulsin a gasolina y eliminar toda huella de los vehculos elctricos. GM era en aquel momento una empresa enormemente poderosa que tena una gran influencia financiera en el sistema bancario y, por consiguiente, en los ferrocarriles que requeran apoyo y financiacin de los bancos. Amenazaron a cada ferrocarril con la retirada completa de todo el lucrativo negocio del transporte de mercancas a menos que la empresa ferroviaria sustituyera sus locomotoras elctricas por unidades movidas con gasolina de GM. Por medio de todo tipo de extorsiones trataron de obligar a los sistemas locales de transporte a abandonar los tranvas locales y comprar autobuses GM de gasolina. Segn los archivos del Departamento de Justicia estadounidense, los ejecutivos de GM visitaron los bancos que utilizaban los distintos ferrocarriles, les ofrecieron millones en depsitos adicionales y otras recompensas a cambio de que amenazaran financieramente a sus clientes de los ferrocarriles para persuadirlos de que abandonaran sus sistemas elctricos y se pasaran a vehculos GM de gasolina. La amenaza de GM a esos bancos era retirar todos los depsitos si se negaban a cooperar (4).

En cada caso en que esta conspiracin tuvo xito y los tranvas locales se convirtieron en autobuses de gasolina, GM no slo compr y aplast los vehculos elctricos, sino que arranc todas las vas y redistribuy los derechos de paso de manera que fuera prcticamente imposible reconstruir estos sistemas. En los casos en los que fracasaron sus esfuerzos, GM form numerosos holding con sus amigos invisibles e intentaron comprar y convertir los ferrocarriles ellos mismos. Segn los archivos del FBI, cuando no se pudieron comprar los sistemas ferroviarios, en vez de ello GM compr a los funcionarios de los ferrocarriles, los soborn con grandes cantidades de dinero y con coches nuevos, y utiliz amenazas y la extorsin de forma sorprendentemente desinhibida. GM tambin patrocin y financi a funcionarios corruptos en muchas elecciones municipales, que luego iba a votar a favor vender su sistema de ferrocarril elctrico local a GM. La mayor parte de todo esto se hizo en nombre de un holding llamado National City Lines, que era propiedad conjunta de GM, Standard Oil y Neumticos Firestone. Cada vez que estos sistemas ferroviarios pasaron de elctricos a gasolina experimentaron una rpida y enorme disminucin de ingresos, ya que los pasajeros abandonaron los lentos y malolientes autobuses de gasolina, y compraron automviles, lo que formaba parte del plan.

Un escollo fue que muchos sistemas de tranvas elctricos locales eran propiedad de la empresa elctrica pblica regional, que utilizaba sus propios excedentes de electricidad para los sistemas de transporte pblico, y en este caso GM no tena ninguna influencia. Para eliminar este bloqueo GM y su personal invisible presionaron, sobornaron y extorsionaron a los polticos electos de la nacin para que aprobaran una nueva legislacin que prohibiera a las empresas elctricas pblicas reguladas operar negocios no regulados como el tranva elctrico y los sistemas de trenes. Este ingenioso truco legislativo oblig a las empresas de servicios pblicos a poner en venta todos sus sistemas de trenes elctricos, todos los cuales fueron comprados inmediatamente por GM y sus holding y tirados a la basura. De este modo y con otras artimaas en tres aos GM haba desmantelado prcticamente todos los 1.000 ferrocarriles y tranvas elctricos de Estadios Unidos tras comprar y triturar para chatarra todo su material rodante, que sustituy por unidades que funcionaban con gasolina fabricadas por GM (5).

Por supuesto, hubo casos judiciales que trataron de abordar las mltiples ilegalidades y fiscales federales que acusaron a GM de emprender una campaa cuidadosa y deliberadamente planeada para quitar al pblico estadounidense sus empresas de servicios pblicos ms importantes y valiosos. Pero los jueces estadounidenses resultaron ser tan fciles de comprar como los polticos y el asunto muri finalmente en los tribunales con la imposicin de una multa de 5.000 dlares a General Motors y de multas de un dlar cada uno al Tesorero de GM, H. C. Grossman y a otras personas. Con los aos GM ha defendido lo que hizo y culpado a la expansin suburbana y al consiguiente aumento de ventas de automviles privados, as como a la disminucin de la cantidad de pasajeros en el transporte pblico elctrico, ignorando el hecho de que la propia GM fue responsable de todo ello. Wikipedia cubre estos hechos con cierto detalle y la nica reserva es la afirmacin de que se trata de otra teora de la conspiracin irresponsable. Pero, como de costumbre, si leemos Wikipedia y asumimos que todo lo que afirma ser falso es realmente cierto, tendremos una visin bastante acertada.

Pero GM an no haba terminado. En aquel momento la mayora de la gente que quera un coche y poda permitrselo ya haba comprado uno, pero un problema todava mayor era que aun teniendo coche no haba adonde ir. No haba muchas carreteras y las buenas prcticamente no existan; la experiencia ms frecuente a la hora de conducir era quedarse atascado en 60 centmetros de barro sin ayuda a la vista. Para solucionar esta falta de infraestructuras GM y sus amigos presionaron, acosaron y sobornaron fuertemente a los gobiernos estatal y federal para que construyeran carreteras. Tuvieron mucho xito. El gobierno estadounidense emprendi un programa generalizado de construccin de carreteras interestatales por todo el pas. Una de las mayores mentiras de los manuales de historia estadounidenses es el cuento de que este vasto programa de construccin de carreteras se emprendi debido al esfuerzo blico, para proteger al pas de forma sin especificar.

Al mismo tiempo se persuadi individualmente a los estados de que abandonaran toda inversin (y mantenimiento!) en ferrocarriles y otros medios de transporte pblico, y sacrificaran as el bien de la nacin, y en vez de ello gastaran enormes cantidades de dinero pblico en carreteras que slo eran tiles para quienes tenan automviles privados, con lo que se dejaba a todos los dems ciudadanos en casa sin posibilidad de ir a ninguna parte. Este sabotaje sin escrpulos de la infraestructura de transporte de Estados Unidos por parte de las empresas del automvil y las petroleras demuestra la capacidad casi criminal de las empresas privadas en un rgimen fascista para llevar a cabo cambios radicales en la vida y cultura pblicas sin tener que rendir cuentas o sin que haya debate pblico y sin que la opinin pblica sea siquiera consciente.

GM no se limit a minar el transporte pblico de la nacin y a sustituirlo por un sistema de carreteras para sus automviles privados. Quedaba el problema de animar u obligar a la gente a comprar coches. En cualquier gran metrpoli europea o asitica un coche privado es innecesario ya que estas ciudades cuentan con una planificacin urbana ejemplar, diseada para las personas y no para los coches, con una alta densidad residencial, un transporte pblico excelente y sin una segregacin artificial de las funciones bsicas como vivir, trabajar y comprar. Hay muchas pruebas de que Estados Unidos tom un camino muy diferente porque los fabricantes de automviles y las empresas petroleras se infiltraron en las facultades de planificacin cvica de las principales universidades de Estados Unidos y despus financiaron las filosofas de planificacin urbana que iba n a hacer que los automviles fueran necesarios . El result ado fue que las ciudades estadounidenses (y canadienses) se planificaron, disearon y construyeron fundamentalmente, si no exclusivamente, para hacer que el transporte privado fuera obligatorio . El resto del mundo no se dej seducir, lo que habla mucho a su favor . Las ciudades europeas y asiticas siguen siendo mucho ms habitables y agradables que cualquier ciudad estadounidense . Las personas norteamericanas que no viajan no se pueden imaginar lo fcil y agradable que es la vida en esas ciudades, pues su limitada experiencia solo les permite evocar las imgenes sobre la vida que aparecen en los carteles de un centro comercial .

 Las zonas residenciales a las afueras de las ciudades [suburbs] son una invencin creada en Estados Unidos y Canad, que solo existen ah. Estn diseadas totalmente para mantener los lugares de trabajo, de compras y de residencia no solo segregados fsicamente, sino lo suficientemente disgregados como para que incluso un buen transporte pblico result e ineficaz o intil, lo que obliga a cientos de millones de personas a gastar cientos de miles de millones de dlares en transporte privado nicamente a beneficio de los fabricantes de coches y de las empresas petroleras. La planificacin urbana al estilo estadounidense, la creacin de las zonas residenciales a las afueras de las ciudades, fue uno de los planes antisociales ms perversos jams concebidos por el capitalismo estadounidense.

En muchas ciudades norteamericanas es imposible vivir sin un coche. Unos economistas de Harvard y Berkeley hicieron un estudio llamado Proyecto de Igualdad de Oportunidades que descubri una importante correlacin negativa entre la segregacin residencial y la capacidad de los pobres para ascender. En parte esto separaba los barrios ricos de los pobres, en parte debido a que en las ciudades diseadas en Estados Unidos bsicamente todo est muy lejos de todo lo dems, lo que hace casi imposible un sistema de transporte pblico eficiente. La consecuencia ms importante es que las personas trabajadoras con bajos ingresos estn abandonadas a su suerte. Puede que haya empleos, pero sin transporte pblico y sin automvil, literalmente no pueden llegar a ellos (6).

Por desgracia, esta farsa de planificacin urbana se est importando en todo el mundo a confiados estudiantes de planificacin de otras naciones. China est siendo corrompida por esos valores de la planificacin urbana estadounidense que solo benefician a empresas como GM, como demuestra el caso del Lujiazui de Shangai o la nueva y encantadora Ciudad Universitaria de Nanjing, que son visualmente atractivos aunque resulta imposible vivir ah sin coche, ya que todo est demasiado lejos de todo lo dems y el transporte pblico no logra hacer frente a esa situacin. Si China contina por ese camino sus ciudades sufrirn cada vez ms los tpicos problemas sociales estadounidenses de pobreza, zonas con deterioro urbano, inabordables barriadas de chabolas y un trfico incontrolable.

La siguiente cita es tan persuasivamente cierta que todos los ciudadanos deberan tenerla grabada:

Es literalmente imposible calcular los efectos negativos a largo plazo de esta conspiracin de algunas de las empresas ms despiadadas de Estados Unidos. La consecuencia del cambio forzado de un transporte pblico respetuoso con el medio ambiente al automvil privado y a los autobuses disel es el despilfarro de recursos petrolferos irreemplazables y todos los asesinatos y el caos que se ha producido para conseguir o robar petrleo en todo el mundo. La conspiracin para destruir los coches elctricos y el transporte masivo elctrico ha provocado una enorme contaminacin que cada vez es mayor y, en ltima instancia, el cambio climtico. La planificada obsesin por el coche privado ha provocado millones de personas muertas y heridas en accidentes de coche, el endeudamiento de los estadounidenses por valor de cientos de miles de millones de dlares y un cambio catastrfico en la forma en que se han desarrollado las ciudades estadounidenses devastando barrios urbanos, destruyendo pequeas empresas urbanas, adems de muchos otros efectos econmicos y sociolgicos (Making the World Safe for Hypocrisy).

General Motors rechaza los coches elctricos

En 1990 el estado de California aprob una nueva legislacin contra la contaminacin que obligaba a producir y utilizar vehculos con emisiones cero en el estado y estipulaba que si los fabricantes de coches planeaban vender sus productos en California, el 10 % de esas ventas tendran que consistir en vehculos libres de emisiones, es decir, automviles elctricos. El estado no trat de ofrecer soluciones a todos los problemas de conduccin ni satisfacer todas las posibles necesidades de todos los automovilistas. El objetivo de esa ley era iniciar el proceso para eliminar la contaminacin de los automviles de gasolina y as dirigi la atencin al amplio y fcil sector de quienes tienen coche, el 70% de los habitantes urbanos que tiene que hacer un viaje de ida y vuelta de menos de 50 kilmetros al da. Tras reconocer que prcticamente en cada lugar imaginable se poda disponer de la electricidad necesaria para recargar los coches, California plane el uso para distancias cortas de coches que se pudieran recargar en casa y en el trabajo.

Basndose en este enfoque, el estado rechaz las demandas de la industria del automvil de construir primero una vasta red de estaciones de recarga y se neg a permitir que los fabricantes de coches impusieran al sector pblico el coste del desarrollo de su industria. Simplemente dijo: Si quieren vender coches en nuestro estado, el 10 % de sus ventas tiene que ser vehculos con cero emisiones. Cmo lograrlo es problema suyo. Es indudable que California lo hizo bien, su enfoque fue encomiable y tuvo xito...durante un tiempo. Todas las empresas crearon versiones de coches elctricos o hbridos que cumplan todos los requisitos y algunos como el Prius fueron un gran xito. La contribucin de GM, el EV-1, fue un coche simple alimentado con bateras bsicas de plomo-cido y con una autonoma de slo 100 kilmetros, aunque era suficiente para el desplazamiento diario de la mayora de los automovilistas urbanos del estado.

Pero GM y sus amigos de las empresas petroleras se opusieron violentamente a que los coches elctricos fueran obligatorios y como primer paso subrepticio para obligar a derogar la ley GM se neg a vender el coche EV-1 a los clientes, sino que solo lo alquilaba para conservar la propiedad de los vehculos. Entonces GM, las empresas petroleras y otras empresas relacionadas con el sector del automvil presionaron, intimidaron, sobornaron y finalmente demandaron al gobierno de California para que derogara de la legislacin, y el gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Bush, finalmente se uni a la accin legal. El jefe de personal de Bush, Andrew Card, haba sido presidente de la Alianza de Fabricantes de Automviles de Estados Unidos y miembros del personal de la Casa Blanca, como Dick Cheney, Condoleezza Rice y otros funcionarios federales, haban sido anteriormente ejecutivos o directores de empresas petroleras y del automvil. El gobierno de Estados Unidos sirvi una vez ms a los intereses a corto plazo de la lite empresarial a expensas de intereses ms beneficiosos y a largo plazo de la nacin.

GM y otras empresas crearon grupos de presin para presionar contra los coches elctricos hacindolos pasar por comits de accin ciudadana a pesar de que estaban financiados por la industria del automvil. Se ejerci una presin intensa y constante sobre California para que revocara las leyes de emisiones cero hasta que el estado acab capitulando. En cuanto eso ocurri GM recuper todos sus coches elctricos y los convirti en chatarra, de modo que por segunda vez GM asesin al coche elctrico. Posteriormente GM culp de ello a la escasa demanda, pero los coches elctricos gustaba tanto que los conductores se esposaron a ellos para impedir que GM se los llevara.

Despus de esto la industria del automvil estadounidense, liderada por GM, inici una ruidosa campaa de propaganda para eliminar cuanto fuera posible los vehculos elctricos de la mente del pblico y de la atencin del gobierno, y utiliz la promocin del desarrollo de pilas de combustible a hidrgeno como distraccin fraudulenta. El hidrgeno est lejos de ser hoy una alternativa viable para un uso pblico generalizado y tienen muchos problemas de distribucin y de seguridad. Algunos fabricantes han creado modelos experimentales que esperan producir, pero todava estamos a dcadas de que se hagan realidad de forma til.

Haba otra cuestin relacionada con la capacidad y autonoma de las bateras. El modelo EV-1 inicial de GM utilizaba sin problemas bateras simples de plomo-cido, pero los fabricantes de automviles extranjeros (el RAV-4 de Toyota) ya utilizaban bateras de nquel-hidruro metlico (NiMH) que permitan viajar distancias mayores. Justo en ese momento una empresa llamada Ovonics haba desarrollado una nueva tecnologa NiMH que aumentaba la autonoma de los vehculos elctricos hasta un mnimo de 400-500 kilmetros entre cargas, lo que haca posible el transporte elctrico privado a escala masiva. Inmediatamente GM compr, a un precio muy alto, los derechos exclusivos de la patente mundial de esta tecnologa NiMH, los guard en un armario y se neg a conceder licencias a ninguna empresa para producir estas bateras para automviles. Despus GM vendi esos derechos de patente a Texaco-Chevron oil con sede en Estados Unidos, que todava hoy impide el acceso a esta tecnologa. La batera NiMH ha demostrado ser la mejor para coches elctricos enchufables, pero los fabricantes se han visto obligados a utilizar la tecnologa del litio (que es unas seis veces ms cara y no tiene valor de reciclaje) debido al empeo de GM de evitar que los coches elctricos se conviertan en una realidad. Y as, por tercera vez General Motors consigui matar el coche elctrico (7). En 2018 GM lo hizo de nuevo al matar [los modelos] Volt, Cruze e Impala afirmando que el pblico prefiere los modelos SUV (8).

Uno de los retos principales es que los fabricantes de coches obtienen muchos ms beneficios financiando la compra de automviles y la venta de piezas de repuesto que con la venta de vehculos nuevos. Antes de su bancarrota GM obtena tres veces ms beneficios de sus divisiones de financiacin y de repuestos de vehculos que de la fabricacin y venta de automviles. Los concesionarios de automviles comparten este modelo en el que el servicio y la venta de repuestos constituyen menos del 10 % de los ingresos pero el 50 % de los beneficios. Dado que los coches elctricos tiene quiz solo la mitad de piezas de repuesto que los coches de gasolina y muy pocas piezas mviles (casi ninguna de las cuales se rompe o hay que sustituir regularmente) son ms fiables y requieren mucho menos mantenimiento o servicios que los vehculos de gasolina. Estos factores eliminaran una parte importante de los ingresos y la mayor parte de los beneficios tanto de los fabricantes como de sus concesionarios, y obligara a una enorme reorganizacin de toda la industria del automvil y del transporte, por no hablar del exterminio de la mayora de las principales empresas petroleras.

Est claro que los vehculos elctricos son una amenaza tanto para los fabricantes de coches como para la industria petrolera, que no se detendrn ante nada para evitar que resurjan a pesar del vasto dao ambiental y social que infligen los productos de ambas empresas. Adems de ser extremadamente contaminantes, los coches de gasolina gastan mucho y son ineficientes a la hora de convertir la energa, ya que producen principalmente friccin y calor desperdiciado, y se pierde un 65% de la energa de combustible en ineficiencias del motor y de la lnea motriz, y otro 20% se desperdicia en el ralent del motor. Slo alrededor del 15 % de la energa del combustible del coche se utiliza para propulsar el automvil o hacer funcionar accesorios como el aire acondicionado. Por cada dlar de gasto los vehculos elctricos pueden viajar el doble de lejos que los de gasolina.

Los coches elctricos son una amenaza existencial para los banqueros internacionales, que son los verdaderos propietarios de la mayora de las principales empresas petroleras y que de un modo u otro controlan gran parte de la extraccin y distribucin de petrleo mundial, adems de tener fuertes intereses en la fabricacin de coches. Ser testigo de la moda del coche elctrico es como observar a cmara lenta cmo se acerca la propia comitiva fnebre, que parece ser imparable. Estos banqueros no pueden controlar la produccin y distribucin de electricidad porque hay demasiados productores de electricidad, la mayora de ellos son gobiernos locales o provinciales que no vendern su infraestructura y la electricidad ya se distribuye ampliamente a casi todos los lugares imaginables. Si estos pocos vampiros extractivos no pueden controlar las fuentes de combustible del mundo, si las naciones recurren a los coches elctricos con batera de NiMH o una nueva equivalente y generan de forma centralizada su propia electricidad, nuestros banqueros internacionales sufrirn unas prdidas totales de billones de dlares.

Antes indicaba que el hidrgeno est lejos de ser una alternativa viable a los combustibles de los automviles, ya que tiene muchos problemas graves de seguridad y distribucin, pero ese no es verdaderamente el problema. Lo que mueve la frentica campaa de los vehculos de pilas de combustible a hidrgeno es el hecho de que la nica fuente til de hidrgeno en las cantidades necesarias para funcionar como combustible de los coches es el petrleo, o ms precisamente, el gas natural (metano). Si estas pocas personas pueden forzar la conversin de gasolina a hidrgeno no slo evitarn la masiva y costosa reestructuracin inminente de la industria del automvil con el cambio a los coches elctricos, sino que seguirn controlando para siempre todo el sistema de produccin y distribucin de combustibles para vehculos. Estn tan desesperados que se ha obligado a Toyota a ofrecer un uso ilimitado de sus miles de patentes de pilas de combustible sin tasas de licencia hasta el ao 2020, con la esperanza de impulsar el proceso, en sus palabras, esperando estimular el desarrollo y la introduccin de tecnologas innovadoras de pilas de combustible. Este pequeo grupo de ricos banqueros est forzando y financiando un a enorme campaa a favor de que todas las partes posibles cooperen en lo que han llamado una colaboracin no convencional, en un intento de que el proceso sea tan rpido que arrolle y mate otras formas de automviles elctricos.

Tambin est el aspecto del control econmico y poltico, que no es balad. Es sabido que el pequeo concilibulo de banqueros e industriales europeos que poseen la mayora de las empresas petroleras internacionales del mundo afirman que si controlas el petrleo, controlas las economas del mundo y si controlas la comida, controlas a las poblaciones del mundo". Eso es lo que est en juego, no solo sus beneficios del petrleo, sino su control poltico y econmico de naciones, que est gravemente amenazado por el abandono de los combustibles del petroleo. Piensen en el feroz ataque econmico a Rusia y Venezuela a finales de 2014 y en 2015 por medio de la fuerte bajada del precio del petrleo con el fin casi exclusivamente de colapsar la economa rusa basada en el petrleo. Estas sanciones tendran el mismo xito si el mundo pasara a utilizar combustible de hidrgeno para automviles a base de metano, pero seran intiles con los coches elctricos.

El asunto es incluso ms grave que el mero control de las economas de otras naciones. Recuerden una vez ms que el ejrcito estadounidense afirma estar decidido a lograr la dominacin total, una de las razones por la que los estadounidenses han hecho tanto alboroto por las instalaciones militares de China en las islas del mar del Sur de China. El ejrcito estadounidense ha contado con el poder de su flota naval para cortar las rutas de suministro de petrleo de China en caso de guerra, y una presencia militar china en esa zona podra impedir el dominio estadounidense de las vas martimas. Un ejrcito sin combustible no es un ejrcito; todos sus barcos y aviones se quedan inmviles y el armamento resulta intil, como descubri Japn en 1940 cuando Estados Unidos ide un embargo total de petrleo a Japn, lo que puso en marcha el ataque a Pearl Harbor. Pero, ms importante que eso, si China pasa a tener solo coches elctricos, sus suministros domsticos de petrleo podran ser suficientes para el ejrcito, con lo que negaran a Estados Unidos una importante ventaja. Por lo tanto, la campaa a favor de los combustibles de hidrgeno tiene que ver tanto con la dominacin poltica y militar como con los beneficios de los banqueros.

En trminos de efectos medio ambientales, la produccin de hidrgeno a partir de metano es ms perjudicial que conducir coches de gasolina, ya que en realidad el proceso de extraccin de hidrgeno libera ms CO2 a la atmsfera por cada litro que la combustin de gasolina. Adems, el hidrgeno es mucho menos eficiente que la energa directa de la batera y los autos de pilas de combustible sern casi dos veces ms caros que los autos elctricos puros. Las nicas ventajas de una pila de combustible son la posibilidad de un a mayor autonoma y un tiempo de repostaje ms corto, pero no hay duda de que con el tiempo el desarrollo de la batera acabar con estas diferencias.

Otro problema es que durante al menos los ltimos 40 aos el principal andamio que sostiene al dlar estadounidense es el hecho de que el precio del petrleo del mundo se fija exclusivamente en dlares estadounidenses. Si el mundo avanza total y rpidamente hacia el coche elctrico, el precio del petrleo colapsar y el dlar estadounidense ir inmediatamente al fijarse su valor en aproximadamente 0,30 dlares, lo que convertir a Estados Unidos en la repblica bananera ms rica del mundo. Es una cuestin tan delicada que cuando Estados Unidos accedi a pagar a Arabia Saud unos precios del petrleo mucho ms altos a principios de la dcada de 1970, una condicin fue que se pusiera precio a todo el petrleo y se vendiera exclusivamente en dlares estadounidenses o, de lo contrario, se considerara un acto de guerra.

Eplogo: el romance de Estados Unidos con el automvil

Una parte importante de la mitologa estadounidense gira en torno al llamado romance de Estados Unidos con el automvil,  que se presentaba como una emocionante, aunque un tanto estrafalaria expresin personal de un Estados Unidos independiente y amante de la libertad en la que el transporte masivo barato no evolucion debido al individualismo y al deseo de libertad de los estadounidenses. Pero este relato histrico es falso. La actual cultura del coche de Estados Unidos fue el resultado de una conspiracin masiva ingeniada por las oligarquas del petrleo y del coche y, al igual que la sociedad de consumo, se impuso a una nacin confiada por medio del engao y la propaganda. La mayor parte de la verdad se ha borrado de los documentos histricos y ha sido sustituida por un cuento de hadas que hace sentirse bien. Despus de echar a la basura los sistemas de transporte masivo, los fabricantes de coches encabezados por GM crearon un amplio despliegue de relatos mticos para justificar y elogiar el sistema que haban creado.

Durante generaciones se felicit al pueblo estadounidense por su individualismo, su espritu aventurero y su amor a la libertad y a la independencia, y por las decisiones que crea haba tomado, aunque que otros las haban tomado por l. Aqu [en Estados Unidos] como en ningn otro mercado es muy cierto que los capitalistas vendan no tanto productos como la propia emocin y relacionaban psicolgicamente el acto de comprar un automvil con falsos sentimientos de confianza, libertad, felicidad, empoderamiento e independencia, con lo que se una la propia identidad de los estadounidenses a la compra de un automvil. Y, por supuesto, los estadounidenses exportan hoy esta misma propaganda viciada al mundo en nombre de valores universales y de la voluntad de Dios.

Anexo: Cronologa del coche elctrico*

1832-1839

El inventor escocs Robert Anderson inventa el primer carruaje elctrico rudimentario alimentado por pilas primarias no recargables.

1835

Se atribuye al estadounidense Thomas Davenport la construccin del primer vehculo elctrico prctico, una locomotora pequea.

1859

El fsico francs Gaston Plant inventa el acumulador recargable de plomo cido. En 1881 su compatriota Camille Faure mejorar la capacidad del acumulador para suministrar corriente e inventar la batera bsica de plomo cido que se utiliza en los automviles.

1891

William Morrison de Des Moines, Iowa, construye el primer automvil elctrico con xito de Estados Unidos.

Thomas Edison y un coche elctrico. Cortesa del Smithsonian Institute.

1893

Se exhiben en Chicago varias marcas y modelos de coches elctricos.

1897

Los primeros taxis elctricos recorren las calles de la Ciudad de Nueva York a principios de ao. La Pope Manufacturing Company de Connecticut se convierte en el primer fabricante a gran escala de automviles elctricos.

1899

Como Thomas Alva Edison crea que la electricidad iba a hacer funcionar los automviles en el futuro, inicia su misin de crear una batera potente y duradera para automviles comerciales. Aunque sus investigaciones mejoran la batera alcalina, finalmente abandona las investigaciones una dcada despus.

1900

El automvil elctrico est en auge. De los 4.192 coches producidos en Estados Unidos, un 28 % funciona con electricidad y los automviles elctricos representan aproximadamente una tercera parte de todos los coches que circulan por las carreteras de la ciudad de Nueva York, Boston y Chicago.